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Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Blockbusters '08: Combate de juguetes

¿Cómo medir la verdadera potencia de una película de verano? Su impacto en taquilla es un buen lugar por donde empezar, pero el problema es que aún estamos a mediados de junio y, por tanto, muchos blockbusters no han llegado a los cines. Podríamos guiarnos por el nivel de sus pósters, pero eso ya lo hicimos hace un par de años. Así las cosas, temo que no me queda más remedio que comparar los productos de merchandising que han generado los grandes títulos de la temporada, una ardua tarea para la que tendré que buscar información sobre montones de juguetes... y otras cosas complicadas de ese estilo. Gracias a Dios que me debo a mis lectores y que sería capaz de cualquier cosa por ellos.

a) Iron Man La colección de figuras de acción que Hasbro ha confeccionado para el gran salto de Cabeza de Lata cuenta con un pequeño gran detalle a su favor: posee el único juguete modelado a partir de Robert Downey Jr. que existe actualmente a la venta. Además de versiones metalizadas de Iron Man e Iron Monger, tenemos al clásico muñeco extraño que juraríamos no haber visto en la película, es decir, a Titanium Man, una suerte de superhéroe radioactivo que dispara rayos verdes. Los Wacky Wobblers de las diferentes versiones de la armadura, el centinela de 16 pulgadas que dice frases de la película y, muy especialmente, el pack con la máscara y el guante componen un lote muy completo y satisfactorio.

 

b) Speed Racer Lego ha echado el resto a la hora de convertir las set pieces ideadas por los Wachowski en circuitos de ladrillos, pero el monumental fracaso en taquilla de la película no ha sido de mucha ayuda... Con todo, los fanáticos de Hot Wheels disfrutarán de unas preciosas réplicas a escala de unos vehículos imposibles, por no hablar de las piezas de coleccionista (el casco de Speed, el volante del March 5) de una película que será cine de culto en cuanto salga en Blu-ray.

c) Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal Ni siquiera tiene que ver con la cuarta entrega, pero Mr. Potato Jones es sencillamente irresistible (tiene la misma media sonrisa que Harrison Ford). El resto, lógicamente, no está a la altura, por no decir que es sencillamente insuficiente: ahí tenéis a Mutt, más parecido a un concursante de la presente edición de "Operación Triunfo" que a Shia LaBeouf. Una vez más, Lego vuelve a salvar el día con una colección de sets que abarca toda la saga. Oh, y también hay llaveros y proyectores de la calavera de cristal...

 

d) El Increíble Hulk Aquí parto de la base de que existe una muy buena posibilidad de que Hasbro haya desempolvado algunos productos que tenía en stock desde 2003 (esos puños de La Masa me traen recuerdos poderosísimos de hace cinco veranos), pero ni aún así llegamos al nivel de excelencia que exige una película con la palabra "increíble" en su título. La careta de Hulk es, quizá, lo peor de todo el lote: hacer algo así con Iron Man es buena idea, pero ver a un niño con las facciones del monstruo gamma (por no hablar de esos ojos radioactivos) puede llegar a ser peliagudo.

e) Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian Cero sorpresas y aún menos inspiración. De hecho, cuesta mucho diferenciar los juguetes basados en la primera entrega de los que se han lanzado ante el estreno de la segunda parte, que vuelve a trazar una línea entre productos serios (la espada de Caspian) para coleccionistas y sosas figuras de acción para el consumidor infantil. Lo único destacable quizá sea el Monopoly de Narnia, que da un bajón impresionante con solo pensar en ello.

 

f) Kung Fu Panda Un trabajo sorprendentemente bueno para una película de la que nadie espera demasiado. Mattel ha apostado por peluches, espadas de plástico, arcos inofensivos, mini-figuras de acción y (redoble) un panda de gran tamaño que anda, da patadas y habla con la voz de Jack Black. En suma, un lote por encima de la media.

 

g) Wall•E Aquí nos estamos adelantando un poco, porque de momento solo hay un juguete anunciado para acompañar al último estreno de Pixar. De todos modos, no es un gran juguete: se trata de un aparato electrónico que se conecta a la televisión y que... Bueno, aún no pone exactamente qué es lo que hace. Sus responsables son los caballeros de Jakks Pacific, los mismos que tienen la licencia de "El Príncipe Caspian": definitivamente, Disney debería cambiar de socio.

 

h) El Caballero Oscuro Todo lo que se le presupone a una nueva campaña de batmanía, y luego un poco más. Sin duda, las figuras para coleccionistas del Joker de Heath Ledger van a ser el plato fuerte de este verano, pero el resto del merchandising juguetero también es francamente potente, más que nada porque está diabólicamente planeado a todas las escalas y para todas las edades. Es probable que sientas la necesidad de comprar ese despertador incluso aunque la película de Christopher Nolan no te guste.

i) Hellboy II Notable, como es natural en una licencia que Mezco lleva mimando desde mucho antes del estreno de esta segunda parte. Quizá se le pueda reprochar que ha descuidado un poco al consumidor infantil (¿dónde está la Pistola de Balas de Gomaespuma?), pero tampoco parece probable que la película de Guillermo del Toro vaya a hacer furor entre los espectadores de, pongamos por caso, "Kung Fu Panda". Por tanto, se trata de una apuesta firme, pero no lo suficiente como para desbancar a "El Caballero Oscuro" y su torrente de coleccionables batmaníacos. ¡Tenemos un ganador, pues! ¡Yay! ¡Viva!

