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Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Indy y kei

Indy y kei

Allá por el 89, cuando se estrenó "La Última Cruzada", servidor contaba con 5 años, así que a día de hoy, aún no he podido disfrutar de la maravillosa experiencia que auguro será vivir el estreno en pantalla grande de una nueva aventura del doctor Jones.

Ahora, pasados casi 20 largos años, veo como faltan escasos días para cumplir uno de mis sueños, y si ya de por sí estoy ensimismado contando las horas que faltan, más emocionante es aún, si cabe, ver como mis dos hermanos, el de 18 años, que cada día se encamina más hacia el apasionante mundo del descubrimiento de nuestra historia, y la pequeña de tan solo 11 años (aunque devota confesa del famoso arqueólogo), tienen la misma ilusión que yo por ver en el cine al que, como bien definió la pitufina, "descubre ciudades perdidas".

- kei

Indy e Ismael

Indy e Ismael

Recuerdo cuando fui a ver "En busca del arca perdida". Tenía unos diez años y cada sábado por la noche iba a un cine al aire libre a ver una sesión triple en sillas de plástico al lado de la playa en Denia. Aquel día ponían una de la profecía, al final de la escalera y en busca del arca perdida. La primera fue la de Indy. Imaginad el impacto que me causó que las dos siguientes no me produjeran ni frío ni calor cuando eran excelentes películas.

Las películas de Indiana Jones son la esencia del espectáculo, son las películas que crean expectativas y después las cumplen. Son ritmo trepidante, humor, acción a raudales, malos muy malos, buenos muy buenos y desenlaces apoteósicos. A mi juicio la mas divertida saga de la historia del cine. Las persecuciones, el punto sobrenatural, las chicas que gritan para ser rescatadas, los saltos por los pelos, las trampas ingeniosas, los nazis, los países exóticos, los precipicios, los chistes, los tesoros, podría seguir un buen rato enumerando los motivos para ver estas películas.

El resto de las vacaciones me lo pasé intentando hacer chasquear una cuerda cinturón o similares, siempre con el mismo resultado, ninguno. A lo sumo un viaje en la cara.

Si queréis ver la repercusión de esta saga en la gente, id a Eurodisney, tienen un puente colgante como el de la segunda parte. Quedaos observando y escuchareis indis, veréis gente liándose los brazos con las barandillas de cuerda y otros simulando cortar el puente con un machete imaginario, todos con una sonrisa en la cara.

 A día de hoy con treinta y cinco años, tener un sombrero y un látigo en un desierto infinito sigue siendo una de las cosas que desearía hacer una vez en la vida, aunque al paso que vamos, lo conseguiré cuando tenga que usar una silla de ruedas cuatro por cuatro.

- Ismael Roca

Indy y Zito

v

— Mira que te dije que con ese calzado lo ibas a pasar mal.

Ay, ya lo se, ay, pero todo iba bien hasta entonces. No parecía que aquella piedra estuviera suelta.

Es que menudo resbalón… y se interrumpe de pronto.

— ¿Qué pasa? pregunta él mientras ella se tapa la boca, intentando no reírse.

— No te enfades, pero es que te ha quedado muy cómico. El culazo, el chapuzón…

No puede contenerse más y estalla en carcajadas.

— Casi me rompo la espalda y encima te mondas de la risa, te parecerá bonito, anda, ayúdame, ay, a quitarme los pantalones, ay, están empapados, ay, y yo solo no puedo quitármelos, uf.

— Venga, quejica, levanta el culo un poco y le empuja levemente para que ruede de lado sobre la cama.

— ¡Aaay! ¡No me toques ahí, que es donde más me duele!

Perdona, perdona... De todos modos, te lo mereces por loco. Venga, estira las piernas que sino no podré sacártelos.

— ¡Aargh! ¡La rodilla! ¡Que también la tengo hecha polvo!

— Ay, lo siento, es que no se te puede tocar. ¿Pero hay algún sitio que no te duela?

— Uf, me duelen huesos que ni sabía ni que tenía…

La pregunta aún en el aire le deja pensativo, mirando por la ventana.

— Por ejemplo no me duele aquí- responde finalmente sin girarse hacia ella y señalándose el hombro izquierdo.

Ella le busca con la mirada. Él sonríe.

— Me podías dar un besito de esos tuyos.

Ella se sienta a su lado en la cama y le besa tenuemente el hombro.

— Aquí tampoco me duele y se señala la mejilla.

Sin dejar de sonreír, ella niega con la cabeza en traviesa aprobación.

— No me digas más, ya me imagino dónde más no te duele.

