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Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Top 10 Treehouse of Horror

Amados y odiados a partes iguales, los especiales de Halloween de "Los Simpsons" no sólo suponen un cúmulo de homenajes/parodias/referencias realmente irresistibles para todo amante del terror (y de la ciencia-ficción), sino que también son la excusa perfecta para que los guionistas se suelten el pelo. Y, para qué negarlo, a todos nos gusta ver a un guionista de televisión desmelenado, sobre todo si nos regala algunos de los gags más surreales de la historia de la animación televisiva. De modo que os tengo que advertir que el Top 10 de este mes es de mucho miedo, y que quizá prefiráis mirar otro blog. He oído que hay algunos muy buenos. De verdad.

10. Wiz Kids (XII): Una parodia de Harry Potter podría haber salido mal, muy mal. Podría haber acabado en desastre, de hecho. No obstante, "Wiz Kids" consigue contentar a los fans más talibanescos de la saga con un buen puñado de gags inteligentes, amén de con unos personajes realmente logrados (¡viva la Serpiente Smithers!). Aunque admito que la verdadera razón por la que ha entrado en la lista es el sapo que crea Bart en clase: in-ol-vi-da-ble.

Momento Homer: Cuando, con un ojo, se aterroriza ante la posibilidad de que su hija vaya a morir y, con el otro, sigue viendo el partido.

9. The Terror of Tiny Toon (IX): Todo fan de "Rasca y Pica" (¿quién no lo es?) había soñado alguna vez con la posibilidad de que atacasen a la familia Simpson, y este fragmento hizo realidad esa fantasía. En una pirueta metalingüística, Bart y Lisa entran en el mundo animado del ratón y el gato más violentos de la tele y, en otra pirueta metalingüística aún mayor, el gato y el ratón más violentos de la tele acaban entrando en el mundo animado de Bart y Lisa. ¿Alguien da más? Pues sí: mirad el momento Homer.

Momento Homer: El antológico (aunque un poco corto) regreso de Poochie.

8. I've Grown a Costume on Your Face (XVI): Vale, la trama es una copia de un episodio de "Buffy" (que, a su vez, era una copia de un episodio de "The Twilight Zone"), pero hay algo que convierte este fragmento en una absoluta gozada: observar los disfraces que se pone cada habitante de Springfield. Estamos hablando de unos personajes a los que ya casi conocemos mejor que a muchos de nuestros compañeros de facultad/trabajo, así que es algo bastante importante. ¿Mis disfraces preferido? Moe como Hugh Hefner y el Doctor Hibbert como Blacula.

Momento Homer: En general, verlo decapitado es bastante memorable.

7. Terror at 5 1/2 Feet (IV): Además de nuestra cita halloweeniana del día (¡ups!), este inagotable fragmento contiene un homenaje a un clásico de la televisión, la nueva colección de cartas de Krusty, al simpar Utter, a Skinner en el autobús escolar y a Flanders en uno de sus momentos más increíblemente demenciales. Por si todo eso fuera poco, el gremlin consigue dar auténtico mal rollo.

Momento Homer: El cabeza de familia no sale en este fragmento en concreto, pero se trata del episodio en el que dice lo de los perros jugando al póquer (¡¡jugando al póquer!!).

6. The Devil and Homer Simpson (IV): Los mejores especiales de terror simpsonianos son los que cogen un concepto muy serio (en este caso, el clásico relato de Steven Vincent Benet) y lo adaptan a la particular idiosincrasia de la serie. Así, nos encontramos con una adaptación bastante fiel de "The Devil and Daniel Webster", sólo que aquí el Diablo tiene la forma de Ned Flanders, Richard Nixon es miembro del Jurado de los Condenados y la razón por la que Homer vende su alma es... un donut. Y, ¡ey!, sale Lionel Hutz.

Momento Homer: Cuando, al final, se intenta comer su propia cabeza.

5. Time and Punishment (V): Después de convertirse en un Jack Torrance de la vida (Heeeeere's Johnny!; Daaaavid Leterman!; I'm Mike Wallace, I'm Morley Safer, and I'm Ed Bradley: all this and Andy Rooney tonight on "60 Minutes"!), Homer se da un paseo por la cuarta dimensión en este quinto episodio especial. Los diferentes presentes alternativos que los guionistas imaginan son un auténtico triunfo que, seguro, le encantó a Ray Bradbury. Las referencias a "Los Picapiedra" y Mr. Peabody cuentan como puntos extra.

Momento Homer: La última frase y la extrañeza que produce verlo flandersizado.

4. The Thing and I (VII): El abanico referencial de la casa-árbol es realmente completo: tan pronto ves un homenaje a Poe como uno a "Basket Case", aunque los más finos preferirán ver en este antológico fragmento una parodia de "El jorobado de Notre Dame". No importa: "The Thing and I" siempre será recordado por su magnífico final sorpresa, tan inteligente y acorde con el espíritu de los especiales que resulta ciertamente modélico.

Momento Homer: Bart, tú quédate en casa y graba el partido de hockey.

3. Dial "Z" for Zombies (III): El inevitable festival de zombis es una delicia para el aficionado al subgénero: desde "La noche de los muertos vivientes" hasta "Cementerio de animales", prácticamente todas las películas de no-muertos recibieron aquí su correspondiente homenaje. También lo hace el "Thriller" de Michael Jackson. Oh, y Bart se ríe de Aleister Crowley, pero lo que más recuerda la gente de este mini-episodio es el libro de "¿Dónde está Wally?": si no os caísteis al suelo de la risa la primera vez que lo visteis es que estáis tan muertos como Paul McCartney.

Momento Homer: Estamos hablando del capítulo en el que dispara a los zombis de George Washintong, Albert Einstein y William Shakespeare...

2. Homer3 (VI): Auténtico tour de force en el que los responsables de la serie pusieron toda la carne en el asador. Es posible que el Homer en tres dimensiones sea una de las cinco imágenes más potentes de la serie, por no hablar de su paseo final por el mundo real, otro ejemplo de final sorpresa que nadie (n-a-d-i-e) se esperaba. Además, hay una leyenda urbana que afirma que las ecuaciones matemáticas que se ven en ese lugar extraño lleno de pececitos sabrosos son complejísimas, y que el guionista David S. Cohen invalidó el Último Teorema de Fermat con esta que os pongo aquí: 178212 + 184112 = 192212.