Cancionzacas: "Time for Heroes", de The Libertines

Cancionzacas: "Time for Heroes", de The Libertines

a) Extracto:

Did you see the stylish kids in the riot?
We were shovelled up like muck
Set the night on fire
Wombles bleed truncheons and shields
You know I cherish you my love

But there’s a rumour spread nasty disease around town
You caught round the houses with your trousers down
A headrush in the bush
You know I cherish you my love
Oh, how I cherish you my love!

b) Datos:

  • Apareció por primera vez en "Up the Bracket" (2002), el primer disco de The Libertines. Fue su tercer single, publicado en junio de 2003 (es decir, hace exactamente cinco años).
  • El videoclip fue grabado durante su estancia en Madrid: al parecer, los Libertines se quedaron prendados del metro y de las aguas peligrosas que había antes en la Plaza de Colón.
  • La letra hace referencia a los disturbios que tuvieron lugar en Londres durante el Día del Trabajo de 2001. Pete Doherty sufrió en sus carnes la brutalidad policial del 1 de mayo, algo que también tuvo reflejo tanto en la portada del single como en la del disco.
  • La revista "NME" es una fanática absoluta de "Time for Heroes": no solo la ha nombrado segunda mejor canción de la presente década (por detrás del "Last Nite" de los Strokes, decisión harto discutible), sino que también la colocó como sexto himno indie más grande todos los tiempos.
  • Babyshambles, la nueva banda de Pete, sigue tocando esta canción en los directos, normalmente hacia el final del espectáculo.
  • Espectacular fue también la versión que Graham Coxon grabó para un programa de Radio 1, que actualmente circula por Soulseek: un hombre, una guitarra, toneladas de intensidad.
  • "Time for Heroes" es la guinda de ese pastel (de bodas) que es la banda sonora de la tercera parte de "American Pie": bastante mejor que la película en sí.

c) Vídeos:

No estaba muerto...

... tan solo sin internet. Es un problema realmente grave (nos hemos quedado sin línea telefónica en todo el edificio y nadie sabe cuándo nos la arreglarán), así que tengo una excusa y una muy buena razón para no prodigarme mucho por aquí en, digamos, los próximos siete días. Ir a un cibercafé o a la biblioteca a ver youtubes bufos no es la experiencia más recomendable del mundo, pero es prácticamente lo único que hecho en línea durante estos últimos días (de ahí que este blog estuviese tan abandonado, lo siento). Pero eso no significa que no hayan sido días interesantes, intensos y únicos.

Ahora mismo, recuerdo el evento mondopixeliano del viernes, que reunió a algunos de los mayores titanes de todo este país (la mayoría de los que no estuvieron aquí fueron a la presentación de Barcelona, así que nada) y fue una experiencia refrescante de la que, además, salimos con chapas supercool, cortesía de eunice. Por supuesto, ya me compré el primer volumen y lo estoy devorando a conciencia en estos momentos. Bueno, en estos precisos momentos no, porque estoy escribiendo esto en el cibercafé. Pero, bueno, ya me entendéis. Me voy a levantar a por un Red Bull antes del próximo párrafo, que aún me quedan treinta minutos.

Hablemos de cine: "Ella es el partido" es regulera, Ellos robaron la picha de Hitler es extraordinaria. Las distinguiréis, entre otras cosas, porque una se ha estrenado en cientos de cines y la otra la ponen en una única sala de Madrid (ignoro cómo estará la cosa en el resto de España). Así que, si solo puedes ir a ver una película esta semana, asegúrate de que sea una en la que salga Silvia Superstar, en lugar de una en la que salga Renée Zellweger. Como si hiciera falta avisar de eso, ¿verdad?

La última cosa reseñable de esta semana que consigo recordar ahora mismo fueron los MTV Movie Awards 2008, una gala un poco sosa para los niveles de excelencia a los que estamos acostumbrados, pero plagada de momentos realmente memorables. El primero lo tenéis arriba y no hace falta añadir absolutamente nada más: es, desde el mismo momento en que se emitió, historia de la televisión. El segundo es el sketch de Tropic Thunder: puro, puro, puro genio. Por último, Mike Myers vuelve a hacer que nos preguntemos por qué demonios no hace más películas con este estratosférico personaje: el momento en el que cuenta lo de su testículo es para hacerte daño riendo.

Así que esto (más potras muchas cosas que me guardo) está siendo mi vida sin internet. Ahora ya casi sé cómo se las arreglaban los señores del siglo pasado. Aunque el hecho de que pudieran pasar un día entero sin ver youtubes bufos sigue siendo un completo misterio para mí.

¿Locura? ¿Blasfemia? ¡Tumblr!

¿Locura? ¿Blasfemia? ¡Tumblr!

Son días de mucho ajetreo por aquí, así que cualquier válvula de escape es buena. La última que he encontrado se llama Tumblr y, sí, ya sé que todos teníais el vuestro desde hace eones. También sé lo que pensé en su momento: que era un invento diabólico destinado a acabar con mi querido Twitter. No obstante, ahora creo que es posible que ambos puedan coexistir en armonía, aunque ello plantee serios problemas sobre de dónde demonios voy a sacar el tiempo. Mientras lo pienso, vosotros os podéis pasar por mi Tumblr y comprobar cómo desperdicio un valioso tiempo de estudios en chuminadas de toda clase.

Findelmundialismo

Findelmundialismo

Al parecer, existen razones para que cunda el pánico. Existen razones para salir a la calle y gritar que el fin está cerca. Es muy posible que estemos a punto de desaparecer, en el sentido más amplio de la palabra, y a nadie parece preocuparle demasiado. En estos momentos, es muy posible que el nivel de alarma apocalíptica está aproximándose peligrosamente a los grados más altos: por una vez, la razón no está en los cielos o en la naturaleza (causas más o menos inevitables), sino en nosotros mismos. Concretamente, en un túnel situado entre Francia y Suiza.

