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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Blockbusters veraniegos. Premios Blockbuster '09: Los ganadores
En directo desde Paradise Falls (en Sudamérica, que es como América, pero... sur), la única, la incomparable ceremonia de entrega de los Premios BB 2009. Tomen asiento, relájense y no se asusten si oyen hablar a un perro: aquí es lo más natural.
Mejor VILLANO Que nadie se deje engañar por su edad respetable ni por la cordialidad con la que recibe a los invitados: este antiguo aventurero está guiado por la misma obsesión malsana y destructiva que poseyera en su día al capitán Achab. Muntz es uno de los personajes más abiertamente malvados de canon de Pixar, razón por la que lo habéis elegido como el mejor villano de toda la temporada, aunque sus diez votos han sido seguidos muy de cerca por los ocho de Eric Bana y su romulano colérico, Nero. Menos suerte tuvo el Comandante Cobra (cinco votos), el Schwarzenegger rejuvenecido por arte de magia digital (cuatro) y el Deadpool extremo de Ryan Reynolds (tres).
Mejor ACTRIZ Era la única nominada que había ganado un Oscar y que, además, tenía al menos una escena (la del interrogatorio-vejación) que la convierte en posible candidata para otro. Por tanto, Marion Cotillard ha arrasado con sus dieciseis votos, muy por delante de Zoe Saldana y Emma Watson (seis cada una) y a años luz de Megan Fox (cuatro) y Ayelet Zurer (¡cero!). Nadie puede decir que estas dos últimas no se lo merecieran: la ubicuidad de la protagonista de "Transformers: La venganza de los Caídos" ha acabado cansando, y en cuanto a la compañera de Tom Hanks en "Ángeles & Demonios"... bueno, pues es que es "Ángeles & Demonios".
Mejor ACTOR Primero de la noche para "Star Trek". O, más concretamente, para una de sus mayores bazas, un Kirk que se acerca al modelo Harrison Ford —tanto Han Solo como Indiana Jones— y se aleja un poco de la herencia shatneriana. Suficiente como para vencer al Dillinger de Johnny Depp, rival duro donde los haya: el suyo ha sido un duelo en la cumbre (quince votos frente a catorce), que ha dejado en segundo plano a Alan Rickman (seis), Denzel Washington y Christian Bale (tres cada uno). Sin embargo, que los incondicionales del profesor Snape no desesperen, pues predigo desde ya mismo que el buen hacer de Rickman lo llevará a lo más alto cuando le llegue el momento a "Harry Potter and the Deathly Hallows".
Mejor SECUENCIA Las set pieces pirotécnica, los tiroteos climáticos, los cameos nostálgicos y las carcajadas locas no han podido hacer nada contra el volcán emocional de ese montaje que prácticamente abre "Up". Veinte votos dan testimonio del momento en que a todos se nos metió algo en el ojo, atravesando de alguna manera la barrera de las gafas tridimensionales. En segunda división tenemos la carrera de destrucción por París de "G.I. Joe" y el encuentro Kirk-Spok Prime de "Star Trek" (tres votos), más el clímax de "Enemigos públicos" (uno). Por su parte, Will Ferrell no ha conseguido ni un voto, pese a haber recurrido al hasta ahora infalible truco de echarse orina de dinosaurio por encima.
Mejor BESO Estoy seguro de que los fan fatales de "Stra Trek" ya sabían que los guionistas de la serie original tenían en mente un romance entre Uhura y Spock, pero los censores de la época pensaron que se ponían físicamente enfermos cuando Gene Rodenberry se lo mencionó. ¡Buuuh! por ellos, pero ¡bravo! por J.J. Abrams y su equipo por recuperar ese elemento para su reconceptualización de la saga. No hay más que contar los veinte votos que ha cosechado la parejita para comprobar que la idea ha sido todo un éxito. Por detrás quedan la doctora Kogan y Marcus (cinco votos), Ginny y Potter (dos) y Scarlett y Ripcord (uno). Ah, ¿recordáis aquel tiempo, hace dos veranos, cuando Megan Fox y Shia LaBeouf hacían subir la temperatura cada vez que se besaban en un atardecer? Ahora ni siquiera Optimus Prime parece hacerles caso.
Mejor DIRECTOR En el verano de 2006, J.J. Abrams se quedó a las puertas de este premio con "M:i:III", siendo superado por el M. Night Shyamalan de "La joven del agua". Por suerte para él, esta vez no ha habido un cuento de hadas metalingüístico para hacerle sombra: trece votos lo han colocado por encima de los once de Pete Docter y Bob Peterson, directores de "Up". El resto de los nominados (Michael Mann, Stephen Sommers y Michael Bay) sólo han tenido un fan cada uno. Quizá hubiera sido mejor sumar a la competición a Tony Scott ("Asalto al tren Pelham 123") o a McG ("Terminator Salvation"), pero ya es demasiado tarde y, además, este ha sido el verano de Abrams.
Mejor BLOCKBUSTER Bueno, aquí las tenemos: las tres mejores películas veraniegas, según los lectores de "El Emperador de los Helados". Un año más, Pixar cumple con su tradición de colocar su producción en el podio: "Cars" (2006), "Ratatouille" (2007) y "Wall•E" (2008) ya lo consiguieron, las dos últimas logrando también el primer puesto. "Up" no lo ha tenido fácil para superar a "Star Trek", película que lideró las votaciones hasta el último momento. No obstante, Carl y Russell se han acabado imponiendo a Kirk y Spock por un único voto (21 contra 20). La medalla de bronce ha sido para Michael Mann y su "Enemigos públicos" (ocho votos), el mejor ejemplo de que el término blockbuster es lo suficientemente amplio como para admitir cine sobrio y medularmente adulto. Mención especial merecen "G.I. Joe" (seis votos) y "Terminator Salvation" (cinco), no así el resto. Que supuestos caballos ganadores, como la segunda parte de "Transformers" o "Harry Potter 6", se hayan quedado tan atrás es la prueba de que, en el Universo Blockbuster, nada debería darse por sentado. Amigos y vecinos, la ceremonia (y el verano cinematográfico) acaba aquí. Nos vemos la temporada que viene, en la que la figura del héroe clásico se perfila como la principal tendencia: Robin Hood, el Príncipe de Persia, Iron Man, el Equipo A, Buzz Lightyear... Por no hablar de lo nuevo de Shyamalan, la tercera entrega de "Crepúsculo" y la misteriosa "Inception", de Christopher Nolan. Nos vemos entonces: ahora, por favor, suban con cuidado al zeppelin y tengan un buen viaje de regreso a casa. Premios Blockbuster '09: Las votaciones![]() Que Isabel Coixet estrene película sólo puede significar una cosa: se acabó el jolgorio veraniego, el otoño llega al multisalas. Antes de abrazar la nueva temporana, conviene echar la vista atrás y elegir lo mejor de todo lo que nos ha dejado este verano rico en viajes interestelares, casas flotantes, supersoldados del mañana y gángsters de ayer. Amigos y vecinos, llega la hora de que votéis a vuestro candidato para los premios Blockbuster ’09. Mejor VILLANO
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¡Vota AQUÍ! Elige a un candidato o candidata en todas las categorías, salvo en la de Mejor Blockbuster, donde tienes que elegir tres películas. Los resultados y la ceremonia de entrega de premios, el próximo lunes 31 de agosto. ¡Tienes hasta entonces para elegir a tus favoritos! Muchas gracias de antemano por participar. EDITO: He adelantado la fecha de entrega de premios a este lunes, pues se me había olvidado lo que va a pasar con noelio.blogia.com el 1 de septiembre. Je. Blockbusters '09: "El mundo de los perdidos"![]() No resulta difícil intuir por qué este blockbuster canónico ha sido ninguneado por su distribuidora (la crítica y la taquilla norteamericanas no fueron excesivamente benévolas con su propuesta), pero resulta frustrante que, una vez más, el gran público haya perdido su nueva oportunidad de conocer las excelencias de un cómico-estrella como Will Ferrell. Es probable que "El mundo de los perdidos" no sea su mejor obra, pero sí la que, a priori, parecía destinada a reportarle ese éxito internacional que tanto anhela. El problema es que su apuesta por la chorrada con coartada fantastique se antoja algo anticuada en plena era de la Nueva Comedia Americana (el término es de Miradas de Cine), en la que películas como la reciente "Resacón en Las Vegas" (2009) pueden mirar a la cara a franquicias multimillonarias. Con todo, y contra todo pronóstico, "El mundo de los perdidos" acaba resultando una refrescante rareza, situada en una realidad alternativa entre la nostalgia de la comedia ochentera y ese humor de la bajona que tan bien se le da al gigantesco Danny McBride. No obstante, esto es el show de Ferrell, cómodo en la piel de un quimérico hermano (ligeramente) más listo de Ron Burgundy que pasa por todos los ritos de humillación y heroismo involuntario que se le suponen: desde rociarse con orines de dinosaurio hasta intentar besar a un primate bajo los efectos de un coco psicodélico. Nadie debería dejarse engañar por su apariencia de aventura familiar, pues el director Brad Silberling ha vuelto a rescatar ese espíritu lúdico y extravagante que recorría su también notable "Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket" (2004). VEREDICTO: Como adaptación de un clásico televisivo de culto, "El mundo de los perdidos" está más cerca de "Starsky & Hutch" (2004) que de "Wild Wild West" (1999). Prepárate para reírte más veces de las esperadas. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "Enemigos Públicos"
Es posible que John Dillinger fuera uno de los pocos cadáveres que de verdad vieron pasar ante sus ojos de película de su vida. Minutos antes de ser abatido a las puertas del Biograph Theatre de Chicago, en una calurosa noche de julio de 1934, el enemigo público número uno había visto, precisamente, "El enemigo público número uno" (1934), melodrama criminal de W.S. Van Dyke en el que Clark Gable canalizaba la fascinación que Dillinger causaba en una sociedad más que dispuesta a dejarse seducir por el lado oscuro. Dillinger fue el primer criminal que vivió (por los pelos) para verse a sí mismo canonizado por ese cine que tanto amaba, un dato que no se le escapa a Michael Mann: además de reescribir escenas completas de la vieja película de gángsters en los ojos de Johnny Depp, el cineasta se permite al menos dos coqueteos más con lo metacinematográfico a lo largo del metraje —el noticiario interrumpido y la imitación de James Cagney por parte de Baby Face Nelson (Stephen Graham), sendos juegos de espejos entre ficción y realidad—. Dillinger también fue, en cierto sentido, la primera estrella del rock: un agente provocador, un catalizador de las pulsiones sociales de unos Estados Unidos sumidos en plena Depresión. La rueda de reconocimiento convertida en improvisado photocall es otro de los muchos aciertos que puntúan el exigente metraje de "Enemigos Públicos", amén de (probablemente) una de las secuencias quintaesenciales en la carrera de un actor ha visto en la controvertida leyenda nacional una posibilidad de expandir su raro discurso, empeñado en mostrar el extraño fulgor de lo diferente. No sería descabellado pensar en el Dillinger de Johnny Depp como un Jack Sparrow que encontró aquella fuente de la eterna juventud que se nos anunciaba en "Piratas del Caribe: En el fin del mundo" (2007), en una prolongación del forajido al que los siglos han revestido de una capa de cinismo. Sin embargo, la obsesión del gángster con su propia mortalidad es una de las claves para comprender su modo de vida y, también, su modo de muerte. Sobre el papel, "Enemigos Públicos" debería haberse sentado sobre las mismas bases de "El dilema" (1999) y "Collateral" (2004), dos análisis casi redondos de una relación de simbiosis entre polos opuestos que, en opinión de este bloguero, suponen la cumbre de su director. Por contra, Mann se abandona tanto a su (comprensible) fascinación por Dillinger que se olvida del otro lado de la balanza. Así, el Melvin Purvis de Christian Bale es más un resorte narrativo que un personaje: no llegamos a saber nada de él ni de sus motivos en casi dos horas de y media de metraje. Su desaparición final de la escena del crímen nos sugiere una presencia casi fantasmagórica, algo que un rótulo sobre su destino final confirma de una forma casi frustrante. Esta decisión de centrarse en la leyenda antes que en el funcionario de la ley, sin duda meditada y respetable, da como resultado una cinta algo descompensada. Tampoco funciona la historia de amor, pese a que Marion Cotillard tenga la oportunidad de demostrar la fuerza volcánica con la que encarnó a Édith Piaf en una vibrante secuencia de interrogatorio. Mann sabe lo que se hace al subrrayar el fin de la era de los forajidos y el comienzo de un binomio crimen-autoridad regido por una lógica capitalista, aunque uno tiene la sensación de que esa forma aséptica de hacer negocios se traduce a su estilo visual y narrativo. "Enemigos Públicos", como "Corrupción en Miami" (2006), es un blockbuster tan decidido a apartarse de un cierto modelo de espectáculo vacuo que acaba siendo demasiado severo con el espectador. En otras palabras: el último cine de Mann tiene la delicadeza de tratarnos como adultos pensantes, pero también despoja de asideros emocionales a unos géneros que prácticamente se construyen en torno a ellos. Nos sitúa en el ojo del huracán, pero se olvida de explicarnos por qué debería importarnos ese huracán en concreto. VEREDICTO: Una entrada imprescindible en la filmografía de Johnny Depp, no tanto en la de Michael Mann: el actor sale victorioso de su contenido tour de force, pero el director no consigue sacarle todo el partido a su gélido formalismo. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "G.I. Joe"
Hacen falta unas generosas dosis de atrevimiento para plantear, en un panorama post-"Team America" (2004), una película que retoma sin ningún pudor los clichés del cine de acción de los noventa —esa afortunada edad de oro para el género—, subrraya sus conexiones con la serie B y lo anaboliza todo a través de un tratamiento de efectos especiales que se diría casi vanguardista. Stephen Sommers ya hizo algo parecido por el fantastique de aventuras ("La Momia", 1999) y por el terror Universal en todas sus declinaciones ("Van Helsing", 2004), pero nunca había llegado tan lejos como en "G.I. Joe": al igual que en su megamix de monstruos, el realizador dispersa las suficientes pistas (en forma de guiño ultraconsciente) a lo largo del metraje como para hacernos pensar que estamos ante una de esas películas que, de puro inteligentes, parecen tontas. O, dicho de otro modo, sólo es posible alcanzar este grado tan puro y desprejuiciado de estupidez a través de una inteligencia extrema. No es un reproche, sino una alabanza: hay secuencias en "G.I. Joe", como la del funeral o las de los ninjas infantiles, que superan todo tipo de ironías (e ignoran el ridículo de forma casi temeraria) para buscar una suerte de espíritu verdadero. En ese sentido, Sommers no está tan lejos del Quentin Tarantino de "Kill Bill" (2003-2004), si bien su labor es más la del DJ de lujo que la del artista post-posmoderno. Heredera del fulgor de la etapa bondiana de Roger Moore (y, en cierto sentido, también de sus explotaciones europeas y orientales), "G.I. Joe" comparte con la saga "Transformers" su obsesión por la tecnología militar, aunque en este caso existe un interés por el futuro de la guerra que hará salivar a los analistas de publicaciones como "Wired". También contiene la que, probablemente, sea la mejor persecución automovilística del verano, una carrera destructiva por las calles de un falso París que incluye a individuos-máquina (una secuencia de coches en la que el hombre es el coche) y culmina con la destrucción de un monumento emblemático, algo que podría interpretarse casi como una provocación a Trey Parker y Matt Stone. De hecho, quizá el mayor logro de "G.I. Joe" es que nos obliga a replantearnos "Team America", a preferir esta arriesgada vuelta a la honestidad de la action movie antes que su parodia y (supuesta) superación. Además, Sienna Miller se erige como perfecta femme fatale de la próxima década y Joseph Gordon-Levitt compone un Cobra de antología. VEREDICTO: Otra franquicia de Hasbro se convierte en sinónimo de blockbuster enérgico y placentero. Sin duda, los superjuguetes duran todo el verano. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: Miss y Mister Blockbuster 2009. Los resultados
Un vulcaniano de cejas vistosas y una hechicera adolescente son, respectivamente, vuestro rey y vuestra reina del baile. Vosotros los habéis elegido, así que postraos ante ellos. O, simplemente, contemplad su belleza (aunque he de decir que ninguno de ellos era mi opción: yo voté por Bryce y Johnny). Si todo sale como se espera, ambos tendrán la oportunidad de revalidar sus títulos dentro de dos veranos, cuando la nueva entrega del " Red Bull-Star Trek" de J.J. Abrams y la segunda parte de "Harry Potter and the Deathly Hallows" lleguen a las pantallas. Pero no adelantemos acontecimientos y dejemos que Emma Watson y Zachary Quinto disfruten de su baile inagural. ¿Hacen o no hacen buena pareja? Blockbusters '09: Miss y Mister Blockbuster 2009¿Estas últimas semanas os han parecido calurosas? Espero que no, porque ahora llega el momento de pasar calor de verdad. Este blog se complace en presentar el cuarto certamen de Miss y Mister Blockbuster, un evento en el que dejamos de lado consideraciones cinematográficas (o morales) y nos centramos en lo que de verdad interesa: nuestros instintos primarios. Sin más dilación, vamos con los candidatos Miss Blockbuster 09
a) Sienna Miller (G.I. Joe) - Perfidia con traje ajustado.
b) Emma Watson (Harry Potter y el Misterio del Príncipe) - Prácticamente magia. Y ya es legal.
c) Zoe Saldana (Star Trek) - Puede traducir los latidos de tu corazón.
d) Bryce Dallas Howard (Terminator Salvation) - Una buena razón para unirse a la Resistencia.
e) Megan Fox (Transformers: La venganza de los Caídos) - Una amazona entre brutos mecánicos.
f) Marion Cotillard (Enemigos públicos) - La chica del gángster. Mister Blockbuster 09
a) Sam Worthington (Terminator Salvation) - Mitad hombre, mitad máquina (de amar).
b) Zachary Quinto (Star Trek) - Alienígena de mirada Magnum.
c) Johnny Depp (Enemigos públicos) - Tu amante bandido.
d) Shia LaBeouf (Transformers: La venganza de los Caídos) - Los nerds son los nuevos triunfadores.
e) Channing Tatum (G.I. Joe) - All-American boy.
f) Hugh Jackman (X-Men Orígenes: Lobezno) - Mutante de las antípodas. Nada mal, ¿eh? Ahora te toca a ti decidir quiénes se llevan la corona de Miss y Mister Blockbuster este año. La manera de votar es algo diferente a la de otras ediciones: en lugar de dejar tu voto en los comentarios, tienes que pinchar en los dos enlaces de abajo. Vota a Miss Blockbuster / Vota a Mister Blockbuster Recuerda que tienes que elegir una chica y un chico. La encuesta acaba el viernes por la tarde, momento en el que los ganadores serán anunciados en un simpático post ad hoc. ¡Gracias de antemano por participar! Blockbusters '09: "Up"
"Esto es una aventura", murmuraba Steve Zissou (Bill Murray) al final de "Life Aquatic" (2004), dándose cuenta de que el verdadero heroísmo reside en lo cotidiano, antes que en la caza de un tiburón jaguar o, por ejemplo, de un pájaro de colores imposibles. Este insospechado paralelismo entre el universo de Wes Anderson y esta redonda, impecable "Up" es una muestra del nivel de sofisticación que ha alcanzado Pixar en sus dos últimas películas, que podrían formar un díptico abiertamente emocional y capaz de llevar el cine de animación hasta unas cotas de humanismo que muchos espectadores jamás hubieran intuido. Como "Wall•E" (2008), el segundo largometraje de Pete Docter (co-dirigido por Bob Peterson) recupera la magia imperecedera del cine silente para contarnos toda una vida, la del protagonista Carl y su mujer Ellie: puede sonar cursi, pero toda la grandeza del cine, toda su capacidad para conectar de manera profunda con el espectador, está contenida en esta secuencia perfecta. Con un cuidado formal que recuerda a Hayao Miyazaki y una recuperación del cine de aventuras clásico que se diría eco de las producciones en imagen real de la factoría Disney —con "La isla del fin del mundo" (1974) a la cabeza—, "Up" es, muy probablemente, la cinta más encantadora de este verano. También es la más arriesgada: hacer creíble la amistad entre un niño con carencias de afecto y un anciano que, como Fitzcarraldo, tiene que llevar a cuestas una metafórica construcción a través de la jungla sudamericana no era, de ningún modo, tarea fácil. Por suerte, ese y todos los demás aspectos de esta aventura (más compleja de lo que parece a simple vista) funcionan con la maestría habitual, esa capaz de llevarnos a terrenos inéditos de la emoción cinematográfica para, más tarde, instalarse en un lugar particularmente agradable de nuestra memoria. Su tramo final, en el que lo colosal se da la mano con esa intimidad heroíca que Zissou y Carl descubren antes de que sea demasiado tarde, nos hace desear que "Up" nunca se acabe, pero no pasa nada: siempre estará ahí para que volvamos a ella una y otra vez. VEREDICTO: La décima película de Pixar se atreve a hablarnos de sentimientos con una habilidad sólo al alcance de las verdaderas obras maestras. Cine de aventuras vitalista para tiempos amargos. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "Asalto al tren de Pelham 123"![]() El mayor acierto de esta nueva adaptación de la seminal novela de John Godey está contenido en sus primeros segundos, en los que la cámara (enérgica y vibrante, como siempre) de Tony Scott nos lleva desde el skyline hasta el metro de Nueva York. Todas las versiones de "Pelham" han tratado precisamente de eso, de tomarle el pulso a una ciudad estratificada y en constante simbiosis, en la que un hombre del subsuelo (aquí, Denzel Washigton) y otro de las alturas (John Travolta) mantienen un combate altamente simbólico. Todo eso se diluye cuando Scott, al contrario que Joseph Sargent antes que él, decide no confiar en la sutileza, convirtiendo "Asalto al tren de Pelham 123" en una cinta que necesita exagerar en todo momento su condición de película sobre Nueva York, consciente de que es la primera versión de Godey ambientada en un mundo post 11-S. La estrategia es reiterativa en ocasiones, cuando no cae directamente en el subrayado grotesco: ahí está la retahíla de insultos que Travolta dirige a un James Gandolfini que parece estar interpretando una versión en carne y hueso de Joe ’Diamond’ Quimby. Era hasta cierto punto previsible que el guionista Brian Helgeland prescindiera de esos apodos de colores que Quentin Tarantino robó para su "Reservoir Dogs" (1992), pero lo que no podíamos anticipar es que dejara a un lado el resto de pequeños detalles que hacían de la adaptación de Sargent un thriller ejemplar. El problema es que este "Pelham" sigue siendo insatisfactorio incluso si no se ha visto antes la película de 1974: el toque de Scott, al mismo tiempo clásico y rabiosamente moderno, no es suficiente cuando lo que de verdad interesa es el mano-a-mano entre sus dos protagonistas. Y, por desgracia, ninguno de los dos está a la altura, especialmente un Travolta que sobreactúa en un personaje a quien su condición de maestro del crimen se le supone. La excusa del remake/adaptación no sirve, ya que Scott y Washington triunfaron antes en ese terreno con la excelente "El fuego de la venganza" (2004). Al final, lo que nos queda es un thriller correcto pero olvidable, una cargante película sobre Nueva York que no pulsa ninguna tecla que John McTiernan no pulsara ya en "Jungla de cristal: La venganza" (1995). VEREDICTO: A Tony Scott se le escapa el tren por los pelos, pues su versión de "Pelham" se revela tan falta de carisma como sus dos estrellas protagonistas. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "Harry Potter y el Misterio del Príncipe"
En su entusiasta crítica de "Harry Potter and the Deathly Hallows" (2007) para Entertainment Weekly, Stephen King situaba una de las claves del éxito de la saga en la fascinación elemental de lector infantil por la magia. King citaba a Hans Christian Andersen, Lewis Carroll y los hermanos Grimm, magníficos escritores que, al igual que J.K. Rowling, no estaban interesados tanto en el lado luminoso de los hechizos como en su reverso oscuro, en sus consecuencias desde un punto de vista perverso y adulto. Ese es precisamente el tema rector de la sexta entrega de la saga, "Harry Potter and the Half-Blood Prince" (2005), una novela juvenil en el sentido más amplio del término, pensada para que esos niños que han ido creciendo con el trío protagonista miren al Mal a la cara antes de pasar a la épica del capítulo final. Así, "The Half-Blood Prince", como "La venganza de los Sith" (2005), versa sobre la construcción (y, en este caso, deconstrucción) de un villano: ese Voldemort al que vamos entendiendo a través de flashbacks que, por fortuna, no sitúan su naturaleza maléfica en algún trauma fruto de la causalidad, sino en algo mucho más profundo y complejo. David Yates y el guionista Steve Kloves (de vuelta tras un breve permiso) se enfrentaban al reto de adaptar una novela tan extensa y estructuralmente compleja a las ya conocidas más-de-dos-horas-y-media de cada entrega cinematográfica. La decisión de dejar fuera algunas inmersiones en el Pensadero de Dumbledore relativas a la infancia y juventud de Tom Riddle puede resultar algo amarga para el fan fatal, pero la fidelidad demedida de un Zack Snyder no hubiera beneficiado en ningún modo a una película que ya es lo bastante densa y arrítmica para el no converso. De hecho, cuesta imaginar a un espectador que se deje llevar por "Harry Potter y el Misterio del Príncipe" sin haber leído antes el original: su primacía de los tiempos muertos y los pequeños momentos íntimos sobre las grandes set pieces puede llegar a ser frustrante. De todos modos, su electrizante tramo final hace que sea injusto hablar de una entrega de transición: de hecho, tanto la novela como la película resultan mucho más satisfactorias que "Harry Potter y la Orden del Fénix" (2003), el eslabón más débil del canon potteriano. "El Misterio del Príncipe" logra captar a la perfección esa genuina angustia adolescente que recorre las últimas entregas escritas por Rowling: todos los que hemos experimentado ese breve periodo de confusión regido por los deseos de amor y muerte (en el caso de Potter, completamente literales) sabemos de qué se está hablando realmente cuando aparece la poción Felix Felicis o cuando Harry y Ginny se pierden en un bosque rodeado de mortífagos. Por desgracia, la película no puede superar esa maldición que condena toda adaptación de las novelas mayores de la saga (de la cuarta en adelante) a una forma especialmente molesta de farragosidad narrativa, aunque es posible que Yates y Kloves superen ese obstáculo con la anunciada división en dos partes de "Deathly Hallows". Si la brillante secuencia de la caverna es indicativo de algo, deberíamos esperar un auténtico gran final. VEREDICTO: Una entrega superior a la media, si bien lastrada por los mismos problemas de ritmo y falta de cohesión de las dos anteriores. No obstante, interpretaciones como la de Alan Rickman y momentos como el clímax en la torre hacen que todo valga la pena. VEREDICTO: Blockbusters '09: "Ice Age 3: El origen de los dinosaurios"
Hay una buena razón que explica por qué todos los comentarios que suscita esta apática tercera entrega (incluso los más destructivos) reconocen en la comadreja Buck al único elemento verdaderamente redondo de toda la función: el personaje al que Simon Pegg aporta voz y carisma es la única gran incorporación al elenco de protagonistas. En otras palabras, Buck es un personaje nuevo, refrescante y sorprendente, lo que lo hace destacar sin ningún problema entre un grupo de animales prehistóricos que se fosilizaron, más o menos, a mitad de la segunda parte. "Ice Age 3: El origen de los dinosaurios" da el salto a las tres dimensiones, pero esos árboles no parecen capaces de impedir que el espectador vea el bosque de una saga que, sencillamente, se ha quedado sin cosas que decir. Sus responsables recuperan a los dinosaurios como feroces enemigos, le otorgan a Sid mayor presencia (y una subtrama estimulante sobre adopción entre especies, aunque algo desaprovechada), cargan los diálogos de chistes inusitadamente adultos y le colocan una femme fatale a la ardilla Scrat. El resultado está lejos de los niveles de inanición de (pongamos por caso) la tercera entrega de "La Momia", pero no es suficiente: uno no puede dejar de pensar que Carlos Saldanha y Chris Wedge deberían emplear su talento en desarrollar proyectos nuevos, en lugar de seguir amortizando su lucrativo (sobre todo, desde el punto de vista del estudio) legado de hielo. En unos tiempos en los que la animación digital corre el peligro de caer en lo clónico y lo reiterativo, el riesgo suele tener su recompensa. Sin embargo, parece bastante más probable que dentro, de dos veranos, esta sección incluya una crítica derrotista de "Ice Age 4". VEREDICTO: Esta vista tridimensional al edén jurásico no es exactamente una experiencia aburrida o un fracaso rotundo, pero sí es incapaz de aportar nada nuevo a una saga que debería congelarse antes de caer por completo en la autoindulgencia. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: Combate de juguetesYa casi estamos entrando en la recta final del verano cinematográfico, un momento tan bueno como cualquier otro para que dos secciones de este blog se unan en un post especial. Es como si hiciesen el amor en lo alto de una montaña y este fuera el fruto de esa pasión prohibida. Son los juguetes basados en los blockbusters del verano de 2009, una colección de merchandising que va de lo estimulante a lo absurdo, pasando por lo asombroso y lo sencillamente ridículo. Dentro de dos semanas, eligiremos a los actores y actrices más atractivos del verano (aunque todos sabemos que nadie es rival para John Travolta en "Pelham" y Maggie Smith en "Potter 6"), pero aún hay más: antes de lunes deberían estar colgadas las críticas de "Ice Age 3" y "El Misterio del Príncipe". Tomaos este fin de semana como un Blockbuster-a-palooza.
X-Men Orígenes: Lobezno Es hasta cierto punto lícito que una colección de muñecos articulados basada en una superproducción concreta se tome ciertas licencias en aras de unos productos más espectaculares. Por ejemplo, las últimas películas de Batman no contenían trajes ni gadgets excesivamente molones desde el punto de vista de un consumidor en edad de fliparlo en Toys ’R Us, por lo que Mattel se tuvo que inventar al Batman Alpinista y al Joker Patinador para vender más unidades. Con el spin-off de Lobezno pasaba algo parecido, circunstancia que Hasbro ha aprovechado para aprovechar el filón de los cómics: así, las figuras de Gámbito o Deadpool no se parecen en nada a las versiones de la película, aunque eso no tiene por qué ser necesariamente malo... En cambio, el Logan cabezón sí parece haber sido modelado a partir de Hugh Jackman. ¡Incluso canta musicales de Broadway*! (*) Es posible que esto no sea cierto.
Star Trek Los muchachos de la compañía Playmates no han puesto los phasers en modo Aturdir. Más bien, en modo Matar de Aburrimiento: las figuras artículadas no son nada del otro mundo, las réplicas de cinturones y comunicadores no son muy distintas de las de la serie de televisión y no han hecho una reproducción del puente de mando del Enterprise, sino de la simulación de la prueba Kobayashi Maru. La sala de teletransportes no está mal, pero el nivel del conjunto es tan bajo que podría hacerle perder los estribos al mismísimo Spock.
Terminator Salvation Olvidémonos de las figuras de acción articuladas, que transmiten la misma sensación de inanidad que las de "Star Trek", y centrémonos en los bustos: Kyle Reese, Marcus Wright con piel, Marcus Wright sin piel, Blair Williams y ese T-600 que se parecía a Dolph Lundgren, todos ellos asentados sobre un montón de calaveras y suciedad. De todos modos, la ausencia de un busto de John Connor para que se pelee con el resto de tu colección de muñecos es prácticamente un crimen. ¿Mi favorito? El maquillaje de Terminator, que refuerza el mensaje de la película (el enemigo somos nosotros, sólo que no lo sabemos) para que lo entiendan todos los niños.
G.I. Joe y Transformers: La Venganza de los Caídos Las dos únicas películas del verano que fueron juguetes antes de ser películas, lo que facilita enormemente las cosas desde el punto de vista de Hasbro. También incrementa los beneficios, con lo que todo el mundo sale ganando (en realidad, sólo gana Paramount Pictures y la propia Hasbro). G.I. Joe tiene una versión a escala de (suponemos) todos los personajes, armas y vehículos que aparecen en la película; mientras que la segunda parte de Transformers ha inspirado una auténtica avalancha de coleccionables destinados a hacer las delicias de las cuatro personas a las que nos gustó. La cabeza de Bumblebee es la pièce de résistance, pero uno tiene que tener la cabeza pequeña para disfrutarla porque, bueno, está destinada a los niños. Como todo el resto de juguetes de esta sección. Lo siento mucho.