Se besan. Y mientras él la abraza y la recuesta despacio sobre la colcha ajena y comienza a desvestirla y se le olvidan los dolores, ella, casi mordiéndole, le susurra al oído.

— Peliculero…

- Dr. Zito

Indy y Roberto Bustamante

Indy y Roberto Bustamante

Soy arqueólogo.

:)

Creo que es bastante para "Indy y yo".

- Roberto Bustamante (El Morsa)

Indy y Tapón

Indy y Tapón

Me domina el pánico al pensar en una nueva entrega de Indiana Jones. Las tres que hemos disfrutado hasta el día de hoy son tan redondas que el paso atrás es prácticamente seguro. Sólo espero que Spielberg no haga un destrozo como el que hizo George Lucas con la saga de "Star Wars"...

- Tapón

Indy y EKI

Indy y EKI

Recuerdo...

... tener pesadillas con El Templo Maldito siendo muy pequeño.
... ver "La Última Cruzada" en el cine, con apenas 9 años, con un amigo del colegio y mi madre, en la segunda fila a la izquierda del todo, los tres últimos asientos, y la tortícolis que me duró el resto de la semana.
... tardar unos cuantos años en asimilar cual era exactamente la primera y cual la segunda película. La primera escena de "El Arca Perdida" me hizo pensar durante unos años que se trataba de "El Templo Maldito".
... el momento en el que se homenajeaba a Indy en el "Sam'n'Max".
... recitar, sin venir a cuento, el "Kali Ma! Kali Ma Shakti De!" de "El Templo Maldito".
... verlas en Laser Disc (esos CDs tamaño campo de fútbol) en casa de mi tía en francia. Eran 2 discos cada película.
... cuando me regalaron el pack con los 3+1 deuvedés.
... emocionarme y quedarme enganchado a la tele cada vez que un sábao o domingo por la tarde me encontraba con que estaban echando alguna de las 3 en TV3. Indy en catalán no suena nada mal, al contrario que otros muchos actores.
... picar C:Indy3Indy3.bat en mi primer PC.
... ser un vendedor de tapicería.
... un beso en la escotilla de un submarino.

- EKI

Indy y Libertino

Indy y Libertino

Mi primer recuerdo de semejante personaje era una cinta Beta, con una carátula fotocopiada en blanco y negro de "En busca del arca perdida" que se había quedado pegada al plastiquete infame de las cajas de mediados de los ochenta.

Recuerdo que lo flipé cuando al final de la peli ese malvado se vuelve cera derretida y todos los fantasmas sobrevuelan a los personajes mientras Indy gritaba, a mi también, que mantuviese los ojos cerrados. También lo flipo ahora al recordar aquel reproductor pequeñito y la cinta tan deforme... ¿Cómo algo tan feo podía contener dentro semejante magia?

Me abrió la cabeza y me volví loco al descubrir que el cine no solo era cuestión de monstruos, era cuestión de estilo.

- Libertino

Indy y Alvy Singer

Indy y Alvy Singer

El héroe anda suelto

Supongo que la mejor historia de aventuras no es capaz de hacerse película. La historia es "La isla del tesoro" y demuestra que la mejor aventura siempre pasa por la decepción. Fue cuando tenía cinco años que la televisión estrenó "Indiana Jones y la última cruzada", la peor entrega de la saga con el prólogo más inteligente. Con una pirueta de acento circense, el joven Indy recita sus principios al mismo tiempo que en una forja superheroica que hubiera encantado a Jim Steranko, con ese tren que resume y prueba al precoz aventurero como ilusionista, domador y escapista a la vez. En esta perfecta metáfora circense de su sentido de la aventura Spielberg vino a traicionarse de la forma más personal posible volviendo a la historia de reencuentro paternofilial y redescubrimiento mesiánico, más cerca de sus peripecias alienígenas que de las entregas anteriores. El final sigue pareciéndome estupendo: cerradas las desaveniencias lo único posible es seguir cabalgando, de nuevo como un superhéroe más. Sin embargo a los once redescubro ese prólogo como una versión secreta y minimalista de la obra maestra de Stevenson: Indy hereda  su sombrero de un arqueólogo, que, sorpresa, trabaja para los malos. Igual que Jim Hawkins aprende sus hábitos morales de un tipo ambiguo, igual que Indy. La prueba es el sombrero.