Momento Homer: Oh, glory of glories. Oh, heavenly testament to the eternal majesty of God's creation. Holy macaroni!

1. The Raven (I): Qué queréis que os diga. Hay clásicos que nunca mueren, y esta recreación de "El cuervo" es uno de ellos: perteneciente al primer episodio de Halloween, "The Raven" es el fragmento que realmente estableció la esencia de los especiales, aunque los otros dos ("Bad Dream House" y "Hungry Are the Dammed") también eran insuperables. La narración de James Earl Jones y la gracia que me hace el cuervo Bart (Eat my shorts) son dos buenas razones para colocar esta obra maestra en el puesto número uno, pero la principal es la siguiente: es tan fiel al relato original que Edgar Allan Poe figura como co-guionista en los créditos. ¡Es el único episodio de "Los Simpsons" guionizado por Poe, maldita sea!

Momento Homer: Buf, los siete minutos que dura son un gigantesco momento Homer.

* Ahora es tu turno: ¿piensas que se ha quedado alguno especialmente bueno en el tintero? Pues exprésate con total libertad en los comentarios. Dejadme añadir un par de cosas: a) quien piense que elaborar esta lista ha sido una tarea fácil es que es un necio; y b) tened en cuenta que esto lo he hecho yo. Seguramente me haya equivocado más de una vez, pero al menos lo he hecho yo mismo. No sé si se me entiende...

Viñetas del terror

  

Tres ejemplos de las maravillosas portadas que encontraréis si tecleáis las palabras correctas en el buscador del Grand Comics Database Project.

Y después de este Superespecial Post de Relleno, el Top 10 del mes. En serio.

Ninjas en Halloween

Ninjas en Halloween

En el post anterior mencionaba a trestristesninjas, y eso me recuerda que esta noche dan un conciertazo de Halloween en la Sala Pirata de Alcorcón. Un servidor, que ha visto a los tres titanes en directo (y en primera fila), os puede asegurar que no os vais a arrepentir, así que todo el que se encuentre esta noche por aquí y no vaya a vivir The Ninja Experience es que es un gilipollas y un boludo (todo a la vez).

En cuanto a mí... Pues no creo que pueda acudir (¡aunque prometo intentarlo!), así que me temo que también lo soy. Bueno. Pues eso.

Deje que pongamos tierra de por medio

Deje que pongamos tierra de por medio

Esta foto fue tomada esta primavera en el cementerio de Phelps (Nueva York): según afirma su autor (anónimo), la sombra que se ve detrás de la lápida no fue creada por nada ni nadie, y les fue imposible reproducirla en posteriores experimentos. Fotos como esta son la razón por lo que a cierto sector de la juventud urbana (en el cual me incluyo a mí mismo) le gusta tanto irse de cementerios, aunque en ningún otro lugar tiene tanta emoción como en Londres. Y, más concretamente, en el cementerio de Highgate, cuna del legendario Vampiro de Highgate.

Dejemos que el ínclito David Farrant sea el que nos explique del mito: Todo empezó realmente a finales de los 60-principios de los 70, cuando amplios testimonios empezaron a llegar a la British Psychic and Occult Society, hablando de una 'figura alta y oscura' con unos 'hipnóticos ojos rojos' (...) Fue vista por varios testigos locales, algunos de los cuales incluso afirmaron haber sido atacados por esta amenazadora figura, que desapercía invariablemente sin dejar rastro después de las supuestas confrontaciones. Farrant y su equipo decidieron pasar la noche del 6 de febrero de 1970 en el cementerio: según su informe, le pareció ver una figura gris paseando entre las tumbas, aunque ninguno de sus colaboradores pareció percatarse. Una semana después se registró la noche de mayor actividad paranormal en la historia del cementerio: varios testigos afirmaron haber visto toda una pléyade de apariciones, que iban desde un ser fantasmal montado en bicicleta hasta nuestro vampiro ataviado con un sombrero negro, pasando por un niño chapoteando en el estanque o la proverbial mujer de blanco (un arquetipo realmente infalible).  

Con la prensa cada vez más interesada en el tema, Farrant y su colaborador Sean Manchester garantizaron haber resuelto el misterio: al parecer, la misteriosa figura no era un fantasma, sino nada menos que un poderosísimo vampiro (Manchester utilizó el asombroso término a King Vampire of the Undead, con mayúsculas y todo) de la Rumanía medieval, cuyo ataúd había sido transportado hasta Highgate en el siglo XVIII. Según el dúo de cazafantasmas, el vampiro había sido despertado por uno de los muchos grupos de satanistas y gamberros que gustaban de colarse en el cementerio por las noches. Unos cuantos zorros degollados le parecieron a Manchester prueba suficiente para apoyar su teoría, de modo que organizó una caza del vampiro para el viernes 13 (je) de marzo del 70, a la que acudieron decenas de aguerridos londinenses e incluso la cadena de televisión ITV. Al final, nadie cazó al vampiro, aunque Manchester afirmó haber devuelto a la criatura al Infierno con uno de los exorcismos que organizó aquella noche por todo el cementerio. Faltaría más.

Lo que sucedió después no fue ni la mitad de divertido: los dos investigadores se pelearon (Farrant creía que Manchester era un farsante al que le interesaba más la fama que la aniquilación del ser maligno, y viceversa) y se citaron para un duelo de magos que debería haber tenido lugar el viernes 13 (je, je) de abril en Parliament Hill... pero al que ninguno de los dos se presentó. Aún hoy, después de que Farrant fuera encarcelado un tiempo por una tontería relacionada con la profanación de tumbas, ambos investigadores aún siguen sin hablarse y aprovechando la menor ocasión para poner verde al otro. Como los miembros de un grupo de rock que se separó hace décadas, pero con una de las mejores estafas sobrenaturales ever de por medio. En las inmortales palabras de trestristesninjas, múdese a nuestro cementerio, sobre todo si tiene leyendas urbanas tan irresistibles como esta.