Harry Potter y el Misterio del Príncipe No debería sorprendernos que los coleccionables de la sexta entrega potteriana estén pensados para el fan adulto (pocas figuras articuladas, muchos fotogramas enmarcados), mucho menos cuando todas y cada una de las críticas a partir de la tercera entrega hacen incapié en que "¡esta es mucho más oscura que la anterior!". Ahí está el busto del licántropo Fenrir Greyback para demostrarlo (por desgracia, no aperece dándole unos retoques a la cara del hermano mayor de Ron), aunque la fiambrera de Bellatrix Lestrange también te cualifica automáticamente como el estudiante rarito y siniestro de tu curso. Ni qué decir tiene, la quiero. A la fiambrera, me refiero. A Bellatrix... pues también. Blockbusters '09: "Transformers: La Venganza de los Caídos"![]() Un gran blockbuster veraniego no debería ser otra cosa que una Película Clímax: una obra abrumadora que aplicara el mismo trato adrenalítico tanto a sus secuencias de transición como a sus espectaculares set pieces, una cinta (en suma) consagrada al exceso, al ruido y a la furia. Con el primer "Transformers" (2007), Michael Bay estuvo muy cerca de rodar esa Película Clímax definitiva, una estrategia que le garantizó la oposición frontal de ciertos sectores cinéfilo-conservadores, pero también un nutrido grupo de admiradores (e, incluso, el reconocimiento de una identidad autoral por parte de una crítica que jamás hubiera podido pronosticar algo así). Con su secuela, Bay parece haber decidido encolerizar del todo a los primeros y poner a prueba la fidelidad de los segundos. Así, "La Venganza de los Caídos" no sólo decide ser una versión más aumentada que corregida del original —un exceso de calma antes de la tempestad final rompe la ilusión de Película Clímax que gobierna los dos primeros actos—, sino que lleva hasta las últimas consecuencias los postulados de una saga consagrada al exceso. Su principal virtud es, al mismo tiempo, su talón de Aquiles: uno se llega a preguntar cuantos planos más de mascotas en celo debemos contemplar hasta que su director considere que son suficientes. Es posible que estemos ante un ejemplo de blockbuster colosal y chiflado que (sencillamente) no sabe dónde parar, pero el resultado final es más que satisfactorio: una experiencia enmudecedora de pura histeria digital, una ceremonia casi pagana de carne, metal y sudor que pone nuestra conciencia en centrifugación a través de interminables ralentís de Megan Fox evitando la destrucción en medio del desierto. VEREDICTO: Una dosis sin adulterar de Bayhem, libre de toda sutileza y pensada exclusivamente para sus incondicionales. Estos robots gigantes pierden la gran baza del factor sorpresa, pero siguen siendo capaces de articular un espectáculo arrollador. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "Terminator Salvation"
James Cameron necesitó una única (pero contundente) imagen para explicarnos un futuro de lo menos acogedor: una calavera humana aplastada por un pie metálico. Es probable que ese fuera el gérmen de una toda corriente en la ciencia-ficción de finales de siglo, que se hermanó con el cyberpunk para cuestionar las relaciones hombre-máquina y culminó en la que, probablemente, sea la primera película comercial del siglo XXI, "Matrix" (1999). Diez años después, las preocupaciones del género se han vuelto considerablemente más complejas: el enemigo ya no es la máquina, sino una idea difusa y ubicua de amenaza que (sospechamos) podría estar en nosotros mismos. No es casual que el centro de gravedad de "Terminator Salvation", película cuya principal razón de ser consiste en expandir los flashfowards bélicos de las primeras entregas (es decir, en darle a los fans lo que estos creen que quieren), sea Marcus Wright, el personaje interpretado por Sam Worthington: un hombre sin identidad que, en una estrategia con ecos de la nueva "Battlestar Galactica", descubre que él es el enemigo. La esquizofrenia de Marcus se podría aplicar también a toda la película. Verbigracia: McG parece estar intentando ganarse, al mismo tiempo, a sus incondicionales y a sus detractores, a los entusiastas de las hipérboles modelo "Los Ángeles de Charlie" (2000) y a los creyentes en la solemnidad de Christopher Nolan. Este proceso se puede medir casi cronológicamente a lo largo del metraje, desde el enmudecedor plano secuencia aéreo en medio de la catástrofe hasta el apático clímax final. La propia cinta tampoco parece atreverse a marcar un punto y aparte en la saga: deshecha algunas de sus constantes principales (sobre todo, el viaje en el tiempo), pero apacigua a sus fans más conservadores a través de guiños impostados y superficiales a las anteriores entregas. Al final, pese a sus sofisticados referentes y sus nobles intenciones, "Terminator Salvation" se sitúa más cerca de lo correcto que de lo sobresaliente: nada más (aunque tampoco nada menos) que una sólida película de acción, un "Terminator 4" que no devalúa los logros de Cameron y Jonathan Mostow, pero tampoco hace nada por amplificarlos. No es poco, pero, en un verano inaugurado por el "Star Trek" de J.J. Abrams, no es suficiente. VEREDICTO: Antes una secuela competente que un prometedor reseteo, "Terminator Salvation" hace lo imprescindible para sobrevivir a las altas expectactivas que generan sus primeros veinte minutos. McG no les ha puesto las cosas excesivamente difíciles a los Transformers de Michael Bay. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "Ángeles & Demonios"![]() A Dan Brown se le pueden reprochar muchas cosas, pero nadie le negará su asombrosa capacidad para identificar el zeigeist de nuestro tiempo y articular intrigas folletinescas en torno a él. Publicada en 2000 (tres años antes que su exitosa "El código Da Vinci"), "Ángeles y demonios" es la novela que mejor sintetiza las claves del estilo Brown: un thriller a contrarreloj que aúna conspiranoia pop y amenazas de alta tecnología, con el vigente debate entre ciencia y religión como centro neurálgico. Lejos de jugar en su contra, el paso del tiempo ha hecho aún más relevantes los temas planteados en aquella primera aventura del profesor Robert Langdon: el auge del CERN, la búsqueda de la partícula de Dios y algunas de las más recientes declaraciones de Benedicto XVI hacían inevitable un "Ángeles y demonios" en forma de secuela cinematográfica de la rompetaquillas Da Vinci (2006). La buena noticia es que Ron Howard y el guionista Akiva Goldsman han tenido el buen gusto de contratar a todo un David Koepp para que arreglara los tiempos muertos y los excesos de exposición que una adaptación demasiado literal de la novela hubiese traído consigo. La mala noticia es que no es suficiente: "Ángeles & Demonios", la película, logra ser bastante más divertida que "El código Da Vinci", pero su ritmo es artrítico en comparación con el frenético aliento pulp del original. Una cinta que contiene bombas de antimateria ocultas en el Vaticano, teorías imaginativas sobre el origen de los Illuminati y rutas psicogeográficas por la Roma oculta exigía una textura visual y narrativa llena de hipérboles. En otras palabras, "Ángeles & Demonios" necesitaba que un Timur Bekmambetov le sacase todo el partido al delirio browniano. En cambio, Howard apuesta por una corrección que no sólo pone en evidencia las carencias del original, sino que ni siquiera es capaz de conseguir que una trama que avanza bajo la amenaza de un holocausto inminente provoque la más mínima tensión en el espectador. Sólo el presunto sacrificio del Camarlengo (un ajustado Ewan McGregor) en el falso clímax nos da una idea de lo que "Ángeles & Demonios" debería haber sido: algo más cercano a "Vidocq" (2001) que a un manso recorrido turístico por la basílica de San Pedro. VEREDICTO: Un pequeño paso adelante con respecto al farragoso tostón de "Da Vinci", pero el profesor Langdon cinematográfico sigue necesitando una dosis más alta de locura y arrojo para ganarse la admiración del espectador. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "Star Trek"
En "Donde ningún fan ha llegado antes", uno de los episodios más memorables de la cuarta temporada de "Futurama", Fry explica la importancia de "Star Trek" para la cultura pop del siglo pasado en estos términos: "Me enseñó tantas cosas... Como, por ejemplo, a aceptar a la gente, sin importar que fuesen negros, blancos, klingon o incluso hembras. Pero lo más importante es que, cuando no tenía amigos, me hacía sentir que quizá sí los tenía". Así, los dos conceptos rectores del universo creado por Gene Roddenberry, integración y esperanza, quedaron marcados a fuego en toda una generación. No es arriesgado afirmar que, en su momento, "Star Trek" fue la cosa más alucinante que le ocurrió al medio televisivo en su por entonces corta vida. El problema es que su nutrida comunidad de fans se agarró a esos sentimientos con demasiada fuerza: muy pronto, un concepto intrínsecamente cool acabó convirtiéndose en sinónimo de ciencia-ficción anacrónica y tan poco atractiva como su seguidor medio. El salto hacia la nueva generación funcionó durante un tiempo, pero se hizo el hara-kiri con una cinta ("Némesis", 2002) que traicionaba los conceptos rectores de Lo Trekkie con su desvío a la oscuridad y el pesimismo. El plan de J.J. Abrams y sus guionistas Kurtzman & Orci para rescatar la franquicia pasaba por una vuelta radical a los orígenes, una búsqueda de lo que propulsó los sueños siderales del espectador de los sesenta. En otras palabras, "Star Trek" necesitaba volver a configurarse como el epítome de lo cool. Y cuesta imaginar una tarea más hercúlea... En cierto sentido, lo que Abrams ha hecho con la serie de Roddenberry no es muy diferente a lo que guionistas como Mark Millar o Warren Ellis hicieron con otro texto sagrado de la cultura pop, el universo Marvel, en los comienzos del sello Ultimate: liberarse por completo del peso de la tradición y volver a imaginar a unos personajes-iconos con el lector novato en mente... y el fan talibán en la nuca. Decir que esta película es esencialmente un "Ultimate Star Trek" no es exagerar un ápice ni utilizar el concepto a la ligera. Tampoco es descabellado pensar en ella como el blockbuster veraniego definitivo: es inteligente, divertida, excitante y articulada enteramente en torno a adrenalíticas set pieces. Lejos del tono oscuro y/o crepuscular que parece dominar toda reconceptualización de franquicia que se precie, "Star Trek" vuelve al optimismo candoroso de Roddenberry, pero con un giro posmoderno como as en la manga. El resultado es algo tan difícil como una película de ciencia-ficción capaz de entusiasmar al neófito y de respetar (e incluso seducir por completo) al trekkie más exigente. Abrams parece estar forjándose una carrera cinematográfica mediante el homenaje reivindicativo a sus modelos: si en la notable "M:i:III" (2006) reconoció su enorme deuda con "Misión imposible" de la forma más espectacular posible, aquí devuelve a "Star Trek" a ese puesto de honor en la historia de la ciencia-ficción que nunca debió abandonar. En lo formal, el filme hace gala de un apabullante estilo visual que define el aquí y el ahora sin aparente esfuerzo (esos planos secuencia por el puente de mando, ese tratamiento de la luz). En lo conceptual, Kurtzman, Orci y el productor ejecutivo Damon Lindelof recuperan conceptos de la serie clásica y los integran con el gusto por el viaje en el tiempo que domina varias de las novelas inspiradas en la saga. Al final, uno tiene la sensación de que no ha visto más que el episodio piloto de un nuevo "Star Trek" que, probablemente, sea capaz de llegar hasta el infinito y más allá. O, en los términos de Fry, ahora tenemos unos nuevos amigos más allá de las estrellas, y no podemos esperar para volver a reunirnos con ellos. VEREDICTO: "Star Trek" no había molado tanto desde 1966. J.J. Abrams revitaliza una franquicia herida de muerte, logra un blockbuster poderosísimo y, de paso, se postula como aspirante al trono de creador multimedia esencial para la próxima década. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: "X-Men Orígenes: Lobezno"![]() El crítico británico Nick de Semlyen sintetiza perfectamente el problema de las películas de orígenes: en lugar de tomarse libertades y relocalizar al superhéroe en un contexto (o un género) sorprendente, su máxima preocupación parece residir en explicar al espectador dónde encontró Lobezno su chaqueta de piel. O, podríamos añadir, cómo consiguió Bruce Wayne los fondos para construir la Batcueva. "X-Men Orígenes: Lobezno" podría haber sido una buena excusa para alejarse del modelo acuñado por Bryan Singer (y matizado por Brett Ratner) en la saga madre, tan correcta en la forma como insustancial en el fondo. El prólogo y los títulos de crédito de este aparatoso spin-off sí parecen apostar por una línea mucho más feroz e hiperbólica, pero la ilusión no tarda en desvanecerse: Logan sigue siendo un héroe de una pieza, inacapaz de transmitir ese carisma descreído que tan bien conocen los lectores de cómics. Las escenas de Hugh Jackman con el matrimonio de ancianos son, posiblemente, lo más sonrojante que hemos visto en una película de superhéroes desde el clímax de "Spider-Man 3" (2007). Que nadie espere ver a un Lobezno en modo berserker o alguna sorpresa más allá del ocasional cameo digitalizado: el objetivo de esta cinta de acción sin carisma no va más allá de expandir esos breves flashbacks que tenían lugar en "X-Men" (2000) y "X2" (2003). Hay momentos en los que el marvelita atento puede vislumbrar lo que, sobre el papel, parecía el plan original de la compañía: una precuela de Lobezno que, en realidad, ampliara el universo fílmico de sus héroes de cara a futuros cruces y spin-offs. Eso explica la presencia de personajes como Deadpool o Gambito (con serias posibilidades de ganarse su propio "Origins") o el interés por perfilar a Stryker como villano de largo alcance. La ambición es legítima, pero el resultado es mediocre: la cinta de Gavin Hood sólo contentará a los incondicionales del Lobezno de Jackman, siempre y cuando sean capaces de perdonar los agujeros de un guión que hace auténticos malabarismos para integrar las distintas versiones del orígen del personaje en un todo coherente (al menos, a ratos). Al final, "X-Men Orígenes: Lobezno" sirve como cruda confirmación de algo que el fanboy sabía desde hace algún tiempo: que Logan es un inmenso secundario, pero resulta mucho menos interesante cuando se coloca bajo el foco principal. VEREDICTO: Es el mejor en lo suyo, pero lo suyo no es muy agradable. De hecho, es bastante aburrido... Un inicio descorazonador para el verano cinematográfico. TERMÓMETRO: Blockbusters '09: All around the world (y II)Segunda entrega de nuestro viaje al mundo en doce blockbusters. Viaja en el tiempo, sal del planeta y visita dimensiones paralelas sin moverte del multisalas, pero cuidado: es posible que tengas que aguantar alguna chufa durante el trayecto.
G.I. Joe Fecha de salida: 7 de agosto. Destino: Hemos seleccionado París, donde el turista podrá ver cómo el sueño de Gustave Eiffel se hace añicos, pero esta ruta incluye, entre otros, destinos tan apetecibles como Moscú, Washington, Nueva Zelanda, el Sáhara y el Ártico. Atracciones principales: Ese proyecto basado en el Monopoly que está desarrollando Ridley Scott es, posiblemente, la prueba más sólida de que Hasbro iba en serio cuando abrió su división cinematográfica. Claro que, tras el éxito de "Transformers" (2007), ¿quién puede culpar al gigante juguetero de querer maximizar beneficios en Temporada del Blockbuster. La buena noticia es que, al igual que la franquicia de Michael Bay, "G.I. Joe" parece un paso en la dirección correcta: una película de acción desenfrenada que no está dispuesta a hacer un esfuerzo excesivo por tomarse en serio a sí misma. Con una base argumental que parece surgida de "Team America: La policía del mundo" (2004) y un elenco actoral en el que Christopher Eccleston coincide con la jamonez de Sienna Miller o Rachel Nichols, el nuevo trabajo de Stephen Sommers puede ser una de las sorpresas más refrescantes del verano. Si logra combinar el aparatoso sentido de la maravilla de "La Momia" (1999) con una suerte de versión brainless del concepto "Misión: Imposible", estaríamos incluso ante un caballo ganador. Palabra clave: Hiperbólica.
Ángeles & Demonios Fecha de salida: 15 de mayo. Destino: Roma y Cuidad del Vaticano. ¿Sabía que había pasadizos secretos que comunicaban todas las zonas sensibles de ambas ciudades y constituyen un mapa oculto de la conspiración? Ahora ya lo sabe. Antes habrá una visita relámpago al CERN, donde (al parecer) se fabrican bombas de antimateria. Atracciones principales: Podríamos describirla como "El código Da Vinci 2.0", aunque la novela de Dan Brown sea anterior a la que inspiró el peor blockbuster de 2006. Ron Howard y el guionista Akiva Goldsman prometen haber aprendido de sus errores y, en consecuencia, han convertido "Ángeles & Demonios" en una un frenético thriller a contrarreloj (un mecanismo narrativo, presente ya en el original, que se ajusta a la perfección a la urgencia del estilo Brown). David Koepp fue contratado para ajustar la novela a lo que el público espera de una gran superproducción de conspiraciones pop, que no es gente hablando sin parar sobre religión ("Da Vinci"), sino cosas explotando y miembros de los Illuminati comportándose como los mejores villanos de la historia. Tom Hanks vuelve a poner su carisma al servicio del profesor Langdon, que en esta ocasión debe impedir un atentado fantacientífico contra la cúpula vaticana, desarrollar una tensión sexual no resuelta con su compañera de investigación (Ayelet Zurer) y evitar los atascos en el casco antiguo romano, todo en apenas unas horas. Es posible que también haya un Camarlengo (Ewan McGregor) saltando en paracaídas hacia el final. En suma, pura diversión pulp... o una apología del tedio similar a "Da Vinci". Palabra clave: Conspiranoica.
Transformers: La venganza de los Caídos Fecha de salida: 26 de junio. Destino: La necrópolis de Giza, que fue puesta por primera vez a disposición de un equipo cinematográfico: el miedo a que Michael Bay hiciera volar por los aires la Gran Pirámide (al atardecer) motivó uno de los rodajes más secretos de todos los tiempos. También visitaremos Jordania, París, Nuevo México, Los Angeles y la universidad de Princeton, entre otros lugares de interés. Atracciones principales: ¡La Gran Batalla de los Robots Gigantes se acerca a velocidad de crucero! Primero nos uniremos a la resistencia humana en "Terminator Salvation" y, semanas después, volveremos a montarnos en el hombro de Optimus Prime para ver un puñetero montón de cosas volando por los aires. Ambos blockbusters tienen tantas cosas en común que, por mucho que le moleste a sus respectivos responsables, resulta imposible no compararlas: las dos pelearán por el puesto más alto en las taquillas del mes de junio, las dos prometen un espectáculo de destrucción robótica y las dos tienen seres sintéticos con apariencia humana. ¡En serio! En "Transformers 2", Isabel Lucas interpreta a Alice, una Pretender (el nombre lo dice todo) que acecha a Sam Witwicky (Shia LaBeouf), siguiendo las órdenes de ese Caído que, según los rumores, podría tener la voz de Leonard Nimoy. Por supuesto, coquetear con un robot disfrazado de superhembra sin que su novia igualmente superhembra (Megan Fox) se entere no es el único problema de Sam en una secuela que desvelará conexiones ocultas entre los Transformers y nuestro pasado como especie, devolverá a la vida a Megatron (Hugo Weaving) y rendirá homenaje a sus raíces kaiju con una secuencia ambientada en Shangai. Todo según la máxima del cine según Bay: Shit Will Blow Up™. Palabra clave: Devastadora.
Ice Age 3: El origen de los dinosaurios Fecha de salida: 3 de julio. Destino: Eurasia, probablemente entre el Holoceno y el Pleistoceno. Pero salen dinosaurios, así que digamos que las coordenadas cronológicas no están exactamente claras. Atracciones principales: La respuesta de Blue Sky Studios y 20th Century Fox a una pregunta que nadie se formuló: ¿qué pasaría si los personajes de "Ice Age" se encontraran con una tribu de dinosaurios supervivientes? No tiene demasiado sentido, pero la segunda parte fue uno de los éxitos sorpresa de 2006 y el estudio estaba ansioso por testar el sistema de RealD con un producto que diera beneficios. Así que allá vamos otra vez: Scrat sigue persiguiendo a su bellota, Manny (Ray Romano) y Ellie (Queen Latifah) esperan el nacimiento de su primer hijo, Diego (Denis Leary) teme estar volviéndose un animal domesticado y Sid (John Leguizamo) roba tres huevos misteriosos con la esperanza de crear su propia familia. El problema es que los huevos pertenecen a unos furibundos supervivientes del periodo Jurásico que, bueno, los quieren recuperar. Además de esas aventuras amorosas de Scrat que se nos prometían en el primer teaser, "Ice Age 3" cuenta con un nuevo personaje (comadreja tuerta, para más señas) con la voz de Simon Pegg. Los que han visto las primeras imágenes ese paraíso perdido bajo tierra en el que viven los dinosaurios dicen que es realmente asombroso. Seguro, pero este va a ser el blockbuster que más va a costar acercarse a ver de todo el verano. Palabra clave: Apática.
Star Trek Fecha de salida: 8 de mayo. Destino: El espacio, la última frontera. Estos son los viajes de la nave estelar Enterprise, que continúa su misión de exploración de mundos desconoc... Perdón: el espacio y la Tierra circa 2250. Atracciones principales: Se acabó vivir de la nostalgia, se acabó el naufragio en taquilla, se acabó la teoría de pares buenas / impares malas, se acabó incluso la Nueva Generación. Esto es la Vieja Generación, pero como nunca la habíamos visto: un reboot del concepto original que planea abrir una toda una nueva era para el concepto "Star Trek". Al frente de la nave (espacial), un J.J. Abrams que se enfrenta a su segundo largometraje como director con una propuesta aún más ambiciosa que su frenética "M:i:III" (2006), pero también relacionada con esa televisión de calidad que fue testigo de su evolución como contador de historias. La decisión de contar el primer encuentro de Kirk (Chris Pine) y Spock (Zachary Quinto) en una suerte de "Año Uno" trekie fue del productor Damon Lindelof y de los guionistas Kurtzman & Orci, que la consideraron una buena manera de refrescar las bases de la franquicia, sin renunciar por ello a contentar a los fans de la vieja escuela con una historia de viajes en el tiempo y rumulanos encolerizados. Está por ver hasta qué punto las nuevas generaciones están dispuestas a abrazar una mitología que siempre se ha relacionado con obesos hombres de mediana edad sin novia, pero nada ni nadie parece dispuesto a impedir que Abrams se erija como uno de los autores más relevantes (y sintomáticos) de nuestro tiempo. Palabra clave: Intergaláctica.
Land of the Lost Fecha de salida: 7 de agosto. Destino: Una realidad alternativa, un mundo paralelo, la Dimensión Desconocida. Puedes llamarlo como quieras, pero no vas a tener más remedio que mirar a tu perro y comunicarle que ya no estáis en el Kinépolis en cuanto veas aparecer cangrejos gigantes. Atracciones principales: "Star Trek" no es la única serie clásica con la que cuenta nuestro paquete de viajes. Creada en 1974 por los magos del entretenimiento infantil Sid y Marty Krofft, "Land of the Lost" es la clase de serie de culto por la que un estudio de Hollywood se vuelve loco: su equipo de guionistas incluyó a nombres como Theodore Sturgeon y Norman Spinrad, además de algunos reponsables de la primera etapa de "Trek". La presencia de Will Ferrell, Danny McBride y Jorma Taccone (de The Lonely Island) garantiza un tono más ligero que el de la serie, más dispuesta a apostar por la aventura y el sentido de la maravilla que por las risas. Aquí, por ejemplo, los hombres lagarto son exasperantemente lentos y el científico protagonista se comporta como Ron Burgundy en las entrevistas previas a su viaje, aunque no sabemos si eso garantiza un "Starsky & Hutch" (2004) o un espectáculo más orientado a toda la familia. El director Brad Silberling siempre ha sido una garantía de fortuna comercial, pero los analistas ya están señalando a "Land of the Lost" como el mayor naufragio del verano. Si eso significa que Ferrell se lo piensa dos veces a la hora de volver a aceptar una película familiar, quizá todos salgamos ganando a largo plazo. Palabra clave: Interdimensional. Blockbusters '09: All around the world (I)La sabiduría popular sostiene que, en épocas de crisis, los ricos se van de vacaciones y los pobres van al cine. La buena noticia es que este verano vamos a poder viajar sin movernos del multisalas: los blockbusters se han vuelto tan internacionales que la cartelera parecerá una agencia de viajes. Por ello, "El Emperador de los Helados" ha visto necesario elaborar un mega-trailer con las experiencias turísticas que nos esperan en los próximos meses: empezando por la fría Canadá, haciendo escala en varios continentes y terminando en una dimensión paralela, esto es un avance del inminente verano cinematográfico:
X-Men Orígenes: Lobezno Fecha de salida: 29 de abril. Destino: Canadá, concretamente Vancouver (en la Columbia Británica). No obstante, sólo las muy comentadas escenas adicionales se rodaron en el hogar del personaje protagonista: el resto se filmó en Sydney, Nueva Orleans y Gales. Atracciones principales: Marvel vuelve a abrir el fuego de una temporada de blockbuster, tras los excelentes resultados (econónimos y artísticos) obtenidos por "Iron Man" hace un año. "Lobezno" cuenta con el valor añadido de tratar con un personaje conocido y amado por el gran público, lo cual debería garantizar el éxito (aún está por ver hasta qué punto se va a notar en taquilla la copia pirata que tanta ilusión le hace a Fox). Hugh Jackman vuelve a sacar las garras en una precuela que pulsa todas las teclas de la emoción fanboy: ¡Arma X! ¡Dientes de Sable! ¡El trauma infantil! ¡Silver Fox! El director Gavin Hood ha contado con Liev Schreiber y Danny Huston para garantizar la cuota de gravitas, mientras que Gámbito, Emma Frost o Deadpool están ahí para garantizar la adhesión del conocedor del material original. Cabe, sin embargo, la sospecha de si tal sobredosis de secundarios no acabará por enterrar (de nuevo) a la estrella de la función. Palabra clave: Feroz.
Asalto a Pelham 123 Fecha de salida: 24 de julio.
Enemigos públicos Fecha de salida: 14 de agosto.
Terminator Salvation Fecha de salida: 5 de junio.
Up Fecha de salida: 14 de agosto. Atracciones principales: La presión de estrenar un nuevo proyecto tras haber acariciado las estrellas con "Wall•E" ha debido de ser considerable, pero nadie diría que los muchachos de Pixar están asustados. Todo lo contrario, de hecho: este "Up" se presenta como una de las películas más vitalistas, espléndidas y confiadas del año, lo que sólo puede ser buena señal. Esta aventura de aliento clásico está protagonizada por un abuelo gruñón y un boy scout con sobrepeso, pero eso no le impide tener un trailer trepidante (¡hay hasta un zeppelin!). La sensación es que Pete Docter y Bob Peterson han recuperado el sentido de la maravilla de las añejas producciones Disney en imagen real, pero con algo de Miyazaki y ese ya absolutamente incofundible toque Pixar.