Hay también en la citada secuencia del tren circense algo que Spielberg representó con la magnífica canción "Anything Goes" de Cole Porter, que propone una lectura acelerada y descaradamente pop de un país, su historia y su devenir. O como dijo Jordi Costa, refiriéndose a la insuperable "Faster, Pussycat! Kill! Kill!" de Russ Meyer en su prólogo a la primera edición española de "Como guante de seda forjado en hierro", "Anything Goes" es una canción sobre los grandes temas del siglo XX: sexo, velocidad y muerte. Los tres están presentes en "El templo maldito" y en ese prólogo en el que también queda patente esa lectura pulp e incluso exploit que forjaron el inicio de un héroe como Indy, definido así por sus creadores: un Bond de los treinta. Y la película, en su sofisticado club de Shangai, presenta a todos los implicados en una conversación que terminará en huida in extremis, en el club ¿adivinan? Obi-Wan, otro guiño a otra saga surgido de los hijos bastardos de la serie Bé que durante un tiempo parecieron coronar Hollywood y llevarse a los amigos. No todo es grande en "El templo maldito", ahí están ese niño y ese tipo de planificación aventurera que luego derivarían en la sobrevalorada "The Goonies" (una especie de Indiana Jones adaptado a pequeñísima escala, heredando al niño japonés de la segunda entrega, otra de las reivindicaciones de la comunidad pequeña y unida que hizo Spielberg como productor, y sino véase "Cocoon" o "Batteries Included"). De "En busca del arca perdida" ya es imposible añadir algo: perversa, llena de humor negro y de un contacto casi letal con lo divino, es la cinta de Spielberg en la que decidió revolucionar para siempre el tempo cinematográfico y el cine de aventuras, mezclando la emoción de los seriales de los años 40 (Red Barry, et al) con las espectaculares y muy circenses aventuras de los primeros superhéroes que fueron Tyrone Power (en especial su "The Mark of the Zorro") o Errol Flynn. Solo en su segunda entrega llevaría a cabo su momento más visualmente estridente y delicioso (el citado cliffhanger en Shangai que termina como un triste especial de fin de año de la televisión pública española), además de suponer el primer y más limpio contacto con el gore: esas sopas de ojos acusan un gusto por la EC que Spielberg había disimulado sólo lateralmente en su primera entrega, en la que todo ambicioso respecto a lo desconocido (el arca de la alianza) termina muerto, digno de Johnny Craig y Wally Wood. Y eso tiene mucho de educación sentimental. La suya y la nuestra.

- Alvy Singer

Indy y Toby Dammit

Indy y Toby Dammit

Siempre he dicho que Lucas me la suda y que "Star Wars" me da por el culo, pero un tipo que, además de haberse convertido en un ingeniero audiovisual extraordinario, soñó con llevar a la pantalla grande las heroicidades imposibles de un arqueólogo simpaticón casi en plan Superman, utilizando como base para su creación los vetustos seriales televisivos con los que creció y bla bla bla, merece, al menos, el reconocimiento de ser el artífice, junto a Spielberg, de la saga de aventuras exóticas más mítica, dinámica y bien hecha de la historia del cine.

 

A la espera de la muy prometedora cuarta entrega del héroe fardón del látigo y el sombrero, coincidiré con otros muchos fans de la serie mencionando que "En busca del Arca perdida" es mi favorita. Una obra maestra que caló hondo en los delirantes 80 y creó escuela, que hacía de la acción, la ironía y la violencia de tebeo su principal espectáculo, y sin disimulos. Más que la obsesión nazi y projudía de Spielberg, lo que en su primera secuela, "En el templo maldito", relucía era la violencia ahora llevada a los límites del gore y el recochineo con lo macabro y escabroso, con todos esos rituales de sangre, esqueletos y manjares de animales y bichos. Si "En el templo maldito" ha pasado a los anales, es porque todos recordamos, para bien o para mal, al brutal villano tuggie calvo y su gusto por arrancar corazones en vivo (genial idea y geniales secuencias). Lamentablemente, el guión perdía fuelle y los chistes ya repelían y poca gracia hacía el niño chino de "Los Goonies" que acompaña al héroe; un desacierto imperdonable, pero una película, en su conjunto, de absoluto culto y mayormente brillante.

 

Bastante más para todos los gustos era "La última cruzada", con Indy acompañado de su papá y un prólogo estupendo que retrocede hasta la adolescencia del héroe. Su argumento chorra dejaba mucho que desear e imposibilitaba que el interés nuestro depositado en la acción, fuese fiel lo justo y necesario. Sería la menos buena de todas; la agresividad de las texturas, los colores y la acción, disminuyó aquí considerablemente, aunque el humor (más blando) se intensificó.

