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Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Indy y Guillermo

Indy y Guillermo

No se cuestiona a las montañas:

Las montañas están ahí, ¿no? O sea, vas al campo y las ves. No se opina sobre ellas. No se sabe nada de ellas. No hay lugar a la discusión. Nadie dice: "Tal montaña me gusta más que tal otra". En los últimos días iba pensando en escribir algo sobre Indiana Jones y no sabía qué y hoy, cuando han pasado en Cannes la cuarta película y los críticos han empezado a hablar de ella lo he descubierto. Yo nunca leí críticas de las anteriores películas de Indiana Jones. La sola idea de que alguien hable o escriba de esas películas me resulta fuera de la realidad.

Ni siquiera recuerdo cuando o cómo las vi por primera vez, como no recuerdo la primera vez que vi una montaña. Es como… Digámoslo claro, como "si siempre hubieran estado ahí", ¿no? Son películas geológicas. No se habla de ellas, por Dios. Últimamente incluso he encontrado gente que no es que no las haya visto, es que no las conoce. Esa sensación es aún más rara. ¿Qué no las conoces? ¿A las montañas? Ni siquiera me enfado, simplemente no lo entiendo. 

Tampoco sé qué las hace tan maravillosas. Intuyo que tiene algo que ver con la ironía del personaje, la acción, o quizás sea eso de empezar al final de una historia y enganchar con el principio de la siguiente, o la pelea del final del segundo acto: avión en la primera, mina en la segunda y tanque en la tercera. O porque existen personajes como Sallah, Tapón, Lao Che o Marion Ravenwood. Dios, Marion, que tumba a los hombres bebiendo. Marion, la hija de Abner, el mítico e invisible Abner.

Pero probablemente sea la sensación de vivir un mundo en el que aún es posible encontrar elementos desconocidos. Un mundo explorable. Quizás sea eso lo maravilloso de la trilogía de Indiana Jones, que habla de un mundo que podemos descubrir y por tanto, que nos permite fascinarnos con la posibilidad de que aún existen cosas desconocidas y que por tanto, la vida puede ser una aventura.

En cuanto a la cuarta… En serio, de las montañas no se opina. Las montañas están para andar por ellas, tumbarse y gozar, punto.

Pd.- Las montañas, por cierto, se pueden pisar, al contrario que, por ejemplo, los soles o las galaxias. Quizás eso distingue también a la trilogía de Indiana Jones de la trilogía espacial. Con Indy uno sigue teniendo la sensación de que pisa un terreno familiar y cercano.

- Guillermo Zapata

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