Harry Potter y el Príncipe Mestizo Fecha de salida: 17 de julio. ¿Impresionado, intrépido viajero? Pues asegúrate de regresar el lunes para leer la segunda parte de nuestro especial, en la que nuestro catálogo de destinos se verá ampliado con rutas por Europa, Asia y el espacio exterior. ¡Hasta entonces! Premios Blockbuster '08 ¡Ponte el traje de los domingos, hay un montón de premios ahí fuera! Los votos han sido emitido, catalogados, perdidos, buscados, encontrados, lavados y contabilizados: ahora ya sólo queda saber quiénes son los grandes triunfadores de este verano cinematográfico. Preparados... Listos... ¡Pues vamos allá! MEJOR SECUENCIA
La vieja retórica del poli bueno / poli malo nunca fue tan efectiva: esta secuencia, planificada al milímetro por los hermanos Nolan, es un ejemplo de cómo dejar clavado al espectador en la butaca. Sus nada desdeñables trece votos han ensombrecido a la vibrante persecución de "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" (ocho votos), al caleidoscópico última circuito de "Speed Racer" (seis) y a los enmudecedores primeros suicidios de "El Incidente" (cinco). Por último, la batalla final del príncipe Caspian no ha tenido tanta suerte. De hecho, no ha tenido ninguna. MEJOR ACTRIZ
Ya estuvo a punto de ganar el premio de Miss Blockbuster, así que sólo era cuestión de tiempo que los lectores de "El Emperador de los Helados" premiasen a una de las actrices más interesantes del panorma actual. La Liz Sherman cinematográfica ha obtenido un total nueve votos, sólo uno por encima de la que ha sido su rival durante toda la votación, Cate Blanchett. Por detrás han quedado Eve (siete), Zooey Deschanel (cuatro) y Maggie Gylenhaal (tres), a la que quizá haya perjudicado el hecho de salir tan... tan... vieja en "El Caballero Oscuro". MEJOR ACTOR
Nos dijeron que su Joker era pura dinamita, pero nada nos podía haber preparado del todo para la sobrenatural descarga de talento que Heath Ledger dejó para la posteridad. No obstante, su composición del payaso psicópata se ha visto seriamente afectada por un pequeño robot que, probablemente, sea su perfecto opuesto: Wall•E, que sólo ha obtenido un voto por debajo de los doce de Ledger. Por su parte, Robert Downey Jr. (a quien quizá ha perjudicado que "Iron Man" se estrenara muy a comienzos del verano) se lleva a casa unos dignos ocho votos, un icono como Harrison Ford recoge solamente dos y, bueno, Will Smith se va con las manos vacías. MEJOR PELEA
La posible única gran sorpresa del verano era una película de artes marciales que sacaba todo el provecho al medio en el que se rodó. Ninguna de las peleas de imagen real ha podido contra la imaginativa "Kung Fu Panda", cuyo coreográfico plato fuerte ha merecido nada menos que quince votos. "Hellboy II" (nueve), "Iron Man" (cuatro), "El increíble Hulk" (tres) y "Hancock" (uno) tendrán que sentarse a llorar en un rincón, pues acaban de recibir una buena paliza. MEJOR VILLANO
"And here... we... go". Segundo premio para el malogrado actor y tercero para "El Caballero Oscuro", que jugó con él su mejor carta. Es posible que este Joker sea mucho más calculador que el que estamos acostumbrados a ver en los cómics (¿no se supone que tendría que estar un poco más, bueno, chiflado?), pero lo cierto es que nadie se esperaba sorpresas en esta categoría. Y no las ha habido: 24 votos para el ganador, una cantidad que ha dejado en ridículo tanto a la Madre Naturaleza (tres) como a Tai Lung (dos) y el príncipe Nuada (uno). En cuanto a La Abominación, se hubiera quedado sin nada de no ser por el voto de compasión que le otorgó el autor de este blog, tan sensible como siempre con todo lo que tenga que ver con Tim Roth. MEJOR BESO
Otro premio cantado. Puede que los robots no hayan logrado vencer a los humanos en las categorías de interpretación, pero su beso eléctrico (21 votos) no ha tenido rival. La medalla de plata es para Indy y Marion, que sólo han logrado rascar cinco votos; mientras que Speed y Tracy (tres votos) se tendrán que conformar con el bronce. Las otras dos parejas se han llevado un voto cada una, lo cual no dice mucho a su favor. Mulder y Scully están desolados, pero Hulk... ¡¡Hulk quiere aplastar ridículos robots!! MEJOR DIRECTOR
No todo el mundo quiso entender la propuesta de "Indy IV" en el momento de su estreno, pero parece que el tiempo empieza a colocarlo todo en su sitio y que la maestría de secuencias como la de la boda no ha pasado desapercibida para los respetables lectores de este blog. Once votos se ha llevado Spielberg por revivir su saga más quintaesencial, mientras que Guillermo del Toro se ha llevado ocho por hacer lo mismo con la suya. Por debajo han quedado Andrew Stanton (seis), los hermanos Wachowski (seis) y Christopher Nolan (dos), mientras todo el mundo se preguntaba cómo es posible que no se le haya reconocido a Rob Cohen su brillante labor en "La Momia: La tumba del Emperador Dragón". MEJOR PELÍCULA
Los tres mejores blockbusters de 2008, tal y como vosotros los habéis votado. Cada uno representa un arquetipo de taquillazo veraniego: "Wall•E" (22 votos, ganadora absoluta) es la mejor vuestra imaginable de la maestría animada de Pixar, "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" (trece votos) es la más reciente secuela del mejor blockbuster de todos los tiempos y "El Caballero Oscuro" (doce votos) representa a los superhéroes que han protagonizado esta temporada ’08. En suma, un podio equilibrado que, no obstante, ha dejado fuera a competidoras tan dignas como "Speed Racer" (nueve votos), "Iron Man" (ocho) o "Hellboy II: El Ejército Dorado" (siete). Y con esto, podemos dar por concluído el verano cinematográfico. No os despidáis muy efusivamente de él, porque volverá el año que viene con un nuevo cartel de pesos pesados. A saber: Lobezno, John Connor, Harry Potter, Mr. Spock, Robert Langdon, Optimus Prime, Brüno y el Comandante Cobra. O sea, que más superhéroes, más adaptaciones de franquicias jugueteras de los años ochenta, más Dan Brown, más Sacha Baron Cohen, más McG y más Michael Bay. Lo que se dice un verano completo: ¡nos vemos en mayo de 2009! Premios Blockbuster '08: Las votaciones
Se acaba agosto, se acerca septiembre, es hora de hacer recuento. Lo que empezó con Tony Stark siendo capturado en Afganistán acaba con Hellboy enfrentándose al Ejército Dorado: es el fin del Verano de los Superhéroes, en el que Marvel ha renacido, DC ha pulverizado récords, Indy ha vuelto a desenrrollar el látigo y Will Smith se ha vuelto canalla (sin dejar de ser Will Smith). También hemos contemplado secuelas tardías, joyas animadas, peligros medioambientales e incluso el posible primer paso para una revolución audiovisual, disfrazado de película de carreras. En suma, una temporada de blockbusters diversa y completa, si bien no tan deslumbrante como la pasada. Pero no saquemos conclusiones precipitadas, porque ahora llega el momento de votar. Como todos los años, "El Emperador de los Helados" necesita tu ayuda para elegir lo mejor de toda la temporada veraniega. Piensa en esto como en una versión posibilista de los MTV Movie Awards, que es lo que realmente es (no hay más que echar un vistazo a las categorías). El sistema de votación es simple: elige a tu favorito en cada una de las categorías, salvo en la de Mejor Blockbuster, donde tendrás que elegir tres películas (porque Dios sabe que no te puedes quedar sólo con una). El plazo se cierra el martes 2 de septiembre, fecha en la que los ganadores serán publicados y podremos dar por cerrado este intenso verano cinematográfico. ¡Gracias de antemano por participar, y que gane el mejor! MEJOR SECUENCIA
MEJOR ACTRIZ
MEJOR ACTOR
MEJOR PELEA
MEJOR VILLANO
MEJOR BESO
MEJOR DIRECTOR
MEJOR PELÍCULA
Tus votos, como siempre, en los comentarios. ¡Gracias otra vez! Blockbusters '08: "Hellboy II: El Ejército Dorado"![]() Guillermo del Toro es el único director en activo capaz de lograr, en un mismo plano, que la mirada triste de su monstruo protagonista rime con una icónica imagen del "Frankenstein" de James Whale. Por si fuera poco, la referencia no es casual: el traslado de Hellboy a la Universal le permite a su director cumplir uno de sus sueños infantiles, el de rodar una película de monstruos en el mismísimo templo sagrado de las películas de monstruos. "El Ejército Dorado", como su también notable primera entrega, comprende la condición de outsiders de sus héroes de un modo que otras películas basadas en cómics (como las de Bryan Singer o, sin ir más lejos, las de Christopher Nolan) han convertido en insólito. Secuencias como la del Mercado de Trolls no son sólo prodigiosos derroches de imaginación o muestras de la magia (todavía inagotada) de los efectos especiales tradicionales, sino el centro neurálgico, el alma de una película en la que hasta la criatura más repulsiva puede ser objeto de compasión, e incluso regalarnos un momento de extraña poesía al morir. Cuando la tónica general de toda secuela parece ser un viraje hacia la oscuridad, "Hellboy II" propone una profundización en su mitología que da como resultado una experiencia más intensa, pero también más divertida: Hellboy pasa por momentos cruciales y muy serios en esta secuela, pero continúa teniendo la réplica ingeniosa (y el puro más grande que la vida) preparada bajo la gabardina. También resulta admirable que Big Red consiga seguir siendo el centro de atención de una saga que ha ampliado considerablemente sus horizontes y su plantel de secundarios inolvidables (el volátil Krauss, al que Seth MacFarlane presta su voz, es todo un refrescante hallazgo). Puede que "El Ejército Dorado" no lleve hasta las últimas consecuencias las posibilidades de una trama que se abre con un soberbio prólogo de marionetas y un ataque terrorista del mundo de las hadas, pero que nadie se lleve a engaño: una película que no tiene miedo de rendirse a los encantos del Barry Manilow más camp es tan brutalmente honesta como necesaria. Del Toro ha conseguido, por fin, que entre sus proyectos personales y sus superproducciones para Hollywood sólo haya diferencias superficiales. VEREDICTO: La temporada de blockbusters se cierra con un broche de oro. "Hellboy II" es un vibrante trabajo de amor, así como la más completa e imaginativa película de superhéroes del verano. TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "El Caballero Oscuro"
Es muy posible que "Batman Begins" marcase el punto exacto en el que Christopher Nolan volatilizó la promesa de un discurso autoral en su filmografía para pasar a ser, probablemente, el mejor y más eficaz artesano del Hollywood actual. Su adaptación de la brillante novela "El prestigio", de Christopher Priest, mostraba un evidente problema de autopercepción: Nolan rueda convencido de estar edificando un opus coherente sobre el tema recurrente de la obsesión, pero sus películas cada vez son más impersonales, tan perfectas en su factura como vacías en su contenido. Así, "El Caballero Oscuro" podría tener más en común con "El Truco Final (El prestigio)" que con la primera parte de la saga: ambas intentan extirparle todo elemento extravagente a sus fuentes originales, sin darse cuenta de que esa extravagancia era, precisamente, lo que las hacía únicas. Este nuevo Batman apuesta por la gravedad y el hiperrealismo (al que luego traicionará en dos sonadas ocasiones), cuando en realidad se tendría que haber dejado llevar por uno de los dos pilares que lo colocan por encima del fracaso: Heath Ledger, cuyo extraordinario Joker es el único personaje capaz de respirar bajo el peso de las Grandes Palabras que sobrevuelan el conjunto. El otro as en la manga de Nolan es (por mucho que nos duela reconocerlo a los detractores de "Begins") su propia capacidad para manejar la tensión cinematográfica a través del montaje y los tours de force narrativos, extraída directamente de su anterior película. Hay secuencias en "El Caballero Oscuro" capaces de dejarnos pegados a la butaca aunque no sintamos gran cosa por los personajes que las protagonizan, como ese brutal interrogatorio policial o el encuentro en el hospital desalojado. Es posible que la cinta cargue demasiado las tintas en su subtexto político, pero también logra captar a la perfección la atmósfera de pesadilla que comienza a extenderse sobre una sociedad que lleva ya casi siete años al borde del caos (en ese sentido, su estudio de Gotham en clave casi psicosocial es loable). Por supuesto, algunos de los grandes lastres de "Begins", como las secuencias de no-acción y el rechazo a la diversión transparente, siguen presentes en una secuela que, finalmente, acaba perdiendo las formas en un (anti)clímax articulado en torno a vaguedades y chorradas sobre la moral. En suma, "El Caballero Oscuro" no es la película que nos temíamos, pero tampoco es precisamente la que soñábamos. VEREDICTO: Pese a su voluntad de trascender el género superheroico por la vía del drama criminal hiperbolizado, este Batman no acaba siendo mejor (ni peor) que las propuestas menos ambiciosas de "Iron Man" o "El increíble Hulk" TERMÓMETRO: Blockbusters '08: Miss y Mister Blockbuster 2008![]() Y los ganadores son... Gwyneth Paltrow y Robert Downey Jr., ambos por "Iron Man" (que, en consecuencia, merecería el título de película más sexy del verano). Ella da vida a Virginia ’Pepper’ Potts, secretaria devota que mantiene una relación sexualmente tensa con su jefe, se enfrenta con soltura a las amenazas del villano y acaba siendo el contacto entre Industrias Stark y una misteriosa, misteriosa, misteriosa agencia gubernamental. No está mal para un personaje que, en los cómics, rara vez suele ser tan interesante: agadezcámoselo a una actriz que ya dominaba esto de añadir su sofisticada sensualidad a una gran producción hecha por y para fanboys, aunque el caso de "Sky Captain y el mundo del mañana" fue muy diferente al de "Iron Man", superéxito internacional que nos garantiza más ’Pepper’ en una secuela ya segura. Antes de eso, Gwyneth tiene pendiente de estreno "Two Lovers", un drama romántico en el Joaquin Phoenix le devuelve las caricias y el director James Gray pone su proverbial clasicismo, una mezcla que funcionó bastante bien en el pasado Cannes. Precisamente allí se anunció el otro gran proyecto de nuestra reina del baile para 2009, una ambiciosa adaptación de "El rey Lear" en la que ella será Regan, acompañada por Naomi Watts (Goneril) y Keira Knightley (Cordelia), con un patriarcal Anthony Hopkins manifestando sus más secretas resoluciones. Además, aún nos queda verla en "The Good Night", en la que se puso a las órdenes de su señor padre y compartió planos con Martin Freeman, Penélope Cruz y Danny DeVito. Distribuidoras españolas, ¿se puede saber en qué piensan? Él, por supuesto, es Tony Stark, millonario sin escrúpulos que ve cómo toda su vida cambia cuando es secuestrado en Oriente Medio y decide convertirse a sí mismo en un ADDM, pero del Bien (lo que se conoce como un superhéroe). Hace sólo cinco años, nadie hubiera sido capaz de pronosticar que Downey Jr. iba a figurar en cabeza del reparto de un blockbuster veraniego, por no hablar de convertirse, de la noche a la mañana, en una de las mayores estrellas del planeta. Y no por falta de talento ("Kiss Kiss, Bang Bang" fue su auténtica carta de presentación en el Olimpo del Hollywood actual), sino por razones extracinematográficas que, por suerte, ya parecen superadas del todo. Actualmente, el tipo con el que todos querríamos pasar una noche de juerga es capaz de activar proyectos insensatos con su mera presencia (googlead "Cowboys & Aliens" para saber de lo que hablo), de aventurarse en los peligrosos terrenos de la comedia políticamente incorrecta con la inminente "Tropic Thunder" e incluso de meterse en la piel de Sherlock Holmes para un proyecto loco de Guy Ritchie. Como no todo iba a ser desenfreno, Downey Jr. también tiene pendiente de estreno "The Soloist", un drama intimista con grandes posibilidades de conseguirle su primer Oscar. Blockbusters '08: Miss y Mister BlockbusterEl concurso más desvergonzado del verano vuelve por tercer año consecutivo. Keira Knightley ("Piratas 2") y Jack Black ("Super Nacho") se llevaron el gato al agua en 2006, Megan Fox y Shia LaBeouf ("Transformers") lo hicieron el año pasado. ¿Quiénes serán las estrellas estivales más atractivas de 2008? Todo depende de ti: vota a tu chica y a tu chico preferidos en los comentarios de este post, peléate con los que han votado por otros candidatos y comprueba si has acertado el lunes que viene. Ahora, desabrochémonos la camisa y pongámonos cómodos, porque estos son los candidatos: MISS BLOCKBUSTER 2008 1) Gwyneth Paltrow ("Iron Man"):
2) Charlize Theron ("Hancock"):
2) Christina Ricci ("Speed Racer"):
4) Gillian Anderson ("X Files: Creer es la clave"):
5) Zooey Deschanel ("El Incidente"):
6) Liv Tyler ("El increíble Hulk"):
7) Selma Blair ("Hellboy: El Ejército Dorado"):
MISTER BLOCKBUSTER 2008 1) Christian Bale ("El Caballero Oscuro"):
2) Edward Norton ("El increíble Hulk"):
3) Ben Barnes ("Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian"):
4) Robert Downey Jr. ("Iron Man"):
5) Shia LaBeouf ("Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal"):
6) Will Smith ("Hancock"):
2) Emile Hirsch ("Speed Racer"):
Blockbusters '08: "Wall•E" "2001: Una odisea del espacio" planteaba la evolución en términos de comunicación, la que establecía una inteligencia superior con un ser humano atrapado en la red de una tecnología alienante. Uno de los momentos más memorables de "Wall•E" también tiene que ver con un primer contacto, en este caso, entre dos inteligencias artificiales que intentan compartir su soledad en las ruinas de una Tierra devastada. Las películas de Pixar siempre han tenido una capacidad innata para extraer poesía de sus imágenes, pero nunca habían llegado hasta los niveles de esta luminosa, emocionante, sobrecogedora y (sin más rodeos) perfecta cinta de ciencia-ficción, que en su primera media hora es capaz de recuperar la magia y la elocuencia del cine mudo, de contar una historia complejísima a través de los más astutos recursos y de sacar la máxima expresividad de unos protagonistas (Wall•E e EVE) que, sobre el papel, no deberían tener ninguna capacidad para emocionarnos. El entusiasmo de haber asistido a una experiencia tan extraordinaria impide juzgar con cierta distancia si "Wall•E" está destinada a perdurar como uno de los grandes clásicos del género, pero nada parece impedirlo: fábula prodigiosa sobre nuestra propia naturaleza, la cinta consigue lanzar un mensaje relevante para nuestro presente sin dejar de estar escrita en el código de lo imperecedero. Al final, la clave de esta obra maestra, como la de esa "2001" a la que cita y homenajea, también reside en la comunicación: la que tiene lugar entre sus protagonistas y, sobre todo, la que establece la propia película con nosotros, manejando exclusivamente los tres términos que han sido, son y serán comunes a toda la humanidad: la esperanza, las estrellas, el amor. VEREDICTO: La competición por el título de película del verano acaba de terminar. Sencillamente magistral TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "La Momia: La tumba del Emperador Dragón"![]() Despertar momias siempre tiene consecuencias catastróficas, pero eso es porque a nadie se le ocurre preguntar antes a la propia momia. La franquicia iniciada en 1999 por Stephen Sommers no sólo no necesitaba ser resucitada a estas alturas, sino que seguramente sus personajes (que no sus productores o sus estrellas) tampoco lo desearan: como muertos del pasado que vuelven a la (no) vida en un entorno ajeno, los miembros de la familia O’Connell tienen que hacer frente, con singular desgana, a antiguas maldiciones chinas, guerreros de terracota y los efectos especiales terribles que siempre han caracterizado a la saga. De hecho, "La tumba del Emperador Dragón", secuela tardía que nadie reclamaba, demuestra lo innecesario de que todo cambie (China por Egipto) para que, en el fondo, siga siendo lo mismo. Si "El retorno de La Momia" era un remix descreído de la primera entrega, esta es un remix del remix, un espectáculo montado con materiales prestados y gastados por el uso. No es casual encontrar por doquier frases como "Allá vamos otra vez" o "Estoy harto de las momias": es como si los propios personajes fueran conscientes de que han sido convocados para un eterno retorno, que tiene más de operación comercial que de película de verdad. Si la saga alguna vez tuvo algo parecido a sentido de la maravilla, "La tumba del Emperador Dragón" lo anestesia sin piedad. Podría resultar incluso entrañable ver cómo los O’Connell se han convertido en meras sombras de lo que ellos consideran un pasado glorioso, pero que en realidad no fue tal: uno (que ha cambiado incluso de intérprete) rentabiliza sus recuerdos a través de novelas de misterio, otro regenta un local llamado Imhotep's, Rick recrea sus dotes para el combate con lo sobrenatural mientras pesca truchas... Al igual que en "X Files: Creer es la clave", el tono de esta aventura está lejos de la diversión veraniega y muy cerca de lo inanimado, de lo mustio. Quizá la clave esté en Jet Li, cuyo personaje no solo es incapaz de recrear el sentido trágico de la era Arnold Vosloo, sino que ni siquiera tiene una escena de lucha a su altura (en lugar de eso, se transforma en bichos CGI tan insulsos como poco amenazadores). La estrategia de revivir a "La Momia" para rentabilizar el recuerdo de Indiana Jones solo parece haber servido para que valoremos aún más las impresionantes, inolvidables virtudes de "El Reino de la Calavera de Cristal", una película que enriquecía una saga inmortal. "La tumba del Emperador Dragón", en cambio, hace volar por los aires lo que ya era un cadáver felizmente olvidado. VEREDICTO: No se trata de una película mala, sino simplemente aburrida, sin señales de vida. Ni siquiera Brendan Fraser puede inyectar carisma a este recorrido por una feria casi en ruinas: nunca un solitario Indy de puntuación fue tan significativo TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "X Files: Creer es la clave"![]() Dentro de la filmografía de Nacho Vigalondo, "Gremlins 3", su borrador para "Los cazafantasmas 3" y "Regreso al futuro 4" forman una insólita trilogía: secuelas apócrifas de tótems generacionales supuestamente intocables, que el cineasta concibe como exorcismo, catársis y funeral (todo a la vez). El espectador siente cómo se le congela la sonrisa cuando ve su propio fracaso vital proyectado en sus ídolos de la infancia, redondeando así unos trabajos que puede que tengan la forma de sketches televisivos, pero que son mucho más que eso. A ratos, "X Files: Creer es la clave" parece el resultado de encargarle a Vigalondo el piloto de una hipotética décima temporada: así, la reunión de Mulder y Scully no es una espectacular resurrección, sino una inexplicable coda, de tono no ya crepuscular, sino directamente mustio, terminal. Ignoro si la intención de Chris Carter era romper a los fans a través de un juego perverso: de ser así, el director de "Los Cronocrímenes" ya no estaría solo. A priori, la única razón verdaderamente válida para retomar un misterio que ya cerró (casi) todos sus interrogantes hace seis años es ir más allá, enriquecer y matizar su mitología con un superepisodio más grande, más largo y sin cortes. La primera película de "Expediente X", estrenada hace ya diez años, era precisamente eso, una divertidísima montaña rusa para conversos, que se abría con un edificio del gobierno volando por los aires y acababa con un ovni gigantesco emergiendo de los hielos. Aquí, en cambio, parece que solo hay hielo: así de gélido y monótono es el ambiente de un thriller rutinario que regresa a las bases de la primera temporada para no contar absolutamente nada nuevo. La acumulación de parábolas cristianas escandalosamente obvias acaba de perfilar la decepción mayúscula que supone "X Files: Creer es la clave", una experiencia tan dolorosa para el equísfilo como innecesaria para el espectador medio. VEREDICTO: Un firme candidato a peor blockbuster del verano, amén de la prueba de lo decepcionante que puede llegar a ser desenterrar mitos en el nombre de la nostalgia TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "Kung Fu Panda"
En la división animada de DreamWorks no creen en la reencarnación ni en la meditación trascendental: creen en La Fórmula, esa que llevan repitiendo desde que el primer "Shrek" se convirtiera en un éxito de público (infantil) perfectamente capaz de seducir, también, a la crítica (adulta). No era buena señal que un estudio que uno imagina controlado antes por los ejecutivos que por los animadores se fuera a hacer cargo de llevar la magia del viejo cine de artes marciales a la era de la animación digital, mucho menos cuando en su reparto de voces se oían ecos de una de las peores aplicaciones de La Fórmula jamás estrenadas: "El espantatiburones", horror bajo el mar en el que Jack Black y Angelina Jolie también tenían personajes hechos a medida. Hay una diferencia fundamental entre aquella cinta y "Kung Fu Panda", y es que aquí han dejado que el vocalista de Tenacious D juege según sus propias reglas, convirtiendo el resultado final en una película DE Jack Black, en lugar de en una película CON Jack Black. Desde el sensacional prólogo de animación tradicional, queda claro que la volcánica energía de Black va a ser la que va a canalizar hasta el último detalle de "Kung Fu Panda". La buena noticia es que las buenas noticias no acaban ahí. La trama rutinaria, la moraleja previsible de autosuperación y algunos gags simplemente decentes son los cimientos sobre los que se va construyendo una peli de kung fu sorpendetemente ejemplar: puede que la presencia de Jackie Chan en el espectacular reparto parezca meramente testimonial, pero "Kung Fu Panda" supone en realidad una recuperación en toda regla de la inventiva, la diversión y el sentido chorra-coreográfico de sus primeras películas. Además de contener algunas de las mejores secuencias de acción del año (la batalla en el puente o la fuga de Tai Lung), lo último de DreamWorks consigue algo tan difícil como bordar momentos de intensidad actoral (Dustin Hoffman, más grande que la vida) o de pura magia digital, como el último adiós del maestro Oogway. En suma, una cinta bastante prodigiosa que nos da esperanzas de que, quizá, los jefazos del estudio se hayan olvidado de La Fórmula y se preparen para empezar a recorrer la senda que ha elevado a los cielos a su principal competidor. VEREDICTO: "Kung Fu Panda" no intenta ser más de lo que debería ser, es decir, una buena película de artes marciales, que prefiere basar su comicidad en los personajes antes que en la referencia pop. La primera sorpresa legítima de todo el verano TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "Hancock"![]() Su estatus de Superestrella Más Grande del Planeta concede a Will Smith un poder algo peligroso: el de ser uno de los pocos actores capaces, con su sola presencia, de hacer que se materialicen proyectos condenados al limbo de la pre-producción eterna. Si, a finales del año pasado, logró estrenar esa nueva versión de "Soy leyenda" con la que su productora llevaba soñando casi una década, Smith llega a su estación preferida (el verano) con otro de los partos difíciles del Hollywood actual: "Hancock" está basada en "Tonight, He Comes", un borrador de 1996 que planteaba, muchos antes del boom del cine superheroico, la idea de un Superman alcohólico y acabado. Esa revisión descreída del arquetipo está presente en el resultado final, pero también hay ecos de lo que (suponemos) han sido las diferentes reescrituras a las que se ha ido sometiendo el proyecto a lo largo de los años: así, la película pasa del humor ácido al drama de personajes, la comedia de situación, la parodia sutil, el thriller fantástico, la alegoría inteligente, el cine de catástrofes... Resulta irónico que dos entradas para el "Frankenstein" de Boris Karloff juegen un papel vital en la trama, porque "Hancock" es exactamente eso: un monstruo cosido a base de retales, cuyas costuras se notan en forma de numerosos (y, en ocasiones, abruptos) saltos genéricos. Como en la fallida "Soy leyenda", sería injusto echarle la culpa de todo a Smith: de hecho, el actor compone uno de sus mejores trabajos hasta la fecha, que no solo recupera el carisma (moderadamente) canalla de los tiempos de Big Willie, sino que logra mantener el interés incluso en los inevitables momentos de redención por los que va pasando su personaje. Su química con el gigantesco Jason Bateman es tan potente que uno desearía que la cinta no sufriera ese gigantesco giro hacia la mitad de la trama: cuando es una comedia hiperrealista de superhéroes, "Hancock" es la película del verano; pero cuando cae en las mismas inercias del cine que intenta parodiar (el clímax final en el hospital es propio de un "Spider-Man" de Raimi), se convierte en una decepción considerable. Al final, lo que nos queda son un puñado de ideas magistrales (como, por ejemplo, que la única diferencia entre héroe y lacra social es una campaña agresiva de RRPP) sepultadas bajo un todo incoherente que, sin embargo, podría suponer el primer paso hacia una etapa de madurez del cine superheroico. VEREDICTO: Peter Berg sabe cómo rodar una cinta superhéroica con clase y estilazo, pero se deja llevar por las rutinas de un tipo de superproducción que él debería ser capaz de superar, especialmente en un tercer acto que reduce a cero el humor vitriólico de la premisa TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian"
Resulta un poco aterrador que Disney esté construyendo toda una gran saga épica para pre-adolescentes en torno a la pérdida de la inocencia, no tanto como idea melancólica, sino como algo deseable. "El Príncipe Caspian", secuela de aquel éxito sorpresa de las navidades de 2005, empieza con los hermanos Penvensie evadiéndose de la guerra real que les rodea a través de un viaje al reino mágico de Narnia, donde les esperan para librar otra guerra, aprender a tomar decisiones críticas y, en general, matar a mucha gente. El director Andrew Adamson y sus guionistas han reducido considerablemente el subtexto cristiano de la primera entrega (y, al parecer, también del original literario), apostando por un tono más juvenil y veraniego, pero el resultado nos deja igual de fríos que las laderas nevadas de "El león, la bruja y el armario": hay magia digital a borbotones, hay planos de batallas espectaculares, hay buen hacer a ambos lados de la cámara... pero no hay pasión, no hay emoción, no hay sangre corriendo por las venas de esta fantasía envasada al vacío. El síntoma más significativo de todo esto es Ben Barnes, joven estrella que ya nos vino bautizado como el nuevo Orlando Bloom, y que es el máximo representante de una nueva tendencia: el actor de carne y hueso que parece generado por ordenador (el león Alsan, un producto CGI, le dobla en carisma). La comicidad involuntaria de las escenas en las que intenta hacer creíble el drama shakespeariano de su personaje no es el único asidero que el espectador podrá encontrar en 140 minutos de épica sub-tolkieniana: por suerte, hay presencias secundarias estimulantes, como ese Sergio Castellito que se deja la piel en un personaje que no merecía tal sacrificio. Al final, lo mejor de blockbusters elefantiásicos como "Caspian" está en que le siguen dando papeles interesantes al gran Warwick Davis. Tan simple (y tan duro) como eso. VEREDICTO: Todo luce tan bien en la gran pantalla que sorprende la total ausencia de alma en el resultado final, una aparatosa fantasía que pretende seducir al público adolescente con una retórica basada en lo rancio y en el sucedáneo TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "El increíble Hulk"![]() Como Ang Lee antes que él, Edward Norton ha encontrado en La Masa mucho más que un arquetipo. Actor/autor bastante insólito en el panorama actual, el protagonista de "El Club de la Lucha" siempre ha tenido querencia por los personajes con dos mitades, por las psiques divididas: en cierto sentido, "El increíble Hulk" (en la que Norton ha actuado incluso como co-guionista) puede entenderse como una versión matizadamente pop del doppelgänger nortiano. O eso es, al menos, lo que le hubiese gustado a él, porque ha acabado sucediéndole lo mismo que a Lee hace cinco años. Así, los dos "Hulks" cinematográficos son extraños modelos de películas de autor que acaban siendo aplastadas por la propia lógica palomitera que pretendían negar (o, al menos, evitar). Lo cual no significa, ni mucho menos, que sean malas películas: la de 2003 era casi una novela gráfica de prestigio, con momentos refrescantemente heterodoxos (¡perros gamma!) y un clímax final abstracto y soberbio. Por su parte, la que acaba de llegar a las pantallas es un blockbuster compacto, divertido y con un gran olfato para el espectáculo digital, amén de un paso de gigante (verde) para los recién independizados Marvel Studios. Puede que nunca lleguemos a saber cuál era exactamente la visión creativa de Norton, pero lo cierto es que el producto final deja su labor en muy buen lugar. El arranque en Brasil presenta a un Bruce Banner en inapelable Modo Pathos, pero eso no lo convierte en un aburrido: de hecho, su huída por la favela o su método para aprender portugés lo convierten en un personaje mucho más cool que todos los esfuerzos de Eric Bana. Norton tiene suerte de estar arropado por un grupo de secundarios extremadamente convincente, en el que destacan un Tim Roth potenciado por el suero supersoldado (¡alerta marvelita!) y un William Hurt mucho más imponente como el General Ross que aquel Sam Elliott de "Hulk 1.0". La única que no convence demasiado es Liv Tyler, un interés romántico que apenas tiene relevancia y cuyo papel se diluye por completo una vez nos metemos de lleno en el impresionante clímax final, una orgía de destrucción digital y brutalidad coreografiada, con dos monstruos de la ciencia midiéndose el lomo por las calles de Nueva York. Sin embargo, nunca llegamos a alcanzar la intensidad devastadora del final de "Transformers", y ese es precisamente el principal problema que tengo con esta película notable: un director como Louis Leterrier, artífice de la insuperable "Transporter 2", debería haber mantenido su olfato para la acción frenética y delirante, en lugar de reciclarse como un artesano de aliento clásico. Y ya va siendo hora de que Hulk (y, por extensión, todo superhéroe Marvel) aplaste el clasicismo. VEREDICTO: Elegante a la par que bárbara, la nueva Masa cumple todas sus promesas, pero no sorprende: necesitamos más locura gamma para que la próxima ocasión sea totalmente memorable TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "El Incidente"![]() Contra todo pronóstico, el riesgo está siendo una de las claves de este raro verano cinematográfico: lejos de encontrarnos con blockbusters más o menos camuflados de estrategias comerciales (o viceversa), estamos asistiendo a una búsqueda de nuevos caminos que, desgraciadamente, parece espantar al gran público. Si los Wachowski convirtieron una pompa de jabón como Speed Racer en puro (y visionario) arte pop, M. Night Shyamalan nos relata un simulacro de fin del mundo únicamente a través de los detalles, de lo que no se puede contar con palabras. El problema es que no es la primera vez que lo hace: como cineasta fundamental para entender nuestro tiempo que es, Shyamalan lleva desde "Señales" hablando del Apocalipsis como proceso de cambio, como pórtico individual hacia otro estado, en lugar de como punto y final. Quizá por eso, "El Incidente" suena más a remix de verbena que a composición original: cuenta incluso con samplers de antiguos éxitos (el vídeo amateur de los tigres, el suicidio de la anciana chiflada), que se encuentran a medio camino entre el autohomenaje indulgente y la parodia involuntaria. Resulta especialmente desolador que el director haya dado este paso atrás después de una obra tan avasalladora como La Joven del Agua, que parecía anunciar una etapa creativa marcada por la búsqueda de emociones inéditas. En cambio, todo en "El Incidente" nos suena de antes, desde los guiños a los grandes clásicos de la serie B apocalíptica hasta la relación entre Mark Wahlberg y Zooey Deschanel, regida (con algo de desgana) por una versión simplificada del Manual Shyamalan de Matrimonios en Crisis que Encontrarán la Redención Antes de los Créditos. Por supuesto, el director de "El protegido" sigue siendo un autor audaz y extremadamente talentoso, con una capacidad innata para la puesta en escena (el plano secuencia de la pistola o la visita a Princeton así lo confirman), pero esta vez no puede evitar que su apuesta por el riesgo parezca mucho más calculada que nunca y se revele menos eficaz que de costumbre. Me resulta especialmente difícil decir esto de una película que se abre con ecos del "Cell" de Stephen King y acaba en Marienbad, pero "El Incidente" es una experiencia tan extraña como, en el fondo, insatisfactoria. VEREDICTO: Un Shyamalan menor, que logra momentos puntuales de gran cine, pero que olvida la pasión y la intensidad que han hecho de la suya una filmografía indispensable y, hasta ahora, intachable TERMÓMETRO: Blockbusters '08: Combate de juguetes¿Cómo medir la verdadera potencia de una película de verano? Su impacto en taquilla es un buen lugar por donde empezar, pero el problema es que aún estamos a mediados de junio y, por tanto, muchos blockbusters no han llegado a los cines. Podríamos guiarnos por el nivel de sus pósters, pero eso ya lo hicimos hace un par de años. Así las cosas, temo que no me queda más remedio que comparar los productos de merchandising que han generado los grandes títulos de la temporada, una ardua tarea para la que tendré que buscar información sobre montones de juguetes... y otras cosas complicadas de ese estilo. Gracias a Dios que me debo a mis lectores y que sería capaz de cualquier cosa por ellos.
a) Iron Man La colección de figuras de acción que Hasbro ha confeccionado para el gran salto de Cabeza de Lata cuenta con un pequeño gran detalle a su favor: posee el único juguete modelado a partir de Robert Downey Jr. que existe actualmente a la venta. Además de versiones metalizadas de Iron Man e Iron Monger, tenemos al clásico muñeco extraño que juraríamos no haber visto en la película, es decir, a Titanium Man, una suerte de superhéroe radioactivo que dispara rayos verdes. Los Wacky Wobblers de las diferentes versiones de la armadura, el centinela de 16 pulgadas que dice frases de la película y, muy especialmente, el pack con la máscara y el guante componen un lote muy completo y satisfactorio. b) Speed Racer Lego ha echado el resto a la hora de convertir las set pieces ideadas por los Wachowski en circuitos de ladrillos, pero el monumental fracaso en taquilla de la película no ha sido de mucha ayuda... Con todo, los fanáticos de Hot Wheels disfrutarán de unas preciosas réplicas a escala de unos vehículos imposibles, por no hablar de las piezas de coleccionista (el casco de Speed, el volante del March 5) de una película que será cine de culto en cuanto salga en Blu-ray.
c) Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal Ni siquiera tiene que ver con la cuarta entrega, pero Mr. Potato Jones es sencillamente irresistible (tiene la misma media sonrisa que Harrison Ford). El resto, lógicamente, no está a la altura, por no decir que es sencillamente insuficiente: ahí tenéis a Mutt, más parecido a un concursante de la presente edición de "Operación Triunfo" que a Shia LaBeouf. Una vez más, Lego vuelve a salvar el día con una colección de sets que abarca toda la saga. Oh, y también hay llaveros y proyectores de la calavera de cristal... d) El Increíble Hulk Aquí parto de la base de que existe una muy buena posibilidad de que Hasbro haya desempolvado algunos productos que tenía en stock desde 2003 (esos puños de La Masa me traen recuerdos poderosísimos de hace cinco veranos), pero ni aún así llegamos al nivel de excelencia que exige una película con la palabra "increíble" en su título. La careta de Hulk es, quizá, lo peor de todo el lote: hacer algo así con Iron Man es buena idea, pero ver a un niño con las facciones del monstruo gamma (por no hablar de esos ojos radioactivos) puede llegar a ser peliagudo.
e) Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian Cero sorpresas y aún menos inspiración. De hecho, cuesta mucho diferenciar los juguetes basados en la primera entrega de los que se han lanzado ante el estreno de la segunda parte, que vuelve a trazar una línea entre productos serios (la espada de Caspian) para coleccionistas y sosas figuras de acción para el consumidor infantil. Lo único destacable quizá sea el Monopoly de Narnia, que da un bajón impresionante con solo pensar en ello. f) Kung Fu Panda Un trabajo sorprendentemente bueno para una película de la que nadie espera demasiado. Mattel ha apostado por peluches, espadas de plástico, arcos inofensivos, mini-figuras de acción y (redoble) un panda de gran tamaño que anda, da patadas y habla con la voz de Jack Black. En suma, un lote por encima de la media. g) Wall•E Aquí nos estamos adelantando un poco, porque de momento solo hay un juguete anunciado para acompañar al último estreno de Pixar. De todos modos, no es un gran juguete: se trata de un aparato electrónico que se conecta a la televisión y que... Bueno, aún no pone exactamente qué es lo que hace. Sus responsables son los caballeros de Jakks Pacific, los mismos que tienen la licencia de "El Príncipe Caspian": definitivamente, Disney debería cambiar de socio. h) El Caballero Oscuro Todo lo que se le presupone a una nueva campaña de batmanía, y luego un poco más. Sin duda, las figuras para coleccionistas del Joker de Heath Ledger van a ser el plato fuerte de este verano, pero el resto del merchandising juguetero también es francamente potente, más que nada porque está diabólicamente planeado a todas las escalas y para todas las edades. Es probable que sientas la necesidad de comprar ese despertador incluso aunque la película de Christopher Nolan no te guste.