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC, según sus siglas en inglés) es, básicamente, una máquina gigantesca que podría ser considerada como el mayor laboratorio de física de partículas del mundo. Su función principal es terriblemente compleja de describir, pero digamos que está pensado para lograr colisiones de átomos a velocidades realmente altas, lo que daría como resultado cientos de partículas subatómicas que (al menos en teoría) serían desperdigadas a velocidades cercanas a la de la luz. La principal meta de las cabezas pensantes detrás de LHC es hallar algo conocido como "la partícula de Dios", lo que convierte las comparaciones con Prometeo, Frankenstein y demás mad doctors fatídicos en algo tan fácil que este bloguero se lo va a ahorrar. Por tanto, LHC supondría un paso de gigante en la Teoría de la Gran Unificación, razón por la que todos deberíamos congratularnos de que vaya a ser activado a mediados de este mes.

El problema es que hay una buena probabilidad de que LHC sea, también, una máquina del fin del mundo.

Parte de la comunidad científica internacional está realmente preocupada por las consecuencias imprevistas que podría tener el ingenio: fundamentalmente, la creación de microagujeros negros que, en el mejor de los casos, podrían sentar un precedente verdaderamente antológico para el viaje en el tiempo. En el peor de los casos, podrían acabar con el universo en cuestión de nanosegundos. Lo cierto es que nadie puede describir sin margen de error qué es lo que ocurrirá una vez LHC sea activado: el físico norteamericano Nima Arkani-Hamed ha declarado en "The New York Times" que es perfectamente posible afirmar que la máquina va a crear dragones gigantes y dispuestos a devorarnos. En otras palabras: nadie sabe lo que va a pasar cuando la antimateria entre en juego, aunque la versión oficial es que no hay peligro. De todos modos, conviene estar avisados si un día, de repente, todo lo que estaba ahí deja de estar ahí.

Los enlaces locos del viernes

Los enlaces locos del viernes

- Hoy estoy en una nube: el maestro Jordi Costa ha mencionado mi crítica de "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" en No somos nadie, lo cual es un honor y un privilegio gigantesco (podéis escuchar el fragmento si os descargáis la sección de cine del programa de hoy). Además, ha defendido la película en un duelo dialéctico con Carlos Areces, lo cual inclina bastante la balanza en la Civil War cinéfila que ha desatado Spielberg con su última entrega.

- En su fabuloso reportaje "Up, Simba" (recogido en "Hablemos de langostas"), David Foster Wallace explica por qué nos tenemos que creer al candidato republicano John McCain cuando suelta ese rollo de sacrificar nuestros intereses egoístas por el bien común: básicamente, el tipo estuvo más de dos años prisionero en un campo de concentración vietnamita, rechazando sistemáticamente un trato preferencial (es hijo de un pez gordo del ejército) e incluso la posibilidad de ser repatriado, ya que el código dice que primero debían ir los compañeros que habían sido capturados antes que él. O sea, que se trata de un hombre capaz de guiarse por una moralidad a prueba de bombas atómicas, incluso estando gravemente herido (aún hoy no puede levantar los brazos por encima de la cabeza) en un entorno súmamente hostil. Por eso, descubrir cosas como el blog Things younger than McCain es algo peliagudo: por un lado, resulta increíble descubrir que el candidato ya había nacido cuando se estrenó "Blancanieves y los siete enanitos"; por otro, el tipo estuvo más de dos años atrapado más o menos voluntariamente en un infierno vietnamita...

- El titular reza: "Crean un brazo motorizado que obedece al cerebro de un mono".

- Tras el baño de seriedad y grandilocuencia de "Babel" y "El asesinato de Jesse James por el cobarde James Ford", uno ya daba por perdido al Brad Pitt divertido de los "Ocean’s". Bueno, pues ya no hay nada que temer: en el trailer de Burn After Reading baila, hace llamadas intimidatorias y recibe puñetazos en la nariz. Resulta edificante que los Coen tampoco hayan perdido el sentido del humor tras su merecido triunfo en los Oscar: este estimulante trailer nos los ofrece en plena forma cómica, con otra historia increíblemente compleja de gente increíblemente estúpida mezclada en asuntos increíblemente serios. Además, John Malkovich y Tilda Swinton suponen dos incorporaciones fantásticas a su particular universo.

- A principios de esta semana estuve en Manchester (los viajes locos de la "Xtreme") y me pude comprar la NME, con Scarlett Johansson en portada: alabanzas incomprensibles a grupos de los que preferiríamos no haber oído hablar nunca, pero también había dos joyas. La primera, una sección de cartas en la que se hablaba en serio de toda esta ola anti-emo que ha llevado a muchos expertos a relacionar directamente My Chemical Romance con el suicidio adolescente. La segunda, Katy Perry, una muchacha norteamericana que ha escandalizado a las buenas gentes del Medio Oeste cantando cosas como "I Kissed a Girl (And I Liked It)". Que está muy bien, pero mi preferida es Long Shot, que últimamente escucho casi tanto como la versión de Shadowplay que The Killers hicieron para "Control".

- Ya habíamos visto partidas de "Tetris" sobre edificios (incluso juegan un papel relevante en "JPod", de Douglas Coupland), pero nunca habíamos visto esto. Es básicamente lo mismo, pero hay algo en la serpiente que la hace aún más fascinante.

- Para terminar, recordemos que esta tarde a las 19.00 horas se presenta Mondo Pixel, Vol. 1 en FNAC El Triangle de Barcelona (la semana que viene vendrá a Madrid). Ya queda tan poco para que lo podamos comprar que casi soy capaz de palparlo en mis manos.

Venga Monjas y el blog elegante

Venga Monjas y el blog elegante

Ese seísmo que habéis notado está justificado: Venga Monjas entra en la blogosfera. Tras una larga temporada como propietarios del fotolog más imprevisible de todos los tiempos, el dúo del espacio exterior entra en Blogspot por la puerta grande (pero que los amantes de sus fotos no teman, pues también se han hecho un nuevo espacio en la fotologocosa).