Anoche soñé que volvía a Derceto

Anoche soñé que volvía a Derceto

Nunca he sabido identificar cuál era exactamente la razón por la que el primer "Alone in the Dark" me daba tanto miedo, pero creo que tengo una ligera idea. A diferencia de todas las secuelas y sucedáneos ("Resident Evil" a la cabeza) que generó, este mítico título de Infogrames no se basaba en la aniquilación descontrolada de cientos de monstruos, sino en todo lo contrario: "AITD" iba más bien de esquivar horrores lovecraftianos imposibles de matar. Tomemos como ejemplo a la bestia gigantesca que te impedía salir de la casa por la puerta principal (t-o-d-o-s lo intentamos al menos una vez), una idea genial por parte de los desarrolladores. Aquí no había ningún lanzallamas para intentar abrirte paso, por lo que no te quedaba más remedio que no volver a abrir la maldita puerta nunca más si querías seguir vivo. Arrasar zombis por decenas también entraña un riesgo considerable de muerte virtual, pero el miedo que experimenta el jugador no es, ni mucho menos, tan palpable: puede que esos bastardos te despedacen la primera vez, pero no tienes más que cargar la última partida y volver a visitarlos con un arma más potente. "AITD" conseguía darme escalofríos porque me enfrentaba a cosas a las que era IMPOSIBLE ganar. Y, amigos y vecinos, la vida es exactamente así.

Otra cosa que me encanta del juego (aparte de esos gráficos 3-D tan de principios de los 90) es el diseño de los... ¿zombis extraterrestres? ¿Cthulhus antropomórficos? ¿Qué eran exactamente? Bueno, da igual: me refiero al caballero verdoso de la foto y a sus camaradas. En una órbita completamente alejada de los muertos vivientes hiperrealistas de (por poner un ejemplo reciente) "Dead Rising", estos monstruos eran tan raros, tan lentos y tan extravagantes que no te asustaban, sino algo mucho mejor: te fascinaban. Aún recuerdo perfectamente la primera vez que llegué a la habitación en la que un grupo de estos engendros te esperaban sentados en sus sillas: ¡¡se iban levantando uno por uno para intentar matarte!! ¡¡Uno por uno!! Las aventuras de terror han evolucionado mucho y en gran variedad de aspectos desde que apareció este título fundamental, pero pocas han conseguido crear un entorno tan excéntrico como el de "Alone in the Dark", donde las bañeras estaban pobladas por plantas carnívoras violetas, ornitorrincos gigantes de ojos saltones te intentaban devorar en el ático y los zombis esperaban sentados en sus habitaciones. Jugarlo hoy en día supone una experiencia similar a ver una película de terror de serie Z.

Biblioteca de clásicos marcianos (VI): "Desesperación" y "Posesión", de Stephen King

Biblioteca de clásicos marcianos (VI): "Desesperación" y "Posesión", de Stephen King

Todo el que crea que Stephen King es un autor demasiado superventas como para figurar en esta sección debería echarle un vistazo a las primeras páginas de "Posesión" (escrita bajo el seudónimo de Richard Bachman), en las que una apacible mañana en un barrio residencial cualquiera se acaba abruptamente con el asesinato del chico de los periódicos... a manos de un grupo (salvaje) de personajes de dibujos animados. Lo que hizo King con este díptico magistral va mucho más allá de la simple estrategia de márketing: en estas dos novelas-espejo, el creador de "Carrie" ejecutó más piruetas y saltos mortales sin red que cualquier otro autor de best-sellers actual en toda su bibliografía. Y lo más curioso es que consiguió aterrizar perfectamente de pie.

Mi consejo es leer primero "Desesperación", un brutal cuento de terror tan áspero como, en el fondo, emocionante, amén de un impresionante estudio de personajes por los que llegamos a sentir verdadera preocupación ante el hecho de que, probablemente, no salgan de este pueblo de los malditos con vida. Una vez hemos acabado nuestra visita a Desesperación, King resucita a su mitad oscura y nos sirve en bandeja "Posesión", un juego metaliterario que sitúa a los mismos personajes (y al mismo villano) en una situación completamente diferente... y aún más perturbadora (recordemos que está firmado por Bachman, un tipo al que no le gustaban para nada las monsergas). A través de un complejo mecanismo de vasos comunicantes, King consigue que las dos novelas parezcan formar parte de un mismo discurso, capaz de contarnos cosas muy importantes al mismo tiempo que nos proporciona imágenes de violencia extrema que, probablemente, pasen a formar parte de nuestro repertorio de pesadillas. Directa, salvaje y tan contundente como la novela de terror que escribirían a cuatro manos Sam Peckinpah y el Barry Gifford de "Corazón salvaje", esta obra maestra en dos actos (o en dos universos paralelos) es la lectura de Halloween perfecta para todo el que pase de los sustos fáciles y la languidez filogótica.

OTROS TÍTULOS DE LA BIBLIOTECA:

  • Cuando Alice se subió a la mesa, de Jonathan Lethem
  • La torre de los siete jorobados, de Emilio Carrere
  • Q, de Luther Blissett
  • El continente perdido y otros ensayos, de Aleister Crowley
  • La exhibición de atrocidades, de J.G. Ballard
  • The Monster Mash: Segunda ronda

    Con Griffin, Voorhees, Talbot y Ghostface derrotados, el combate continúa. Los pusilánimes y los débiles de corazón quizá prefieran mirar para otro lado, pero el resto... a disfrutar.

     VS

    Los favoritos de los fans, frente a frente. Mirad la cara de viciosos que tienen los dos: ¡¡han nacido para esto!!

     VS

    Hombres (bueno, no en el sentido extricto) de pocas palabras, Michael y el monstruo van a tener que luchar a muerte si quieren continuar con nosotros un día más. Lo cierto es que a ninguno de los dos parece disgustarle la idea...

    * Ya sabéis: depositad vuestros votos en los comentarios de ahí debajo. Muchas gracias por participar: nos vemos el domingo en la gran final, que tendrá lugar en el apacible pueblecito de Sleepy Hollow.

    Sangre a cascoporro

    Sangre a cascoporro

    Fundado en 1879, el teatro Grand Guignol de París era, aunque hoy en día nos cueste un poco creerlo, una prolongación del movimiento naturalista de finales del XIX. Digo que hoy nos cuesta creerlo porque, cuando pensamos en naturalismo francés, tendemos a acordarnos de Zola, y no es eso: el teatro naturalista consistía en una ruptura con la artificiosidad del teatro clásico, en un intento de reflejar (a través de las interpretaciones y la puesta en escena) la realidad de la manera más veraz posible. Lo que, en el caso del Grand Guiñol, se tradujo en una apuesta clara por revelar el lado más truculento y oscuro del ser humano que, inevitablemente, acabó cayendo en el estilo hiperbólico que tanto criticaba. Y lo cierto es que, durante su etapa de máximo esplendor, nadie pareció quejarse.