i) Hellboy II Notable, como es natural en una licencia que Mezco lleva mimando desde mucho antes del estreno de esta segunda parte. Quizá se le pueda reprochar que ha descuidado un poco al consumidor infantil (¿dónde está la Pistola de Balas de Gomaespuma?), pero tampoco parece probable que la película de Guillermo del Toro vaya a hacer furor entre los espectadores de, pongamos por caso, "Kung Fu Panda". Por tanto, se trata de una apuesta firme, pero no lo suficiente como para desbancar a "El Caballero Oscuro" y su torrente de coleccionables batmaníacos. ¡Tenemos un ganador, pues! ¡Yay! ¡Viva! Blockbusters '08: "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal"![]() Es demasiado fácil hablar de decepción cuando las películas dejan de ser películas, para pasar a convertirse en la materialización de un sueño colectivo: 19 años lleva gestándose la idea de una cuarta entrega en las cabezas de todos aquellos que vieron como el héroe se alejaba cabalgando al atardecer, tras una tercera entrega que también fue algo incomprendida en su momento. Es este un modelo de filme-acontecimiento que no podía ser capaz de contentar a todos: hay tantos "Indy IV" como espectadores, pero conviene aceptar que el único que realmente se ha llegado a rodar es el que pertenece a sus tres padres. Al igual que hiciese el Padre Lucas con su nueva trilogía galáctica, "Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal" quiere ser antes una película satisfactoria y personal para sus creadores que un placebo para el fan medio: ante todo, esta es la visión del Padre Spielberg, que ha decidido ser fiel a sí mismo hasta las últimas consecuencias y rodar una personalísima coda para la que quizás sea su contribución más quintaesencial a esto del cine. Así, la nueva entrega entronca tanto con el actual estado creativo del director de "A.I." como con algunas de las obsesiones que recorren toda su obra, con la fusión entre lo inabarcable (la aventura) y lo íntimo, lo espectacular y lo emotivo a la cabeza. No es casual que Indy conozca la gran revelación de la película mientras está sumido en un cliché de serial de la Republic: Indiana Jones siempre ha sido una búsqueda de alma a través de la concatenación de lugares comunes. Es posible que los críticos sesudos piensen en él como en un icono incontestable del arte cinematográfico, pero el héroe que vive a través del Padre Ford es, fundamentalmente, una celebración de todo aquello que esos tipos considerarían baja cultura: el serial, el pulp, los primeros tebeos de aventuras (en esta nueva entrega hay incluso espacio para un homenaje en clave naïf a Tarzán), las películas de bajo presupuesto de los años 30 y 40. "El Reino de la Calavera de Cristal" amplía satisfactoriamente esa paleta referencial: con el cambio de década, los elementos rectores del universo Jones son la revolución del rock (Shia LaBeouf invoca los espíritus de Brando y Elvis sin aparente esfuerzo), los cómics de la EC, la era atómica, el pánico rojo, la parapsicología, la ciencia chiflada... Es decir, todos y cada uno de los elementos que configuraron la eclosión de la cultura pop en los años 50. Hay una idea magistral que sustenta toda la película: el plan de la agente Spalko (arrebatadora Cate Blanchett) para introducirse en las mentes de los norteamericanos con ayuda de teconología alienígena es un inteligentísimo homenaje a todas esas pelis de serie B cincuenteras que usaban marcianos para hablar de comunistas. Al final, "El Reino de la Calavera de Cristal" acaba siendo una sensacional cinta de platillos volantes, mal que le pese a todo el que decida no entender su propuesta. Quizá el mayor acierto de la película esté en su capacidad para hablar del tiempo sin ser crepuscular: este Indy es un héroe otoñal, inmerso en unos tiempos que ya no comprende demasiado y obligado a enfrentarse con su pasado, incluso con su propia madurez. No obstante, todo eso son reflexiones que llegan después de que se enciendan las luces, porque en esta montaña rusa nostálgica no hay espacio para el lamento por el tiempo perdido, sino solo para la emoción, la diversión y la maestría de dos cineastas que abren con un homenaje a "American Graffitti" y cierran con una secuencia final (brillantemente ejecutada) que habla en un idioma universal de carga casi mitológica. Claro que no es la película que habíamos soñado, ni siquiera es una película perfecta —tiene descompensaciones en su tramo final y algunos personajes interesantes, como la propia Marion, no brillan todo lo que deberían—, pero solamente un espectador armado con la coraza de la ironía y el descreimiento puede resistirse a la seducción de un blockbuster que apela a la honestidad y al placer cinéfago sin coartadas. VEREDICTO: Más que una cuarta entrega, una coda (provisional) a la saga que no solo no hace nada por devaluarla, sino que además la matiza y enriquece. Esta es una película en la que el verdadero fan se querría quedar a vivir TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "Speed Racer"
El cielo es el límite para los dos cineastas más enigmáticos y ambiciosos del nuevo milenio: en menos de diez años, los hermanos Wachowski han destilado una antológica y jamás superada muestra de blockbuster cerebral ("Matrix"), han edificado una inabarcable mitología multimedia que no hace distinciones entre alta y baja cultura (cuyo mayor logro sea, quizá, "Animatrix"), han metido cucharada hasta el fondo en la única adaptacíón de una obra de Alan Moore que no apesta ("V de Vendetta") y, ahora, han rodado la primera cinta de animación en imagen real. Como "Beowulf" y "Casshern", "Speed Racer" es una de esas obras de vanguardia digital que se abre paso a machetazos entre la frondosa jungla que nos separa de un cada vez más cercano cine del futuro; como "Sky Captain" y "Sin City", no es tanto una película como la traducción al lenguaje cinematográfico de los códigos y formas de otros medios de expresión. En este caso, los directores construyen un tren no eléctrico, sino supersónico, a partir de la fusión del universo anime con los principios rectores del mundo del videojuego, dando como resultado un todo excesivo, caleidoscópico, arrebatador y encauzado por las reglas más diáfanas del blockbuster modelo Joel Silver. "Speed Racer" funciona como obra medularmente pop y autoconsciente hasta el extremo de su ligereza, pero también puede verse como una muestra de los nuevos caminos que la hiperrealidad y la superación de lo posmoderno (por algo que aún no tiene nombre, pero que definitivamente está contenido en esta película) pueden emprender en el Hollywood de los próximos cinco años. Inspirada en una de las series pioneras de la animación japonesa, "Speed Racer" esconde otra referencia clave para que el espectador sepa cómo enfrentarse ante lo que ve en pantalla: la carrera de automóviles climática de "El castillo de Cagliostro" (1979), segunda aventura en la gran pantalla de Lupín III, considerada por los sibaritas de Hayao Miyazaki como una de las piezas claves del maestro. Su influencia en las imposibles pistas de carreras del filme de los Wachowski es realmente insoslayable: sólo Miyazaki había mostrado el mismo interés por convertir las secuencias de conducción en un espacio para el derroche de imaginación, la arbitrariedad y un sentido de la maravilla que está por encima de la física elemental. No es el único secreto de las carreras automovilísticas de "Speed Racer" (en las que el recuerdo de "Los autos locos" se da la mano con elementos extraídos de los videojuegos de conducción más avanzados), pero conviene tenerlo en cuenta a la hora de juzgar a una cinta que se guía antes por la lógica del anime que por la de las insípidas persecuciones del cine de acción en imagen real: para entendernos, es como si los directores hubieran cogido la secuencia de la autopista de "Matrix Reloaded" y la hubiesen subido hasta el once, liberándose de todo tipo de limitaciones. Ahora, los pilotos pueden dialogar en un falso plano-secuencia que nos acerca a sus rostros en pleno fervor de la carrera, por no hablar de la cantidad de ases en la manga que los Wachowski se reservan para la electrizante, apoteósica última carrera. "Speed Racer" es la primera película de efectos especiales que no los concibe como un mero apoyo, sino como la paleta con la que pintar una deslumbrante realidad alternativa. No es esta una de esas películas que se lo pongan precisamente fácil al escéptico: su apuesta por el sentido del humor transparentemente idiota, su exceso de diálogos rimbombantes (un vicio adquirido en las secuelas de "Matrix"), su ampuloso estilo visual y su inclinación hacia el artificio sobreactuado parecen pensados para epatar, y mucho, a todo el que decida no entrar en su juego. Tampoco ayuda el hecho de que se plantee a sí misma como una película infantil (o, al menos, para toda la familia) y, al mismo tiempo, tenga una trama enrevesada —algo acerca de megacorporaciones con conexiones con la mafia y pactos para fusionarse—, un arranque de gran complejidad estructural y una Cristina Ricci muy, muy erotizada. Sin embargo, "Speed Racer" es una de esas películas extrañas y luminosas que exigen un salto de fe: su trivial excusa argumental es la base sobre la que los Wachowski construyen una espectacular y heterodoxa celebración del placer cinéfago, con una rara habilidad para aniquilar la distancia irónica sin tomarse en serio a sí misma y una capacidad para fascinar similar a la de un éxito de j-pop. VEREDICTO: Una propuesta arriesgada que está pensada para dividir al público de manera feroz: no hay duda de que estamos ante la película a amar/odiar del verano. Su delicioso sentido del exceso y su irresistible condición de puro arte pop obliga a este blog a llamar ignorantes a todos los que la describan como un delirio visual vacuo e inductor de epilepsia TERMÓMETRO: Blockbusters '08: "Iron Man"
Una adaptación Marvel que se abre a ritmo de AC/DC es una adaptación Marvel dispuesta a desmarcarse explicítamente del modelo Sam Raimi (o Bryan Singer): si "Spider-Man 3" soñaba con ser una ópera de aliento trágico, "Iron Man" es puro rock ’n roll desde el minuto uno. De hecho, Tony Stark está más cerca de ser un héroe de la guitarra que un héroe torturado, gracias fundamentalmente a un Robert Downey Jr. que no sólo se convierte literalmente en el personaje, sino que se muestra capaz de secuestrar la película con un simple arqueo de cejas. Su peculiar via crucis en el primer tercio de la película, durante el que irá pasando gradualmente de millonario amoral a hombre con conciencia (y sentimientos), podría entenderse también como una declaración de intenciones de los recién independizados Marvel Studios, que por fin vuelan por libre en la gran pantalla, tras años de dejar que los grandes estudios se reservaran la última palabra en las adaptaciones de sus personajes (algo que se notó especialmente en el primer montaje de "Daredevil"). Así, "Iron Man", con sus guiños concebidos a lo grande y su preocupación por destilar diversión de primer orden hasta en los créditos finales, es la primera película Marvel que realmente parece rodada por conocedores del material original, con el director Jon Favreau (que, no por casualidad, se reserva el irresistible papel de Happy Hogan) a la cabeza. Resulta frustrante que Favreau sea, también, el talón de Aquiles de "Iron Man". Una buena manera de sintetizar su problema de raíz es que las toneladas de actitud y el halo arrebatadoramente cool de Tony Stark no encuentran su traducción al otro lado de la pantalla: es posible que Downey Jr. ignore alegremente las convenciones, pero Favreau y sus guionistas siguen punto por punto las reglas no escritas (al menos, no que nosotros sepamos) de eso que conocemos como la Película de Orígenes Marvel. El resultado es un filme divertido y lleno de energía en algunos tramos, pero lastrado por las imposiciones de contar la historia desde el principio y con el espectador que no ha leído nunca un cómic siempre en mente: eso explica, por ejemplo, por qué Stark tarda eones en meterse dentro de su armadura definitiva, pero no por qué no realiza nada especialmente impresionante una vez lo hace. Tampoco ayuda el hecho de que el director de "Zathura" demuestre una inventiva visual insuficiente en secuencias (el vuelo de Cabeza de Lata con los cazas, la batalla final) que exigían una dosis mucho mayor de locura CGI. El sensacional elenco de secundarios arropa con firmeza a la estrella de la función (en especial, un Jeff Bridges que sabe ser muy inquietante cuando se lo propone) y todo marvelita sensato debería preferir mil veces esta apuesta por la diversión pura a los festivales de la angustia posadolescente que firmaba Raimi, pero es muy difícil deshacerse de la sensación de que lo mejor del "Iron Man" cinematográfico aún está por venir... en forma de secuela. VEREDICTO: Un inicio sólido, cool y espectacular para este verano cinematográfico, pero "Iron Man" carece de la potencia de propulsión necesaria para erigirse en la Gran Película Marvelita que podría haber sido TERMÓMETRO: Blockbusters '08: Los héroes del verano (y 2)¿Aún no estás seguro de qué película quieres ver este verano? Este blog, que piensa verlas t-o-d-a-s, te saca de dudas:
WANTED (SE BUSCA) Héroe Wesley Gibson (James McAvoy), esclavo de cuello blanco, novio cornudo y, en general, individuo gris de vida increíblemente tediosa... hasta que una mujer misteriosa (Angelina Jolie) se cruza en su camino y le revela su verdadera naturaleza: la de hijo del mejor asesino de todos los tiempos. Bajo el mecenazgo de Sloan (Morgan Freeman), Wesley deberá decidir si quiere volver a ser patéticamente normal o, por el contrario, desea seguir los pasos de su padre. Proezas previstas Depende de nuestro punto de vista: los entusiastas del cómic original sabrán que la cosa no va de héroes tradicionales, sino de todo lo contrario. Parece que las referencias al concepto supervillano han sido erradicadas completamente la película, pero no deja de ser una oda al lado oscuro que, en la versión de Mark Millar, suponía casi un cruce entre "Matrix" y "El Club de la Lucha". El director de "Guardianes del Día" ha llevado hasta el 11 su desquiciado estilo visual, pero la gran duda que pesa sobre "Wanted" es si se habrá reducido más de lo esperado la ambigüedad moral (o, directamente, la pura abyección) del original. De todos modos, siempre podremos disfrutar de una muy tatuada Angelina disparando a través de la ventana de un Dodge Viper. Siempre. En 08 palabras Una escuela de jóvenes asesinos con balas giratorias.
EXPEDIENTE X: I WANT TO BELIVE Héroe Dos por falta de uno: Fox Mulder (David Duchovny) y Dana Scully (Gillian Aderson) se reúnen seis años después de que se cerrasen los expedientes X para... ¿Quién sabe? Chris Carter guarda los detalles en archivos encriptados, pero promete no volver a La Conspiración, sino narrar un caso independiente que provocará una crisis de fe en Mulder. Proezas previstas Tiene sentido que este sea el blockbuster más misterioso y sorprendente del año, basado en una serie que se dejó de emitir en 2002 y que dio como resultado una película (de 1998) que, al parecer, no va a tener nada que ver con esta. Carter asegura que se planteó la idea de un nuevo largometraje desde el momento en que terminó su etapa televisiva, pero "I Want to Belive" no está pensada tanto para recompensar al equísfilo de toda la vida como para ganar posibles conversos. La presencia de actores como Amanda Peet o Xzibit (¡interpretando a un agente especial del FBI!) sugiere que estamos ante una nueva etapa, con objetivos diferentes y, si nos fijamos bien en ese trailer bootleg que todos hemos visto, una dirección más adrenalítica que nunca. No obstante, y como algunas cosas nunca cambian, la verdadera razón por la que muchos iremos a verla está más relacionada con una posible subtrama romántica que pondría fin, de una vez por todas, a esa maldita tensión sexual no resuelta. En 08 palabras ¿Llegarán Mulder y Scully hasta la tercera base?
LA MOMIA: LA TUMBA DEL EMPERADOR DRAGÓN Héroe Rick O’Connell (Brendan Fraser), veterano explorador que deberá cambiar las arenas del desierto por las montañas del Himalaya para combatir al emperador Han (Jet Li), malvado sátrapa chino que, tras permanecer dormido durante 2.000 años por culpa de una maldición, planea conquistar el mundo con ayuda de su recién resucitado ejército de terracota. Proezas previstas Ser el segundo aventurero que regresa en verano no debe de ser fácil, mucho menos cuando el numero de personas que reclaman una nueva entrega de tu saga no es ni una milésima parte de las que soñaban con un "Indy IV". De todos modos, es posible que "La tumba del Emperador Dragón" se beneficie de la fiebre por la aventura que va a desatar su hermana mayor a partir del 22 de mayo: si los espectadores se quedan con ganas de ver a otra familia de exploradores cinquenteros, esta explotation de alto presupuesto será todo lo que necesiten. Además, el director Rob Cohen promete haber aprendido de los errores de la segunda parte (¡mini-momias!) y se ha intentado acercar al sentido de la maravilla que supo capturar Stephen Sommers allá por 1999. El estudio también se muestra muy confiado, hasta el punto de planear lanzar una precuela en forma de cómic, que se centrará en la relación entre Rick y su hijo Alex (Luke Ford), ya tan crecido que, de hecho, se ha convertido en el verdadero hombre de acción de la familia. Me pregunto a qué nos recuerda eso... En 08 palabras Una nueva momia nos trae promesas del Este.
WALL•E Héroe Wall•E, el último robot limpiador que queda en una Tierra desolada y convertida en un inmenso basurero. Cuando una unidad exploradora (EVE) aterrice cerca de su hogar para realizar unas pruebas, Wall•E se enamorará perdidamente de ella: las cosas marchan realmente bien hasta que los humanos que la enviaron allí deciden llevársela, pero es entonces cuando comienza la verdadera aventura. Proezas previstas Con los niveles de excelencia que ha alcanzado el mejor estudio cinematográfico de la historia en los últimos años, nadie espera de "Wall•E" otra cosa que no sea una obra maestra. Por una vez, el hype parece más que justificado: Pixar arriesga como nunca al sumergirse en la ciencia-ficción pura (con guiños poco obvios a "Alien" o "Brazil"), prescindir casi por completo de los diálogos (todo el primer acto es mudo), reducir el número de seres orgánicos al mínimo imprescindible e incluso incorporar la imagen real a su universo animado, con fragmentos de "Hello, Dolly!" para que Wall•E interactúe con ellos. Y ya que hablamos de nuestro protagonista... ¿Qué se puede decir de un personaje del que nos enamoramos desde el primer teaser? En suma, no resulta exagerado esperar algo realmente especial de una película como esta. En 08 palabras Pixar viaja hasta el infinito y más allá.
EL CABALLERO OSCURO Héroe Bruce Wayne (Christian Bale), soltero más rico de Gotham y alma torturada que continúa su cruzada por limpiar la ciudad de criminales. Parapetado bajo el disfraz de Batman y con ayuda del nuevo fiscal del distrito, Harvey Dent (Aaron Eckhart), nuestro hombre parece haber conseguido erradicar eficazmente la corrupción del cuerpo de policía, cuando una nueva amenaza comienza a atacarle de forma especialmente devastadora. Tampoco ayuda el hecho de que Dent se convierta en tercer vértice de un trángulo amoroso con su novia, Rachel Dawes (Maggie Gyllenhaal)... Proezas previstas Resulta muy difícil hablar de la secuela de "Batman Begins" sin mencionar la trágica muerte de Heath Ledger, intérprete de una de las versiones más insólitas y libérrimas de Joker que se han visto hasta ahora y motor de todo tipo de especulaciones relacionadas con el montaje final de la película. Todo apunta a que Christopher Nolan estrenará sin problemas la versión que tenía en mente desde el principio, de modo que deberíamos dejar de lado cuanto antes este tema y centrarnos en el verdadero reto que se plantea a "El Caballero Oscuro", que no es otro que superar las carencias de su predecesora y contentar tanto a los fans de Batman como al espectador medio de blockbusters y al amante del Nolan más personal. Con una campaña de marketing viral sencillamente impresionante y su propio "Animatrix" listo para ser lanzado en DVD, es de esperar que esta secuela sea capaz de ahuyentar a los fantasmas y brillar con luz propia. En 08 palabras Batman conoce a su némesis: ¿valdrá la pena?
HELLBOY II. EL EJÉRCITO DORADO Héroe Hellboy (Ron Perlman), demonio con buen corazón y miembro orgulloso del BPRD. Como si ocultarse de la opinión pública y hacer frente a una relación con Liz Sherman (Selma Blair) no supusieran suficientes quebraderos de cabeza para él, un comando terrorista integrado por personajes de cuentos de hadas irrumpe en nuestro universo con intenciones poco amistosas y la sempterna amenaza lovecraftiana. Todo apunta a que el grandullón rojo tendrá que volver a sacar la Mano del Destino a pasear. Proezas previstas No podríamos desear un cierre mejor para este Verano de los Superhéroes: la primera adaptación al cine del popular personaje de Mike Mignola era lo suficientemente poderosa y prometedora como para hacer que deseáramos una secuela, y Guillermo del Toro ha cumplido con creces su palabra de darle a Big Red su "Imperio contraataca". Quizá tenga que ver el traslado a un nuevo estudio (la Universal) que ya tiene experiencia en tratar con monstruos carismáticos, o quizá es que el director se siente en estado de gracia tras tocar el cielo con "El laberinto del Fauno". Sea como sea, "Hellboy II" tiene criaturas imposibles (con el gaseoso Johann Kraus a la cabeza), una historia de amor y a Luke Goss interpretando al Osama Bin Laden de los príncipes de cuento de hadas. Películas como esta no deberían estrenarse solamente en verano. En 08 palabras Más grande, más espectacular, más peligroso, más... rojo. * NOTA: Las fechas de estreno pueden sufrir modificaciones de última hora, pero son correctas a día de hoy. Si crees que falta alguna película por incluir, haz el favor de contar todas las que ya están: una lista aún más larga sería demencial e inabarcable, así que "Sexo en Nueva York" tendrá que quedarse fuera. Creeme, es lo mejor para todos. Blockbusters '08: Los héroes del verano (1)Durante los próximos meses, las calles se empezarán a convertir en un horno, las gafas de sol se convertirán en una prenda de vestir más y un buen puñado de titanes cinematográficos lucharán a brazo partido por la supremacía en las taquillas. Por cuarto año consecutivo, "El Emperador de los Helados" te presenta una guía completa de los blockbusters que subirán la temperatura de las plateas a partir del 30 de abril. Superhéroes debutantes, superhéroes ya conocidos, asesinos, robots, chimpancés, momias y, sobre todo, el retorno de Indy. A continuación, los campeones del verano se presentan:
IRON MAN Héroe Tony Stark (Robert Downey Jr.), playboy millonario que, tras ser secuestrado por terroristas en Afganistán y obligado a fabricar un ADDM, ingenia una poderosa armadura para escapar. Una vez regresa a Los Angeles, tiene un momento de claridad (¡chiste marvelita!) y decide perfeccionar su nuevo juguete para hacer el bien. Proezas previstas Numerosas. El director Jon Favreau promete un superhéroe con actitud de estrella del rock, un papel que Downey Jr. parece haber nacido para interpretar: de hecho, es posible que estemos ante la primera adaptación de un cómic Marvel en la que el protagonista resulta igual de fascinante sin su disfraz. No obstante, habrá disfraz: rojo, dorado y muy poderoso, Iron Man volará acompañado de cazas, filtreará con "Pepper" Pots (Gwyneth Paltrow) y se las verá con un enemigo, Obadiah Stane (Jeff Bridges), al que también le gusta ir acorazado. Además, la presencia de Terrence Howard como Jim Rhodes (futuro War Machine) indica que, muy posiblemente, estemos ante el primer capítulo de una saga extremadamente prometedora. En 08 palabras Cabeza de Lata abre el fuego del verano.
SPEED RACER Héroe Speed Racer (Emile Hirsch), prometedor piloto adolescente que deberá elegir entre sus seres queridos y la promesa de un contrato estelar con una superescudería sin escrúpulos. Todo ello en un entorno de arquitectura pop, líneas de movimiento y circuitos imposibles. Proezas previstas Tras cinco años sin dirigir, resulta inusual que los hermanos Wachowski (arquirectos de uno de los blockbusters más complejos e inagotables de todos los tiempos) hayan optado por una cinta de aventuras familiares de escasa complejidad temática. No obstante, "Speed Racer" pretende dejar de lado todo lo cerebral y lanzarse de cabeza al paroxismo del placer sensorial, con una propuesta que, por lo que hemos visto en los avances, puede suponer una nueva cima para el cine-espectáculo del futuro. Christina Ricci, Matthew Fox y la sensación K-popera Rain acompañarán a Speed en su primera carrera en el nuevo milenio. Ah, y también sale un chimpancé. En 08 palabras Bruuuum, bram, bram, bram, bram, brum, bruuuuum... ¡¡Wiiiii!!
INDIANA JONES Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL Héroe Indiana Jones (Harrison Ford), metonimia del placer cinematográfico e icono absoluto ante el que sobra cualquier presentación. Lo poco que sabemos de su nueva aventura es que: a) han pasado algunos años desde la última vez; b) los soviéticos han sustituido a los nazis en el papel de malvados tras un artefacto antiguo y poderoso; c) Indy cuenta con un adolescente rebelde (Shia LaBeouf) y un viejo amor (Karen Allen) a su lado; y d) esa sensación que sientes cuando piensas en ello se llama "impaciencia frenética". Proezas previstas Se trata, sencillamente, de la película más esperada de todo el año, por no hablar del verano. Spielberg y Lucas manejan un arma de doble filo: el segundo sabe mejor que nadie que tantas expectativas podrían acabar jugando en su contra de forma devastadora si el resultado final está por debajo de lo esperado. Pero no seamos agoreros, porque el trailer promete la mayor montaña rusa que podamos concebir, con homenajes explícitos a la serie B de los años 50, regresos a enclaves míticos de la saga (y de nuestra memoria colectiva) e incluso la posibilidad de que Indiana conozca a su mentor, Abner Ravenwood (que podría o no estar interpretado por John Hurt), e incluso a su propio hijo... Maldita sea, es "Indy IV": algunos llevamos prácticamente toda la vida esperándolo. En 08 palabras ¿Conseguirá Indy los cinco Indies de esta sección?
EL INCIDENTE Héroe Elliot Moore (Mark Wahlberg), un profesor de instituto que debe proteger a su familia cuando una súbita crisis medioambiental amenaza a todas las ciudades del mundo. Los detalles, como en el caso de "El Reino de la Calavera de Cristal", son tremendamente escasos, pero si algo deja claro el trailer es que esta familia va a pasarlo realmente mal en su lucha por la supervivencia. Proezas previstas Los protagonistas de M. Night Shyamalan son antes seres sufrientes que grandes superhéroes (incluso cuando, como en "El protegido", son grandes superhéroes), pero algo nos dice que Wahlberg va a tener que emplearse a fondo en esta inquietante parábola social, con la que el director parece haber captado una vez más el zeitgeist preciso de nuestro tiempo. Tras sumergirse en la piscina del fantástico con alma de cuento para dormir en la altamente incomprendida "La Joven del Agua", el director vuelve al suspense high concept (¡se estrena el viernes 13!) con una propuesta que recuerda a apocalipsis tan memorables como el que describe Stephen King en "Cell". Si su proverbial mala racha en taquilla no lo impide, es muy posible que Shyamalan tenga entre manos la sorpresa del verano. En 08 palabras Definitivamente, Shyamalan deja atrás los cuentos de hadas.
EL INCREÍBLE HULK Héroe Bruce Banner (Edward Norton), brillante científico que intenta por todos los medios contener a la furiosa manifestación de su lado oscuro. Cuando el supersoldado Emil Blonsky (Tim Roth) se someta voluntariamente al mismo proceso que convirtió a Banner en Hulk, nuestro hombre no tendrá más remedio que desatar a la bestia una última vez si quiere detenerlo... Proezas previstas ¿Proezas? ¡Hulk aplasta! Norton y el director Louis Leterrier prometen poseer la mezcla secreta que hará que, esta vez, el gigante gamma funcione en la pantalla grande: el primero aporta gravedad conceptual y profundidad psicológica (es incluso co-guionista, bajo el seudónimo de Edward Harrison), el segundo aportará casi media hora de pelea final entre Hulk y Abominación. Avi Arad, über-jefazo supremo Nº1 de Marvel Entertainment (su verdadero cargo es principal oficial ejecutivo), ha declarado que la película tampoco dejará de lado la historia de amor entre Banner y Betty Ross (Liv Tyler), mientras que los magos digitales de Rhythm and Hues, ganadores de un Oscar por "La Brújula Dorada", han trabajado muy duro para crear una bestia sobrehumana capaz de llorar de modo convincente cuando vea a la hija del general Ross (William Hurt). En pocas palabras, La Masa y Iron Man (que, si hacemos caso a los rumores, tiene un pequeño cameo en este film) unen sus fuerzas para regalarnos un verano deliciosamente marvelita. ¡Excelsior! En 08 palabras ¿Volverán los perros gamma de la versión anterior?
LAS CRÓNICAS DE NARNIA: EL PRÍNCIPE CASPIAN Héroe Caspian (Ben Barnes), telmarino adolescente que, pese a ser heredero legítimo del trono de Narnia, se mantiene apartado del poder por orden de su malvado tío, el rey Miraz (Sergio Castellito). Suerte que los hermanos Pevensie no tardarán en volver al devastado reino para ayudar al príncipe a acabar con la tiranía y liberar a sus mágicos habitantes. Proezas previstas En navidad de 2005, un león de tamaño normal y la voz de Liam Neeson destrozó en las taquillas de todo el mundo a un primate ruidoso y desproporcionado, por lo que la Disney ha apostado por colocar su segunda adaptación de C.S. Lewis en plena lucha de titanes veraniegos. Con un tono más oscuro que su predecesora (regla de oro de la secuela cinematográfica) y un presupuesto de 280 millones, el director Andrew Adamson presume de haber incrementado la espectacularidad del original literario para dejar boquiabierto a su público infantil. Pero lo cierto es que "Caspian" promete tener un poco para todos: los adultos podrán detectar las corrientes de subtexto que recorren la trama (el rey Miraz es claramente un hombre que lee a Shakespeare), mientras que las adolescentes se derretirán ante un Barnes que ya es considerado como el nuevo Orlando Bloom. Si tan sólo fuera un poco menos coñazo que la anterior... En 08 palabras Épica: presente. Joven promesa: presente. Animales parlantes: d’oh!