Para empezar, los VM dan una primicia: "Esto es lo que estamos preparando. Un poco de cine español. Os queremos hacer reír, pero también que penséis". Y todo ello acompañado de ESA foto. En resumen, que desde aquí se les ofrece un piscolabis latino como señal de bienvenida.

Alerta DVD

Alerta DVD

1) Muchachada Nui (Primera temporada): ¡Nu-í! Todos queremos al DVD recopilatorio de "La Hora Chanante", con sus pegatinas y su cómic exclusivo de Joaquín Reyes, pero el problema es que los fanáticos lo anhelamos t-o-d-o. Temporada a temporada, capítulo a capítulo, el programa entero y verdadero. Cameo lo sabe, y por eso ha decidido lanzar íntegra la (gloriosa, impecable, estratosférica) primera temporada de "Muchachada Nui", cuyos gags son tan inagotables que perder unos cuantos en el contexto de un recopilatorio hubiera sido una idea horrible. Por suerte, repito que no es así: esto son los trece episodios completos, más una presentación del equipo, un making of, un karaoke de éxitos como "El aparejador" o "My mother con las rodillas clavadas in the guanter" y un lote de gags inéditos en televisión. Además, claro, de las pegatinas de Enjuto, los Klamstein, el pepinillo que silba y la careta del programa. Todo ello por 22 euros, que eso no es dinero ni es nada. Sólo dos cosas podría haberlo hecho mejor: el libro con los mejores paradores de España en edición tapaduracartoné y lo de Jordi Hurtado. A la venta el 4 de junio

2) Dragon Wars: Dentro de la sección "Películas que ya hemos perdido la esperanza de ver en las pantallas". No me gusta hacerlo, pero creo que en esta ocasión es necesario copipastear la sinopsis oficial de "Dragon Wars" (también conocida como "D-War"), así que allá va: "Conoce a Buraki, la sanguinaria serpiente Immogi de 200 metros de largo de la antigua Corea. Su ejército está compuesto por lagartos gigantes con lazamisiles, dragones volantes, soldados entrenados para el mal y dinoraurios megainteligentes". Las críticas que se pueden leer no son excesivamente entusiastas, pero todas parecen coincidir en que hay un 70% de posibilidades de que cada vez que te fijes en una esquina de la pantalla haya una serpiente colosal devorando un todoterreno. Es muy posible que el cine se inventase única y exclusivamente para que un día alguien tuviese la idea de rodar "D-War": esta es la culminación de un camino centenario. Ya a la venta

3) [REC]: El pasaje del terror de Plaza & Balagueró ya puede ser disfrutado en su contexto ideal, es decir, en chiflada sesión continua tras una maratoniana edición de "España Directo". Sin duda, "[REC]" tuvo la suerte de llegar a las pantallas antes de "Cloverfield"... pero también tuvo la desgracia de llegar a las pantallas antes de "Cloverfield": los aciertos del filme de Matt Reeves eran tan descomunales que nos la hizo olvidar al primer fotograma, aunque esta claustrofóbica pesadilla con zombis siempre será recordada como la primera en acuñar el modelo de horror de la YT Generation (o, al menos, en reescribir y adaptar las coordenadas de la pionera "El proyecto de la bruja de Blair"). La segunda vez aniquila casi por completo el factor sorpresa, pero esta jam session de atrocidades sigue siendo igual de emocionante y conserva intacta su capacidad de inquietar. El giro final sigue siendo ininteligible, eso sí. Ya a la venta

Semana complicada

 

Siento tener que avisar que, durante esta semana, "El Emperador de los Helados" va a frenar un poco su insensata actividad de posteos. Tampoco es que nos podamos quejar, después de la extravagancia del jueves pasado (aquello cubrió con creces la cuota de post por mes), pero no dejan de ser noticias tristes e impuestas por ausencias, obligaciones y otra serie de causas ineludibles. Mientras tanto, podemos seguir discutiendo acerca de Indiana Jones en el post de abajo, maravillarnos con la campaña que Stephen Colbert está llevando a cabo en los cómics Marvel, quedarnos a cuadros con la historia del blog paródico La hoja de Albacete o admirar este delantal. Intentaré postear todo lo que pueda, pero no prometo nada. En serio.

Blockbusters '08: "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal"

Blockbusters '08: "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal"

Es demasiado fácil hablar de decepción cuando las películas dejan de ser películas, para pasar a convertirse en la materialización de un sueño colectivo: 19 años lleva gestándose la idea de una cuarta entrega en las cabezas de todos aquellos que vieron como el héroe se alejaba cabalgando al atardecer, tras una tercera entrega que también fue algo incomprendida en su momento. Es este un modelo de filme-acontecimiento que no podía ser capaz de contentar a todos: hay tantos "Indy IV" como espectadores, pero conviene aceptar que el único que realmente se ha llegado a rodar es el que pertenece a sus tres padres. Al igual que hiciese el Padre Lucas con su nueva trilogía galáctica, "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" quiere ser antes una película satisfactoria y personal para sus creadores que un placebo para el fan medio: ante todo, esta es la visión del Padre Spielberg, que ha decidido ser fiel a sí mismo hasta las últimas consecuencias y rodar una personalísima coda para la que quizás sea su contribución más quintaesencial a esto del cine. Así, la nueva entrega entronca tanto con el actual estado creativo del director de "A.I." como con algunas de las obsesiones que recorren toda su obra, con la fusión entre lo inabarcable (la aventura) y lo íntimo, lo espectacular y lo emotivo a la cabeza.