    Grand Guiñol Online es una interesante web que nos ofrece gran cantidad de material sobre el pequeño teatro que, noche tras noche hasta 1962, le dio al público de París exactamente lo que quería ver: sangre, sangre y más sangre. No hay mejor ejemplo de la ética y la estética del Grand Guiñol que André de Lorde, uno de los dramaturgos más prolíficos de su época y un auténtico precursor del gore: la locura, la mutilación, la tortura, la venganza y el clímax ultraviolento (es decir, todo lo que mola del teatro europeo) solían formar parte de su particular discurso creativo. Puede que el GG cerrara sus puertas a principios de la década de los 60, pero eso no significa que muriese sin dejar huella: de hecho, la principal razón de su cierre fue la migración de espectadores, que preferían pagar una entrada de cine para disfrutar de los mismos excesos grandguiñolescos acompañados de una caja de palomitas (suponiendo que ya las hubiera en el París del 1962). Lo cual demuestra que el buen arte popular nunca muere, sino que simplemente muta.

    Boletín juguetero - Especial Halloween

    Boletín juguetero - Especial Halloween

    Haciendo gala del altruismo sin límites que le caracterizó en vida, el fantasma de "El Emperador de los Helados" te trae las novedades jugueteras más estimulantes de este plano de la realidad (para que así no tengas que ir a buscarlas tú mismo, insignificante mortal).

    El juguete del mes: ¿Qué otro podía ser? Por favor, echádle un vistazo a la web de Entertainment Earth para que veáis con vuestros propios ojos la cantidad de novedades relacionadas con Jack Skellignton que hay salido justo a tiempo para este Halloween: es sencillamente avasallador. Claro que hay que tener en cuenta que en Estados Unidos e Inglaterra van a tener la suerte de poder ver un reestreno de "Pesadilla antes de Navidad" en formato 3-D (aunque, por otro lado, esta obra maestra nunca ha dejado de generar merchandising: ahí están esos benditos bolsos para demostrarlo). En fin, ¿qué productos selecciono? Cojamos seis al azar: estos head knockers de Jack y Sally, esta pack de dos vasos de champán, estas muñecas rusas de madera, este cojín-calavera, este calendario (que por desgracia, no incluye una cuenta atrás hasta el próximo Halloween) y esta Sally de peluche. Por si esto fuera poco Tim Burton para vosotros, aquí tenéis un par de productos de "La Novia Cadáver".

    Más:

    Seres de las profundidades

    Seres de las profundidades

    Que nadie piense que los monstruos horripilantes son patrimonio exclusivo de la ficción: el mundo real también está lleno de criaturas de pesadilla, y un pequeño porcentaje de ellas no pertenecen a la especie humana. La web Cryptomundo está dedicada a ellas: se trata de la mayor y más completa base de datos criptozoológicos que podemos encontrar en internet, elaborada con verdadera pasión por el tema pero, por desgracia, con pocas fotos. Y es que cuando uno tiene en su web una sección titulada Alien Big Cats, debe saber que sus visitantes van a exigir muchas fotos. ¡Aunque sean fakes, maldita sea! (Vale, hay una, pero sabe a poco...).

    De todos modos, los horrores indescriptibles favoritos de todo aficionado a la criptozoología siempre serán esos entrañables animales marinos que pueblan las aguas abisales de todo el globo. Aún recuerdo esas noticias (seguramente fraudulentas) que informaban de las especies desconocidas que el tsunami arrastró hasta la superficie, auténtico manantial de leyendas urbanas del más variado pelaje. Luego, claro está, todos tenemos un lugar en nuestro corazoncito reservado a los Nessies, Yetis y Bigfoots del mundo. Está bien, la web también da cabida a los monstruos de ficción, pero... ¡Gatos gigantes del espacio! ¡Avistamientos de dinosaurios! ¡Monstruos del pantano! ¡Hombres-lagarto! ¿Alguien en su sano juicio podría resistirse a estas cosas?

    The Monster Mash: Primera ronda

    Ocho monstruos entran, uno sale. Porque pocas cosas hay en esto del cine más placenteras que ver un megamix de titanes del terror midéndose el lomo, "El Emperador de los Helados" necesita vuestra ayuda para dar respuesta a la pregunta más importante de toda fiesta de Halloween: ¿qué monstruo del cine ganaría en una pelea? Así que ya sabéis: ocho tiparracos asesinos, tres rondas y un sólo campeón absoluto. Que empiece el show.

     VS

    Dos aristócratas del Mal, dos mitos de la Universal y dos auténticos hijos de perra (el Conde, al menos, tiene excusa: no es humano). ¿Podrá el Príncipe de las Tinieblas contra un adversario al que (¡ajá!) no puede ver?

     VS

    La última vez que se celebró, el combate acabó en tablas (bueno, casi), así que démosle otra oportunidad a estos dos caballeros. Antes de que me lo preguntéis, no sé si la pelea tiene lugar en el mundo real o en el de los sueños: eso lo dejo a vuestra elección. ¿Será más fuerte el wisecrack ingeniosamente mortal o la puñalada brutalmente lacónica?

     VS

    Los dos han demostrado tener algo muy parecido a un corazoncito debajo de esa apariencia castigada, pero eso no significa que sean un par de costureras. ¿Podrá soportar la criatura unos cuantos arañazos más en su cuerpo? ¿Podrá flotar nuestro licántropo amigo si lo arrojan a un lago?

     VS

    Al de la careta de William Shatner no le gusta que el de la careta de Munch le samplee en cuanto tiene la más mínima ocasión (y a una adolescente a mano). Ahora tiene la oportunidad de comentárselo en persona: ¿quién ganará, la hiperexpresividad o la inmutabilidad?

    Vota por tu monstruo favorito en los comentarios de este post. La próxima ronda tendrá lugar el jueves 26 en la pintoresca ciudad de Cherry Falls: ¡no faltes!