HANCOCK Héroe John Hancock (Will Smith) es, más bien, lo que encontrarías en el diccionario si buscases "antihéroe": alcohólico, sarcástico y muy poco apreciado por su comunidad, este bastardo con superpoderes tiene la suerte de salvarle la vida a la esposa de un famoso publicista (Jason Bateman) que, como forma de agradecérselo, decide relanzar su carrera y mejorar su imagen. El único problema es que la esposa en cuestión es Charlize Theron... Proezas previstas El guión de "Tonight, He Comes" lleva dando vueltas por Hollywood desde 1996, con Tony Scott, Michael Mann y Jonathan Mostow interesándose por él a lo largo de una década. Finalmente, y gracias a la paciencia de Will Smith, la película se hará. Con un nuevo título y Peter Berg como recambio de última hora, pero se hará. De hecho, es posible que Berg sea lo mejor que le ha podido pasar al proyecto: su demostrada solvencia en las escenas de acción hiperrealistas, así como su inclinación al humor antipático, son justo lo que necesita "Hancock" si no quiere convertirse en otra Producción Familiar de Big Willie™. En un verano lleno de superhéroes con problemas (alcoholismo incipiente, doble personalidad, aspecto demoníaco), uno que destroza mucho más de lo que salva y se acuesta con la mujer de su único amigo parece más que adecuado. Y, bueno, "El Emperador de los Helados" sabe algunos spoilers confidenciales que... [Francotirador de Columbia Pictures apuntando desde el edificio de enfrente] En 08 palabras Conoce al Pete Doherty de los superhéroes veraniegos. * Vuelve mañana para ver al resto de los héroes y descubrir por qué "Kung Fu Panda" y "Sexo en Nueva York" se han quedado fuera. Aunque no es exactamente un misterio. Premios Blockbuster '07: Los ganadores Bienvenidos a la gran fiesta del final del verano, celebrada este año en las elegantes azoteas de un París virtual en el que el sol siempre se está poniendo. La entrega de los Premios BB 2007 comienza aquí: no se pasen con el champán, nada de gorronear los canapés y cuidado con las ratas. MEJOR VILLANO Varios metros de perfidia robótica, organizados en un laberinto de metal que parece haber sido soñado por J.G. Ballard y diseñado por H.R. Giger. Los puristas de los Transformers se llevaron las manos a la cabeza, pero los lectores lo han tenido muy claro: Megatron es el mejor villano de los últimos tres meses. ¿De qué otra manera podría haber sido, teniendo en cuenta que nos odia profundamente a todos, que despacha rápidamente a sus compañeros ante la más mínima sospecha de traición y que su lema es "A la paz por la tiranía"? El único capaz de hacerle sombra a este coloso de pesadilla ha sido Lord Voldemort, al quien quizá le haya traicionado el poco tiempo que aparece en pantalla (bueno, eso y la interpretación de Ralph Fiennes). Por su parte, Willie Bank, Venom y el Doctor Muerte no han tenido oportunidad de extender su reino del terror más allá de unas patéticas amenazas. MEJOR ACTRIZ
Desde que apareció en "El Mito de Bourne", Joan Allen se ha convertido en un elemento tan importante para la trilogía como los propios Matt Damon y Paul Greengrass. Su Pamela Landy es un personaje complejo, interesante e increíblemente bien interpretado, por lo que se nadie puede poner en duda que se trata de un premio merecido. Bueno, quizá a los fans de Megan Fox no les parezca una decisión tan acertada, pero recordemos que ella ya ganó el título de Miss Blockbuster: no se puede tener todo. De todos modos, tanto ella como Naomi Harris han obtenido un puñado digno de votos, aunque no más que nuestra medalla de plata, Imelda Staunton, cuya compañera en "Potter 5", Helena Bonham Carter, sólo ha recibido la simpatía de un lector. ¿¿Qué demonios pasa con ella?? ¿¿No os dais cuenta de que merecía ganar?? MEJOR ACTOR Steven Spielberg ya se ha referido a él como el nuevo Tom Hanks, y a vosotros tampoco os cabe la menor duda: Shia está a punto de convertirse en el futuro del star system hollywoodiense, si es que no lo ha hecho ya. Su papel en "Transformers" es de los que un actor agradece durante el resto de su vida, sobre todo porque ha quedado ya bastante claro que no había nadie mejor que él para hacerlo. Atrás han quedado Johnny Depp, Matt Damon, Gary Oldman y (sobre todo) Chris Evans, que no ha conseguido ni un sólo voto. Veremos si, el año que viene, el señor LaBeouf vuelve a llevarse el premio por su trabajo en "Indy IV"... o si se lo arrebata Papá Harrison. MEJOR PERSONAJE NO HUMANO
De acuerdo, puede que sea una rata, pero será más recordado que muchos de los personajes humanos que hemos conocido este verano (por no hablar de sus colegas animados de "Shrek Tercero"...). Además, Remy cuenta con la voz del cómico Patton Oswalt (famoso por sus monólogos culinarios) para ganarse aún más nuestros corazones. Menos suerte han tenido Estela Plateada, Spider-Pig, Optimus Prime y el Hombre de Jengibre, incapaces de alcanzar a la rata cocinera. Llegará un día en el que los personajes generados por ordenador compitan con los de carne y hueso en las categorías de Mejor Actor y Actriz. Será un gran día para Jessica Alba. MEJOR BESO
Ella no se arrepentía de haber montado en ese coche, y él, desde luego, tampoco. El beso ganador es una escena cien por cien Michael Bay: una puesta de sol, un héroe por accidente, una tía buena a la que le gustan las cosas de tíos (¡es un genio de la mecánica!) y mucha destrucción alrededor. Sin duda, esta ha sido la categoría más emocionante: el beso ganador estuvo compitiendo con el de "Ratatouille" desde el primer momento, hasta el punto de que la cosa acabó en empate y un servidor se ha visto obligado a decidir entre uno y otro. No ha sido fácil, sobre todo porque los tres besos perdedores tampoco estaban nada mal (incluyendo el de Harry Potter y Cho Chang, que, inexplicablemente, no se ha comido una rosca en las votaciones). La única pega es que todos los besos del verano hayan tenido que ser chico-chica: ¿qué fue de la apertura de mente, Hollywood? ¿¿Y por qué no ha habido algún tribeso?? MEJOR DIRECTOR
Ni Steven Soderbergh ni Sam Raimi han concluído sus trilogías con la contundencia de Greengrass, por lo que el ganador estaba claro... O no tanto, porque Michael Bay ha sido una amenaza constante para el demiurgo de Jason Bourne durante toda la ronda de votos. Al final, la cámara en mano y la acción cercana e inmediata se han impuesto al Apocalipsis panorámico y la acción más grande que la vida. Por último, Brad Bird no ha convencido con su animación para paladares exquisitos, pero al menos le ha ido mejor que a Soderbergh (otro que se va a casa con las manos vacías): así aprenderá a no hacer cosas como "El Buen Alemán". MEJOR PELÍCULA
Aquí los tenéis: los tres mejores blockbusters del verano de 2007, tal y como vosotros los habéis votado. Lo cierto es que, viendo cómo han acaparado el resto de las categorías, está muy lejos de ser una sorpresa... Sin duda, son tres grandes películas (son las que yo mismo hubiera votado, aunque igual cambiaba "Bourne 3" por "Ocean's 13"), además de ejemplos perfectos de las tres categorías de taquillazos veraniegos: el festival pantagruélico de acción y efectos especiales, la obra maestra de animación para todos los públicos y el thriller inteligente a la vez que adrenalítico. Una vez más, este blog os da las gracias de todo corazón por haber participado con vuestros votos y, ay, despide esta sección hasta el verano que viene. Un verano donde, entre otros, nos veremos las caras con Iron Man, Wall-E, Hulk, Maxwell Smart, Speed Racer, Hellboy, el Joker y un tal Indiana Jones. ¿Conseguirá Indy una puntuación de cinco Indys? ¡Lo sabremos dentro de nueve meses! Premios Blockbuster '07: Las votaciones
¿Robots gigantes o ratas cocineras? ¿Ladrones de casinos con sed de venganza o espías luchando por recuperar su memoria? ¿Magos con angustia adolescente o surfistas del espacio exterior? El cine del verano nos ha dejado varios estímulos para el recuerdo, pero todo lo bueno tiene que acabar. Como cada año, "El Emperador de los Helados" te necesita para separar el grano de la paja y decidir cuáles han sido los mejores blockbusters de la temporada. Como podéis comprobar, esta vez ha habido algunos cambios: la categoría de Mejor Guión ha desaparecido, pero hay otras nuevas y mucho más locas en su lugar (el objetivo, no sirve de nada negarlo, es acercarnos cada vez más a los MTV Movie Awards). La mecánica sigue siendo muy sencilla: debes votar a un candidato en cada categoría, excepto en la de Mejor Blockbuster, donde cada votante elige tres películas. En caso de que se produzca algún empate, un servidor votará el último para deshacerlo (a nadie le gustan los premios ex aequo). Sin más, quedan abiertas las votaciones a los Premios BB 2007. Los resultados saldrán a la luz el próximo viernes 31, así que muchas gracias por participar y, ah, que gane el mejor (o, al menos, que no gane "Shrek Tercero"). MEJOR VILLANO
MEJOR ACTRIZ
MEJOR ACTOR
MEJOR PERSONAJE NO HUMANO
MEJOR BESO
MEJOR DIRECTOR
MEJOR PELÍCULA
¡Gracias por tus votos! Blockbusters '07: "El Ultimátum de Bourne"![]() Resulta irónico que, tomando como punto de partida unas novelas a las que el tiempo no ha tratado especialmente bien, la trilogía de Jason Bourne haya acabado por convertirse en la regeneración del cine de espías para el nuevo milenio. De hecho, el high concept que actúa como eje vertebrador de las tres películas (un James Bond sin recuerdos, pero con conciencia) las convierte en obras clave de la década de los 00, en la que el espía ya no es ese ser superior que seduce a una mujer segundos antes de salvar al mundo de megalómanos instalados en el interior de un volcán, sino una persona sin identidad, sin rasgos característicos: en suma, cualquiera de nosotros. "El Ultimátum de Bourne", broche final de una trilogía que siempre se mantuvo un paso por delante de lo cool, va aún más allá, descubriendo los mecanismos de poder que convierten a un proyecto de héroe en un frío asesino a sueldo del gobierno. En ese sentido, Paul Greengrass ha hecho una película aún más incómoda que "United 93", aunque al final haya una redención (en forma de metafórico renacimiento) para ese hombre nuevo ha desenterrado su pasado y ha encontrado allí un cadáver maloliente. "El Ultimátum de Bourne" está llena de dobles lecturas y Grandes Temas (el significado de la identidad y las máscaras del héroe a la cabeza), pero Greengrass no deja que se antepongan a lo que, en el fondo, es una película de espías: suspense y acción, rodados con una inmediatez que logra, por ejemplo, que sintamos el peligro que supone una hiperrealista persecución de coches (el rasgo más característico de la saga). Matt Damon vuelve a llevar con dignidad el peso de ese personaje complejo que le convirtió en el actor respetado que es hoy, aunque no es el único intérprete que brilla en un filme preocupado tanto por sus personajes como por las secuencias de acción en las que se ven inmersos: así, la soberbia coreografía del peligro que tiene lugar en la estación de Londres no sería ni la mitad de impactante sin el siempre impecable Paddy Considine, ni la persecución por los tejados de Tánger llegaría a impresionarnos lo más mínimo si no fuera por el buen hacer de Julia Stiles. Es posible que Bourne se haya ido sin dejarnos ni un momento de sana heterodoxia (la suya es una saga prácticamente desprovista de sentido del humor), o que Greengrass cargue demasiado las tintas en la figura trágica del asesino incapaz de recordar los nombres de sus víctimas, pero nadie le puede reprochar a este espía con alma que no haya llegado al final con la cabeza bien alta. VEREDICTO: Un blockbuster completamente adulto que es, a su vez, una tercera parte que no devalúa el legado de las entregas anteriores. En otras palabras, una bendita anomalía. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer"![]() La primera parte de "Los 4 Fantásticos" fue un sorprendente tsunami de diversión pop en un verano dominado por unas superproducciones tenebrosas y ultraserias, cuando no directamente apocalípticas ("La Guerra de los Mundos"). No todo el mundo comprendió que las intenciones de sus responsables nunca fueron más allá de recrear la irresistible ligereza de las primeras aventuras del cuarteto, por lo que quizá les congratule el tono aparentemente más sombrío que adopta "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer" en su tercer acto, casi obligado cuando de lo que se trata es de reflejar la inminencia del fin de la vida en nuestro planeta. Irónicamente, ese tercer acto también puede hacer que los pocos defensores de esta saga en ciernes se lleven un desengaño: ¿dónde está el cachondeo que hizo grande a esta Primera Familia cinematográfica? Al final, ambos estarán en lo cierto, pero ambos estarán equivocados: "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer" es canónicamente más oscura (que no más adulta) que su predecesora, pero la diversión sigue siendo la principal razón por la que todos estamos aquí. Sólo tenemos que pensar en lo que hubiera sido de un personaje como Estela Plateada en manos de, por ejemplo, Bryan Singer para concluir que, aunque esta segunda parte se tome un poco más en serio a sí misma, el resultado sigue estando muy por encima de la media del cine superheroico actual. Mark Frost y Don Payne trazan una llegada de Galactus que tiene ecos de todas las que ya hemos visto anteriormente en los tebeos, incluso del "Ultimate Extinction" de Warren Ellis, una de las miniseries más revolucionarias, incómodas e iconoclastas a las que Marvel ha dado luz verde. Directamente sacado de ella está ese monólogo en el que Reed Richards le deja muy claro a un general del ejército por qué los nerds son mejores que los deportistas del instituto, que Ioan Gruffudd recita con la convicción de alguien que sabe que está hablando directamente a su público. No es la única ocasión en la que el elenco puede lucirse mientras profundiza en sus personajes: Gruffudd también tiene un baile elástico sencillamente antológico, Michael Chiklis se cabrea cuando se le pregunta por su vida sexual, Chris Evans roba la función en el epílogo (tras estar a punto de perderse con una subtrama romántica un poco tonta) y Jessica Alba, pese a resultar tan artificial como Silver Surfer, nos ofrece la oportunidad de recordar la relación Susan-Namor (y de verla en llamas). De todos modos, el alma de la cinta vuelve a ser, otra vez, Julian McMahon, cuyo Doctor Muerte no ha perdido un ápice de perfidia pop y espíritu ultracool: no hay más que verlo surfeando los cielos (algo que ya hizo en los cómics, que nadie arquee la ceja) e intentando derribar el Fantasti-Car para darse cuenta de por qué era fundamental que estuviera en la secuela. Al final, "Los 4 Fantásticos y Silver Surfer" resulta ser un producto mucho más fascinante que repelente, aunque el tipo plateado siga hablando como un poeta y se quede con nuestras novias. VEREDICTO: Aún sigue siendo la saga superheroica más fresca y estimulante, con set-pieces espectaculares y actores que de verdad se creen a sus personajes. Es posible que los fans hubieran preferido ver al Galactus gigante y los pedantes sigan quejándose de la falta de profundidad, pero estos 4 Fantásticos vuelven a satisfacer al pequeño fanboy que todos llevamos dentro. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Ratatouille"![]() La factoría Pixar es uno de los últimos bastiones que le quedan a la animación pura dentro del mainstream: sólo los caballeros de la Aardman muestran una preocupación similar por hacer las cosas bien, por seguir apostando por el arte animado (aunque sea digitalmente) en los tiempos del motion capture y la producción en cadena. "Ratatouille" es la última muestra de la grandeza de un estudio que, película tras película, logra aunar calidad técnica y astucia narrativa de una manera que resulta casi poética. No es de extrañar que en esta historia de alta cocina y críticos ultra-exigentes haya una subtrama en la que un personaje pretende transformar el legado de un artista culinario en una marca de comida prefabricada: al igual que "Monstruos S.A." y "Cars", lo último de Pixar también se puede interpretar como el lamento de unos animadores de la vieja escuela ante el panorama, un tanto desolador, que nos ha tocado vivir a los amantes del dibujo animado, en el que incluso propuestas tan estimables como "Locos por el surf" se conforman con ilustrar las virtudes de su guión con un estilo visual sintético, apresurado y tan poco imaginativo como la elaboración de un Whooper. En "Ratatouille", por contra, Brad Bird vuelve a dar vida a un puñado de personajes memorables (el protagonista, Remmy, es todo un prodigio de expresividad) y, por supuesto, a conseguir adaptar el legado pixariano a su personal discurso creativo. El resultado es la película más imaginativa, original (¿os habéis dado cuenta de que es el único blockbuster basado en una idea inédita de este verano?), dinámica y emocionante de la temporada, que no sólo responde plenamente a ese tópico de película infantil para todas las edades, sino que resulta frustrante para todo espectador que, como el crítico de la ficción, se acerque al cine con intención de destrozar la película con un comentario irónico: "Ratatouille" es una de esas obras luminosas que liquidan la ironía con matarratas. VEREDICTO: Magnifique! Brad Bird nos hace sentir mejores personas con una película brillante y sofisticada, capaz de enmudecernos con sus hallazgos y dejar en evidencia no sólo a la anterior familia del director ("Los Simpsons"), sino al resto de propuestas animadas de 2007. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: Miss y Mister Blockbuster 2007Y los ganadores son... Megan Fox y Shia LaBeouf.
Otro ladrillo más en esa Iglesia de los Sagrados Transformers que este blog lleva construyendo desde mediados de julio, pero nadie podrá decir que no sean dos títulos merecidos. De hecho, la transformación más enmudecedora no la protagoniza Bumblebee, ni siquiera Megatron, sino nuestros Mister y Miss BB 2007, que empiezan la película siendo jóvenes promesas para, mucho antes de llegar los créditos finales, haberse convertido ya en estrellas. A él lo veremos muy pronto en "Disturbia", una reescritura teen de "La ventana indiscreta" que ha sido sorprendentemente bien tratada por la crítica norteamericana; y en la cuarta parte de "Indiana Jones", que a buen seguro le garantizará una nueva nominación a Mister BB el verano que viene. Por su parte, ella compartirá planos con Simon Pegg y la también nominada Kirsten Dunst en la comedia sofisticada "How to Lose Friends & Alienate People", aunque el proyecto que más nos interesa es esa adaptación del cómic "Hack/Slash" que, según los rumores, se muere por protagonizar. En cuanto al resto de nominados, cada categoría ha sido un mundo: en la de Miss, Megan estableció un reino de terror desde el minuto uno, dejando a nominadas como Jessica o Helena (la favorita de este bloguero, por cierto) con dos míseros votos como mucho. En cambio, la categoría de Mister ha estado mucho más reñida, con una competición entre Shia y Johnny que ha durado prácticamente hasta el último momento. ¡Ha sido emocionante! Con esto, me despido del Concurso Blogosférico Más Divertido del Verano™ hasta el año que viene: gracias a todos por participar y por no haberos reído demasiado de la foto de Daniel. Blockbusters '07: Miss y Mister Blockbuster¡La segunda edición del concurso más esperado del verano! Las bases son sencillas: elige al actor y a la actriz que más te estén haciendo sudar, pon sus nombres en los comentarios de este post y espera hasta el lunes para ver si han resultado ser los elegidos para Miss y Mister Blockbuster. Sólo puedes votar a un chico y a una chica (nada de dos chicos, ni tres chicas y un chico, ni cosas raras), así que elige bien a tus dos candidatos. ¡Vamos allá!: MISS BLOCKBUSTER 2006 1) Megan Fox ("Transformers"):
2) Jessica Alba ("Los 4 Fantásticos y Silver Surfer"):
3) Helena Bonham Carter ("Harry Potter y la Orden del Fénix"):
4) Keira Knightley ("Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo"):
5) Kirsten Dunst ("Spider-Man 3"):
6) Emma Watson ("Harry Potter y la Orden del Fénix"):
MISTER BLOCKBUSTER 2006 1) Johnny Depp ("Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo"):
2) Matt Damon ("El Ultimátum de Bourne", "Ocean's 13"):
3) Chris Evans ("Los 4 Fantásticos y Silver Surfer"):
4) Shia LaBeouf ("Transformers"):
5) Daniel Radcliffe ("Harry Potter y la Orden del Fénix"):
6) George Clooney ("Ocean's 13"):
¿Conseguirá revalidar Keira su título de Miss BB 2006? ¿Aplastarán los yogurines como Shia a los galanes maduros como George? ¿Qué pone en el tatuaje que Megan lleva en la espalda? El lunes sabremos todas las respuestas. Probablemente. Blockbusters '07: "Los Simpson: La película"![]() Escribir sobre una película de estas características es uno de los mayores retos a los que este bloguero se ha enfrentado dentro de su sección veraniega: un blockbuster basado en "Los Simpsons", uno de los cinco fenómenos culturales más significativos de nuestros tiempos, no es algo que se pueda simplificar con un "Es como las últimas temporadas" o un "No está mal, te ríes". Todo lo contrario, porque lo primero que tenemos que hacer es plantearnos la pregunta de si era realmente necesario pasar de la pequeña a la gran pantalla, es decir, cuestionarnos la propia existencia de "Los Simpson: La película". Y la respuesta es que, probablemente, "Los Simpsons" no necesitaban ser una película, pero la idea de reunir a los máximos estandartes de los 20 primeros años de la serie (capitaneados por Matt Groening, Al Jean y James L. Brooks) para hacer algo realmente grande era demasiado buena como para desaprovecharla. Lo que sí es más cuestionable es la forma que han escogido para llegar a los cines: "Los Simpsons", la serie, siempre ha obtenido sus mejores momentos cuando opera a pequeña escala (es decir, cuando retrata lo cotidiano), así que plantear el último tercio de la película como un blockbuster de acción obliga a David Silverman y a los guionistas a hacer las cosas a gran escala... sin sentirse del todo cómodos con ella. Quizá inspirados por la brillante "South Park: Más grande, más largo, sin cortes", Groening y compañía han decidido que necesitaban algo gigantesco y espectacular para justificar su debut en la gran pantalla, pero lo han hecho sin abandonar la estructura de un episodio convencional (el doble de largo, eso sí), mientras que Trey Parker y Matt Stone sí que optaron por hacer algo radicalmente distinto y convertir su serie en un musical. Por tanto, la película de "South Park" sorprende e impresiona, mientras que la de "Los Simpsons" deja a sus incondicionales con la sensación de haber visto un buen episodio en la gran pantalla, cuando lo que se necesitaba era algo más que un buen episodio. Es posible que esté siendo muy exigente con una película cuyo principal objetivo (no lo olvidemos) es hacer reír, pero es que el espectador de "Los Simpsons" estaba preparado para ser sorprendido con algo diferente, casi lo pedía a gritos. De todos modos, lo que ha obtenido no es ese producto desdeñable ni ese fracaso estrepitoso que se temían los más pesimistas: nada más lejos, porque "Los Simpson: La película" tiene un tramo inicial prácticamente impecable, un buen puñado de frases memorables (la estrella indiscutible en este campo, como de costumbre, se llama Ralph), un cameo sensacional pese a su impermeabilidad para el espectador no norteamericano, una reinterpretación del tema principal a cargo de Green Day, un par de nuevas direcciones a explorar en las próximas temporadas (la más evidente, ese chico irlandés que enamora a Lisa), un dúo cómico hombre-cerdo de eficacia devastadora, un elenco de secundarios a los que conocemos mejor que a muchos miembros de nuestra familia y, qué demonios, una capacidad bastante alta para hacernos reír. El mensaje ecológico es descaradamente algoriano y hay momentos que parecen calcados de episodios anteriores, pero no podemos odiar mucho una película que contenga a Homer Simpson. Llegados a este punto de nuestras vidas, simplemente no podemos. VEREDICTO: Está muy lejos de ser la Mejor. Película. De la historia. De hecho, ni siquiera es digna de un Excelente, pero Los Simpsons siempre nos dan mucho y no exigen nada a cambio... Salvo esta vez, que exigen que paguemos la entrada. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Harry Potter y la Orden del Fénix"![]() Harry Potter y la Imposibilidad de una Gran Adaptación: Hay algo en las novelas de J.K. Rowling que impide por completo reducirlas satisfactoriamente a 150 minutos de metraje. Quizá sea el hecho de que están pensadas para acompañar al lector durante un largo periodo de tiempo (cada relato ocupa algo más de un año escolar), quizá sea su riqueza de detalles o quizá sea, simplemente, su generoso número de páginas. Lo cierto es que, exceptuando la primera película, el poterófilo exigente no puede hacer otra cosa que salir del cine lamentándose por todo lo que se ha perdido al pasar de un medio a otro, algo que nunca se había hecho tan evidente como en "Harry Potter y la Orden del Fénix", quinta entrega cinematográfica que vuelve a sacrificar pasajes enteros del original para potenciar los momentos clave y las secuencias de acción. Así, al igual que ocurriese con "El Cáliz de Fuego", el debut de David Yates en la saga mágica se perfila como un encadenado de los capítulos más espectaculares de la novela: es allí donde esta irregular, arrítmica película brilla con especial intensidad. Por desgracia, las novelas de Potter son un todo mayor que la suma de las partes, mientras que las películas son todo lo contrario: es cierto que el clímax en el Ministerio de Magia es casi intachable, pero no es suficiente si ha venido precedido de recursos narrativos fáciles y sobrexplotados (esos recorridos por las páginas de "El Profeta"...), omisiones flagrantes y una incapacidad por captar la sensación de peligro inminente que se palpaba en cada página de Rowling. Así las cosas, "La Orden del Fénix" debería concebirse exclusivamente como placer menor para los fans del original, que tienen la oportunidad de contemplar recreaciones espectaculares de algunos momentos clave de la saga. En cuanto al resto (los no lectores o los no simpatizantes), me es imposible imaginar qué les habrá parecido una aventura tan incompleta como, en algunas ocasiones, precipitada. Harry Potter y la Importancia de un Gran Secundario: Yates no tiene la energía visual de Alfonso Cuarón ni el sentido de la maravilla que Chris Columbus le supo aplicar a las entregas infantiles, por lo que sabe que su mejor baza consiste en dejar que el enmudecedor elenco de secundarios tenga la libertad suficiente para dotar de alma a sus personajes. Finalmente, ellos son los que consiguen que pasemos por alto los muchos defectos de este Potter adolescente, empezando por un Gary Oldman que borda de nuevo a un personaje tan trágico como admirable (¡el favorito de los fans!) y terminando por una soberbia Helena Bonham Carter, que convierte a SU Bellatrix Lestrange en una de las mejores cosas que le han pasado a las películas potterianas (¡queremos un spin-off ya!). Por supuesto, el resto de actores británicos está a la altura: Michael Gambon consigue que nos olvidemos por fin de la larga sombra de Richard Harris (una incomprensible lástima que nos hayan escatimado su diálogo final con Harry, absolutamente vital para la saga), Imelda Staunton está a la altura de un personaje que Stephen King bautizó como "el mejor villano literario desde Hannibal Lecter", David Thewlis le saca el máximo partido a su escaso tiempo en pantalla, Natalia Tena convence como Tonks y, por supuesto, Alan Rickman vuelve a dar una clase magistral de microgestos y sutilezas demoledoras (sólo necesita un arqueo de cejas para que sepamos lo que Snape opina de la nueva profesora de Defensa contra las Artes Oscuras). En suma, una ocasión única para ver cómo cobran vida unos personajes que ya forman parte de nuestro inconsciente colectivo, pero otra ocasión desaprovechada para lograr esa quimera: Harry Potter y la Película Perfecta. VEREDICTO: Ningún poterófilo podrá sentirse completamente satisfecho con una entrega tan mutilada, pero su estética siniestra y la grandeza de sus secundarios convierten a "La Orden del Fénix" en una película imposible de odiar. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Transformers"
Si, dentro de unos años, nos viéramos obligados a imaginar una suerte de ideal platónico de una película veraniega, es muy probable que alguien se de cuenta de que esa película ya se ha hecho. Y se llama "Transfomers". Espectacular joint venture entre dos generaciones de demiurgos del espectáculo estival (el productor ejecutivo Steven Spielberg, que prácticamente acuñó el término blockbuster con la fundacional "Tiburón"; y Michael Bay, autor insoslayable que ha hecho de la furia visual su materia prima creativa), esta superproducción se sirve de un punto de partida autoconscientemente pop para acabar construyendo una catedral del placer cinéfago, o un circo de tres pistas que orquesta una sinfonía de la destrucción al final de cada función. La sincronía entre sus dos máximos artífices es total: "Transfomers" es, esencialmente, una producción de la Amblin hipervitaminada y adaptada al gusto de un director para el que menos nunca es más, sino nada en absoluto. Consciente de que una película basada en una línea de juguetes de los años 80 no debería tomarse demasiado en serio a sí misma, Bay se olvida de la pátina de seriedad que quiso aplicar a su discurso con la estimable "La Isla" (2005) y apuesta claramente por un sentido del humor juguetón que, muy probablemente, moleste a los fans talibanes, pero que resulta harto refrescante para el espectador con ganas de juerga. Y no de cualquier juerga: a lo largo de sus 150 miuntos de metraje, "Transformers" salta de la comedia adolescente a la ciencia-ficción militar, pasando por el tecno-thriller bufo, la épica tunera, el romance naïf (como todos los que ha rodado su director) y el slapstick mecha. Por si todo eso fuera poco, Bay se cita a sí mismo y expande su sentido de la intensidad con un dilatadísimo clímax final plagado de escenas para el recuerdo (como esa en la que Optimus Prime y Megatron atraviesan un edificio en un estilo que mezcla la secuencia cumbre de "Oldboy" con "13 Rue del Percebe"), frases heroicas de una candidez sinceramente emocionante, soluciones visuales extremas, dos protagonistas (Shia LaBeouf y Megan Fox) en pleno proceso de conversión a estrellas, un apetito por la destrucción que resulta casi sinfónico y la sensación final de que hemos visto la mejor película sobre robots gigantes que nos es posible imaginar. Habrá (de hecho, hay) quien le perdone la vida a Bay argumentando que "Transformers" es el blockbuster más honesto del año, pero un servidor piensa que no es solamente honesto: es una obra maestra. VEREDICTO: ¿Acaso hay algo que mole más que un robot gigante venido del espacio? TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Shrek Tercero"![]() No es buena señal que el máximo valedor de una cinta de animación no sea su equipo de dirección, ni siquiera su elenco de voces, sino su "ejecutivo al cargo de la producción" (es literal: mirad IMDb), Jeffrey Katzenberg. Resulta difícil no pensar que un tipo así concibe su franquicia en términos de mercado: su objetivo no parece ser crear una saga de animación destinada a perdurar, sino maximizar el beneficio obtenido con la primera entrega. Por tanto, "Shrek Tercero" no es más que otra aplicación de una fórmula estética y narrativa de probada solvencia, una secuela que vuelve sobre el material de partida (el cuento de William Steig) para investigar cuánto más se puede tensar hasta que acabe por romperse del todo. A estas alturas, ya nos deberíamos saber de memoria el esquema narrativo sobre el que se apoya cada entrega: Shrek realiza una búsqueda, le acompañan sus secundarios cómicos habituales, conoce a uno nuevo, tiene un momento emotivo a la luz de una hoguera, vuelve a casa para arregar las cosas, moraleja y número musical. Así las cosas, lo único que salva a "Shrek Tercero" de llevarse un único Indy son las pequeñas variaciones que aporta a la pauta, ya sea en forma de voces invitadas (Ian McShane como Garfio, Justin Timberlake como Arturo, John Krasinski como Lancelot y, sobre todo, las chicas del "SNL" como las princesas peleonas) o de ideas estimulantes, más esbozadas que plenamente desarrolladas (la visita al instituto, ese Merlín con voz de Eric Idle y pinta de gurú new age, la pythonesca muerte del rey rana...). A este ogro no le vendría nada mal una reformulación radical de cara a próximas entregas, pero tampoco merece la pena perder el tiempo en sutilezas cuando su público potencial parece interesado exclusivamente en los bailes de Asno o las caras del Gato con Botas. Y, para una saga que siempre ha presumido de tratar igual de bien a su público adulto que al infantil, eso debería ser motivo de vergüenza. VEREDICTO: No se atreve a potenciar el humor posmoderno y la referencia chorra sobre la moraleja infantil que pretende criticar, y eso vuelve a ser (por tercera vez) lo que convierte a Shrek en un producto que se olvida a la media hora de abandonar la sala. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Ocean's 13"![]() Puede que a la inmensa mayoría de sus seguidores les cueste aceptarlo, pero el cine de Steven Soderbergh no es que sea el triunfo de la forma sobre el fondo: es, sencillamente, La Forma. El problema es que, muchas veces, esa Forma, intachable y virtuosa, se pone al servicio de pretextos fútiles y se cree dotada de un fondo trascendente: ahí tenemos, por ejemplo, la repugnante "Traffic" (2000), la suicida "Full Frontal" (2002), la plomiza "Solaris" (2002), la manierista "El Buen Alemán" (2006)... Quizá por eso me guste tanto la trilogía de Danny Ocean, que ya en la segunda parte puso las cartas sobre la mesa de manera espectacular y nos demostró que a ella, como a las dos primeras películas de McG, conceptos como la verosimilitud narrativa o los árboles que no dejan ver el bosque le son completamente indiferentes. "Ocean's 13", la entrega más reciente de la única saga cinematográfica que establece lo que se va a considerar cool durante los próximos años, no es tan radical y descreída como la anterior, pero tampoco supone un paso atrás: los que odiaron "Ocean's Twelve" (2004) son recompensados con el escenario original y una completa ausencia de personajes haciéndose pasar por los actores que los interpretan (al menos, no de forma explícita), pero la estructura de flashbacks dentro de flashbacks con la que Soderbergh ameniza la entrada de Eddie Izzard en el juego o los tres minutos musicales que puntúan el clímax siguen acreditando a la saga como una modalidad sorprendetemente experimental de mainstream. En un verano lleno de tricuelas (es la palabra clave de la temporada) que aspiran a poner el broche de oro a una saga excesivamente ambiciosa, es un alivio ver cómo "Ocean's 13" simplemente utiliza su condición de tercera parte para ahorrarse las presentaciones de unos personajes a los que ya conocemos a la perfección. Además, al estilo de "A Hard Day's Night" (1964), todos y cada uno de los miembros del grupo tienen su momento de gloria, aunque George Clooney se encargue de dejar muy claro por qué la película lleva su nombre en un antológico cara a cara final con Al Pacino (esa referencia a Sinatra...). Al encenderse las luces, uno se da cuenta de que acaba de ver algo muy parecido, ética y estéticamente, a los fuegos de artificio que (casi) cierran la película, pero es que precisamente esa era la intención: "Ocean's 13" es diversión veraniega adulta y con clase, pero diversión veraniega al fin y al cabo. Quien quiera más, ahí tiene el resto de la filmografía de su director... Que le aproveche, pero: a) tampoco va a encontrar nada muy diferente (si acaso, algo más pedante y camuflado de lo que no es); y b) yo me quedo con sus fuegos artificiales. VEREDICTO: Refrescante y estilosa, esta tricuela cumple las expectativas y se confirma como el primer gran blockbuster de la temporada. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Piratas del Caribe: En el Fin del Mundo"