No es casual que Indy conozca la gran revelación de la película mientras está sumido en un cliché de serial de la Republic: Indiana Jones siempre ha sido una búsqueda de alma a través de la concatenación de lugares comunes. Es posible que los críticos sesudos piensen en él como en un icono incontestable del arte cinematográfico, pero el héroe que vive a través del Padre Ford es, fundamentalmente, una celebración de todo aquello que esos tipos considerarían baja cultura: el serial, el pulp, los primeros tebeos de aventuras (en esta nueva entrega hay incluso espacio para un homenaje en clave naïf a Tarzán), las películas de bajo presupuesto de los años 30 y 40. "El Reino de la Calavera de Cristal" amplía satisfactoriamente esa paleta referencial: con el cambio de década, los elementos rectores del universo Jones son la revolución del rock (Shia LaBeouf invoca los espíritus de Brando y Elvis sin aparente esfuerzo), los cómics de la EC, la era atómica, el pánico rojo, la parapsicología, la ciencia chiflada... Es decir, todos y cada uno de los elementos que configuraron la eclosión de la cultura pop en los años 50. Hay una idea magistral que sustenta toda la película: el plan de la agente Spalko (arrebatadora Cate Blanchett) para introducirse en las mentes de los norteamericanos con ayuda de teconología alienígena es un inteligentísimo homenaje a todas esas pelis de serie B cincuenteras que usaban marcianos para hablar de comunistas. Al final, "El Reino de la Calavera de Cristal" acaba siendo una sensacional cinta de platillos volantes, mal que le pese a todo el que decida no entender su propuesta.

Quizá el mayor acierto de la película esté en su capacidad para hablar del tiempo sin ser crepuscular: este Indy es un héroe otoñal, inmerso en unos tiempos que ya no comprende demasiado y obligado a enfrentarse con su pasado, incluso con su propia madurez. No obstante, todo eso son reflexiones que llegan después de que se enciendan las luces, porque en esta montaña rusa nostálgica no hay espacio para el lamento por el tiempo perdido, sino solo para la emoción, la diversión y la maestría de dos cineastas que abren con un homenaje a "American Graffitti" y cierran con una secuencia final (brillantemente ejecutada) que habla en un idioma universal de carga casi mitológica. Claro que no es la película que habíamos soñado, ni siquiera es una película perfecta —tiene descompensaciones en su tramo final y algunos personajes interesantes, como la propia Marion, no brillan todo lo que deberían—, pero solamente un espectador armado con la coraza de la ironía y el descreimiento puede resistirse a la seducción de un blockbuster que apela a la honestidad y al placer cinéfago sin coartadas.

 VEREDICTO: Más que una cuarta entrega, una coda (provisional) a la saga que no solo no hace nada por devaluarla, sino que además la matiza y enriquece. Esta es una película en la que el verdadero fan se querría quedar a vivir 

TERMÓMETRO:      (4/5)

Excuse my manners if I make a scene

Weezer - Pork and Beans

El simple hecho de que Weezer saque un nuevo single ya sería garantía suficiente de un post en esta casa, pero "Pork and Beans" tiene dos razones extra para aparecer aquí en fin de semana: a) es una canción excelente; y b) tiene un videoclip muy, muy interesante. En el post Cómo ganar dinero en internet (y sus consecuencias), el caso del muchacho holandés que se hizo rico por mostrar al mundo cómo crecía su hierba vital nos llevaba a "Canada on Strike", ese reciente episodio de "South Park" en el que un supergrupo de astros de la memesfera protagonizaba una lucha a muerte. Parece que, tras haber pasado por el trance que toda celebridad realmente importante tiene que pasar (es decir, ser humillada por Trey Parker y Matt Stone), las llamadas estrellas de YouTube han tenido su primera oportunidad de autoafirmarse con el videoclip de "Pork and Beans": Chris Crocker se abraza con Rivers Cuomo, Kevin Federline produce a Tay Zonday, la aspirante a Miss Teen USA que dijo aquello cita al Star Wars Kid y las explosiones de Coca-Cola Light + Mentos acompañan al grupo mientras toca el estribillo. No es uno de los mejores vídeos de Weezer, pero tampoco es gratuito: su celebración de la bufonada internáutica no está hecha a expensas de sus artífices, sino con sus artífices, lo cual está totalmente acorde con el mensaje de la canción.

Por lo demás, el "Red Album" de Weezer sale a la venta el próximo 16 de junio (una semana antes en Estados Unidos). Como fan que aprecia bastante "Make Belive" (2005) no tengo problema, pero muchos ven este lanzamiento como la prueba de fuego para el grupo: o es el regreso triunfal a los tiempos de "In the Garage" o es un fiasco, sin término medio. Sea como sea, no hay duda de que se trata de uno de los lanzamientos del año.

Indy y nosotros

Mientras escribo estas líneas, el jueves 22 de mayo de 2008 se acaba. A partir de entonces, pasará automáticamente a convertirse en leyenda. A convertirse en el final de una frase que empiece por "yo estuve allí". Porque yo estuve allí. Porque todos nosotros estuvimos allí:

A todos ellos, gracias.

Indy y Lao Che

Indy y Lao Che

"El Arca Perdida" –la primera– fue, mira tu por dónde, la segunda película que fui a ver al cine. En mi vida.

 

La primera seria "El Imperio Contraataca" (desde el punto de vista histórico/familiar), una efeméride, como diría aquel, “largamente recordada” pero no por mi. Según mi padre, espléndido en su papel, cuando vi "El Imperio" me quedé quieto y mudo. Un hecho que contrastaba poderosamente con mi habitual modus operandis. No fue ya de adolescente fluorescente que aprendí a adorar el Imperio de manera consciente y socialmente aceptable.

 

Pero hoy toca Indy. Y ésta sí que me acuerdo verla en el cine. Pero supongo que en un reestreno de ésos del cine Texas, o en la sesión de las 5 de la tarde (que delicia!) en Sitges, saliendo de casa con un sol d ésos que de tanto darte en la puta cabeza acabas matando al cura. En la sesión de las 5 de la tarde he visto cosas que vosotros los humanos no creeríais. Que hasta me llevaba un jersey porque el chalado de cine debía tener antepasados inuit. Y medía lo bien que me lo había pasado si, a pesar del frío, me dejaba la camiseta vizca de camachitos.