 

Nada más tengo que añadir a una saga imprescindible que igual jolgorio causa en los niños y en los adultos. Adorar a Indy es saber estimar y tener en cuenta a un cine comercial de puta madre.

- Toby Dammit

Vuelve la aventura

Vuelve la aventura

Ha sido una larga espera, plagada de rumores descorazonadores y amenazada por una posibilidad cada vez más real de que nunca se llegase a hacer. Pero ahora, el hombre del sombrero ha vuelto. 19 años y casi 7.000 días después de que Indiana Jones, su padre, Sallah y Marcus se alejasen cabalgando hacia el atardecer. Tres años después de que Steven Spielberg rodase "Munich", su película más agria, y decidiera premiar a sus seguidores con un dulce postre por haberle seguido hasta allí. 65 años después de que la señora Dorothy Ford diera a luz en un hospital de Chicago. Y 19 días después de que este blog pidiese a sus lectores que colaborasen en un evento especial, una celebración del legado de Indy que durará todo el día y que esconde textos de algunos de los más insignes pesos pesados de la blogosfera. A partir de aquí, comienza "Indy y yo".

A modo de fin de fiesta, la crítica de "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" será publicada en un momento indeterminado del fin de semana. Hasta entonces, tendremos tiempo para preguntarnos si será o no merecedora de los cinco Indies, es decir, el máximo galardón de la sección "Blockbusters veraniegos", nombrado así en honor de un personaje que, sencillamente, ES el placer cinematográfico.

"Siempre supe que algún día volverías a atravesar mi puerta..."

Mañana va a ser un día muy especial en "El Emperador de los Helados". Si alguien tiene un recuerdo de última hora que compartir para "Indy y yo", aún puede enviarlo (a noelceballos2@hotmail.com) hasta más o menos las 08.00 AM del jueves, hora en la que empezará el cotarro, la jarana y el jolgorio. Es lo que se conoce como una oportunidad de última hora, así que no la dejéis pasar. A los que ya han colaborado, muchísimas gracias. Y hasta mañana.

Boletín juguetero - Mayo 2008

Boletín juguetero - Mayo 2008

Una lista ordenada y comentada de cosas que quieres, pero que realmente no te puedes permitir.

El juguete del mes "Life’s a gas, a gas, oh yeah!". Joey Ramone ya tiene la figura de coleccionista que se merecía: gafas de sol, vaqueros rotos, chupa de cuero y su antológica camiseta de autonegación. Todo perfecto, pero no sale a la venta hasta junio y Neca, la compañía responsable, no tiene planes de inmortalizar al resto de la banda en ídolos de siete pulgadas (eso son 17’78 centímetros, fans del sistema métrico decimal). Como compensación, el sello tiene otras leyendas del rock en su catálogo: Angus Young y Brian Johnson, Elvis (cabezón), Kurt Cobain, John Lennon y Jimmy Page. Más allá de Neca, tenemos al Hombre de Negro, a Richie Sambora, a Scott Ian (de Anthrax), a Jimi Hendrix, a Gene Simmons y a Jack Sparrow. Constituyen el espíritu del rock y, además, caben todos en una misma vitrina.

Más

¡Jo, qué noche!

Dos maneras distintas de disfrutar de mi canción preferida en lo que llevamos de año: en directo (arriba) y en acústico. We Are Scientists van al Summercase, por cierto, así que no hagáis planes para el 18 y 19 de julio. También están Sons & Daughters (autores de mi segunda canción favorita de 2008), Edwyn Collins, los Raveonettes y... bueno, y los Sex Pistols.

Duelo de divas

Duelo de divas

Como todo el que esté familiarizado con la carrera discográfica de William Shatner sabrá, los discos grabados por estrellas de la interpretación suelen acabar resultando fantasías ególatras de primer orden, más allá de la capacidad de fascinación que puedan ejercer sobre el oyente predispuesto. Cuando Scarlett Johansson anunció su intención de debutar como cantante con un disco compuesto casi íntegramente por versiones de Tom Waits, las reacciones fueron desde los inevitables gestos de estupefacción hasta las sonrisas malévolas de los que ya pronosticaban un fracaso. Sobre todo, hubo un montón de sonrisas malévolas que pronosticaban un fracaso. Finalmente, Anywhere I Lay My Head ha demostrado que la otra chica Bolena siempre cae de pie, sin importar la magnitud del desafío, y que sabe transformar un probable bluff en un debut apreciado por la crítica. Queda, no obstante, la duda de hasta qué punto estamos juzgando la idea del disco (musa de lo indie, ese concepto tan devaluado, interpreta algunos de los clásicos de una leyenda viva) en lugar de al disco en sí mismo.