    Permanezcan asustados

    Permanezcan asustados

    ¿Hay algo que represente mejor la esencia de Halloween que un presentador de televisión local disfrazado de vampiro y haciendo chistes malos antes de dar paso a, pongamos por caso, "El hijo de Drácula"? Los llamados horror hosts han llegado a convertirse en todo un icono trash, pero durante un tiempo fueron una figura televisiva tan reconocida y respetada como el hombre del tiempo. Ellos tienen la culpa de que toda una generación de niños norteamericanos se sentara semanalmente ante el televisor para recibir su ración semanal de sustos bizarros, niños que más tarde se convirtieron en... esos que estáis pensando. La web Horror Hosts Underground es, posiblemente, la base de datos más completa que podemos encontrar sobre estos fenómenos paranormales televisivos: creedme si os digo que algunos pondrían al borde del colapso a toda esa gente abomina de la telebasura, sobre todo si visitasen sus webs oficiales (buscad, buscad).

    Mención especial merece, por supuesto, la inimitable (y eso que lo intentaron) Vampira, también conocida por su nombre mortal, Maila Nurmi. La razón de que haya pasado a la historia no es su esporádica vinculación a Ed Wood (que también), ni el hecho de que fuera una de las pioneras en esto de presentar cine de terror barato de la manera más deliciosamente camp posible, sino su naturaleza de símbolo de toda una época. Cuando uno mira a Vampira, está viendo el reverso trash de ese Hollywood dorado con el que, no obstante, Maila Nurmi parecía conectar bastante bien (fue amiga de, entre otros, James Dean, Elvis y una jovencísima Marilyn Monroe). Por todo ello, prongongo que ella sea la musa de esta tercera semana heladera del terror, para que nadie se llame a engaño y todo el mundo sepa desde el principio por dónde van a ir los tiros durante los próximos siete días. ¿Y por qué Vampira y no Elvira? Buena pregunta...

    IIIª Semana de Halloween en "El Emperador de los Helados"

    IIIª Semana de Halloween en "El Emperador de los Helados"

    Tan inevitable como que un licántropo se transforme con la luna llena o que Jason Voorhees regrese de la tumba para una nueva secuela, la noche de Halloween vuelve a acercarse a nuestras vidas como. "El Emperador de los Helados" lleva desde 2004 intentando convertir la cuenta atrás hacia el 31 de octubre en algo especial, y este año no iba a ser una excepción: la IIIª Semana Especial de Halloween en este blog promete ser una celebración por todo lo alto de la fiesta preferida de su autor (si exceptuamos, claro está, el bizacorero Día del Gorila). De modo que más vale que os preparéis para una semana llena de posts terroríficos, enlaces que os conducirán a las mismas puertas del Averno, sorpresas que harán que vuestros cabellos se vuelvan grises de puro terror e incluso un concurso no apto para los débiles de corazón. Para abrir boca, os recomiendo que visitéis The Pumpkin Wizard, una página sobre el diseño de calabazas halloweenianas que, por desgracia, no contiene a las dos que encabezan este post (y, por extensión, esta semana especial).

    Dos cosas más antes de volver a mi cripta: a) cada día aparecerá en la cabecera del blog una frase relacionada con la noche de Halloween, y el que acierte de dónde salen todas recibirá un mail sorpresa de mi parte (por favor, enviad las respuestas a noelceballos2@hotmail.com); y b) de manera excepcional, este fin de semana SÍ habrá actualizaciones dementes en este vuestro blog. Ahora, sin más, me voy a descansar. Ah, los hijos de la noche... Qué música tan maravillosa.

    Trío de trailers

    Trío de trailers

    1) For Your Consideration: El fenómeno conocido como Oscar buzz se puede definir, básicamente, como el proceso mediante el cual una película determinada es dotada, por las razones que sean (y no siempre por las correctas), de un halo cegador que parece convencer a todo el que lo mira de que va a arrasar en la noche de los Oscars. El buzz es, por tanto, un consenso originado por una ignota minoría (de pedantes) y mantenido por una mayoría (de pedantes) demasiado asustada como para llevar la contraria. Y, al igual que el heavy metal ochentero, las compañías de teatro amateur, los concursos caninos y las reuniones de bandas de folk, es un fenómeno lo suficientemente idiota como para merecer un inteligente mockumentary rodado por Christopher Guest y su troupe. Puede que "For Your Consideration" no sea exactamente un falso documental, pero la mirada cínica (al tiempo que cariñosa con los personajes) de Guest empapa el trailer de esta comedia sobre un grupo de actores de medio pelo que descubre cómo, de la noche a la mañana, su película se está convirtiendo en el gran acontecimiento hollywoodiense. Seguro que va a ser buenísima, pero no tiene que preocuparse por eso: ya ha pasado a la Historia por el simple hecho de unir al maestro Guest con su alumno más brillante, Ricky Gervais. Y, al parecer, tenemos que agradecérselo a Jamie Lee Curtis: Estaba viendo "The Office" y le dije a mi mujer: 'Esta es la serie más divertida que he visto en mi vida', recuerda el director de "Very Important Perros". En veinte minutos, ella había llamado al agente de Ricky y ya tenía su teléfono móvil.

    2) The Quiet: Si piensas que esta es la típica película adolescente con ínfulas de thriller serio que le va a volver loco al autor de este blog por el simple hecho de que salen dos de las actrices que más, eh, admira, sólo tendrás razón a medias. Así que primero échale un vistazo al trailer y apunta las razones obvias por las que un servidor va a estar el primero en la cola del cine (algo que también piensa hacer en 2008 con "The Best Times of Our Lives", también conocida como "El mejor argumento de la historia"), y luego mira el nombre de la directora. Jamie Babbit no sólo ha ejercido de competente artesana en series de televisión que van de lo estimable ("Alias", "Nip/Tuck", "Malcolm") a lo nimio ("Las chicas Gilmore", "Popular", "Miss Match"), sino que también dirigió una de las comedias hormonales más bílicas de todos los tiempos, la subterránea "But I'm a Cheerleader" (1999). Así que, por lo menos, tenemos cierta garantía de que "The Quiet" no va a ser otra "Crazy/Beautiful" (2001) al uso: de hecho, parece que la manera en la que afronta la pedofilia ya ha molestado a más de uno... ¿¿Pero quién se va a creer que Elisha Cuthbert es menor de edad?? Busqué mucha información y leí un montón de cosas para intentar identificar los arquetipos y figurarme por lo que tuvieron que pasar, aclara ella. Hay tantos casos y niveles distintos que fue una tarea dura y realmente arrolladora.