 

No sé cuando fue. Si fue entonces o no. Pero esto no es una hagiografía sino una maldita crónica sentimental, así que tira millas. Es curioso como los recuerdos te juntan una cosa con la otra.

 

Tampoco puedo sacarme de la cabeza el (machacante) anuncio que hacía Tele 5, antes de empezar las emisiones (año 90?), y que por entonces eran la promesa de cine de estreno y películas de aventuras (o sea, de las mías). En la cima de todas ellas, y el mismo día de estreno de la cadena, ¡“la primera” tú! Y venga recordar momentos difusos, y que grande es el cine y ¡qué buena está la taquillera!

 

El templo maldito, como le he leído alguien, para mi es en catalán. Supongo que la fui al estreno verla pero sólo recuerdo que la pasaron un martes (¡!) por TV3 y que me peleé con todo cristo para que me dejaran acabarla. Grandes frases, míticas hoy, lo son más si las recuerdo en mi atávico e incomprendido idioma:

-El Norhachi és una persona molt petita!

-En nen condueix el cotxe?!

El inefable: –Tú ho has intentat Lao Che (que en castellano pronuncian Ché y en catalán Chi, es una de mis frases de cabecera).

-On som? A l’India.

-D’això aquesta gent en mengen una setmana.

-Menja… menja.

-La SIBALINGA!

-Són vampirs!

-ELS HAN PRES LA CANALLA (con cara de agobiado, que se usa para expresar los múltiples sinsabores de la vida moderna).

…y tantas otras, es un no parar.

 

¡Y ese número musical! Así se empieza una película.

 

La tres, ya era más mayor. La fui a ver con mis primos a un cine de Horta, tristemente desaparecido. Recuerdo que fue la primera de mi pequeño complemento (mi hermana) y que se hizo caquita cuando el General Veers sufre su súbito, a la vez que merecido, ataque de Alzheimer. De la tres me gustaban mucho los nazis, la chica y Henry Jones Sr. Y el hecho de que luego sacaran la adaptación en aventura gráfica; yo como sujeto en pleno proceso de obsesión paranoide con el género.

 

No puedo esperar a esta noche…

- Lao Che

Indy y REFO

Indy y REFO

Recuerdo con todo lujo de detalles sentarme en aquella butaca de los Cines Bretón de Salamanca, con seis o siete años, acostumbrado desde hacía tiempo a la oscuridad y al silencio de una sala de cine. Cuando aquella tarde sonaron las primera notas de fanfarria de John Williams supe que aquello tenía que tener un sentido especial. La magia como introducción iniciática al mundo del Séptimo Arte tenía la efigie del primer héroe infantil de la época. Con su fedora de copa alta de Herbert Johnson, su cazadora de cuero y ¡un látigo! recuerdo aquella sesión como una asombrosa experiencia en la que todo era aventura y acción, cristalina, accesible y pura, hasta para un niño de seis años que alucinaba con un espectáculo nunca hasta entonces visto. Los 80 empezaban de una forma arrolladora, marcando una pauta en el cine comercial, malacostumbrando a una generación que ha echado de menos que aquello se acabara tan pronto. Pocas veces después se ha podido apreciar en una sala de cine esa amplificación del estilo apenas invisible del que siempre ha hecho gala Steven Spielberg, sorprendiendo una y otra vez al espectador con una necesidad recíproca y participativa dentro de la aventura, con un incandescente ritmo que parece no acabar nunca y sin perder el ánimo de profanación de los clásicos. Eso fue el comienzo de "Indiana Jones", del mito, de la esencia vital por el cine y el entretenimiento. Desde aquel instante, por supuesto, quise estudiar arqueología. Todos y cada uno de los días que precedieron hasta llegar a mi adolescencia. Pero descubrí que esta materia se nutría en su totalidad de aburrida antropología y de una tupa de Historia de la cultura. Nada de aventuras y sí mucho de Letras Mixtas, un concepto académico que incluía en ella los odiados números a los que soy alérgico. Fue cuando decidí olvidarme del sueño infantil y, en parte, de traicionar a Indy. Con esta felonía a mi héroe llegó un universo mucho más real; el de las responsabilidades, los estudios, otra forma insana de diversión, las chicas, los vicios, el mundo adulto… Por eso, el retorno de Indiana Jones a la gran pantalla, es una oportunidad única para recobrar aquellos tiempos, despertando la nostalgia y resucitando al mito de toda una generación que espera, como yo, este filme con la esperanza de reconquistar la ilusión que despierta el eterno personaje interpretado por Harrison Ford.

- REFO

Indy y Be

V

Abajo las tostadas, arriba el pan tumaca

 

La frase más terrible que se ha dicho jamás en el cine es "Parece que yo pisa pan tostado". En seis palabras, la sensación de pisar un bicho elevada a la enésima potencia.  Espanto. Pánico. Ascazo. Pavor.

 

Allí estaba yo de pequeña, en el cine, totalmente sobrecogida por la sensación, sin querer verlo pero sin poder dejar de mirar. Y allí estaba yo hace un par de meses, viendo la peli en el sofá de casapadres, descompuesta y con las palmas de las manos venga a sudar.

 

No importa que no sea mi peli de Indy favorita, ni que la haya visto mil veces, según oigo la metáfora de Tapón (¡un poeta!) me dan escalofríos y pienso: "¡Menos mal que llevan zapatos!". Y a ese pensamiento siempre le sigue la imagen del bicharraco asqueroso gigante trepando por el zapato de Indi para meterse por la pernera… ¡y, al poco, miles de bichos recorriendo a la rubia por encima y por debajo del pijama!