No es necesario terminar la primera escucha para advertir que algo no funciona como debería en "Anywhere I Lay My Head". No se trata de los pequeños fallos que lastran algunas canciones, como "I Don't Wanna Grow Up" (¡esos sintetizadores!) o "Song for Jo" (¡y es la única original!), sino de algo más profundo y que afecta a todo el conjunto. Es muy probable que ese algo tenga nombre: Dave Sitek, guitarrista de TV on the Radio y productor/estrella invitada del disco. Como concepto, Scarlett versiona a Waits era lo suficientemente estable como para mantenerse por sí solo, quizá con un acercamiento más cercano a lo acústico, que dejase brillar a la única estrella que debería brillar en todo el disco. Por el contrario, Sitek opta por una producción grandilocuente, excesiva, ruidosa e irritantemente experimental: en lugar de ser el proyecto de vanidad de la señorita Johansson, "Anywhere I Lay My Head" se convierte en un duelo de divas en el que, mucho me temo, acaba saliéndose con la suya aquella a la que nadie había invitado. El tema que da título al disco es la prueba más diáfana: Scarlett Johansson ha querido rendir tributo a Tom Waits, pero el resultado ha acabado pareciéndose tremendamente a un disco de Enya.

Mein Mii

Mein Mii

En un viaje de prensa para "Xtreme", un periodista español me contó una perversidad suya: le gustaba crear avatares de personas, eh, polémicas en el Mii Channel de la Wii para que, gracias a las Mii Parades, los jugadores de todo el mundo se los encontrasen como espectadores en algunos de sus juegos preferidos. O sea, que existe la posibilidad de que Osama Bin Laden y Sadam Hussein asistan como público a la recta final del circuito Coconut Mall, del reciente "Mario Kart". Al menos, esa posibilidad sigue existiendo para ellos dos, pero no para Adolf Hitler: el dictador acaba de ser baneado por Nintendo, por lo que decenas de jóvenes neonazis de la América profunda ya no podrán entrar a jugar en línea con su nick preferido. "Hitler konnte gar nichts! Nicht mal Auto fahren!" y todo eso.

La conexión Hitler-Wii no acaba aquí, sino que se extiende por dos youtubes muy salados. El primero es una pequeña ilustración de lo que contábamos arriba, pero ligeramente basada en un sueño que el dictador tuvo durante las Olimpiadas de 1936 (o que a mí me gustaría imaginar que tuvo). El segundo es otra reacreación jocosa del clímax de "El hundimiento", aunque no sea especialmente divertida... Es mejor ver la reacción de Hitler cuando se enteró de que le banearon en Xbox (sí, no es la primera vez que pasa). ¡¡Si tenía casi 2.000 puntos Microsoft!! Pobre.

Trío de trailers

Trío de trailers

1) The Tracey Fragments: Bruce McDonald, cineasta canadiense más raro que un perro verde (en su carrera conviven ensayos punk como "Hard Core Logo" con trabajos alimenticios para series como "Queer as Folk"), presenta un arriesgado proyecto que, al parecer, concibe la pantalla como un cuadro de Mondrian, aunque el trailer hace que nos vengan a la cabeza los experimentos fallidos de Mike Figgis. Presentada en la sección Panorama del pasado Festival de Berlín, "The Tracey Fragments" ha sido una de las principales beneficiarias del huracán "Juno", pero ni siquiera el tirón de Ellen Page ha conseguido evitar un estreno casi inadvertido en Estados Unidos (el pasado 9 de mayo) y unas posibilidades de exportación más bien nulas. Es una lástima, porque lo que ha hecho McDonald con una novela compuesta de breves viñetas parece interesante, por no hablar de la ocasión de ver el trabajo más arriesgado de una actriz que ya ha dejado de ser una promesa para convertirse, directamente, en una deslumbrante realidad. Por si nunca llegamos a verla, "The Tracey Fragments" nos ofrece dos regalos interesantes en su web oficial: un cómic para descargar en pdf y una recopilación de lo mejor del proyecto Tracey Re:fragmented, que permitió a los internautas remontar algunas escenas de la película. Fecha de estreno por confirmar