VEREDICTO: Un tsunami de barroquismo digital en las que las partes acaban sumando más que el farragoso todo. Excesiva y algo confusa, pero de un modo inexplicablemente divertido. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: "Spider-Man 3"![]() "Spider-Man 2" (2004), con su encomiable agilidad narrativa y su coreográfico sentido de la maravilla, logró que los fans de "Evil Dead" aceptárarmos (no sin cierta resignación) que un director perfectamente capacitado para facturar la saga superheroica más frenética y alocada de la historia optase por filmar en su lugar la más canónica y correcta. Da rabia pensar lo que hubiera hecho Sam Raimi con este personaje a finales de los 80, antes de que su cine se sumiera en el estado de amuermamiento que experimentó a partir de "Un plan sencillo" (1998). Con todo, el díptico arácnido contenía momentos puntuales (el clímax de la primera entrega, el nacimiento del Doctor Octopus) en los que se dejaba entrever el Raimi de antes, momentos que arrojaban cierta esperanza sobre el hecho de que la tercera parte fuera a afrontar uno de los pasajes más extraños de la biografía de Spider-Man: su encuentro con el simbionte, y la posterior gestación del über-villano Venom. "Spider-Man 3" debería haber sido un catálogo de excentricidades, un encadenado de momentos cumbre. La mala noticia es que no lo es. La peor noticia es que ni siquiera lo intenta. Se podrían rellenar dos posts con los motivos por los que "Spider-Man 3" resulta la entrega más decepcionante de la saga, pero centrémonos en los errores de base y dejemos a un lado los reproches de fan puntilloso (que los hay, y en abundancia). Para empezar, ni Raimi ni sus guionistas parecen tener claro el tipo de película que quieren contar: no se puede pretender introducir un tono oscuro y adulto en la vida de Peter Parker si, al mismo tiempo, hay un personaje que pierde la memoria a corto plazo tras recibir un golpe en la cabeza. La tan publicitada visita al reverso tenebroso del héroe se traduce básicamente en un montaje a ritmo de swing, una pelea laboral, dos flirteos inocentes con el sexo opuesto y un cambio de peinado. En otras palabras: en "Spider-Man 3" hay oscuridad, pero nunca pensamos que sería la clase de oscuridad que podemos ver en una secuela directa al DVD de una reciente película de animación digital. Cimentada sobre tamaño desatino, no es de extrañar que a esta película le cueste más ponerse en pie que a un hombre de arena: la trama avanza a trompicones, se atasca, titubea, se vuelve farragosa y (impredonable en una película de superhéroes) resulta tan insípida y aburrida como los registros de Tobey Maguire, Kirsten Dunst y James Franco, que protagonizan un triángulo amoroso tan aberrante como mal contado. Así las cosas, uno se pasa la proyección deseando que llegue la siguiente secuencia de acción (el único territorio donde Raimi parece sentirse cómodo, aunque no sabemos si todo el mérito es suyo o del departamento de efectos especiales), atesorando los cameos de Stan Lee y Bruce Campbell, indignándose ante una Gwen Stacy que se ha convertido en mera excusa argumental y preguntándose si el festival de despropósitos que tiene lugar en la última bovina es parte de una broma elaborada o, simplemente, producto de la desidia de un Raimi que ya solo se preocupa por entregar una superproducción que recupere su coste durante el primer fin de semana. Rematada por el peor plano final jamás visto en una peli de superhéroes, "Spider-Man 3" es tan espectacular como poco memorable, tan aparatosa como (en el fondo) inofensiva. VEREDICTO: Tras tocar el cielo con su segunda parte, la saga aráncnida cae en picado con una de las películas más desangeladas e impersonales de Sam Raimi. Dos cameos y tres secuencias de acción espectaculares no son suficientes para una entrega final que se piensa épica, pero que termina resultando insatisfactoria. TERMÓMETRO: Blockbusters '07: Intro
Amigos y vecinos, se avecina otra vez ESA época del año. La época en la que los cinéfagos nos resarcimos de todas las invernales salas de arte y ensayo que hemos estado visitando durante todo el año, y nos metemos a un multicines a ver robots. Gigantes. Extraterrestres. Midiéndose el lomo. El calidad digital. ¡Ya está aquí la Temporada de Blockbuster Veraniego! ¡Y vaya temporada! Este año, Hollywood parece haber tirado la casa por la ventana (también lo parecía el año pasado, pero esta vez es aún más grande) en lo que se refiere a emociones cinéfagas: superhéroes, Michael Bay, piratas, Homer Simpson, Pixar, ogros verdes, Harry Potter, Las Vegas, John McClane... Como ya viene siendo habitual en esta casa, todos y cada uno de los taquillazos que se estrenen en los próximos cuatro meses serán convenientemente analizados (tanto por un servidor como por vosotros, comentaristas) y sometidos, a finales de agosto, a un severo juicio en forma de gala de premios. El año pasado ganó Jack Sparrow, pero... ¿conseguirá hacerlo también esta vez? Esa es solo una de las muchas preguntas que irán teniendo respuesta en esta sección a lo largo de la primavera/verano. Para empezar, vayamos calentando motores con un repaso a los principales aspirantes al título de Blockbuster '07. Dado que suelo ser bastante poco fiable en lo que a predicciones cinematográficas se refiere (aposté dinero a que Beyoncé ganaba el Oscar este año, y ni siquiera fue nominada), he solicitado la inestimable ayuda de iGod (la forma más sencilla de tener línea directa con Dios), que aquí actuará como oráculo particular. Sin más dilación, empecemos: * Spider-Man 3 (4 de mayo): Abrimos fuego con una de las muchas terceras partes que tendremos oportunidad de ver a lo largo del verano (2007 es el año de las trilogías que se acaban). Sam Raimi intentará arrebatarle a "Piratas del Caribe" el título de película más taquillera de la historia con su última aproximación al superhéroe arácnido, que esta vez tendrá que hacer frente a una triple amenaza exterior (Sandman-Venom-Duende Verde 2.0) y a otra interior. Y todo ello sin tener en cuenta su tormentosa vida sentimental... Es posible que sea la entrega más ambiciosa y adulta de la saga, pero también es la que más posibilidades tiene de romper a los fans. Creedme. La he visto. Termómetro divino: "¿Cómo quieres que Yo sepa si Spider-Man ganará a Jack Sparrow en la batalla por las taquillas?". * Piratas del Caribe: El Fin del Mundo (23 de mayo): Los detalles aún siguen guardados en un cofre con quince candados, pero el secretismo que Jerry Bruckheimer le he impuesto a todo el equipo de su tercera aventura pirata no impide que sepamos: a) que esta película-mamut se abrirá con una espectacular misión de rescate en tierras orientales; b) que el capitán Jack (Johnny Depp) no pasará mucho tiempo dentro del estómago del kraken; c) que Barbossa va a volver a robar la función; y d) que las batallas y duelos a espada van a ser todo lo épicas que se le suponen a un final de trilogía por todo lo alto. Además, existe la posibilidad de que los piratas más carismáticos de los siete mares formen un supergrupo: por ahora, los confirmados son Sparrow, Barbossa, Feng (Chow Yun-fat) y el padre de Sparrow (cameo de Keith Richards). Esperemos que se reúnan para algo más que para cantar "Do They Know It's Christmaaaaaarrrr?". Termómetro divino: "¿Que si Me gustan los loros? Me gustan las mascotas. Me gustan de verdad las fiestas". * Ocean's 13 (8 de junio): Una vuelta a los orígenes para los chicos de Danny Ocean (George Clooney), que han decidido volver a reunirse una última vez para pasárselo en grande. De nuevo, Las Vegas será testigo de otra clase magistral de coolismo, en la que Steven Soderbergh ha cumplido uno de sus sueños: trabajar con Al Pacino, quien encarnará a un magnate del juego sin escrúpulos que se la juega al personaje de Elliott Gould. Un momento... ¿No pasó algo muy parecido en la primera? Sí, pero esta vez, Andy García está del lado de Ocean. Todo apunta a que será otra película para ver, disfrutar y pretender que somos esos tíos durante las siguientes dos semanas. Termómetro divino: "Nunca he estado en Las Vegas. ¿Podrías decirme dónde se encuentra?". * Shrek Tercero (22 de junio): En verano de 2004, las segundas partes de "Shrek" y "Spider-Man" libraron una espectacular batalla que se saldó con recaudaciones millonarias en todo el globo. Tres años después, el ogro verde de DreamWorks vuelve a plantarle cara al Hombre Araña. ¿Sus armas? El mismo reparto de voces que encumbró las dos entregas anteriores (con especial atención a Antonio Banderas, cuyo Gato con Botas robó la función la última vez) y un argumento multirreferencial en el que Shrek se encontrará con un imberbe Rey Arturo (Justin Timberlake), Asno (Eddie Murphy) se convertirá sin querer en la Dama del Lago y Fiona (Cameron Diaz) organizará un ejército de chicas peleonas para defender Far, Far Away de un posible golpe de estado. Además, Jeffrey Katzenberg asegura que es la entrega más adulta y dramática de la serie. Auch. Termómetro divino: "Aún no he visto "Shrek 2". ¿Qué tal está?". * Transformers (6 de julio): La primera gran película veraniega que no es una secuela, pero que aspira a tener muchas, muchas secuelas. "Transformers" es, ante todo, el inicio de una franquicia con grandes posibilidades de futuro, pero también cuenta con algo que todas esas tricuelas (es una palabra) con las que compite por llevarse el gato al agua no tienen: el factor nostalgia. Es cierto que la última película de Michael Bay tuvo resultados casi desastrosos en taquilla, pero dejémonos de datos económicos y vayamos a lo que realmente importa: la emoción y el espectáculo, que se prometen generosos. Si lo reducimos todo a su esencia, Spielberg y Bay producen una película basada en una popular línea de juguetes de los años 80. ¿Qué puede ir mal? Termóetro divino: "En ocasiones, todos nosotros podemos ser más de lo que se ve a simple vista". * Harry Potter y la Orden del Fénix (13 de julio): Una semana antes de que salga a la venta (en su idioma original, claro) la séptima y última entrega de la monumental saga de J.K. Rowling, los fans podremos abrir boca con un aperitivo más que suculento. Aunque "La Orden del Fénix" sea casi unánimemente considerada como la menos efectiva de la serie, hay posibilidades de que su paso a la gran pantalla sea más beneficioso que perjudicial: sus responsables tienen la oportunidad de quitar toda la paja que abultaba el original y darle una estructura mucho más compacta y dinámica. Si no, siempre nos quedará el final: una batalla colosal entre la Orden del Fénix y un grupo de mortífagos que culmina, de manera espectacular, con el primer (y único) duelo que veremos entre Dumbledore y Voldemort. Y es que pueden meter la pata en cuestiones de guión o en la historia de amor (¡Harry triunfa! ¡Por fin!), pero como fastidien el duelo final... Termómetro divino: "No sé si Harry Potter llegará hasta la tercera base. Pregúntame por Mel Gibson". * Los Simpsons: La Película (27 de julio): Si tenemos que ser sinceros, nadie en su sano juicio pensaba que algún día se llegaría a estrenar una película de "Los Simpsons". Demasiadas expectativas, demasiado ambicioso, las últimas temporadas no molan, estas cosas nunca funcionan... Nos equivocábamos: con algunos los mejores cerebros que han pasado por la serie (Matt Groening, Al Jean, James L. Brooks, Jon Swarztelden, Al Jean...) uniendo sus fuerzas en el guión y un trailer de lo más prometedor, "The Simpsons Movie" puede ser la película que todo entusiasta de la serie ha soñado alguna vez, el super-episodio definitivo. Esperemos que, por lo menos, sirva para acallar a los que no dejan de decir que las últimas temporadas han perdido su... Oh, ya sabéis a lo que me refiero. Termómetro divino: "Springfield es difícil de encontrar. Deja que piense dónde está". * Ratatouille (3 de agosto): El Tío de la Tienda de Cómics se encargaría de subrayar lo irónico que resulta que Brad Bird, uno de los nombres más importantes en la historia de "Los Simpsons", vaya a competir con sus antiguos colegas en la lucha por el título de Mejor Película Animada del Verano. En principio, Bird parte con una ligera desventaja: "Ratatouille" es el proyecto que más quebraderos de cabeza la ha dado a Pixar, con un primer director que abandonó a los pocos meses y un Bird que se tuvo que hacer cargo de todo justo después de acabar con "Los Increíbles". No obstante, John Lasseter afirma que no tenemos nada que temer, ya que considera que su nueva producción es, sencillamente, una de las mejores historias que Pixar ha contado jamás. Esperemos que podamos salir del cine exclamando "Magnifique!". Termómetro divino: "¿Que si soy un buen chef? Depende de tu definición de bueno...". * Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (10 de agosto): Marvelita, si se te indigesta "Spider-Man 3", la solución parece estar muy clara: una nueva visita al Edificio Baxter, cuyos inquilinos ya nos alegraron la vida hace dos veranos con su mezcla de sentido de la maravilla, distancia irónica y diversión pura. En esta segunda parte, la Superfamilia se enfrenta a una amenaza extraterrestre con la forma de un surfista de plata y la voz de Laurence Fishburne, además de tener que lidiar con el retorno de una cara (metálica) conocida y el posible fin de toda vida orgánica sobre la faz de la Tierra. No está mal, ¿verdad? Ah, en cuanto a lo del fin del mundo, aún no hay nada claro: Ioan Gruffudd (Reed Richards) ha dicho que no veremos a Galactus en esta entrega, pero tanto el director Tim Story como Jessica Alba (Sue Storm) nos aseguran que su cabezón se dejará ver durante el último tercio. A mí, personalmente, ya me ganaron en el trailer, cuando sacaron a La Cosa llorando en la boda. Termómetro divino: "¿Quién o qué es Galactus?". * El Ultimatum de Bourne (17 de agosto): Todo el que babeara ante el James Bond de "Casino Royale" debería hacerlo (babear) sin olvidarse de que Jason Bourne estuvo antes. En efecto, Matt Damon fue el primero en demostrar que los agentes secretos seguían siendo relevantes en un mundo post 11-S y en un entorno que acababa siendo cool de puro hiperrealista. La tercera parte (¡otra!) de sus aventuras comenzará algunos meses antes del plano final de "The Bourne Supremacy", lo que originará una conga estructural que nos llevará de Moscú a Nueva York, pasando por Madrid, Marruecos y otras localizaciones imprevisibles. Por supuesto, daremos por sentado que habrá una persecución automovilística, una buena química entre Damon y Paddy Considine (que interpreta a un periodista que tiene la clave sobre la verdadera identidad de nuestro hombre) y algún que otro sicario implacable. Al timón, un Paul Greengrass recién salido del anti-blockbuster que nos brindó la temporada pasada ("United 93"). Termómetro divino: "No sé cuál es el ultimatum de Bourne". Hasta aquí la lista parcial de los estrenos del verano, a la espera de saber qué pasa al final con "La Jungla 4.0" (¿junio? ¿Agosto? ¿Septiembre?) y de si al final decido añadir otros títulos ("Sigo como Dios" es uno de los que acabarán entrando). Una cosa es segura: iGod no volverá a colaborar en esta sección nunca más. Palabra. Blockbusters '06: Entrega de premios
Bienvenidos a la IIª edición de los Premios Blockbuster, que en esta ocasión se celebra en la piscina del complejo de apartamentos The Cove (Filadelfia). Gracias a todos por votar, no gorreneéis demasiado los canapés, no os paséis con los martinis y, por favor, avisad al encargado de mantenimiento si veis algo raro en la hierba. MEJOR GUIÓN: M. Night Shyamalan, por "La Joven del Agua" Parece que a los lectores les gusta escuchar las historias para dormir del director de "El protegido", pero la competición ha sido muy dura: el guión de "La Joven del Agua" (seis votos) se las ha tenido que ver con rivales de la talla de Ricky Bobby e Ethan Hunt, cuyos libretos obtuvieron cada uno cuatro votos. Menos suerte han tenido los chicos de Pixar (cuyo elaboradísimo guión de "Cars" solo ha conseguido tres puntos) y los responsables de devolver a la vida a Superman (que se han tenido que conformar con dos). Al final, la originalidad de Shyamalan ha podido con todo (y con todos). MEJOR ACTRIZ: Bryce Dallas Howard, por "La Joven del Agua" A veces, el riesgo da buenos frutos: la hija de Ron Howard tenía el papel más complicado de todas las nominadas (era la única que no hacía de novia del héroe o malvada superpoderosa), y los lectores han sabido premiar su valentía con ocho votos como ocho soles. Por su parte, Keira Knightley ha visto cómo el hecho de haber sido premiada como Miss Blockbuster '06 ha mermado sus posibilidades de ser tomada en serio como actriz: sus cinco puntos saben a poco, sobre todo si tenemos en cuenta que partía como favorita. Detrás de ella llegan Framke Janssen (con tres puntos), Ana de la Reguera y Kate Bosworth (con un punto cada una). MEJOR ACTOR: Will Ferrell, por "Pasado de vueltas" Uno tiene serias posibilidades de ganar cuando interpreta a un personaje cuyo lema vital es: Si no eres el primero, eres el último. Esta actitud tan positiva (y tan ultracompetitiva) de Ricky Bobby le ha valido a Will Ferrell el galardón a Mejor Actor, aunque sería más correcto decir que ha arrasado la categoría: El Hombre ha logrado once votos, que es lo que, según su colega Carl Naughton Jr., pasa cuando hay dos números uno. El huracán Ferrell ha dejado sin puntos a Tom Cruise (es que ahora está de moda odiarlo) y a Liev Schreiber (que está saliendo con Naomi Watts y, por tanto, también hay que odiarlo), mientras que Paul Giamatti se confirma como el único que puede mirarle a la cara, gracias a sus bien merecidos cinco puntos. El monólogo de I think she might be an angel frente al monólogo de I wake up every morning and I piss excelence: ¿puede haber dos papeles más opuestos? MEJOR PERSONAJE: Jack Sparrow (Johnny Depp), por "Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto" Estaba cantado: es el personaje más carismático y reconocible del cine de los últimos cinco años, una creación brillante que combina la comicidad pura de Buster Keaton o el Coyote con los tics de Keith Richards y la inimitable intensidad de su único creador, Johnny Depp. El capitán Jack y sus trece votos le pasan la mano por la cara a Lex Luthor (tres míseros puntos), Doc Hudson (dos votos de nada), Lobezno (un único simpatizante) y Silas (que no se ha comido n-a-d-a). Decir que Sparrow ha triunfado sería faltar a la verdad: este pirata excéntrico se ha merendado a sus rivales como si de un kraken hambriento se tratase. Como para no salir en la tercera entrega... MEJOR PELEA: Jack Sparrow vs. Will Turner vs. James Norrigton, por "Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto" Categoría en la que está presente el nombre de Jack Sparrow, categoría que gana Jack Sparrow. Lo cierto es que la pelea de espadas entre estos tres corsarios es todo un tour de force visual que merece cada uno de los once votos que ha logrado, sobre todo si tenemos en cuenta que aquí hasta el número de luchadores era mayor que en el caso de los otros nominados. Por cierto, ¿qué tal les fue a ellos? Pues, la verdad, no muy bien: Nacho y Ramsés consiguieron tres votos, Ricky y Jean otros tres, Xavier y Fénix lograron la simpatía de dos lectores y el dúo Hunt-Davian se fue a casa con las manos vacías (lo dicho: está de moda odiar a Tom Cruise). El año que viene, esperad ver a dos Transformers en lo más alto de esta categoría (¡toma predicción!). MEJOR DIRECTOR: M. Night Shyamalan, por "La Joven del Agua" A ver si os ibais a creer que el capitán Jack es el único con derecho a hacer doblete: Shyamalan se ha llevado, como el que no quiere la cosa, los dos premios a los que optaba. Y con toda la tranquilidad del mundo. La libérrima, arriesgadísima puesta en escena de "La Joven del Agua" (más propia de una peli de arte y ensayo que de un taquillazo veraniego) ha podido con la calculadamente espectacular misión (imposible) de JJ Abrams, superándola por siete puntos a cinco. Bryan Singer y sus tres puntos se les han acercado, pero nada nos puede quitar de la cabeza que "Superman Returns" ha sido el bluff del verano. Para terminar, Brett Ratner obtiene dos puntos por su epopeya mutante y los lectores exigen la jubilación anticipada de Wolfgang Petersen, que no ha convencido a nadie con su "Poseidón". MEJOR PELÍCULA: Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto, Cars y La Joven del Agua Ya tenemos podio, y no podía ser más vistoso: un pirata (que, con sus catorce puntos, se gana el título de Película del Verano en este blog), un coche de carreras (ocho puntos) y una narf (otros ocho puntos). Casi a punto de lograrlo ha estado "Pasado de vueltas", que se ha quedado a un punto de igualar los resultados de "Cars" y "La Joven del Agua" (se hubiera subido al podio si Ricky Bobby no se hubiese puesto a correr por la pista a tres metros de la meta, mientras se quitaba el traje y gritaba que estaba en llamas). El resto de las nominadas han acabado de este modo: "Superman Returns" ha logrado cinco puntos (muy mal para una peli que, hace unos pocos meses, era el caballo ganador), "X-Men: La Decisión Final" se ha hecho con cuatro, "M:i:III" recaudó tres votos y "Super Nacho" cuenta solamente con dos forofos incondicionales. Por último, ha sido un largo y cálido verano para "El código Da Vinci", "La Profecía" y "Poseidón", que conforman el podio de perdedoras al no haber sido capaces de ganarse el corazón de ningún espectador. De modo que ya podéis empezar a lanzar objetos contundentes. Y, de este modo, esta sección cierra sus puertas hasta el año que viene. Enhorabuena a todos los premiados, muchas gracias a los lectores por haber hecho esto posible con sus votos y nos volveremos a ver cuando vuelvan a poner el aire acondicionado en los cines. Es decir, cuando Optimus Prime, Homer Simpson, Silver Surfer, Gwen Stacy y la profesora Umbridge nos hagan una visita. Bueno, y Jack Sparrow. Otra vez. Blockbusters '06: Las votaciones
Los días de ir al cine en pantalones cortos y con el aire acondicionado a tope se acaban, de modo que ya es el momento de hacer balance. ¿Qué podemos decir de la ya casi finalizada Temporada del Blockbuster 2006? Para empezar, tendríamos que dar gracias por su diversidad: a la previsible ración de secuelas, adaptaciones y derivados se le han unido algunos proyectos tan arriesgados o innovadores como pueden ser "La Joven del Agua" o "Nacho Libre". Es posible que el nivel no haya sido el mismo del año pasado (uno de los veranos cinematográficos más satisfactorios que se recuerdan), pero ha habido grandes hallazgos, grandes toneladas de diversión y, especialmente en el caso de "Piratas del Caribe 2" y "Pasado de vueltas", grandes recaudaciones. Se podría pedir más, pero también nos podrían haber dado mucho menos. Ahora llega el momento de saber vuestra opinión. ¿Qué piensas tú, lector? ¿Se merecía Jack Sparrow tanto éxito? ¿Crees que "El código Da Vinci" no era tan mala como la pintó la crítica en su momento? ¿Opinas que el fiasco económico de "Poseidón" lo fue también artístico? ¿Te gustó Nacho más que Ricky Bobby? ¿Crees que Bryan Singer no debió abandonar jamás la saga mutante? ¿Sabes cuál es exactamente la razón por la que Superman utiliza sus poderes mesiánicos para pasear por el aire a ex-novias en lugar de para acabar con el hambre en el mundo? Si es así, ahora es tu momento: desde este momento, se abren las urnas para los PREMIOS BLOCKBUSTER 2006, en los que vosotros y sólo vosotros tenéis la última palabra. Votad a vuestros favoritos en las distintas categorías a través de los comentarios de este post: es un único nombre por categoría excepto en la última, donde tenéis que votar a tres películas. Las votaciones se cerrarán el sábado 2 de septiembre, día en el que ya tendremos ganadores (y perdedores, a los que trataremos sin clemencia alguna). Como siempre, recordad que este post lo hacéis vosotros, porque vosotros sois "El Emperador de los Helados". MEJOR GUIÓN
MEJOR ACTRIZ
MEJOR ACTOR
MEJOR PERSONAJE
MEJOR PELEA
MEJOR DIRECTOR
MEJOR PELÍCULA (Elegir tres)
¡Muchas gracias por participar! Blockbusters '06: "La Joven del Agua"
Hay muchas razones por las que "La Joven del Agua" es, para mí, el blockbuster más importante, necesario y poderoso del verano, pero intentaré limitar este post a las tres principales. Por supuesto, pongamos desde ya la ¡¡¡ALETRA DE SPOILERS!!!, porque es imposible hablar de esta película sin arruinársela al que aún no se haya sumergido en ella. a) Desafíos: M. Night Shyamalan se propuso este proyecto como un reto personal a todos los niveles, un auténtico desafío para un autor que hace ya mucho tiempo que renunció a tomar el camino fácil que se abrió ante sus ojos tras "El sexto sentido" (1999). Improvisar una narración sobre la naturaleza misma de la narración ya hubiera supuesto una proeza considerable, pero a uno le de la sensación de que el director parece estar poniéndoselo todo más difícil a cada plano: "La Joven del Agua" es la prueba de fuego de la que cualquier autor de ficción intentaría escapar como alma que lleva el Diablo, una ruta suicida (y alucinada) que no tiene marcha atrás. El espectador también deberá pasar por algo parecido: todo el que se atreva a seguir a Shyamalan hasta el final (hasta las últimas consecuencias) de esta conmovedora cinta habrá sumado un nuevo semi-dios a su galería de cineastas favoritos, pero es comprensible que muchos seguidores suyos le abandonen a mitad del trayecto. b) Blockbusters de autor: "La Joven del Agua" es, ante todo, la prueba de que aún es posible concebir una película veraniega de autor entre tanta franquicia insustancial. Sería injusto quedarse sólo con que el último trabajo del director de "Señales" (2002) representa la cuota de rareza y heterodoxia de la cartelera estival, porque esto es mucho más: un blockbuster personalísimo, casi confesional, pero que es capaz de ofrecerle al espectador una forma inédita de espectáculo que nada tiene que ver con la repetición de fórmulas ya desgastadas. Los que se indignan ante el hecho de que Shyamalan interprete el personaje del escritor (y posible redentor del género humano) es que no han entendido nada en absoluto: como el Fellini que no paraba de diseccionarse ante la cámara, como el Charlie Kaufman que se escribió a sí mismo en el guión de "Adaptation." (2002), el Shyamalan de "La Joven del Agua" está interpretando su papel de contador de historias en una película llena de simbólos y juegos metalingüísticos. Es posible que al espectador medio de multisalas o al crítico pedante les parezca un acto de vanidad, pero es que "La Joven del Agua" no es una película para ninguno de los dos. "La Joven del Agua" es una película para soñadores. c) Cuentos de hadas: Los críticos norteamericanos (más interesados, por alguna razón, en vapulear a Shyamalan que en profundizar en su película) han dicho que el principal problema de "La Joven del Agua" es su indecisión a la hora de encontrar su público: ¿es un cuento de hadas para niños o un cuento de hadas para adultos? Y yo me pregunto: ¿existe alguna diferencia? Esta debía haber sido la primera película de Shyamalan con el sello de Disney (y no de ninguna filial) en los créditos, pero los ejecutivos de la productora, más interesados en los balances de ventas que en los cuentos de hadas, no entendieron el guión (ahí tienes una metáfora más, Night). Como los más grandes clásicos del género, este es un cuento de hadas para niños que, al igual que la también sobresaliente "Monster House" (2006), no renuncia a incorporar ese terror cotidiano que forma parte fundamental de la infancia; y, también, es un cuento de hadas para adultos que quieran creer que aún puede quedar sitio para la magia (y para la esperanza) en este mundo de mierda. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: Es el "8 1/2" de M. Night Shyamalan. Lo cual significa que es absolutamente esencial para los amantes de su cine, pero el resto de espectadores sólo encontrará aquí munición para fusilar a su autor. VEREDICTO: Blockbusters 06: "Super Nacho" y "Pasado de vueltas"![]() Regla número uno de la comedia moderna: en la era del Frat Pack, el director rara vez es la estrella. Con Billy Wilder cada vez más lejos en la memoria y Woody Allen cada vez más cómodo en el drama ("Match Point" vs. "Un final made in Hollywood"), los autores de la comedia del siglo XXI no son los directores, sino los cómicos. En unos tiempos en los que el nombre de Ben Stiller (o de Will Ferrell) basta para elevar una película de bajo presupuesto a lo más alto de la taquilla norteamericana, el director se tiene que convertir en el mejor cómplice del protagonista, en un ayudante cuyo papel en la producción debe ser fundamental, pero invisible. El problema es que no todos los directores se encuentran cómodos en ese papel. Tomemos como ejemplo a Jared Hess, la última revelación de la anti-comedia independiente: con "Napoleon Dynamite" (2004) consiguió una obra de culto que le convirtió en la nueva estrella de la pandilla (post) indie estadounidense, además de asegurarle un futuro relativamente estable en la industria. Su siguiente paso fue el más lógico, pero también es más arriesgado: pasarse al mainstream de la mano de Jack Black significa renunciar a parte de tu personalidad si quieres que las cosas funcionen, y Hess no parecía muy dispuesto a hacerlo. El resultado es "Nacho Libre", una película en la que las intenciones del director y las de la estrella van absolutamente desincronizadas. Hess le quiere imprimir a esta historia de luchadores y frailes un estilo visual tremendamente elaborado que no suma, sino resta, sobre todo cuando de lo que se trata de es poder apreciar la comicidad física, rudimentaria de un Jack Black en estado de gracia. En otras palabras: el creador de "Napoleon" cree estar rodando arte y ensayo, cuando en realidad debería haber rodado un homenaje puro y honesto a la serie B mexicana. De todas formas, las ansias de lucimiento estético de Hess no ahogan del todo el torrente cómico de Black: "Nacho Libre" tiene momentos realmente antológicos (el éxodo en la montaña, las canciones, el último combate), así que sería insensato que un fan del actor se la perdiera. "Nacho" es una película razonablemente divertida, pero da verdadera pena imaginar lo que hubiera sido de este guión y este reparto en manos de, por ejemplo, Richard Linklater, un director que sabe que los virtuosismos son inútiles cuando se trata de JB. Adam McKay, en cambio, no tiene ese afán de protagonismo que lastra la propuesta de Hess: sus años en la escudería del "Saturday Night Live" le han enseñado a mimar a sus actores con la cámara, sobre todo si se llaman Will Ferrell. La complicidad entre ambos es auténtica e inquebrantable, como se puede apreciar en la soberbia "Anchorman" (2004), su primer largometraje juntos. "Pasado de ¿QUÉ HAY DE BUENO?: Dos comedias deportivas esenciales para echarse unas risas veraniegas. No esperéis otro "Dodgeball" (ni otro "Anchorman"), aunque Rick Bobby tiene más posibilidades de dejar huella que Nacho. VEREDICTO NACHO LIBRE: VEREDICTO PASADO DE VUELTAS: Blockbusters '06: "Piratas del Caribe: El cofre del hombre muerto"![]() El primer "Piratas del Caribe" consiguió, seguramente sin proponérselo, una proeza: crear una suerte de mitología de síntesis a partir de los más dispares elementos (la atracción de Disneyworld en la que se basaba, el cine de piratas, el fantastique, la trilogía galáctica) sin que el resultado fuera un aberrante monstruo de Frankenstein, sino un todo coherente, excéntrico e irresistiblemente divertido. El capitán Jack Sparrow era la perfecta metonimia de la película: descreído y excesivo, pero, por alguna razón, también adorable. Para la Disney, una secuela de este superéxito era el paso más lógico, pero la magia posmoderna de "Piratas" parecía más fruto del azar que de la calculada primera entrega de una trilogía. En otras palabras: Gore Verbinski tuvo la suerte de sacar algo inolvidable de tan arriesgado material una vez, pero no parecía probable que aquello se volviera a repetir. La primera media hora de "El cofre del hombre muerto" parece confirmar nuestros mayores temores: el arranque de esta secuela es tan desangelado que el espectador no puede hacer otra cosa que temerse lo peor. Nada le hubiera beneficiado más a Jack y los suyos que un cambio de guionistas, ya que la trama ideada por Ted Elliot y Terry Rossio era uno de los indudables puntos débiles de la primera parte. No obstante, los productores no han querido arriesgar nada y han vuelto a contratar a la pareja, que parece trabajar sobre la base de que todo el mundo conoce el original como la palma de su mano y, por tanto, se permiten el lujo de rescatar personajes anodinos que ya habíamos olvidado y juegan la carta de la autorreferencialidad hasta desgastarla. Además, resulta curioso que una película que no para de mirarse en el espejo de "El Imperio contraataca" (hasta el extremo de incorporar samplers durante buena parte del tercer acto) haya descuidado uno de los aspectos que hicieron único al film de Irvin Kershner: la sensación de unidad que transmitían todos los personajes, que incluso lleva al protagonista a abandonar su destino para ayudar a sus amigos. Aquí, en cambio, cada uno parece ir por su lado, por lo que la reunión de los viejos amigos (ya muy avanzado el metraje) resulta forzada y algo anticlimática. El sentido de la maravilla de "La maldición de la Perla Negra" ha dejado paso a la rutina y los anodinos trucos de guión. Y justo cuando pensabas que este navío se iba a hundir, aquí llega Jack. El capitán ha perdido definitivamente su capacidad para sorprender, pero ha ganado algo muy valioso: el reconocimiento, esa agradable sensación que nos lleva a vibrar cuando salen en la pantalla personajes como James Bond o Darth Vader. Sparrow ya pertenece a esa categoría, y "El cofre del hombre muerto" sirve para enriquecer su poder icónico: desde un par de secuencias de acción en las que homenajea al mismo tiempo a Buster Keaton y al Coyote, Johnny Depp consigue que volvamos a enamorarnos de su antihéroe. No es el único acierto en una película donde las partes suman más que el irregular todo: el barco de Davy Jones (asombroso Bill Nighy) es una de las cumbres del barroquismo digital, el personaje de Naomie Harris es una delicia para todos los fans de la saga "Monkey Island", Stellan Skarsgård consigue que nos creamos el patetismo de Bill Turner y los últimos veinte minutos son un encadenado de momentos climáticos que recupera (¡por fin!) el espíritu del original. "El cofre del muerto" acaba tan alto que casi nos hace olvidar los defectos de un guión exageradamente largo y farragoso, amén de dejarnos en la retina un plano final que eleva sobremanera nuestras expectativas de cara a la tercera entrega. Aunque sepamos de antemano que, seguramente, volveremos a chocar contra el arrecife del desengaño cuando tengamos oportunidad de verla. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: En sus mejores momentos es sensacional, pero a cada acierto le sigue un error de igual embergadura. Es de esperar que la tercera parte consiga llevar esta trilogía zozobrante a buen puerto... o, por el contraio, la hunda definitivamente. VEREDICTO: Blockbusters '06: Miss y Mister Blockbuster 2006Y la ganadora del título Miss Blockbuster 2006 es... Keira Knightley.
En caso de que a alguien le quedara alguna duda de quién es (sin discusión) la estrella cinematográfica de 2006, Keira Knightley ha ganado OTRO premio. Con dos películas de la talla de "Domino" y "Piratas del Caribe: El cofre del muerto" alegrándonos el verano, a nadie le cabe la menor duda de que esta rosa inglesa se merece su galardón. Sin duda, la corona de Miss BB '06 es todo un highlight en la carrera de Keira, tan prestigioso como su nominación al Oscar o aquella portada de "Vanity Fair". Y el ganador del título Mister Blockbuster 2006 es... Jack Black.