 

Así fue como descubrí que yo nunca podría ser una arqueóloga aventurera, no aguantaría cuerda ni media peli. No tengo problemas con la cocina exótica, pero me pasa lo del pan tostado y el ataque de nervios no se me quita hasta la tercera parte. Para rubia ñoña sí que valdría, pero quién quiere ser una rubia ñoña.

 

¿Tendrá "El Templo Maldito" la culpa de lo mío con las cucarachas? ¿Será un poni cinematográfico? ¿Seré la única para la que esa escena no ha envejecido pero nada? (Lo de las serpientes, en cambio, me da más igual).

V

- Be

Indy y Jónatan Sark

Indy y Jónatan Sark

“Seguidme, conozco el camino”. No sé ni la de veces que lo he dicho. “Se perdió en su propio museo.” No sé ni la de veces que lo han dicho de mí. Indy es el héroe de acción definitivo, ese que une el Pulp con la Alta Cultura, el que es capaz de unir la religión con los acertijos de búsqueda y, además, el tipo que tocó techo en una de las mayores aventuras gráficas de la historia. “Vendo chaquetas de cuero como esta.” Esos diálogos: “Tiene los ojos de su padre” “Y la nariz de mi madre, el resto es todo suyo”; “¿Cómo sabías que era Nazi” “Habla en sueños”, “No eres le hombre que conocí hace años” “No son los años, nena, es el kilometraje”.Y, desde luego, la discusión que resume toda la tercera película: “¡Junior!” “¡No me llames Junior! Mi nombre es Indiana” “Indiana era el nombre de nuestro perro.” “Ja, ¿te llamas como un perro?” Además, sus conocidos como Marion, Tapón o Mola Ram –por favor, ¿cómo puede ser malo realmente alguien llamado Mola Ram- y, desde luego, banquetes como el de la nunca suficientemente reivindicada segunda película. (¡Snake Surprise! –siempre Serpientes- ¡Chilled Money Brains!) que llevan a la famosa frase apócrifa “¿Qué puede fallar en una sopa?” [Pensad en lo reivindicable que es esta película teniendo en cuenta que al final la chica se la queda… el director] Y así es como se hacen en realidad los sueños, con recuerdos distorsionados y apropiaciones. Y aún quiero decir un par de cosas más: “Sólo el penitente pasará”. Vaya, lamento haber terminado en el desparrame, debe ser la influencia del magnetismo sobre la lógica, aunque ahora sí puedo terminar el texto, a la austriaca, porque “Prefiero cómo se despiden los Austriacos”.

- Jónatan Sark

Indy y Eugenio

Indy y Eugenio

Mi historia con Indiana Jones comenzó incluso antes de que supiera que existía alguien llamado Indiana Jones. Sólo sabía que cada vez que aparecía en la televisión un hombre con sombrero corriendo a toda leche para que no le aplastara una enorme piedra, no podía evitar quedarme embobado mirándolo. Ni siquiera sé con seguridad a qué edad vi esa imagen por primera vez, pero calculo que no tendría más de cuatro o cinco años. Un día me dio por preguntar a mis hermanos, que son bastante más mayores que yo, qué eran esas imágenes. Ellos me contestaron, "Indiana Jones", y ya no pude sacarme ese nombre de la cabeza. Cada vez que daban alguna noticia suya por televisión, salía corriendo de la habitación donde estuviera para ir directo al salón de mi casa.
 
Durante mucho tiempo, la única película de la trilogía que había visto fue "Indiana Jones y el templo maldito". Por aquel entonces, mediados los ochenta, era la única que echaban por televisión, y bastante a menudo por cierto, pero a mi no me importaba verla una y otra vez, por mucho que Indiana se arrastrara por pasadizos aplastados de asquerosos insectos o saliera gente comiendo sesos de mono (o quizás me gustara precisamente por eso). Un día, hojeando el periódico, leí la gran noticia que había esperado durante mucho tiempo: echaban "En busca del arca perdida". Lo recuerdo perfectamente, fue una de las primeras emisiones de Telecinco. Fui corriendo a decírselo a mi padre todo emocionado. ¡Por fin iba a ver mi película más deseada! Lo último que me imaginaba era que su respuesta iba a ser "aquí todavía no se coge Telecinco". Me puse a gritar pidiendo un poco de justicia, intenté sintonizar el canal con todo mi ímpetu, os aseguro que tuve esperanza de que ocurriera el milagro hasta la misma hora en que empezaba la película pero no, no pasó. No pasó ni aquél día ni al día siguiente. En mi pueblo o, mejor dicho, en mi casa no se llegó a ver Telecinco hasta unos años después.
 
Quizás os estéis preguntando que si tantas ganas tenía de ver "En busca del arca perdida", por qué no la alquilaba en el video-club. Pues bien, en mi casa no teníamos video. Y no porque mis padres no quisieran, sino porque cuando lo tuvimos (yo apenas sabía andar por entonces) me dedicaba a grabar capítulos de los mosqueperros encima de cintas de reuniones familiares hasta que mi padre se hartó y decidió llevarse el video.
 
No pude ver "En busca del arca perdida" hasta que tenía 12 ó 13 años. Imagináos la emoción que sentí. Por mucho que me hubieran gustado las otras dos partes, la primera (aunque para mí fuera la última) fue una experiencia completamente diferente. Se podría decir que con ella descubrí por primera vez que el cine podía hacer disfrutar a niveles que hasta entonces nunca había imaginado. Entre otras muchas cosas, descubrí que se podía viajar al Amazonas estando sentado en el sofá, que se podía sudar con el calor del desierto egipcio aunque en tu casa hubiera aire acondicionado o que hasta un aventurero tan intrépido como Indiana Jones tiene miedo de algunas cosas como, por ejemplo, las serpientes.
 
Como no estoy dispuesto a esperar tanto para esta última entrega como lo hice para la primera, ya tengo comprada la entrada y el sábado saldaré mi cuenta pendiente con Indy: disfrutar de sus aventuras en pantalla grande, como debe ser.