2) Tropa de Elite: ¿La pobreza engendra necesariamente violencia? La pregunta que se hace el director José Padilha es también la que se hizo en su momento "Ciudad de Dios" y la que da sentido a "Gomorra", la sensación del presente festival de Cannes. De este modo, "Tropa de Elite" se inscribe en una novísima corriente de cine político de corte combativo, salvaje y directo: en realidad, es la segunda parte de una futura trilogía, iniciada con el documental "Bus 174" y que acabará con "Corruptology", una comedia ácida que se centrará en las altas esferas de la política brasileña. Pero antes, es necesario que bajemos hasta las favelas y experimentemos (todas las críticas hacen hincapié en que "Tropa de Elite" no se ve, sino que se vive) las consecuencias de enfrentar a unas fuerzas policiales corruptas contra unos jóvenes airados y peligrosos. No es una propuesta para todos los gustos, como demostró aquel periodista de "Variety" destacado en Berlín que la tildó de cinta de reclutamiento parafascista (es necesario comprender la situación del BOPE antes de sacar conclusiones precipitadas). Algo así como "The Wire" ambientada en Río de Janeiro, "Trope de Elite" es un Oso de Oro que realmente apetece ver. Estreno 11 de julio

3) Australia: En contra de lo que nos cuentan, hacer cine épico es más fácil de lo que parece. Basta con escoger un trauma nacional, situarlo al fondo de una historia de amor fatal y esperar que la taquilla te trate mejor que a "Pearl Harbor". De hecho, "Australia" está ambientada en los bombardeos de Darwin, que los historiadores consideran como el Pearl Harbor de las antípodas, pero sin un actor protagonista que entró en rehabilitación nada más terminar el rodaje (al menos, no que nosotros sepamos). Si decidimos ser magnánimos, tendremos que recordar que es la primera película de Baz Luhrmann desde "Moulin Rouge" y que, por tanto, se merece la máxima expectación. También hay que reconocer un poderío visual enmudecedor en el 80% de los planos que componen este trailer, en el que Nicole Kidman y Hugh Jackman son casi tan protagonistas como los asombrosos paisajes naturales. El problema es que Luhrmann parece haber pasado todos estos años estudiando el cine de David Lean y pensando: "¡Ey, yo también puedo hacer eso!". Que igual sí, pero no es precisamente lo que me interesa. Estreno en diciembre 2008

"Indy y yo": Última semana

"Indy y yo": Última semana

Queda menos de una semana para que se publiquen vuestros textos de "Indy y yo" (y para que se estrene la nueva película, pero eso es secundario). Los que he recibido hasta ahora son muy, muy buenos, e incluso hay un par que me atrevería a calificar de magistrales. Sabréis de qué hablo en cuanto los leáis. De todos modos, considero que aún no es suficiente y que se necesitan más textos para tener un homenaje en condiciones. Si aún no has hecho tu parte, recuerda que la casilla de correo electrónico es noelceballos2@hotmail.com.

A continuación, y solo porque me aburro, un concurso de adivinar la tonada. El tema es, por supuesto, canciones inspiradas de alguna manera en el Hombre del Sombrero: puntúa todo el que sea capaz de advinar el título de la canción, el nombre del grupo que la tocó primero y el nombre del grupo que la versionó (si lo hubiera). ¿El premio? Fortuna y gloria, chico. Fortuna y gloria.

En serio, no hay ningún premio.

Es inútil que sigas mintiendo
A mí no me puedes engañar
Sé que me pones los cuernos
Con el batería de Siniestro Total

Baby, I am missing you
I want you by my side
And I hope you’ll miss me too
Come back and stay
I think about you every day
I really want you too
You swept my feet right off the ground, you’re the love I found

Yi wang si-i wa ye jan dao
Xin li bian yao la jing bao jin tian zhi Dao!

Wonder why the stars at night and the things that you say
They never go away
And I wonder if you wonder why I never come around at night
I wonder if you wonder why I never come around at night

"I want to be your hero"
Says the guy to the camera
Moving stage right
His eyes are the only things alive
and I know who he looks like

No escuches la radio

No escuches la radio

A veces, lo mejor es estar en el sitio indicado a la hora idónea. Eso es exactamente lo que les pasó a The Vines a comienzos de esta década: tras las tormentas de intensidad que revitalizaron el rock en Detroit (The White Stripes), Nueva York (The Yeah Yeah Yeahs, The Strokes) y Londres (The Libertines), era el momento perfecto para que unos muchachos de las antípodas desembarcaran en las listas de éxitos alternativos con algo que a su líder, Craig Nicholls, le gustaba definir como una mezcla entre los Beatles y Nirvana, sus dos influencias rectoras. Seis años después de que las puertas del Olimpo se les abrieran de par en par con su notable debut, "Highly Evolved" (2002), aparece un disco de grandes éxitos que suena más como una coda a su carrera que como lo que, al parecer, es: una manera de refrescar la memoria a sus antiguos fans de cara a la salida de su próximo disco, "Brain Dead", a mediados de año (aparte, claro, de una iniciativa de Capitol Records para rentabilizar su catálogo). Ante esta tesitura, cabe preguntarse cuándo empezó todo a torcerse.