    3) Hot Fuzz: Es bastante "Brokeback": ¡Heath y Jake no tienen nada que hacer con nosotros!, bromea Simon Pegg cuando le preguntan por la relación que mantienen él y Nick Frost en su última película juntos. No es de extrañar: "Hot Fuzz" va a ser a las buddy movies lo que "Shaun of the Dead" fue a las pelis de zombis, así que es bastante lógico esperar que un par de chistes sobre el subtexto homoerótico de este tipo de cintas formen parte del plan de Pegg y Edgar Wright para dinamitar todas sus convenciones a base de carcajadas. Ahora, tras un buen número de vídeo-diarios que no hacían más que ponernos los dientes largos, por fin podemos contemplar un avance de lo que nos va a ofrecer esta comedia de acción policial, y la verdad es que no podía tener mejor pinta. Y eso que aún no hemos visto lo mejor: Wright promete homenajes explícitos al cine de Shane Black, cameos de gente como Martin Freeman o Paddy Considine y un tramo final explosivo. Ah, y la química entre nuestro colegas Simon y Nick sigue tan inquebrantable como siempre: ¡toma nota, Ang Lee!

    Enlaces inteligentes para cerebros inquietos

    Enlaces inteligentes para cerebros inquietos

    Si visita al menos dos de estos enlaces, su conversación le convertirá mañana en el centro de atención de su lugar de trabajo*.

    (*) Es posible que eso no ocurra.

    Garth Marenghi presenta

    Garth Marenghi presenta

    Dios bendiga a los cómicos británicos, especialmente a los que trabajan en televisión. Mientras que aquí acabamos cargándonos por reiteración al único personaje realmente gracioso que teníamos en nuestras pantallas (El Neng), allí tienen a David Brent, Alan Partridge, Daffyd Thomas, Duff Tattsyurp o Vernon Francis Gallagher. Hoy acabo de descubrir otra gran creación cómica que nada tiene que envidiar a ese pequeño panteón: se trata de Garth Marenghi, prolífico autor de novelas de terror (aunque el prefiere el término agitador de sueños) que tiene tanto del Stephen King de los 80 como del inefable Shaun Hulston. Al igual que nuestro idiolatrado David Brent, Marenghi es un ególatra miserable que cree sinceramente que la suya es la obra de un genio, a pesar de que sus novelas y poemas de terror tengan títulos tan inconfundiblemente trash como "Juggers", "The Ooze" o "Crab!!". Ahí va un extracto de su (falsa) novela "Slicer", que a él le gusta leer frente al público como si se tratase de "Macbeth": Och, no, he thought before the end, not ma brain... not ma brain... anything but ma brain... please don't slice ma brain... no, no... not the brain... och, no...

    Creado por los cómicos stand-up Matthew Holness (que también lo intrepeta) y Richard Ayoade, Marenghi protagonizó dos obras de teatro antes de dar el gran salto a la televisión: en 2004, Channel 4 produjo Garth Marenghi's Darkplace, la serie responsable de que me haya pasado las dos últimas horas riéndome tanto que casi no sé si es sano recomendársela a nadie (en serio: me duele la boca). La idea es esta: a mediados de los 80, el fatuo escritor y su agente Dean Lerner (interpretado por Ayoade) crearon una serie tan radical, arriesgada y peligrosa que los jefazos de la cadena tuvieron miedo de emitirla. Por supuesto, esta es la versión de Marenghi: en realidad, es posible que "Darkplace" sea la peor serie de terror jamás producida, poblada de actores absolutamente incapaces de expresar cualquier tipo de emoción y dotada de los efectos especiales más baratos y descaradamente malos que uno se puede imaginar. Lo mejor de todo es que estos seis episodios dirigidos, producidos y protagonizados por Marenghi son considerados tanto por él como su agente como obras capitales del género, y así lo atestiguan las entrevistas retrospectivas que figuran en cada uno de ellos. El resultado es algo muy parecido a ese videoclip que rodó David Brent para promocionar "If You Don't Know Me By Now", pero con referencias a Lovecraft, "Maxium Overdrive" y a la televisión de los años 80.

    "Garth Marenghi's Darkplace" acaba de salir en DVD (zona 2) esta misma semana, por lo que cabe esperar que esta serie, fenómeno de culto desde el día en que se emitió el primer capítulo, goce por fin del éxito masivo que, sin duda, se merece (y, por qué no, de una segunda temporada). Podéis pinchar aquí si queréis ver el primer episodio completo, así como buscar en YouTube fragmentos de los otros cinco: como diría Dean Lerner, es lo mejor que le ha pasado a la televisión desde "A través del tiempo". Y no dice eso muy a menudo...

    Más importantes que Gandhi

    Más importantes que Gandhi

    Sherlock Holmes es la octava persona más influyente de todos los tiempos, según los expertos en cultura pop Allan Lazar, Dan Karlan y Jeremy Salter. Por encima del detective, podemos encontrar nombres como Hamlet, el monstruo de Frankenstein, Sigfrido o el Rey Arturo. Sí, lo habéis adivinado: ninguno de ellos existió de verdad, pero es que entonces no estarían en la lista de Los 101 Personajes Ficticios Más Influyentes de Todos los Tiempos, elaborada por el trío de New Jersey para el deleite (y la controversia) general. Y lo mejor es que no se han limitado a colgarla en internet, sino que se han marcado un libro y todo.

    Para empezar, me gustaría dejar clara mi disconformidad con el puesto número 1: puestos a elegir un icono norteamericano que simbolice su colonización ideológica a escala mundial (porque supongo que esa era la idea), hubiera preferido mil veces a Ronald McDonald. De todos modos, la composición de esta lista no es tan importante como su propia existencia: para unas generaciones (X e Y) que consideran mucho más real y decisivo para sus vidas un episodio de "Los Simpsons" que lo que hiciera un tío en la India hace más de cincuenta años (o lo que esté haciendo ahora mismo otro tío en Afganistán), estos 101 nombres significan mucho. Por eso, perdono a sus creadores por no incluir a Arthur Dent, Harry Potter, Lady Macbeth o Peter Parker. Por decir unos pocos. ¿Y vosotros? ¿A quién echáis en falta entre los 101 elegidos? Podéis poner vuestras sugerencias en los comentarios de este post.