- Eugenio

Indy y Andrés HH

Cada generación engendra un mito que nace con el único fin de transmitir un mensaje fundamental a sus niños: lo divertida y necesaria que es una buena merienda de sesos dans son crâne. A mí me tocó Indy, jodeos los de Hannibal.

- Andrés HH

Indy y Guillermo

Indy y Guillermo

No se cuestiona a las montañas:

Las montañas están ahí, ¿no? O sea, vas al campo y las ves. No se opina sobre ellas. No se sabe nada de ellas. No hay lugar a la discusión. Nadie dice: "Tal montaña me gusta más que tal otra". En los últimos días iba pensando en escribir algo sobre Indiana Jones y no sabía qué y hoy, cuando han pasado en Cannes la cuarta película y los críticos han empezado a hablar de ella lo he descubierto. Yo nunca leí críticas de las anteriores películas de Indiana Jones. La sola idea de que alguien hable o escriba de esas películas me resulta fuera de la realidad.

Ni siquiera recuerdo cuando o cómo las vi por primera vez, como no recuerdo la primera vez que vi una montaña. Es como… Digámoslo claro, como "si siempre hubieran estado ahí", ¿no? Son películas geológicas. No se habla de ellas, por Dios. Últimamente incluso he encontrado gente que no es que no las haya visto, es que no las conoce. Esa sensación es aún más rara. ¿Qué no las conoces? ¿A las montañas? Ni siquiera me enfado, simplemente no lo entiendo. 

Tampoco sé qué las hace tan maravillosas. Intuyo que tiene algo que ver con la ironía del personaje, la acción, o quizás sea eso de empezar al final de una historia y enganchar con el principio de la siguiente, o la pelea del final del segundo acto: avión en la primera, mina en la segunda y tanque en la tercera. O porque existen personajes como Sallah, Tapón, Lao Che o Marion Ravenwood. Dios, Marion, que tumba a los hombres bebiendo. Marion, la hija de Abner, el mítico e invisible Abner.

Pero probablemente sea la sensación de vivir un mundo en el que aún es posible encontrar elementos desconocidos. Un mundo explorable. Quizás sea eso lo maravilloso de la trilogía de Indiana Jones, que habla de un mundo que podemos descubrir y por tanto, que nos permite fascinarnos con la posibilidad de que aún existen cosas desconocidas y que por tanto, la vida puede ser una aventura.

En cuanto a la cuarta… En serio, de las montañas no se opina. Las montañas están para andar por ellas, tumbarse y gozar, punto.

Pd.- Las montañas, por cierto, se pueden pisar, al contrario que, por ejemplo, los soles o las galaxias. Quizás eso distingue también a la trilogía de Indiana Jones de la trilogía espacial. Con Indy uno sigue teniendo la sensación de que pisa un terreno familiar y cercano.

- Guillermo Zapata

Indy y Salanova

Indy y Salanova

Yo siempre he sido de los que he entendido, o he disfrutado el viaje como aventura, o incluso como catarsis. En cierto modo, Indiana Jones lo es. Me gustaría apuntar lo mejor de las aventuras por excelencia que son la saga Indiana Jones:

3.1 Mi momento favorito Jones es,  ya por obligación, un prólogo, exactamente, el de" Indiana Jones y la última cruzada". Aquella genial pelea que nos introduce a un flashback explicativo, perfecto y acorde con la sensibilidad y la espectacularidad de toda la saga (y del momento que está viviendo el propio Jones. Ese elemento, si se fijan, es el mismo de "Lost"): Un joven Indiana demuestra todas sus jóvenes virtudes pasando por multitud de riesgos mortales. Es un prólogo brutal, fuera ya por el sentido del ritmo, y por ser, precisamente, el nacimiento del héroe, su primera gran aventura en un entorno común, una especie de preview a su futuro hiperbólico lleno de aventuras (y una introducción a la relación paternofilial). Se nos cuenta la formación de héroe a través de la figura familiar y la vestimenta, su icono reconocible.

3. Otro momento digno de Realidad Alternativa  es ese guiño a la historia real de la humanidad. Esa escena tan divertida para el espectador que es el saludo entre Hitler e Indiana Jones (sin saber el propio Hitler que es uno de sus enemigos). Un momento de  cómic superheroico, una especie del what if de los tebeos pero en el cine. Uno de los mejores momentos de la saga Jones que más desapercibido ha pasado.¿Que no es precioso unir a dos icónicos personajes del siglo tan distintos, uno real y el otro ficticio? Y es que siempre he adorado aquello de utilizar las teorías de la conspiración al servicio de la aventura cinematográfica.

 

2. Mi favorita siempre fue "Indiana Jones y el templo maldito". Quizás por tener una sensibilidad siempre cercana a lo fantástico, y porque fue la primera que vi y la más oscura y cafre de todas. Yo creo que el clímax de "El Templo Maldito" con el corazón y el vudú a Indiana Jones es insuperable por terrorífico. Fíjense, introduce el gore en las juveniles mentes humanas. El primer paso ha sido dado. Se sigue diciendo de ella la peor, pero cada uno tiene una historia con su película favorita de Indiana Jones. Esta es la mía, y sigo estando muy orgulloso de ella. Por mucho que diga el propio Spilberg. Crueldad, divino tesoro.  Es una precuela, por lo tanto, es a partir de ahí donde, suponemos, Indiana Jones tiene su primer contacto —cronológico—con lo sobrenatural.

                                  

1. El prólogo de "Indiana Jones y el arca perdida" es, sencillamente, insuperable en la propia película. El ritmo que lleva no vuelve en ninguna set-piece o clímax final del film. Y el primer prólogo es guiñado por el tercero: “Esto debería de estar en un museo”.

 

 

Dedicado a Alvy Singer.

- Salanova