"Highly Evolved" era prácticamente la definición perfecta de "prometedor primer disco", una fabulosa demostración de energía adolescente que cubría su cuota de hits (Get Free, Outtathaway!) y aún tenía tiempo para homenajear a los clásicos setenteros ("Mary Jane") y hasta para regalarnos la poesía melancólica de Homesick. Quedaba, no obstante, la sensación de que su talento aún debía ser confirmado, algo que su segundo disco estuvo muy lejos de hacer. "Winning Days" (2004) fue la víctima preferida de una crítica dispuesta a asfixiar el hype hasta que dejase de moverse, amén de un considerable fracaso de ventas, pero las seis canciones incluídas en este "Best Of" nos empujan a ser más misericordes y darle una segunda oportunidad a un disco que contenía joyas como la propia Winning Days o trayazos como Ride. Sin embargo, la verdadera razón por la que The Vines fueron cayendo progresivamente en desgracia tiene que ver con razones extramusicales: durante la gira de "Winning Days", a Craig Nicholls se le diagnosticó el Síndrome de Asperger, una rara forma de autismo que los médicos recomiendan combatir con una vida sedentaria y despojada de emociones fuertes. En suma, la vida que un rockero joven NO debería llevar nunca. Con todo, el grupo grabó un tercer disco en 2006, "Vision Valley", que pasó bastante desapercibido, pero que ahora podemos descubrir gracias a algunos de sus highlights (Anysound, Spaceship) incluídos en este recopilatorio. Una ocasión perfecta para recapitular, reflexionar y descubrir si merece la pena esperar el cuarto álbum o si, por el contrario, estos australianos nos timaron desde el primer momento.

Wall•E es su propio jueguete de marketing


Wall-E Spotted in LA! from Blink on Vimeo

Al igual que Santiago Segura y Uwe Boll, Wall•E no necesita a nadie más para promocionar su película. Este asombroso animatronic de la estrella pixariana se paseó ayer por las calles de Los Angeles, aunque su destino natural van a ser los parques de atracciones Disney, por los que irá rotando durante todo el verano para saludar a los visitantes y, de paso, animarles a que vayan a ver una de las películas más esperadas de 2008. Huelga decir que quiero uno para mí, sea cual sea el precio. ¿Ofrecer a la vida de mi primogénito a The Walt Disney Company para uno de sus arcanos ritos antropófagos? Vale, trato hecho.

La Lista - Mayo 2008

La Lista - Mayo 2008

Seis cosas que realmente han cambiado mi vida este mes:

1. En lo que a webs para crear falsas cintas de éxitos se refiere, Muxtape le da una verdadera paliza a Mixwit. Cierto, la segunda es mucho más vistosa y te permite hacer más cosas desde el punto de vista estético, pero su funcionamiento es errático (por utilizar un eufemismo amable) y no es posible subir cualquier canción, sino solo las que hayan sido subidas previamente a otras webs. Muxtape, aún con sus tiempos de carga eternos y su austeridad estética, es una opción mejor para compartir tus canciones favoritas con el mundo. De modo que aquí está mi primer Muxtape, que no ha quedado todo lo épico que sonaba en mi cabeza, pero que no está mal como primera toma de contacto. Sería interesante hacer uno cada mes y enlazarlo en esta lista, siempre y cuando no me haya cansado ya de Muxtape para cuando llegue junio.

2. Hablemos de "GTA IV", un juego que, naturalmente, está consumiendo la mayor parte de mi tiempo de ocio semanal, pero que no me ha vuelto exactamente loco (al menos, no tanto como esperaba, o como me volvió "San Andreas"). Cuando fui a Rockstar London hace cosa de un año, me mostraron una demo muy temprana que, más o menos, consistió en un rápido paseo por la zona de Broker, en el robo de un par de coches y en una visita a las orillas del río. Nada especial, pero nos dijeron una cosa que me dejó intrigado: cada uno de los peatones de Liberty City posee una personalidad especial y una lista de tareas diarias que ejecutar, por lo que es posible seguir a uno de ellos y descubrir cómo es una jornada en la vida de (pongamos por caso) una anciana inmigrante. Reconozco avergonzado que la idea me pareció extrañamente estimulante en su momento (¡un similador de voyeur!) y decidí ponerla en práctica en una de mis últimas partidas. Creo que tardé aproximadamente dos minutos en aburrirme y apuñalar por la espalda a la ancina inmigrante. Por lo demás, "GTA IV" es un producto de una calidad impresionante, pero a uno le da la sensación de que no sólo han tomado las cosas que molan de la realidad, sino también las que no: si estuviera interesado en conducir un coche del modo más realista posible, me apuntaría a la autoescuela.