Frat packer, padre reciente, miembro del autoproclamado mejor grupo de rock de la historia y ahora también ganador de un concurso de belleza. ¿Cuánto más tendremos que esperar hasta que JB culmine su plan para la dominación mundial? Con proyectos tan interesantes como "Tenacious D in: The Pick of Destiny" y "Master of Space and Time" en el horizonte, para que ya queda muy poco para que todos nos arrodillemos ante el protagonista de "Nacho Libre". Y lo haremos con mucho gusto. Blockbusters '06: Miss y Mister BlockbusterLo siento, este día tenía que llegar. El concurso es sencillo: vota al actor o actriz que más te esté haciendo sudar este verano. Si te gustan las chicas, tienes a una mujer pirata, a una intrépida periodista, a una extraña sirena o a una modelo-barra-cazarrecompensas. Si te gustan los chicos, tienes a un malote con esqueleto de adamantium, a un extraterrestre con mallas, a un superagente cienciólogo o a un corsario excéntrico. No sé por qué, pero me da que va a haber muchos más votos en la categoría de Miss... MISS BLOCKBUSTER 2006 1) Keira Knightley ("Domino", "Piratas del Caribe: El cofre del muerto"):
2) Michelle Monaghan ("M:i:III"):
3) Bryce Dallas Howard ("La Joven del Agua"):
4) Kate Bosworth ("Superman Returns"):
5) Audrey Tautou ("El código Da Vinci"):
6) Halle Berry ("X-Men: La Decisión Final"):
MISTER BLOCKBUSTER 2006 1) Brandon Routh ("Superman Returns"):
2) Johnny Depp ("Piratas del Caribe: El cofre del muerto"):
3) Tom Cruise ("M:i:III"):
4) Hugh Jackman ("X-Men: La Decisión Final"):
5) Jack Black ("Nacho Libre"):
6) Orlando Bloom ("Piratas del Caribe: El cofre del muerto"):
Las bases son: a) dos votos por persona; b) los dos votos pueden ser en la misma categoría o uno en cada una; y c) se vota en los comentarios de este post. Pues eso. Blockbusters '06: "Poseidón"![]() En "El Día de Mañana" (2004), la otra película catastrófica protagonizada por Emmy Rossum, el director Roland Emmerich desperdiciaba la primera media hora de metraje para presentarnos a un grupo de gente que nunca iba a conseguir importarnos lo más mínimo. En este espectacular pero definitivamente insustancial remake de "La aventura del Poseidón" (1972), Wolfgang Petersen le dedica una corta secuencia de presentación a cada uno de sus personajes antes de que la ola gigante ponga el trasatlántico patas arriba: sus supervivientes se rigen por los mismos clichés a los que el espectador posmoderno se acostumbró hace tiempo, por lo que ya no es necesaria una larga calma antes de la tempestad. Esto no deja de ser un síntoma de lo mucho que han cambiado las cosas en sólo dos años: tras un desastre como el del Katrina y en una sociedad tan en continuo estado de alerta como la nuestra, los espectadores desean que el cine de catástrofes vaya al grano, que les muestre la catártica destrucción en pantalla gigante y calidad digital. En "Poseidón", la catástrofe en sí misma (abstracta, amoral, feroz, terriblemente bella a su manera) es la verdadera protagonista de la función: los personajes han pasado a ser daños colaterales con líneas de diálogo. En su apartado técnico, "Poseidón" es una de las películas más deslumbrantes del verano: empieza con un virtuoso plano-secuencia digital alrededor del barco y contiene algunos momentos tan apabullantes que son capaces de cortarle la respiración a toda la platea (el hundimiento de la sala de baile, la crisis en el hueco del ascensor, la cascada de gasolina en la sala principal). Además, la secuencia en la que los supervivientes se quedan atrapados en un respiradero redefine el concepto de claustrofobia. Dicho esto, uno no puede dejar de pensar que los responsables de este remake han arriesgado más bien poco: al igual que ocurre con las nuevas (y casi clónicas) versiones de "La profecía" y "Las colinas tienen ojos", parece que este clásico de los 70 también puede servir para hablarnos de nuestro presente sin necesidad de introducir excesivos cambios en la trama. Cada uno puede descubrir en este blockbuster el subtexto que quiera: desde una ácida parábola de la sociedad post 11-S hasta un alegato conservador, "Poseidón" invita como pocas otras cintas a buscarle los tres pies al gato, aunque yo creo que las intenciones de Petersen eran mucho más simples que todo eso. El director alemán ha hecho una película muy acorde con los tiempos que corren, aunque su propuesta está muy lejos de la radicalidad de la inminente "Vuelo 93", la película de catástrofes más desoladora, brutal y apocalíptica jamás rodada. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: Es directa, divertida e intensa durante los cien minutos que dura, pero ni siquiera se plantea el hecho de dejar huella. Aún así, es posible que, sin saberlo, sea una de las primeras manifestaciones de una nueva forma de entender cine catastrófico. VEREDICTO: Blockbusters '06: "Superman Returns"![]() Los ídolos de la infancia son muy poco fiables. Primero te roban el corazón, luego se vuelven predecibles, más tarde pasan a ser repetitivos y, finalmente, te decepcionan. Estas cuatro fases del desengaño son las mismas por las que pasó la generación de Bryan Singer con la saga cinematográfica de Superman: desde una primera película en la que creyeron que un hombre podía volar hasta una última en la que se le veían descaradamente los cables, el Hombre de Acero cinematográfico encandiló a millones de niños en 1978, sólo para fallarles casi una década después. No obstante, hay una cosa mucho más peligrosa y traicionera que los ídolos de la infancia: la nostalgia desatada, que puede ser la más letal de las kryptonitas cuando un megalómano de nuevo cuño como Singer se dispone a rescatar a su héroe del olvido cinéfago. Desde unos títulos de crédito que reproducen digitalmente la estética, la música y hasta al actor principal de la película de Richard Donner, "Superman Returns" es uno de los blockbusters más nostálgicos que vamos a ver jamás. El principal problema de esta película es que parte de la (discutible) base de que la mejor manera de plasmar a Superman en la gran pantalla es reproducir lo que alguien hizo hace varias décadas: "Superman Returns" no es, como su propio título indica, una reformulación del héroe (un Begins), sino una secuela-remake del original. Parece como si Singer hubiera decidio cambiar el pasado y darle a su Superman la secuela que nunca tuvo, o la secuela que a él le hubiese gustado que tuviera. Al estar constantemente bajo el peso de una película estrenada hace casi treinta años, este Superman no vuela libre, sino con un grillete gigantesco en la pierna. La gran pregunta es: ¿consigue "Superman Returns" superar sus limitaciones autoimpuestas y levantar el vuelo? Y la respuesta, si somos justos, es que sí: con unas secuencias de acción de impecable belleza y un reparto que consigue trascender el arquetipo para componer unos personajes creíbles a la vez que candorosos (pienso especialmente en Kevin Spacey y Parker Posey, un duo de villanos que logra robar la función), es posible que estemos ante una de los blockbusters más completos de la temporada, aunque queda bastante lejos del espectáculo mesmérico que nos prometieron. Además, Singer se permite el lujo de jugar a ser Spielberg e introduce algo muy parecido a un discurso en el último tramo del film, donde las metáforas nada sutiles y un arriesgado, revelador anticlímax abren todo un universo de posibilidades inéditas de cara a la ineludible secuela. Al final, "Superman Returns" no es una película muy diferente del "Hulk" de Ang Lee: un loable intento de realizar una peli de superhéroes con discurso autoral por parte de un artesano que nunca llegará a ser autor. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: Como el acontecimiento cinematográfico del año, es una decepción abrumadora. Pero como película de superhéroes, "Superman Returns" es más espectacular, equilibrada y sorprendente que la última entrega de la Patrulla X. De todos modos, resulta frustrante que Singer sea incapaz de deshacerse de la herencia de Richard Donner hasta bien avanzado el tercer acto. VEREDICTO: Blockbusters '06: "Cars"
En "¿Quién engañó a Roger Rabbit?" (1988), el malvado Juez Doom tenía un plan de alto poder metafórico: pretendía derribar la ciudad de Dibullywood (singular Arcadia animada donde Betty Boop se daba la mano con Campanilla) para construir una monstruosa autopista sobre los cadáveres de sus alegres habitantes. "Cars", la última producción del mejor estudio de animación de todos los tiempos, parte de la base de que esa autopista ya se construyó. Y, además, hace mucho tiempo. Así, los habitantes de Radiator Springs serían los últimos supervivientes de ese Dibullywood del alma en el que los personajes animados tenían algo muy parecido a un corazón bajo su lujosa carrocería. Que John Lasseter despliegue un virtuosismo digital sin precedentes para hablarnos del esplendoroso pasado artesanal de los dibus no debería resultar una contradicción, ya que Pixar aprendió hace tiempo lo que sus coches acaban aprendiendo al final de esta sensacional cinta: que la nostalgia no debe cegarnos, sino ayudarnos a llegar hasta el infinito y más allá. Con un pie puesto en el legendario pasado del medio y otro en el (con todo) esperanzador futuro, "Cars" es la película de animación del año. No obstante, la de arriba es sólo una de las múltiples lecturas que se pueden extraer de esta riquísima, prácticamente inagotable película: desde una reivindicación de la Ruta 66 como paraíso perdido del automovilismo norteamericano hasta una netamente pixariana celebración de la amistad (Lasseter es la ÚNICA persona viva que puede extraer toneladas de emoción de un ser inanimado diciéndole a otro que lo ha elegido como mejor amigo), pasando por un auténtico y simbólico relevo generacional, en el que Owen Wilson recibe el testigo de un Paul Newman que, posiblemente, haya puesto aquí la coda perfecta a una carrera irrepetible. Soy consciente de que muchos de los que consideran que los personajes de "Cars" son inexpresivos me colgarán por esa frase, pero, para mí, estos coches son mucho más que unos ojos y una boca que se mueven: al comenzar el tercer acto, uno se da cuenta de que realmente le importan. Y eso, amigos y vecinos, no es nada fácil de conseguir. Es posible que Lightning McQueen no tenga la fuerza icónica de Woody o Flick, pero está a años luz de cualquiera de los (supuestamente) muy expresivos animalitos de "Vecinos invasores". "Cars" resulta una experiencia enmudecedora, tanto a nivel visual como narrativo. Desde una secuencia de apertura que pisa fondo como si de un blockbuster de acción se tratase (pensad en Tony Scott dirigiendo una peli de dibujos) hasta un epílogo que continene algún que otro regalo oculto para los fans del estudio, el último trabajo de Lasseter es una más que digna nueva entrega del ya impresionante canon de la Pixar. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: Demasiado para un único visonado. Al dotar de vida (y de alma) a unas máquinas que en otras manos se hubieran convertido en meros vehículos para chistes posmodernos, Lasseter se sitúa un paso más cerca de convertirse en el nuevo Walt Disney. VEREDICTO: Blockbusters '06: ¡El mundial de posters! (Y el ganador es...)![]() Superman Returns 9 - Nacho Libre 15 Como veis, la cosa está muy clara: Nacho ha ganado por goleada el Mundial de Pósters 2006, dejando claro que nadie (ni siquiera un superhombre) puede superar a Jack Black con mallas, botas y una capa. Su fina parodia de la clásica pose superheroica ha podido contra un cartel que, precisamente, tiene su mejor baza en la clásica pose superheroica: sin duda, todo un acierto por parte de los responsables de la película de luchas del verano. En la foto, podéis comprobar cómo Nacho se ha puesto sus mejores galas para recoger su merecido trofeo al mejor póster del verano. Ahora, permitídme que ejerza un poco de aguafiestas. Nadie duda de la superioridad de "Nacho Libre" en lo que a carteles promocionales se refiere (echad un vistazo al resto aquí), pero es posible que estos nos hayan destripado ya lo mejor de la película. Una cosa en la que parecen coincidir casi todos los críticos norteamericanos es en que el director Jared Hess confía demasiado en que la simple imagen de Jack Black con mallas es suficiente para llevar a buen puerto su comedia. Y ahora que ya estamos hartos de ver esa imagen en todos los pósters y anuncios de la película, el factor sorpresa se ha perdido irremediablemente. Ojalá me equivoque y "Nacho Libre" sea una gran película, pero la escasez de gags que sufren todos los trailers hace que me tema lo peor. Nunca podremos olvidar la sonrisa que se nos puso cuando vimos por primera vez el póster ganador, pero... ¿conseguirá la película estar a su altura? Blockbusters '06: ¡El mundial de posters! (Final)Bien, pues el gran día ha llegado. Los dos llevan capa roja, pero no tienen muchas más cosas en común (salvo, quizás, el hecho de haber triturado a todos los rivales con los que se han ido cruzando). Basta ya de palabrería: Superman contra Nacho. A muerte.
VS.
Ya puedes votar por tu favorito, y recuerda que el viernes que viene descubriremos qué película tiene el mejor cartel del verano. Blockbusters '06: ¡El mundial de posters! (Semifinales)Hoy, los cuatro mejores carteles (o los cuatro más votados) se enfrentan en un duelo a muerte para estar un paso más cerca de la gloria. La semana que viene, la final. La semana que viene de la semana que viene, julio.
1) La clásica y diáfana definición de la frase duelo de titanes. Tras vencer a "Alatriste" por 14 votos a 10, Poseidón sale dispuesto a pasar por encima de quien sea para llegar a la final. El problema es que su rival no es otro que el superhéroe más importante de todos los tiempos, que ya demostró su poderío frente a "Corrupción en Miami" en los cuartos de final (11-16). Superman Returns puede caer ante la majestuosidad del trasatlántico al revés, pero no conviene olvidar que Supes sería capaz de salvar a todos los tripulantes en menos cinco minutos y que, por tanto, Wolfgang Petersen se quedaría sin película.
2) Dos auténticos pesos pesados se enfrentan en este crucial encuentro: por un lado, Nacho Libre, que mandó al hospital a "La Profecía" tras un demoledor 22-4; por otro, La Joven del Agua, que despedazó a "Cars" con unos contundentes 17 votos (frente a los ocho de los chicos de Lasseter). Pero, ¿qué ocurre cuándo dos gigantes chocan? Los grandes favoritos, frente a frente. Recuerda que ya puedes dejar tus votos en los comentarios de este post. ¡Muchas gracias por mantener vivo este Mundial! Blockbusters '06: ¡El mundial de posters! (Cuartos de final)¡Más rápido y eficaz que el Mundial de fútbol! Tras una primera ronda bastante animada, los ganadores pasan directamente a cuartos y los perdedores se van a casa (aunque Ricky Bobby ha pedido un recuento de votos). De todos modos, los carteles rechazados aún pueden tener una oportunidad de ganar algo: en los foros de Tepasmas están organizando un anti-Mundial para elegir al peor poster de este verano, una idea genial que (grrr...) desearía que se me hubiera ocurrido a mí. Y ahora, sin más dilación, vamos allá:
1) Poseidón demuestra que no hay nada como un buen concepto que, además, esté bien ejecutado: su idea de colocar el nombre del barco al revés (la película va exactamente de eso) le ha garantizado el acceso a cuartos. Hasta el capitán Alatriste parece no poder quitarle los ojos de encima, aunque tampoco conviene olvidar que él tiene: a) mucha elegancia; y b) una espada.
2) Esto sí que es un partido de final. La pareja entrenada por Michael Mann se las ve contra un auténtico galáctico (de hecho, no es de este planeta) en un duelo de poses: los primeros planos azulados de Corrupción en Miami frente al plano aéreo (más bien estratosférico) de Superman Returns. O, si lo preferís, barba de cuatro días vs. paquete disimulado.
3) Si esto fuera un combate de lucha libre, Jack Black tendría todas las de perder: poco importanta que su Nacho Libre lleve ya el traje y la capa, porque lo más probable es que Damien le obligara a asfixiarse con las cuerdas del ring. La Profecía ya ha ganado a "Scary Movie 4" (otra comedia), de modo que no debemos subestimar el poder de un buen remake satánico.
4) La Joven del Agua deja claro que en este Mundial también hay sitio para las chicas, algo que también demuestra la Porsche Sally Carrera, que aparece en segunda línea del concurrido cartel de Cars. Lo cierto es que este partido tiene pinta de llegar a los penalties: ambos posters hacen gala de un barroquismo que te obliga a mirarlos durante varios minutos para poder apreciar todos y cada uno sus detalles. En otras palabras: ¡El tiqui-taca, Salinas! Podéis votar ya mismo por vuestros ganadores en los comentarios de este post. Muchísimas gracias por seguir participando en esto: nos vemos el viernes que viene en la semifinal. Blockbusters '06: "La Profecía"![]() Grabada a fuego en la memoria cinéfaga de los muchos tiernos infantes que vimos "La profecía" (1976) por televisión, la decapitación por lámina de cristal que sufría el fotógrafo encarnado por David Warner es, aún hoy, una de las cumbres del terror cinematográfico. John Moore, director de este diabólico remake, parece haber entendido muy bien que el secreto de aquella memorable secuencia no se encontraba tanto en las múltiples repeticiones de la jugada con las que nos torturó Richard Donner (que también), sino en el factor sorpresa: así, cuando el espectador está esperando que el fotógrafo de esta nueva "Profecía" (un estupendo David Thewlis) se encuentre cara a cara con un cristal muy afilado, Moore rechaza la obviedad y nos asombra con una decapitación completamente nueva (que no conviene revelar, claro). Precisamente en esos detalles reside el secreto del éxito de una película que corría el riesgo de convertirse en otro remake caligráfico y olvidable: a diferencia del "Psycho" de Gus Van Sant, "La Profecía" no se empeña en reproducir plano a plano los momentos más memorables del original, sino en intentar introducir pequeñas novedades que, aún sin desmarcarla del todo de su modelo, resultan estimulantes hasta para el fan más acérrimo. Además, Moore (cuya capacidad para rodar remakes con poderío ya se dejaba ver en la estimable "El vuelo del Fénix") se permite estirar al máximo las secuencias de muertes, jugando de manera muy perversa con la complicidad de un espectador que ya sabe lo que va a ocurrir... y que, además, está ansioso por que ocurra. Así las cosas, "La Profecía" es una película que no nos cuenta absolutamente nada nuevo y sin la que todos nosotros podríamos haber pasado perfectamente, pero que proporciona al espectador acalorado un par de horas de sana diversión satánica, con un formidable estilo visual y un reparto extremadamente eficaz, en el que brilla con luz propia esa angelical Mia Farrow convertida en una perra de Satán. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: Tan insustancial como un incendio forestal en mitad del Apocalipsis, pero más competente y disfrutable que todas las secuelas del original juntas. VEREDICTO: Blockbusters '06: ¡El mundial de posters!La (segunda) competición más excitante del verano ya está aquí: se trata de la Blockbuster Poster World Cup 2006, un acontecimiento único... ¡y "El Emperador de los Helados" tiene la exclusiva mundial! Como podéis ver, la mecánica es sencilla: las imágenes promocionales más estimulantes del cine veraniego se enfrentan entre sí para alcanzar la gloria, es decir, la Copa Blockbuster '06 a la Excelencia en el Campo del Diseño Gráfico (me gustan los nombres largos). Por supuesto, TÚ eres el que decides quién pasa a la siguiente ronda: vota por tus carteles preferidos en los comentarios de este post y siéntete parte del equipo ganador. De modo que damos por empezada la PRIMERA RONDA, en la que los claros favoritos tendrán que vérselas con los que están aquí gracias a la repesca. Como esto va mucho más rápido que el Mundial de fútbol, la semana que viene ya celebraremos los cuartos de final, en los que el ganador del Grupo A se enfrentará al ganador del Grupo B, y así sucesivamente. Recordad que de lo que se trata es de valorar la calidad del poster (y no la de la película a la que promociona), que es un juego de 90 minutos, que hay dos mitades, etc...
GRUPO A: El partido inaugural es un duelo de titanes muy acuático. Los bucaneros de Piratas del Caribe: El cofre del muerto repiten el esquema que les llevó a la gloria en la temporada 2003 (cabezas flotantes, galeones en apuros, logotipo de la calavera), mientras que Poseidón introduce un concepto revolucionario (¡el título de la película está al revés!), que puede que le ayude a suplir el hecho de no contar con estrellas de mirada tan estimulante como Keira (si te gustan las chicas) o Johnny y Orly (si te gustan los chicos).
GRUPO B: Las dos grandes adaptaciones literarias del verano, codo con codo. La elegancia de Viggo Mortensen frente a un fondo velazqueño se las tiene que ver con las caras de preocupación de Tom Hanks y Audrey Tautou, que parecen asustados ante el poderío de Alatriste. No obstante, El código Da Vinci es el Brasil de esta competición, así que quién sabe.
GRUPO C: Puede que ambas empezaran como series de televisión, pero tanto M:i:III como Corrupción en Miami se han ganado con creces el título de blockbusters de impresión. ¿Podrá la pose de superestrella de Tom Cruise con la elegancia cool de unos Colin Farrell y Jamie Foxx con gafas de sol y mucha actitud?
GRUPO D: Batalla de superhéroes: los chicos de Charles Xavier apuestan por un esquema 5-3-1 con Lobezno en la delantera, mientras que Supes sorprende con un 1-1-1-1 (él jugará en TODAS las posiciones). X-Men: La decisión final tiene un buen número de estrellas con superpoderes, pero no está claro hasta qué punto podrán con la icónica imagen de Superman Returns flotando sobre el planeta.
GRUPO E: Los dos galácticos de la comedia veraniega se presentan con los carteles más graciosos de la competición. Nacho Libre lo tiene fácil (Jack Black con mallas es gracioso, y encima esa pose es inolvidable), pero no debería subestimar al Will Ferrell de Talladega Nights, sobre todo porque esconde la tagline más ingeniosa del verano. Y eso, como diría Brian Fantana, el 60% de las veces funciona... todas las veces.
GRUPO F: La Profecía cuenta con el atractivo de su fecha de estreno y el mal rollo que transmite Damien en un columpio (por no hablar del perro), mientras que Scary Movie 4 repite la fórmula de éxito de las anteriores entregas: referencias visuales a los grandes éxitos del cine de terror + una tagline paródica + una tía buena (en este caso, Carmen Electra). ¿Absorberá el huracán satírico de "SM" al terror ultraserio del remake satánico?
GRUPO G: Pixar, los reyes de la animación infográfica, se enfrentan a los aspirantes de Dreamworks en este previsible duelo. El escaso carisma del poster de Vecinos invasores no parece tener mucho que hacer contra la soberbia y detalladísima imagen promocional que nos han regalado los responsables de Cars. De todos modos, uno nunca sabe cómo va a acabar un partido hasta que el árbitro pita por última vez...
GRUPO H: Un clásico encuentro de David contra Goliat. Las dos producciones high concept de la temporada no pordían tener carteles más distintos: mientras que La Joven del Agua apuesta por la saturación y el horror vacui, Snakes on a Plane se marca un cartel sobrio que sabe que menos es más. Aunque no siempre: Shyamalan acierta al colocar a su estrella en primera línea, mientras que los responsables de "SoaP" nos niegan la oportunidad de ver a Sam Jackson agarrando una boa por la cabeza. Ya puedes votar por tus favoritos en los comentarios de este post. El viernes que viene, veremos quién ha llegado a los cuartos de final. ¡Hasta entonces! Blockbusters '06: "X-Men: La Decisión Final"![]() Lo creáis o no, yo fui al cine sin otra intención que obtener una generosa ración de diversión insensata mientras devoraba palomitas y disfrutaba del aire acondicionado de la sala. Es decir, que no esperaba ver una obra maestra que sirviera de broche de oro para la trilogía, ni tampoco una patochada que hundiera en el fango el (discreto) legado de Bryan Singer. Lo que esperaba de "X-3", en suma, era una secuela razonablemente espectacular e increíblemenete divertida, sin pretensiones ni voluntad épica. A continuación intentaré explicar por qué, aún habiendo cumplido todas estas expectativas, la película de Brett Ratner me resulta, mal que me pese, tan insatisfactoria como el coitus interruptus. Vaya por delante mi reconocimiento a la labor del director: Ratner no es, ni mucho menos, el patán que podríamos haber sospechado tras ver "El Dragón Rojo", sino un muy competente artesano que sabe manejar un blockbuster de esta envergadura sin que los nostálgicos de Singer se sientan estafados. Además, su planificación de las peleas y demás escenas de acción es increíble: basta con contemplar el intenso duelo telequinético en la casa de los Grey para comprobar que este tipo sabe dirigir. Y sabe, además, de lo que está hablando: en "X-Men: La Decisión Final" se percibe más conocimiento de causa (Ratner es claramente un fan de los cómics) y amor por los personajes que en la etapa Singer, lo cual podría convertirse en la gran virtud de la cinta... si no fuera porque, de hecho, es su insoslayable talón de Aquiles. Me explico: Ratner quiere a sus personajes, pero el problema es que en esta tercera parte hay MUCHOS personajes. Demasiados. Así, el guión de Simon Kinberg y Zack Penn intenta abarcar tantas subtramas, tantos conflictos personales y tantas evoluciones dramáticas que el conjunto queda increíblemente descompensado, mucho más si tenemos en cuenta las exigencias de las estrellas (y por estrellas quiero decir Halle Berry) para aumentar innecesariamente la presencia de sus personajes en pantalla. De este modo, los nuevos mutantes tienen un papel meramente testimonial (por ejemplo, Kitty y Ángel, desaprovechados hasta extremos ridículos), incapaces de encajar en la ambiciosa, desproporcionada trama que sus responsables quieren comprimir en menos de dos horas. Sólo realizadores como Peter Jackson serían capaces de llevar a buen puerto tal multiplicación de personajes y localizaciones, y Ratner (por muy buena mano que tenga) no es Peter Jackson. "X-3" es un blockbuster algo esquizofrénico: no sabe muy bien si quiere ser el último y climático capítulo de una calculada trilogía o, simplemente, una secuela pura, sencilla y muy ruidosa. Es en esta indecisión donde radican los mayores fallos de la película: por ejemplo, Ratner consigue una secuencia maravillosa cuando rueda la relocalización del Golden Gate, pero la remata con una batalla final carente de carisma y de desenlace precipitado. El nuevo director tampoco es capaz de corregir los grandes errores de las películas de Singer: Cíclope sigue siendo un pelele completamente inútil (¿por qué el cine ha tratado tan mal a este sensacional personaje?), la atracción de Tormenta hacia Lobezno sigue sin hacerse explícita, los destellos de humor mutante siguen quedando sepultados bajo la gravedad del discurso, la relación Jean-Logan sigue estando increíblemente desaprovechada (y eso que aquí culmina)... "X-Men: La Decisión Final" tiene varios alicientes para convertirse en un más que digno placer culpable, pero el fan de los cómics siempre tendrá la incómoda sensación de que la Patrulla X cinematográfica (la de las tres entregas) prefiere la moderación a los excesos: imaginad lo que hubiera sido esta película si Ratner y los suyos hubieran rodado, tal cual, la serie "El don", de Whedon y Cassady. Imaginad al extraterrestre Ord y a la señorita Frost. Imaginad que hubiesen profundizado un poco más en Coloso y Kitty. Imaginad los cameos de Nick Furia y Lockheed. Imaginad. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: No es, de ningún modo, un desastre cinematográfico, pero la tercera peli mutante tampoco llega a ser la catarsis de diversión veraniega que uno se esperaba. La saga de Fénix ya era lo suficientemente ambiciosa sin la superpoblación mutante ni la multiplicación de subtramas que incorporan los guionistas, aunque también es cierto que Ratner consigue ofrecernos algunas de las escenas de acción más espectaculares que vamos a ver en todo el verano. VEREDICTO: Blockbusters '06: "El código Da Vinci"![]() El best-seller y el blockbuster son dos realidades que han estado unidas desde el mismísimo origen de la segunda, es decir, desde "Tiburón" (1975). Ambos están elaborados a partir de recetas ultrasecretas para conquistar al mayor número posible de público, pero eso no significa necesariamente que se dirigan sólo al paladar medio: las sagas de Harry Potter y "Star Wars" son ejemplos diáfanos de superventas elaborados con rigor y buen gusto. En cambio, "El código Da Vinci" (la novela) tenía más de artefacto diseñado para hacer saltar la banca que de literatura de calidad, pero ejemplificaba muy bien la relación de dependencia que une al best-seller y al taquillazo: su frenético estilo literario evidenciaba que Dan Brown estaba, a todos los efectos, escribiendo un blockbuster. Así, la adaptación al cine de este éxito editorial con base de folletín se presentaba como una de las operaciones más sencillas (y más lógicas) que podía desarrollar un estudio para arrasar las taquillas veraniegas. Es difícil saber qué es exactamente lo que ha salido mal en "El código Da Vinci", la película. El libro de Brown no era (ni de lejos) una gran novela, pero al menos sabía captar la atención del espectador desde el primer párrafo, obligándole a pasar páginas de modo frenético. En otras palabras: el libro, al menos, era divertido. Sin embargo, la película de Ron Howard es uno de los blockbusters más aburridos de las últimas décadas: sin acción, sin humor, sin intriga, sin alma. Todo (desde la dirección, el guión, la puesta en escena y los actores) es tan rutinario e impersonal que parece más propio de un telefilm de sobremesa que de un supuesto acontecimiento cinematográfico. Howard se ha limitado a rodar la película que contentaría al público norteamericano que nunca va al cine: no corre ni un sólo riesgo, asegurándose de ilustrar las interminables explicaciones de la trama con flashbacks intrascendentes y de que los personajes franceses sean arquetipos fácilmente reconocibles. Ni siquiera su contenido (supuestamente) incendiario es capaz de impresionar a un espectador que, después de hora y media de mecánicas resoluciones de enigmas, es muy probable que desconecte por completo. Sólo Ian McKellen es capaz de estar a la altura de las expectativas, además de ser el único que parece divertirse en medio la ridícula solemnidad del conjunto. La unanimidad de la crítica está más que justificada: "El código Da Vinci" es un desacierto histórico. ¿QUÉ HAY DE BUENO?: Qbsb t7s tjñd3spt, nvz qpdp. "2m dpejhp Eb Wjñdj" 5t vñ cmvgg e8 qspqpsdjpñ1t cjcmjdbt, vñ cmpdlcvtu6s u6ejptp rv4 tvtujuvz9 2m 4tq7dubdvmp qps vñ 5yd1tp e3 ejbmphpt z vñb wbdvb d2s8npñjpsjebe. 9wjubs b upeb dptub. VEREDICTO: Blockbusters '06: "Misión: Imposible III"![]() Es posible que esto suene a tópico, pero J.J. Abrams aceptó una misión imposible al embarcarse en este proyecto. Como si el reto de llevar a buen puerto la tercera entrega de la franquicia preferida de la mayor estrella del planeta no fuera suficiente, el cerebro detrás de "Alias" tuvo que poner fin a un caótico proceso de pre-producción, enfretarse a un drástico recorte de presupuesto y lidiar con un protagonista/productor cuyo ego parecía estar completamente fuera de control. En otras palabras, demasiado para un debutante. La pregunta es: ¿ha logrado Abrams salir airoso de semejante desafío? Con una media hora central casi impecable y un impresionante control del suspense, "Misión: Imposible III" es una de las cintas de acción más sólidas y vertiginosas de los últimos tiempos: secuencias como la del secuestro en El Vaticano o el rescate en la autopista son auténticas descargas de adrenalina para una platea enmudecida. No obstante, Abrams no ha conseguido lo que sus predecesores Brian De Palma y John Woo sí lograron: imprimir su sello personal en el aparatoso vehículo de lucimiento de Tom Cruise. Así, es cierto que "M:i:III" potencia más el papel del equipo de espías que la segunda parte (que, no lo olvidemos, estaba más cerca del cine de superhéroes), pero esto sigue siendo El Show de Tom. El astro siempre ha gustado de reflejar su vida privada en el espejo amplificador de la ficción, y la tercera entrega de su saga no es una excepción: al igual que "Sr. y Sra. Smith", "Misión Imposible: 3" es una suerte de blockbuster confesional, o un taquillazo autobiográfico. Uno no puede evitar acordarse de Katie Holmes cuando contempla las (involuntariamente) cómicas escenas románticas, ni trazar paralelismos entre la situación de Ethan Hunt y la del actor que lo interpreta. No obstante, si el espectador sabe aceptar ese peaje, la película sabrá recompensarle con momentos de oro puro y un villano (Philip Seymour Hoffman) al que podemos temer y odiar de verdad. Abrams, al que ya han bautizado como el nuevo Alfred Hitchcock, ha superado esta misión imposible con nota, pero el resultado está lejos de ser su "Con la muerte en los talones". ¿QUÉ HAY DE BUENO?: En sus peores momentos, es "Mentiras arriesgadas" sin la ironía. Pero un puñado de espléndidas secuencias de acción y una puesta en escena tremendamente audaz convierten a "M:i:III" en una película de espías muy por encima de la media. VEREDICTO*: * El sistema de puntuaciones va de 1 Indy (es decir, una completa y total pérdida de tiempo) hasta 5 (es decir, un clásico moderno que hay que correr a ver). Indy es, por supuesto, la metonimia del mejor blockbuster veraniego de la Historia de la humanidad. Blockbusters '06: A modo de trailer