    "It's, like, so totally awesome": Las 45 mejores comedias adolescentes (3)

     

    III. Romance, etc.

    Cuando uno piensa en la comedia hormonal, lo más probable es que le vengan a la cabeza hembras despampanantes y chascarrillos de pajero. Sin embargo, no todo el monte es orégano: la comedia teen también ha sabido hablarnos de amor sin ponerse (demasiado) burra o, lo que es peor, demasiado empalagosa, como demuestran las cinco películas de este mes (mucho más que la versión con acné de una de Hugh Grant). Con ellas, recordaremos amores (y desengaños) de instituto, comprobaremos cómo los clásicos de la literatura pueden encajar perfectamente en el género, escucharemos las canciones que dejan al descubierto nuestra faceta sentimental y descubriremos la mejor escena romántico/musical de la historia. En resumen: este mes, amor; el mes que viene... ya sabéis cuál es el siguiente paso, pero os daré una pista de todos modos: Stifler.

    10 Más vale muerto (1985): El amor puede ser un auténtico cabronazo, especialmente cuando se acaba. Lane Meyer (John Cusack) lo sabe muy bien: cuando su novia le deja por el capitán del equipo de esquí, la única solución que encuentra para acabar con su dolor es el suicidio. No obstante, en una ciudad (ficticia) como Greendale y con una familia (desquiciada) como la suya, matarse no es tan fácil como parece... Este clásico menor del cine ochentero lo tenía todo, absolutamente todo para convertirse en una película de culto: secundarios que parecen sacados de una cinta de John Waters (¡o de David Lynch!), gags tan memorables como los sucesivos intentos de suicidio de Lane, una banda sonora deliciosamente coyuntural, un sentido del humor tendente al absurdo y un clímax final redondo (y nevado). Además, fue el trampolín definitivo de Cusack, un actor al que vamos a ver unas cuantas veces más a lo largo de este dossier.

    Frase mítica: I want my two dollars! Momento definitorio: El slalom final de Lane. Canción para recordar: "Breaking Up Is Hard To Do", de Neil Sedaka. Ver también: Un verano loco (1986), How I Got Into College (1989), Grosse Point Black (1997).

    11 Un gran amor (1989): Como decía, John Cusack es un nombre insoslayable dentro de este subgénero de la comedia teen, y es muy posible que esta película sea la razón por la que todo el mundo le ama. Tanto él como el debutante Cameron Crowe estaban en plena forma cuando formaron equipo en la que, muy posiblemente, sea el highlight de sus carreras: buscadla en lo más alto de todas las listas de comedias románticas, porque siempre está allí. De acuerdo, su guión no es precisamente una joya (perdedor-se-enamora-de-la-chica-más-lista-y-guapa-de-la-clase), está llena de tópicos e Ione Skye no es precisamente el ideal de chica de tus sueños. Entonces, ¿por qué ha pasado "Say Anything" a la historia? Pues por La Escena del Radiocassete: se dice que si Shakespeare hubiese tenido uno mientras escribía "Romeo y Julieta" (y si Peter Gabriel ya hubiera compuesto "In Your Eyes"), su escena del balcón habría sido muy parecida a esta.

    Frase mítica: You must chillMomento definitorio: Ejem... Canción para recordar: "In Your Eyes", de Peter Gabriel (duh). Ver también: "Alta fidelidad" (2000), "Casi famosos" (2000), "Date Movie" (2006).

    * Cinta recopilatoria que le grabarías a tu churri (con ayuda de Cameron Crowe):

    CARA A:
    1. Pretty In Pink - The Psychedelic Furs (La chica de rosa)
    2. Ultimate - Lindsay Lohan (Ponte en mi lugar)
    3. Kiss Me - Sixpence None The Richer (Ella es única)
    4. The Hardest Walk - The Jesus & Mary Chain (Una maravilla con clase)
    5. In Your Eyes - Peter Gabriel (Un gran amor)
    6. Everytime I Look For You - Blink 182 (American Pie 2)
    CARA B:
    1. I Want You To Want Me - Letters to Cleo (10 razones para odiarte)
    2. Love Hurts - Nazareth (Ya no puedo esperar)
    3. Time After Time - Cyndi Lauper (Napoleon Dynamite)
    4. Twist and Shout - The Beatles (Todo en un día)
    5. Mad World - Gary Jules (Donnie Darko)
    6. Don't You (Forget About Me) - Simple Minds (El club de los cinco)

    12 Ya no puedo esperar (1998): Una de las películas que mejor retratan ese difuso, casi fantasmal, paso de la primera a la segunda adolescencia (o del instituto a la universidad), "Can't Hardly Wait" es también una de las comedias adolescentes más injustamente menospreciadas de todos los tiempos. Al desarrollarse casi por completo en una concurrida fiesta de graduación, esta memorable cinta reduce los clichés del género a su más pura esencia y supone casi una mirada bretchiana al fin de una era, a la inevitable destrucción de un paraíso hormonal. Así, los chistes (gruesos) quedan matizados por un sensación casi apocalíptica que convierte los rótulos finales en un complemento innecesario: no nos interesa saber lo que les sucede a estos personajes en el futuro porque, a efectos narrativos, no tienen futuro. Ah, y además es la película que cuenta con más actores del Buffyverso por plano, además de con iconos del cine adolescente de finales de los 90 como Jennifer Love Hewitt, Jerry O'Connell y Melissa Joan Hart (¿la habéis visto últimamente?).

    Frase mítica: Let's go, boys. Time is honey. Momento definitorio: William, borracho por primera vez en su vida, con música de Guns N' Roses. Canción para recordar: "Dammit", de Blink 182. Ver también: "Dazzed and Confussed" (1993), la serie de televisión "My So-Called Life" (1994-1995).