3. Antes de abandonar Liberty City, tengo que recomendaros esta fabulosa galería de Flickr, que compara algunas de las zonas más emblemáticas de Nueva York con su equivalente virtual. Esta es especialmente fascinante y, además, tiene unos comentarios en los que la gente se pregunta si es la primera catedral gótica que aparece en la saga "GTA". Al parecer, no lo es.

4. Todos hemos visto "2 Girls 1 Cup", todos hemos reaccionado de forma indescriptible, todos se lo hemos enseñado más tarde a alguien para que también reaccione de forma indescriptible mientras nosotros nos reímos (bueno, yo no lo he hecho: estaba demasiado horrorizado y, a decir verdad, no llegué a verlo entero). Algunos incluso han ido más allá y han grabado ese último paso, acuñando de este modo todo un nuevo subgénero en YouTube: las Reacciones a "2 Girls 1 Cup", que ya han generado algún clásico y hasta sus propias estrellas fugaces (normalmente, ancianas o adolescentes), pero que, en general, nos hacen sentir realmente mal por las cobayas que se someten al experimento sin saber lo que les espera. Es, también, una forma especialmente cruel de broma para los tiempos del tubo: no se considera que una RA2G1C es verdaderamente buena si el o la protagonista no vomita al final. Por supuesto, el fenómeno ha dado pie a todo tipo de bufonadas, pero no ha dado su gran salto hasta hace bien poco, cuando apareció en un episodio de "Padre de familia".

5. El mes pasado dije que estaba disfrutando con la segunda temporada de "Héroes", algo que quizá debería matizar una vez visto el episodio final... pero que no voy a hacer, puesto que una conclusión apresurada (la huelga tuvo la culpa, aseguran) no empaña una temporada que, sin llegar a ser ninguna maravilla, ha volado un poco más alto que la inaugural, ese pan sin sal que tantas veces consiguió sacarme de quicio. Este segundo volumen sigue teniendo problemas de fondo y toda una nueva generación de personajes insoportables (¡la pareja de hispanos! ¡El novio de Claire!), pero también ideas muy interesantes, sobre todo en lo que se refiere a la generación anterior de supertipos y a las consecuencias que sus pecados tienen en las vidas de sus hijos. Además, Tim Kring y los suyos por fin han creado un personaje que de verdad merece la pena: Adam Monroe, al que David Anders interpreta con ayuda de su siniestro carisma. En suma, "Héroes" aún sigue siendo una serie de superhéroes bastante insatisfactoria, pero ya ha dado un par de buenos pasos hacia algo potencialmente más estimulante y que, esperemos, nos aguarda en esa tercera temporada que, atención, se va a titular "Villanos".

6. Creo que ya lo he dicho antes, pero "Hablemos de langostas", de David Foster Wallace, es uno de esos libros que todo lector de este blog debería tener en su biblioteca. A simple vista, puede parecer una mera recopilación de textos de no ficción que el autor escribió para revistas que, en la mayor parte de los casos, decidieron mutilarlos hasta dejarlos irreconocibles (algo, por otra parte, bastante comprensible si tenemos en cuenta la longitud de los manuscritos que les presentaba DFW). Sin embargo, el lector atento se puede dar cuenta de que "Hablemos de langostas" tiene un tema secreto que recorre y da sentido al conjunto: la cultura norteamericana de finales del siglo XX y principios del siglo XXI, vista a través de los ojos de un cronista con cráneo privilegiado. Foster Wallace investiga la cara B del cuento de hadas hollywoodiense en una ceremonia de entrega de los premios de la industria del porno, acompaña al actual candidato republicano McCain durante la semana más intensa de su (fallida) campaña electoral del año 2000, estudia la obsesión por la gramática de ciertos intelectuales (él mismo, por ejemplo), analiza el ocaso del hedonismo en la gran literatura estadounidense y nos cuenta el trauma del 11-S desde su pequeña atalaya en Illinois. Entre otras muchas cosas. El resultado se parece mucho a lo que pasaría si Tom Wolfe conociese a Chuck Palahniuk, pero también es cien por cien DFW.