Es posible que no os hayáis dado cuenta, pero la semana que viene empieza el verano. En materia cinematográfica, claro, porque no sé si os habéis fijado en lo mucho que esta tardando en llegar el calor este año... Sea como sea, el estreno el próximo viernes de M:i:III (o, si lo preferís, de la tercera parte de "Misión: Imposible") marca el inicio de la Temporada del Blockbuster, esa época del año en la que los cines se empiezan a llenar de películas más grandes que la vida misma y suben la temperatura del aire acondicionado hasta niveles insensatos. Como el que esto escribe considera alta cocina lo que otros tachan de fast food para multisalas, vuestro blog volverá a inaugurar el próximo fin de semana una sección consagrada a pasar lista a todos los taquillazos que se vayan estrenando a lo largo de los meses estivales. Es decir, lo mismo que ya hizo el año pasado... pero con algunas sorpresas, que ya se irán desvelando en su momento. Lo cierto es que este verano se presenta tan impresionante o más que el anterior, que contó con placeres del calibre de "La venganza de los Sith", "La Guerra de los Mundos" y (sí, lo voy a decir) "Los 4 Fantásticos". Justo cuando nos empecemos a reponer del bombazo de Cruise y Abrams llegará una de las películas más endiabladamente calculadas de la Historia, El código Da Vinci, un producto destinado a provocar polémica, suscitar comparaciones inútiles con la novela y arrasar las taquillas de todo el mundo globalizado. El mes de mayo acabará con X-Men: La decisión final, otra tercera parte con vocación épica y ganas de dividir a los fans como nunca antes lo había hecho una película de superhéroes (bueno, en realidad, como lo hacen todas las películas de superhéroes). Tras un mes tan cargado como mayo, es lógico que junio sea un poco más relajado: sólo la catastrófica (esperemos que en el buen sentido) Poseidón y la terrorífica (lo mismo digo) La Profecía nos arrastrarán al cine por esas fechas. No obstante, preparaos para julio, que empezará pisando a fondo con Cars y nos traerá la que es, sin duda, la película más esperada del verano, Superman Returns. Por su parte, agosto nos ofrecerá destinos turísticos tan interesantes como el Miami de Michael Mann (Corrupción en Miami), las islas caníbales de Johnny Depp (Piratas del Caribe: El cofre del muerto) y el universo de fantasía de M. Night Shyamalan (La Joven del Agua). Todo ello rematado, el 1 de septiembre, por una auténtica rareza: un blockbuster español que responde al nombre de Alatriste. Como podéis comprobar, el verano va a ser largo, caluroso y muy interesante. Además, una vez acabe, darán comienzo las votaciones para los segundos premios Blockbuster de "El Emperador de los Helados", aunque es posible que tengáis alguna oportunidad de colaborar en esta sección desde mucho antes. Con este panorama, ¿quién se va a quedar en casa viendo el mundial de fútbol? Blockbusters '05: El veredicto Puede que este haya sido un verano largo y caluroso, pero no hay duda de que el aire acondicionado de los multisalas nos lo ha hecho más llevadero. Aunque tampoco se puede negar que la calidad de las películas estrenadas ha estado bastante por encima de la media, o al menos eso se deduce de vuestras votaciones. Este blog está orgulloso de presentar a los flamantes ganadores del concurso más cinéfago del verano, no sin antes dar las gracias, por supuesto, a todos los que habéis votado. Gracias. Y ahora, sin más dilación, veamos lo que nos dejó la Temporada del Blockbuster 2005 (cada ganador va acompañado de un enlace curioso, así que pinchad sin miedo):1) MEJOR GUIÓN: Robert Rodríguez y Frank Miller, por "Sin City". No hay duda de que la mejor manera de llevar un cómic a la gran pantalla es no variar un ápice del mismo. Eso, al menos, es lo que se deduce de los once votos como once soles que le habéis dado al tandem Miller/Rodríguez (que, no obstante, escribieron un epílogo inédito para la película). Creo recordar que la fidelidad al original es tal que en los créditos de la película no figuran los nombres de los guionistas, pero lo cierto es que eso es lo de menos: cuando tienes tres historias tan sólidas como las que integran "Sin City", es casi un pecado no quitarte el sombrero ante ellas. El segundo libreto más votado ha sido el de "La venganza de los Sith", una auténtica pieza de orfebrería lucasiana que puso el broche de oro a una trilogía imprescindible y, consecuentemente, fue premiado con cuatro votos; mientras que David S. Goyer y su hiperrealista construcción de un mito superheróico se han llevado a casa dos puntos. Por último, ni la invasión alienígena de "La Guerra de los Mundos" ni los conflictos matrimoniales hiperbólicos de "Sr. y Sra. Smith" consigueron puntuar en esta categoría. 2) MEJORES EFECTOS ESPECIALES: "La Guerra de los Mundos". Está claro que el mayor reto del cine digital no está en crear realidades paralelas que sólo respondan a la imaginación de los cineastas, sino en integrar lo maravilloso en un entorno verosímil. Los siete votos obtenidos por la película de Spielberg parecen confirmar esta teoría: el universo fantástico de "La venganza de los Sith" (cuatro votos), el delirio colorista de "Charlie y la fábrica de chocolate" (tres votos), las moléculas inestables de "Los 4 Fantásticos" (un voto) y el espectáculo futurista de "La Isla" (cero votos) no consigueron impresionarnos más que esos inabarcables trípodes surgiendo de entre el asfalto y sembrando el caos a su paso. Por no hablar sus fulminantes rayos láser... 3) MEJOR ACTRIZ: Rosario Dawson, por "Sin City". Es una walkiria, es una guerrera y es vuestra actriz veraniega preferida: Rosario Dawson se convirtió en la sorprendente estrella de una película en la que, en principio, debían brillar más los personajes masculinos. Pero no tuvimos más que verla disparar dos ametralladoras a la vez para darnos cuenta de quién era la auténtica revelación de "Sin City". No obstante, los siete votos que ha logrado la Dawson se han visto seriamente amenazados por una intérprete infantil que, definitivamente, no es de este planeta: Dakota Fanning, cuyo papel en "La Guerra de los Mundos" le ha reportado cinco nada desdeñables votos y un futuro esplendoroso en esto del cine que, por ahora, no nos podemos ni imaginar. Lindsay Lohan (tres votos) y Jessica Alba (dos votos) también han visto recompensados sus trabajos veraniegos (un papel protagonista en una juerga pre-adolescente para la primera, y un doblete de iconos del cómic para la segunda). Sin embargo, nadie ha sido capaz de hacerle un huequecito en su corazón al entrañable clon que interpretaba Scarlett Johansson en "La Isla", confirmando que esta película está gafada. Definitivamente. 4) MEJOR ACTOR: Mickey Rourke, por "Sin City". Rourke es una auténtica fuerza de la naturaleza y uno de los más grandes actores de culto en activo, así que su premio parecía cantado. Lo que sorprende es el número de puntos que ha obtenido este caballero: nada menos que once amigos votantes se han postrado ante el semidios Mickey, la mayoría de ellos eligiendo también como mejor personaje a su inolvidable Marv. Muy por detrás le siguen Christian Bale y Johnny Depp, a los que ni siquiera el poder icónico de sus personajes les ha servido para derrocar al protagonista de "El corazón del ángel" de su trono de Rey del Verano. Los pobres Tom Cruise y Ewan McGregor, por su parte, no parecen gozar de un club de fans tan nutrido como el de Rourke. De hecho, no parece que tengan fans... 5) MEJOR PAREJA: Brad Pitt y Angelina Jolie, por "Sr. y Sra. Smith". Esto no debería pillar a nadie por sorpresa. Y es que no hace falta haber visto la recomendable película de Doug Liman para darse cuenta de que la química que hay entre estos dos astros es más que considerable: de hecho, parece haber más química fuera de la pantalla que dentro (todo lo contrario de lo que sucede con Katie Holmes y Tom Cruise, que por más que se empeñen no nos lo vamos a creer). Los cinco votos obtenidos por John y Jane Smith les confirman como el rey y la reina de este baile, dejando con las ganas a parejas tan prometedoras como Orlando Bloom y la hipnótica Eva Green, Lindsay Lohan y el bólido Herbie o Sean William Scott y Johnny Knoxville, que sólo consiguieron dos puntos cada una. Por su parte, Ewan McGregor y Scarlett Johansson se confirmaron como la pareja más indeseable del baile, relegados a un oscuro rincón de la sala y víctimas de los comentarios jocosos del resto de nominados: ni un mísero punto para este par de amantes clónicos y, definitivamente, aislados. 6) MEJOR PERSONAJE VERANIEGO: Marv (Mickey Rourke), por "Sin City". El tío Mickey vuelve a arrasar: su memorable Marv, de cara angulosa e imposible y maneras tremendamente brutales, ha cosechado nueve votos con la misma facilidad con la que atraviesa puertas de madera y parte cráneos de policías corruptos. Poco ha podido hacer el infantil y un tanto pusilánime Willy Wonka ante semejante mala bestia, aunque al final ha obtenido solo tres votos menos. ¡Ni siquiera La Cosa (dos votos) ha podido hacer nada contra el bueno de Marv! Por último, señalar que dos personajes tan icónicos como Daisy Duke y Anakin Skywalker no han logrado sumar un voto entre los dos: ¿es que acaso no queda nadie que sepa valorar en su justa medida una respiración metálica y unos minipantalones realmente mini? 7) MEJOR DIRECTOR: Tim Burton, por "Charlie y la fábrica de chocolate". Rodríguez y Miller no se lo han puesto nada fácil, pero al final un Tim Burton felizmente recuperado ha logrado hacerse con uno de los premios gordos. Su colorista y ultrapop versión de la obra capital de Roald Dahl ha sido premiada con siete votos, frente a los seis cosechados por los artífices de "Sin City". Atrás quedan las últimas obras del lujoso dúo Spielberg/Lucas, que han sido premiados con dos votos cada uno por, respectivamente, ponernos la carne de gallina con un ataque extraterrestre a gran escala y terminar su obra maestra en seis entregas. Ni que decir tiene que nadie ha querido sacar a bailar a la más fea, o sea, a Michael Bay. Cada vez nos preguntamos más cuál será el maldito secreto de "La Isla"... El secreto de su fracaso, claro. 8) MEJOR BLOCKBUSTER: "Charlie y la fábrica de chocolate", "Sin City" y "Batman Begins". Dos comic-movies y una adaptación de un clásico de la literatura infantil son las que, finalmente, se han subido al podio del Blockbuster estival. Y lo mejor de todo es que no hay primer puesto, ya que "Charlie" y "Sin City" han empatado a trece puntos, así que asumamos que en este blog somos todos un poco esquizofrénicos (no se pueden concebir dos películas más distintas) y celebremos su triunfo, junto con ese Batman que ha logrado recaudar unos discretos (en comparación con las dos gargantúas con las que comparte podio) seis puntos. El resto de las votaciones ha ido como sigue: tres puntos para "La Guerra de los Mundos", dos puntos para "Los 4 Fantásticos", dos puntos para "Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith", dos puntos para "La Isla" (¡menos mal que alguien reconoce las muchas bondades de esta peli!), un punto para "El Reino de los Cielos" y otro punto para "Sr. y Sra. Smith". Por último, parece ser que dos automóviles tan simpáticos y disfrutables como Herbie y el General Lee han sido enviados directamente al desguace: nada han podido hacer sus respectivos dueños para arañar un solo punto en la categoría final. Pues esto es todo, amigos. Esta sección de "El Emperador de los Helados" cierra hasta el próximo verano, donde nos encontraremos con (entre otros) Superman, Jack Sparrow, el Motorista Fantasma, Leonardo da Vinci y nuestros bienamados Transformers. ¡Hasta entonces! Blockbusters '05: Las votaciones Parece mentira, pero el verano ya se ha acabado (teóricamente, al menos). Y eso significa muchas cosas, pero aquí lo que nos interesa es el terreno puramente cinematográfico o, más concretamente, cinéfago. Porque hemos llegado al final de la Temporada del Blockbuster, una estación del año especialmente propicia para los que gustamos de la cerveza bien fría, las bolsas extragrandes de palomitas y las películas bigger than life. En mi opinión, este ha sido uno de los veranos cinéfagos más estimulantes de los que tengo recuerdo: hasta las películas que menos me han gustado ("El Reino de los Cielos", "Batman Begins") no han sido decepciones tremendas, sino más bien parciales. Este verano ha sido altamente positivo, sobre todo si lo comparamos con el anterior, en el que no dejamos de llevarnos batacazos (¿os acordáis de "Catwoman"? ¿Y de "Troya"? ¿¿Y de "Las Crónicas de Riddick"??). Es posible que los analistas del box office atribuyan la sorprendente caída veraniega a la mala calidad de las películas estrenadas, pero yo señalaría antes a la piratería que a Michael Bay.Pero ya está bien de leer mis necias valoraciones, amigo lector. Tras aguantarme un verano entero dando la tabarra con los taquillazos del demonio, ahora tú tienes la última palabra: desde este preciso instante, quedan inauguradas las votaciones para los Premios Blockbuster 2005 de "El Emperador de los Helados". A través de los comentarios de este post, los amigos/amigas y vecinos/vecinas de este blog podrán elegir su favorito entre los nominados en las distintas categorías. Las votaciones se cerrarán la mañana del jueves 1 de septiembre, y los resultados saldrán publicados en el post del día siguiente. Así que ya sabéis: dejad un comentario, por favor, porque vuestro voto puede ser decisivo. Recordad: este post lo hacéis vosotros, porque vosotros hacéis también este blog. Estos son los nominados: 1) MEJOR GUIÓN * George Lucas ("Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith") * Simon Kinberg ("Sr. y Sra. Smith") * Robert Rodríguez y Frank Miller ("Sin City") * David S. Goyer ("Batman Begins") * David Koepp y Josh Friedman ("La Guerra de los Mundos") 2) MEJORES EFECTOS ESPECIALES * "La Isla" * "Charlie y la fábrica de chocolate" * "La Guerra de los Mundos" * "Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith" * "Los 4 Fantásticos" 3) MEJOR ACTRIZ * Rosario Dawson ("Sin City") * Dakota Fanning ("La Guerra de los Mundos") * Scarlett Johansson ("La Isla") * Jessica Alba ("Sin City", "Los 4 Fantásticos") * Lindsay Lohan ("Herbie: A tope") 4) MEJOR ACTOR * Johnny Depp ("Charlie y la fábrica de chocolate") * Tom Cruise ("La Guerra de los Mundos") * Mickey Rourke ("Sin City") * Christian Bale ("Batman Begins") * Ewan McGregor ("La Isla") 5) MEJOR PAREJA * Johnny Knoxville y Sean Willian Scott ("Dos chalados y muchas curvas") * Brad Pitt y Angelina Jolie ("Sr. y Sra. Smith") * Lindsay Lohan y Herbie el Bólido Chiflado ("Herbie: A tope") * Ewan McGregor y Scarlett Johansson ("La Isla") * Orlando Bloom y Eva Green ("El Reino de los Cielos") 6) MEJOR PERSONAJE VERANIEGO * Marv (Mickey Rourke, "Sin City") * Anakin Skywalker / Darth Vader (Hayden Christiensen, "Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith") * Daisy Duke (Jessica Simpson, "Dos chalados y muchas curvas") * Willy Wonka (Johnny Depp, "Charlie y la fábrica de chocolate") * Ben Grimm / La Cosa (Michael Chiklis, "Los 4 Fantásticos") 7) MEJOR DIRECTOR * Michael Bay ("La Isla") * Steven Spielberg ("La Guerra de los Mundos") * George Lucas ("Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith") * Robert Rodríguez y Frank Miller ("Sin City") * Tim Burton ("Charlie y la fábrica de chocolate") 8) MEJOR BLOCKBUSTER * "Batman Begins" * "Charlie y la fábrica de chocolate" * "Los 4 Fantásticos" * "El Reino de los Cielos" * "Herbie: A tope" * "Sin City" * "Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith" * "La Isla" * "Dos chalados y muchas curvas" * "La Guerra de los Mundos" * "Sr. y Sra. Smith" NOTA: En las siete primeras categorías solo podréis escoger UNO de los cinco nominados. En la de "Mejor Blockbuster" hay que elegir TRES (ni uno más, ni uno menos). Os dejo también una foto de "Herbie", más que nada porque me da (sniff) que va a ser la gran perdedora... ¡Que empiecen las votaciones! Blockbusters '05: "Dos chalados y muchas curvas" Defender o recomendar una película como esta podría suponer: a) el fin de una bonita amistad; b) un hara-kiri cinéfilo; y c) una ruptura de pareja. Eso en el mejor de los casos. "Dos chalados y muchas curvas" (o, si pasáis de títulos impostados, "The Dukes of Hazzard") es la clase de película que parece pensada para enervar al crítico talibanesco (de hecho, Roger Ebert montó en cólera como solo él sabe hacerlo), para ser nominada a todos los Razzies posibles, para ser incluida en todas las oraciones que contengan la cadena de palabras declive-del-cine-contemporáneo y para convertirse en paradigma de esa cosa tan incomprensible y ridícula llamada americanada. Sin embargo, este bloggero es incapaz de expresar en una frase con sentido la emoción que sintió al ver cabalgar de nuevo al General Lee, con sus bajos a prueba de balas y su bandera sudista en el techo. Todo aquel que haya disfrutado alguna vez (aunque sea como placer culpable) de la serie original no tendrá más remedio que esbozar una sonrisa cómplice al comprobar que los Dukes siguen todavía con las ganas de juerga intactas.Protagonizada por Sean William Scott, Johnny Knoxville y el culo de Jessica Simpson, "The Dukes of Hazzard" es una festiva y chispeante celebración de la chorrada, la burrada y la idiotez como tres de las bellas artes. Si el principal objetivo de una adaptación televisiva es convertirse en una versión corregida y aumentada del más espectacular de sus episodios, esta carrera loca sin frenos lo cumple a la perfección: la voz en off que surge cada vez que se congela la imagen, las destructivas persecuciones de coches con desopilantes resultados o la pelea en la tasca nos confirman que los responsables de esta película saben muy bien que la (supuesta) posmodernidad y la pedantería metelingüística que lastran la inminente adaptación de "Embrujada" le hubiera sentado como un tiro a los Dukes. Porque de lo que se trata aquí es de ofrecer a su público lo que su público espera con impaciencia: hostias, tontunas, alcohol, chistes gruesos y bellezas sureñas. Ni más ni menos. Por supuesto que no es una gran película (hay demasiados agujeros argumentales y no muchos chistes que los compensen), pero es que tampoco pretendía sentar cátedra, sino ofrecer las mismas cantidades de diversión necia que uno puede encontrar en una pelea de gallos (o en un combate de lucha libre semiprofesional). Por si esto fuera poco, el director Jay Chandrasekhar aún tiene tiempo de permitirle a Knoxville un poco de desenfreno estilo "Jackass", de dejar que Sean William Scott visite su hábitat natural (es decir, el campus, en este caso de la Universidad de Atlanta), de brindarles a los míticos Willie Nelson y Burt Reynolds unos papales para los que habían nacido, de incluir un cameo de Lynda Carter, de pasar de lo políticamente correcto, de apuntar a algunos miembros de Broken Lizard a la juerga y de regalarnos la interpretación irresistiblemente estúpida (y semidesnuda) de Jessica Simpson. Qué pena que esté mal visto soltar un sonoro Yeeeeeeeeee-haw cuando las luces de la sala se encienden. Blockbusters '05: "Sr. y Sra. Smith" Wishline era un canal de televisión por satélite (Astra, para más señas) desaparecido hace unos años. Para el que no tuviera la suerte o la desgracia de conocerlo, digamos que la totalidad de su programación consistía en la emisión non stop de anuncios de lujo pensados para atraer la atención de un público ideal que, lógicamente, no existía. Así, los vídeos de suntuosas mansiones en la Provenza francesa (equipadas con pista de tenis, yate de dos plantas e incluso avión privado) no estaban destinados tanto para ese hipotético comprador capaz de desembolsar las cantidades que se indicaban al final de cada anuncio, sino para ponernos los dientes largos al resto de la Humanidad. Dicho de otro modo, Wishline era lo más cerca que íbamos a estar todos nosotros de ese inalcanzable mundo de lujo y glamour, era nuestra única manera de sentirnos alguien (o, al menos, de saber qué se siente siendo alguien). Puede que "Sr. y Sra. Smith" sea la versión cínica -o posmoderna- del canal Wishline: aparentemente, se trata de una fábula sobre la crisis matrimonial narrada en forma de blockbuster espectacular, pero ese es sólo su significado más obvio. La última película de Doug Liman es, en realidad, un lujoso y metafórico anuncio de la vida de dos paradigmáticas estrellas de Hollywood que, también, parece pensado para ponernos los dientes muy largos.Decía el crítico Sergi Sánchez que "Ocean's Twelve" (película con la que "Sr. y Sra. Smith" comparte un empeño por reformular el concepto de cool movie, un marcado descreimiento narrativo y a Brad Pitt) era una película sobre Nada, del mismo modo que "Seinfeld" era una serie sobre Nada. Al igual que el film de Soderbergh, esta deconstrucción destructiva de comedia romántica no gira en torno a nada en concreto, es decir, no está construida alrededor de una trama mínimante creíble, sino que gira sobre sí misma. Del mismo modo, Brad Pitt y Angelina Jolie no interpretan tanto a sus personajes como a ellos mismos: la camiseta de "El Club de la Lucha" que luce un secundario o el hecho de que Jane Smith fingiera colaborar en causas humanitarias no hacen sino confirmar que estamos ante un rarísimo ejemplo de película confesional, en la que estos dos astros parecen reflexionar de cara a la audiencia sobre la vacuidad de su vida como héroes de cine de acción. El resultado final es bueno, contiene secuencias memorables (la pelea doméstica, las conversaciones con el terapeuta, el tango en el restaurante), pero no lleva su juego metalingüístico tan lejos como ese "Ocean's Twelve" que se reía de su audiencia de una forma que lindaba con lo magistral. No obstante, su clímax en un gran almacén sospechosamente parecido a IKEA (es decir, el simulacro del simulacro del simulacro de un hogar normal) es uno de las aproximaciones al metalingüísmo barthiano -o fosterwallaciano- más certeras que nos ha ofrecido Hollywood hasta ahora. "Sr. y Sra. Smith" es la manera que tiene un blockbuster veraniego de decirnos que la realidad está hecha de capas. Blockbusters '05: "Charlie y la fábrica de chocolate" Roald Dahl no sólo es uno de los mayores constructores de las fantasías que alimentan el imaginario colectivo anglosajón, sino que también fue uno de los autores de literatura infantil que mejor supo comprender a sus potenciales lectores: sus obras no menosprecian en ningún momento la inteligencia de su público, tratando al lector infantil con un respeto similar al de los grandes escritores del género (de J.M. Barrie a J.K. Rowling, pasando por Antoine de Saint-Exupéry o el Dr. Seuss). "Charlie y la fábrica de chocolate" es, probablemente, su obra más importante y quintaesencial, la que mejor define su poética y (con permiso de su guión para "Chitty Chitty Bang Bang") la que más hondo ha calado en varias generaciones de admiradores. No hay más que contabilizar el número de referencias/homenajes/parodias que ha generado desde su publicación en 1964 para darse cuenta de la relevancia cultural de este relato azucarado (que no empalagoso) con una pizca de veneno en su interior.Con la segunda adaptación a la gran pantalla de "Charlie y la fábrica de chocolate", Tim Burton se enfrentaba a uno de los mayores desafíos de su carrera: por un lado, tenía que estar a la altura de las expectativas de millones de espectadores para los que la historia de Dahl (y/o la versión cinematográfica de 1971) forma parte de su disco duro neuronal; por otro, debía contentar a una gran parte de sus seguidores que, tras sus últimos y poco personales trabajos, empezaban (empezábamos) a darle por perdido. Por suerte, Burton ha superado el reto con creces: al igual que hizo con sus otros dos referentes primordiales (Edward Gorey y el Dr. Seuss) en "Pesadilla antes de Navidad", el cineasta ha filtrado la prosa de Dahl a través de su poética personal, convirtiendo el material de partida en algo nuevo a la vez que viejo, en un viaje único a través de un universo imaginario cimentado en la nostalgia pop, en un producto (en suma) puramente burtoniano. Así, este nuevo "Charlie" es Tim Burton en estado químicamente puro: un festival de sabores exóticos que le reconcilia con su portentoso alter ego -Johnny Depp, que en ocasiones parece poseído por el espíritu del mítico Pee-Wee Herman-, le ayuda a descubrir nuevos colores en su paleta creativa, le deja explorar rincones del alma de su protagonista que Dahl había pasado totalmente por alto (la relación entre Willy Wonka y su sombrío padre, que alcanza su cénit en una maravillosamente cruel secuencia halloweeniana) y le permite pulsar todas las notas de la emoción cinematográfica. "Charlie y la fábrica de chocolate" no sólo es la mejor película de Burton desde "Sleepy Hollow", sino que además logra hacernos sentir a todos igual de maravillados que Charlie Bucket mientras cruza el umbral hacia un mundo de fantasía. Blockbusters '05: "Sin City" "Sin City" es, por encima de todo, una historia de amor. Ya lo era en su formato original, aquel cómic fundacional con el que Frank Miller rendía tributo a un género (el noir) que amaba tan profundamente que uno casi podía respirarlo en cada viñeta, en cada monólogo interior y en cada dibujo. Por supuesto, ese amor por el hard-boiled también está presente en su adaptación cinematográfica, ya que está muy claro que Robert Rodríguez comparte con Miller su pasión por ese universo chandleriano en el que conceptos como honor, lealtad o venganza parecen regirlo TODO. Por último, las tres historias elegidas para este "Sin City" cinematográfico son también tres de las historias de amor más heterodoxas (pero también más conmovedoras) que hemos visto en pantalla en lo que va de año: "The Hard Goodbye" y "That Yellow Bastard" hablan de redención y de un amor tan blanco y puro que sólo puede acabar en tragedia, mientras que "The Big Fat Kill" nos cuenta un romance agresivo y desesperado entre dos personas que nunca podrán estar juntas... pese a que estén hechas la una para la otra. Pero pese a que "Sin City" sea una historia de amor, aquí no hay lugar para la cursilería: la película es todo lo sórdida, oscura, violenta e implacable que deseábamos. Y puede que un poco más. Probablemente, estamos ante la primera adaptación realmente fiel de un cómic jamás filmada, y esa es al mismo tiempo la mayor virtud y el talón de Aquiles de esta película: no descubre nada nuevo para todo aquel que ya se haya leído los tebeos, pero eso es precisamente lo que los fanboys puntillosos llevan décadas pidiendo. Su estructura narrativa tampoco es ninguna novedad, y Rodríguez no pretende camuflar en ningún momento su inmensa deuda hacia el "Pulp Fiction" de Tarantino (que aquí ejerce como director invitado en una intensísima y lluviosa escena de carretera). De todos modos, no podemos quejarnos, ya que el tádem de lujo Rodríguez-Miller nos sirve exactamente lo que queríamos, y lo hace de manera espectacular: consiguen dar vida en la gran pantalla a una obra complejísima que, en otras manos, hubiera sido un francaso artístico colosal; y lo hacen apoyados en un reparto impecable (Bruce Willis, Mickey Rourke y Rosario Dawson a la cabeza) que consigue hacer creíbles a unos personajes que habitan en un Universo Paralelo muy distinto al nuestro. No obstante, el verdadero triunfo de "Sin City" está en su condición de primer paso hacia un tipo de cine futuro (refundición de todos los cines pasados) cuyas posibilidades aún no podemos ni imaginar. Blockbusters '05: "La Isla" NOTA: Debido a problemas del servidor, este blog (como todos los de Blogia) ha permanecido cerrado un día y pico. Parece que ya volvemos a estar accesibles, así que perdón por las molestias y entremos directamente en materia: ¿merece o no merece la pena visitar "La Isla"?Es posible que la clonación humana (con las consecuencias éticas y científicas que conlleva) marcara el inicio de una nueva era en la ciencia-ficción: cuando la realidad supera la imaginación de autores pasados como Aldous Huxley o Frizt Lang, va siendo hora de que los autores presentes se pongan las pilas y lleven el tema hasta sus últimas consecuencias... antes de que la realidad científica les adelante y, de paso, agote el filón para siempre. Hasta ahora, las aproximaciones post-"Oveja Dolly" al tema han seguido dos directrices: a) el tratamiento ultraserio y circunspecto que, no obstante, era incapaz de evitar rozar el ridículo (con la película "El 6º Día" a la cabeza); b) el tratamiento lúdico y poco respetuoso con el debate científico que está generando todo esto (es decir, la serie animada Clone High y la conexión Kamino en la saga "Star Wars"). A medio camino entre ambos modelos, "La Isla" es una sólida y a ratos divertidísima propuesta fantacientífica de un Michael Bay que, probablemente, nunca haya oído hablar de Woo Suk Hwang, pero que desde luego sabe cómo rodar una maldita persecución de vehículos (en este caso, voladores) mejor que nadie en el mundo. En realidad, estamos ante dos películas en una: por un lado, tenemos una primera mitad en la que Bay intenta demostrar que él también puede hacer ciencia-ficción adulta y basada en los personajes (con el Spielberg de "Minority Report" como transparente modelo a seguir). Homenaje a la vez que pastiche posmoderno de aquel cine de utopías/distopías tan de moda durante los años 60 y 70 ("La fuga de Logan", "Fahrenheit 451", la serie de televisión "El prisionero"...), este tramo de "La Isla" contiene un diseño de producción espléndido y algunas ideas francamente interesantes (entre ellas, una reflexión sobre la asepsia de las relaciones personales en un entorno sospechosamente parecido a los nightclubs modernos de ahora mismo o un pronóstico fascinante sobre el futuro de los videojuegos), pero lo cierto es que uno está deseando que empiecen a explotar cosas de una buena vez. Y justo cuando el espectador comienza a olvidarse de que está viendo una película del responsable de "Bad Boys II", Bay inicia uno de sus cinéticos maratones de escenas cumbre non stop que, no obstante, no es todo lo intenso (ni, ojo, tampoco todo lo descerebrado) que debería. Puede que su precipitado clímax final sea el culpable de que "La Isla" no sea un cóctel de acción tan memorable y contundente como "La Roca", aunque lo cierto es que es una bendición que Bay haya sido capaz de rodar una historia de amor increíblemente naïf sin caer en el sentimentalismo absurdo que lastraba "Armageddon" y "Pearl Harbor". Al final, lo que tenemos es una competente película de acción con coartada fantástico-científica, servida por uno de los reyes indiscutibles del Blockbuster Veraniego que, pese a no haber filmado su mejor obra, parece haber desarrollado ciertos síntomas de madurez: es posible que el tema de la clonación se la sude, pero Bay se muestra capaz de trazar tenues paralelismos entre nuestra sociedad y la subterránea granja de clones-pólizas de seguros para ricachones, además de realizar una reflexión (festiva, asombrosa y probablemente inconsciente) sobre la fama y la cultura audiovisual que ya quisiera para sí el Soderbergh de "Full Frontal": el personaje de Scarlett Johansson se da cuenta de la vacuidad de su existencia... a través del anuncio de Calvin Klein protagonizado por la verdadera Scarlett Johansson. Justo antes de protagonizar una persecucíón aérea y sobrevivir ilesa a una caída de setenta pisos, claro. Blockbusters '05: "Los 4 Fantásticos" y "Herbie: a tope" Estamos ya en mitad de la Temporada del Blockbuster Veraniego, y hasta ahora hemos tenido propuestas de todo tipo: una aventura pausada y profunda ambientada en las Cruzadas, el final de una saga épica con resonancias de tragedia griega, el relato hiperrealista y ultraserio del nacimiento de un mito superheroico y una alegoría alienígena de la Norteamérica post 11-S. En otras palabras: hemos tenido un buen puñado de sólidos blockbusters otoñales, pero no hemos tenido (como dice el crítico Olly Richards) montones de diversión. No es que me queje de la (matizada) madurez que está adquiriendo el cine comercial hollywoodiense, pero lo cierto es que, en un verano cinematográfico tan nublado, dos propuestas tan refrescantes y luminosas como "Los 4 Fantásticos" y "Herbie: a tope" se reciben con los brazos bien abiertos y los ánimos cinéfago-gamberros muy altos.Tras ese "Batman Begins" que llevaba su voluntad de realismo hasta extremos francamente exasperantes, resulta un gustazo ver una peli de superhéroes que no pretende ser más que eso, una peli de superhéroes. No hay en "Los 4 Fantásticos" ni voluntad de mensaje ni cargas de profundidad: es el blockbuster más honesto de todos los que veremos este verano, y probablemente también el más divertido. Da igual que la trama tenga más agujeros que las duchas de "Porky's" o que su puesta en escena sea digna de una serie para la televisión por cable. Todo eso da lo mismo cuando tenemos a un director (Tim Story, que bien podría haber sido un Chris Nolan con menos aires de grandeza) que sabe ofrecer al público exactamente lo que quiere: acción, humor y sentido de la maravilla, en grandes dosis y a una velocidad que le impida activar sus neuronas durante hora y media (algo que ya hizo en su simpático remake de "Taxi"). Pero todo eso no tendría mucha importancia si los responsables de esta montaña rusa (acuática) no hubieran tenido en cuenta a los personajes: Reed, Sussie, Ben y Johnny siguen conservando el atractivo candoroso de los primeros tebeos de Stan Lee y Jack Kirby, a los que la película rinde un sentido tributo (ver la deliciosa secuencia en la que la Antorcha Humana descubre sus poderes o el epílogo en el barco). En cierto sentido, esta película se parece mucho a los muñecos de ella que regalan en el Burger King: es tonta, comercial e incluso infantil; pero también es entrañable, agradable y, para los que conocemos y amamos a estos personajes, prácticamente irresistible. Lo mismo pasa con "Herbie: a tope", una chispeante producción de la Disney que intenta recuperar el carácter colorista y eminentemente pop de sus películas de imagen real dedicadas al mercado pre-adolescente. Con unos títulos de crédito que resumen alegremente el desopilante currículum del Escarabajo protagonista, el segundo largo de Angela Robinson (responsable de "D.E.B.S.", otra comedia teenager bastante menospreciada) no es más que la enésima historia adolescente de superación personal con un deporte norteamericano (en este caso, el NASCAR) como telón de fondo: en ese sentido, "Herbie: a tope" no es muy diferente de "Dodgeball" (incluso comparten al prometedor Justin Long en el papel loser de buen corazón que al final obtiene su recompensa), aunque no posea la comicidad destroyer de aquella inolvidable película protagonizada por Chuck Norris y David Hasselhoff. No obstante, hay en este resurgimiento del Escarabajo del Amor suficientes alicientes como para considerarlo una experiencia bastante satisfactoria: una selección de canciones absolutamente impecable (Van Halen, The Beach Boys, The Donnas, The Blacksmoke Organisation, la propia Lindsay Lohan o Loverboy con su insuperable, mítico "Working for the Weekend"), un Matt Dillon que se diría poseído por el espíritu de Bruce Campbell, un abanico referencial de lo más sorprendente (que va desde "Regreso al futuro" hasta "Mad Max: Más allá de la Cúpula del Trueno"), un Camión Monstruo (toda película en la que aparezca un Camión Monstruo sube inmediatamente de categoría en mi cabeza) y un sentimiento a lo Girls Just Wanna Have Fun que a mí me puede. Claro que hay momentos aburridos, pero uno puede aprovecharlos para formular teorías sobre el origen maligno del bonachón Herbie o imaginando que la película toma un giro ballardiano y se convierte en un "Crash" para adolescentes... con Lindsay Lohan de protagonista. ¿Qué son precisamente películas como estas las que están matando al cine actual? Es probable, pero yo sólo sé que prefiero ver otra vez cualquiera de las dos a encerrarme en una sala del Verdi (repleta de Espectadores Verdi) en la que proyecten "A las cinco de la tarde", de Samira Makhmalbaf. Que lo pienso y me entran escalofríos. Blockbusters '05: "La Guerra de los Mundos" Bueno, pues ya la he visto. En pase de prensa, en una sala no muy grande y con medidas de seguridad absurdas, pero ya la he visto. Así que, antes de que se me pase el impacto, ahí va la crítica. ADVERTENCIA: pequeños spoilers por aquí y por allá, pero nada serio.Es prácticamente imposible ver una adaptación de "La Guerra de los Mundos", de H.G. Wells, sin imaginar un subtexto político: la novela, escrita en 1898, era la reacción de su magistral autor ante los excesos del imperialismo británico (colonialismo a la cabeza), además de un visionario pronóstico de los horrores que traería el inminente siglo XX. Del mismo modo, las dos versiones mayores del seminal texto de Wells han surgido (como es bien sabido) en épocas de especial crispación sociopolítica: así, el pánico que provocó la transmisión radiofónica orquestada por Orson Welles a finales de los 30 se alimentó del miedo arraigado en Estados Unidos de una invasión alemana o japonesa, y la insípida versión cinematográfica de George Pal y Byron Haskin supuso el mainstream de esa cinematografía de serie B que escribía marciano donde claramente debería poner comunista. En otras palabras: la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría proporcionaron el caldo de cultivo idóneo para que el público experimentara auténtica una catarsis ante una invasión alienígena que les hablaba de forma casi subliminal. Steven Spielberg, en cambio, rechaza que se hagan interpretaciones políticas de su último largometraje. Afirma que esta espectacular revisión de la novela de Wells es un experimento narrativo sobre las claves del terror y el suspense, y que no nos está hablando en clave de los tiempos confusos y feroces que nos ha tocado vivir. ¿Son terroristas?, pregunta una asustada Dakota Fanning cuando contempla, desde un coche robado, la destrucción de un puente: desde ese preciso instante, el espectador no puede más que ignorar las de |