    13 Crueles intenciones (1999): Toda comedia romántica adolescente es, casi por definición, un placer culpable, pero hay algunas que parecen tener esas dos palabras escritas en la carátula del DVD. Tal es el caso de "Cruel Intentions", la comedia más sofisticada y menos obvia de todas las que aparecen aquí, pero no por ello la más digna: de hecho, es un exquisito catálogo de perversiones softcore que está tan cerca de la obra en la que se basa ("Las amistades peligrosas", pero eso ya lo sabíais) como de un telefilm calenturiento y un poco zetoso (algo que potenciaron las secuelas) que nos descubre los licenciosos placeres de los que gozaban los niños ricos de finales del siglo XX. Al juego de intrigas pasionales que imaginó Pierre Choderlos de Laclos allá por 1782 le van como anillo al dedo las canciones de Blur, Placebo y Fatboy Slim: y seguro que alguna vez soñó con una Cécile como la que interpreta aquí Selma Blair. Las epístolas se cambian por e-mails, pero el espíritu libertino sigue intacto: hay cosas que nunca, nunca cambian.

    Frase mítica: We've done some pretty fucked up shit in our time but this... I mean, we're destroying an innocent girl. You do realize that?  Momento definitorio: El beso entre Sarah Michelle Gellar y Selma Blair. Canción para recordar: "Every You Every Me", de Placebo. Ver también: "Les liaisons dangereuses" (1959), "Las amistades peligrosas" (1988), "Valmont" (1989), "Crueles intenciones 2" (2000), "Crueles intenciones 3" (2004).

    * 7 canciones que no habrían funcionado en la escena de "In Your Eyes"

    Chico tiene un plan para que chica no le deje, pero... ¿y si John Cusack hubiera utilizado una de estas canciones?:

    1. "Baby Got Back", de Sir Mix-a-Lot
    2. "Wannabe", de las Spice Girls
    3. "I'm Qualified To Satisfy You", de Barry White
    4. "Tu mirá", de Lole y Manuel
    5. "Everybody Have Fun Tonight (Everybody Wang Chung Tonight)", de Wang Chung
    6. "Cotton Eyed Joe", de Rednex
    7. "SexyBack", de Justin Timberlake

    14 10 razones para odiarte (1999): Otra versión de un clásico literario: esta vez, son William Shakespeare y "La fierecilla domada" los que visitan el instituto. El resultado no llega a las cotas de excelencia que, en otro registro, consiguió Bazz Luhrmann con "Romeo + Julieta", pero eso no significa que  "10 Things I Hate About You" no sea una película reseñable: tiene adolescentes que hablan como en una comedia isabelina, momentos musicales realmente delirantes, un conocimiento de causa inusual en lo que se refiere al genio de Stratford, una banda sonora fantástica y al menos un personaje (el de Heath Ledger) para el recuerdo. Menos da una piedra. O Freddie Prince Jr.

    Frase mítica: Leave it to you to use big words when you're smashedMomento definitorio: El momento "I Love You Baby" de Patrick Verona. Canción para recordar: "I Want You to Want Me", de Letters to Cleo. Ver también: "La fierecilla domada" (1967), "Ella es única" (1999), "Nunca me han besado" (1999).

    * Las 10 razones para odiarte:

    1) I hate the way you talk to me, and the way you cut your hair.
    2) I hate the way you drive my car.
    3) I hate it when you stare.
    4) I hate your big dumb combat boots, and the way you read my mind.
    5) I hate you so much it makes me sick; it even makes me rhyme.
    6) I hate the way you're always right.
    7) I hate it when you lie.
    8) I hate it when you make me laugh, even worse when you make me cry.
    9) I hate it when you're not around, and the fact that you didn't call.
    10) But mostly, I hate the way I don't hate you. Not even close, not even a little bit, not even at all.

    "La prueba del crimen": Noir metanfetamínico

    "La prueba del crimen": Noir metanfetamínico

    La histeria es, según la Wikipedia, el diagnóstico que se aplica a un estado mental de incontrolable miedo o exceso emocional. A lo largo de su larga y fructífera historia, el cine de acción ha ejemplificado muchas psicopatologías (recordemos el complejo de Dios de Michael Bay, el Síndrome de Supervivencia Urbana de Steven Seagal o la hiperactividad de la reciente "Domino"), pero pocas veces una película se ha ajustado mejor a una como "La prueba del crimen", o, si lo preferís (yo lo prefiero), "Running Scared". Lo que digo no es, ni mucho menos, un reproche: los primeros seis minutos de esta frenética y ejemplar cinta de acción son una de las más perfectas traducciones cinematográficas de la histeria que hemos visto desde el motín carcelario de "Asesinos natos". La apuesta por la hipérbole no es gratuita, ya que el director Wayne Kramer quiere que experimentemos, de primera mano, el infierno por el que atraviesa su protagonista (un sorprendente Paul Walker), que acaba de meterse de cabeza en un lío que le enfrenta tanto a sus camaradas mafiosos como a un policía corrupto con muy pocos escrúpulos. Las explosiones de celuloide netamente histérico que nos golpean en la cara de vez en cuando no sólo están ahí para recordarnos que, como dice Tarantino, el cine de acción debe salir de la pelvis, sino también para que simpaticemos con un antihéroe tan humano como nosotros.

    El via crucis rabioso de Walker tiene un correlato igual de interesante y adrenalítico en la huída sin retorno de Oleg, el niño ruso interpretado por Cameron Bright (mucho más que una mirada insondable). Como los magníficos (y muy snicketianos) créditos finales se encargan de subrrayar, "Running Scared" no es simplemente el noir metanfetamínico que a uno le entra por los ojos, sino que posee un subtexto de cuento de hadas macabro muy similar (salvando las distancias) al que propone Guillermo del Toro en "El laberinto del Fauno". En ese equilibrio entre el thriller sórdido post-tarantiniano y una suerte de cine infantil exclusivamente para adultos es donde reside el secreto de una película capaz de invocar a Walter Hill (o a Robert Aldrich, o incluso al Orson Welles de "Sed de mal") al tiempo que ejecuta piruetas visuales suicidas, de convertir la digresión narrativa en un arte (el fragmento en la casa del matrimonio de psicópatas, algo así como la secuencia de terror que rodarían mano a mano Tim Burton y el Brian De Palma más desfasado), de dispararnos a bocajarro con monólogos tan memorables como el dedicado a John Wayne y de hacernos reír histéricamente con cosas que sabemos que nos convierten automáticamente en malas personas. Es decir, una película de género como las de antes, pero que conecta perfectamente con los tiempos de desenfreno audiovisual que corren: una gozada.

    Gosh, we're all really impressed down here, I can tell You

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    Estoy vivo. Y ahorrando para poder comprarme esto.