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Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Cinefagia

Central City grita

Central City grita

Es probable que "The Spirit" sea el estreno navideño más heterodoxo e imprevisible de todos los tiempos. Lo que quiero decir es que la película ya es una rareza por sí sóla (debut como director en solitario de autor de cómics medio majareta, versión ultrasexualizada y fantasmagórica del tebeo norteamericano más influyente del siglo XX, Sam Jackson llorando lágrimas negras), así que la decisión de estrenarla el 25 de diciembre ya linda con lo enfermizo. Por supuesto, me muero de ganas por verla, pese a que las primeras críticas no sean precisamente alentadoras. Hay un reproche que me parece muy curioso: ¡"The Spirit" parece "Sin City 2"! Y me parece curioso que se lleven las manos a la cabeza cuando es absolutamente comprensible, dado que Frank Miller aprendió todo lo que él consideró que debía saber sobre el cine en el set de "Sin City". Por tanto, es normal que utilice esos recursos para trasladar y adaptar el imaginario de su admirado Will Eisner a la gran pantalla, un imaginario que, por cierto, era puro género noir hiperbolizado (como "Sin City").

Cuento todo esto como mero pretexto para enlazar esta alucinante galería de carteles alternativos, obra de los alumnos del Instituto Europeo di Design. El ganador se lleva un viaje a Los Angeles, así que buena suerte a los miembros del jurado, porque la cosa está realmente complicada.

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El drama sobreactuado

El drama sobreactuado

Una expresión de vergüenza dibujándose en el rostro de una actriz aficionada mientras, sin un atisbo de convicción, intenta recitar sus líneas. Un marido infiel que contempla cómo su abnegada familia le ha preparado una fiesta sorpresa por su cumpleaños. Una ama de casa que se adentra voluntariamente en el bosque que separa su complejo residencial del mundo exterior. "Vía revolucionaria" (1961), primera y magistral novela del escritor torturado Richard Yates, está llena de imágenes cargadas de resonancia, de pequeños detalles que parecen manchas casi inapreciables en la lujosa moqueta de la América de Eisenhower. Yates, bautizado como el gran cronista de la Era de la Ansiedad, trabajaba en un área que también recorrió John Cheever: los suburbios, esos confortables e inmaculados paraísos del bienestar que, como sucedía al comienzo de "Terciopelo azul" (1986), esconden un infierno de hormigas bajo sus mantos de césped recién cortado. El secreto de "Vía revolucionaria" no sólo estaba en los detalles, sino también en la sutileza de su prosa: la de los Wheeler (familia nuclear que parece el reverso explícitamente tenebroso de una comedia de Doris Day y Rock Hudson) es una tragedia imperceptible, una lenta erosión del Sueño Americano en un contexto que asfixia la individualidad y pulveriza lo diferente. Yates escribió una novela de horror con los recursos de una sitcom como "Embrujada", descubrió un cadáver pudriéndose de forma horrible al fondo de una ilustración de Norman Rockwell, llevó el Apocalipsis a un cuadro de Edward Hopper.

En su crítica de "Vía revolucionaria" para "The New York Times" (9 de abril de 2000), Richard Ford describió la novela como American Beauty (Circa 1955). En ese sentido, resultaba casi inevitable que Sam Mendes se fijase en Yates a la hora de planificar su segundo intento de rodar la Gran Película Americana. Revolutionary Road, adaptación lujosa, notable y con hambre de Oscar, es un hueso duro de roer para cualquier crítico: por un lado, supone una de las aproximaciones más certeras a los llamados Virgilios de los subirbios (Cheever, Updike o el propio Yates) que jamás nos ha dado el cine; por otro, ejemplifica de manera diáfana la imposibilidad de traducir la sutileza de un medio a otro. Lo que en el original era un drama imperceptible es aquí un drama sobreactuado. Y no sólo por las toneladas de energía que Leonardo DiCaprio y Kate Winslet ponen en sus peleas conyugales, sino por esa tendencia al subrrayado que ha caracterizado al cine de calidad en este 2008: la película ofrece explícitamente todas las claves para interpretarla, convirtiendo toda sutileza en un auténtico grito. Cabe preguntarse si el problema no estará en el propio medio de expresión, si la única manera de adaptar "Vía revolucionaria" al cine era convirtiéndola en un drama ostentoso y explícito. Si, en suma, el mal llamado séptimo arte no será impermeable a todo aquello que convertía a Yates en el (o en un) gran novelista americano. Sea como sea, "Revolutionary Road" es la mejor adaptación que Hollywood ha podido hacer de un material que, definitivamente, no estaba hecho para Hollywood.

Logomanía

Logomanía

Este interesante post de Neatorama bucea en el origen secreto (o no tan secreto) de los logos de los grandes estudios hollywoodienses. Es curioso como las majors originales que han llegado hasta nuestros días lo han hecho manteniendo un respeto casi total por sus respectivos emblemas: el escudo de Warner Bros. fue el único que desapareció durante un tiempo (concretamente, de 1972 a 1984), pero tanto la montaña de la Paramount como la señora de Columbia se han mantenido intactas a lo largo de las décadas.

Otra cosa muy distinta son las ocasiones especiales en las que una película modifica, de manera excepcional, el logo del estudio. Quizá el ejemplo que nos viene antes a la cabeza sea Indiana Jones, cuyas aventuras siempre se abren con una montaña que, de algún modo, se superpone al logo de la Paramount: una cordillera peruana en "En busca del arca perdida", un grabado en "El templo maldito", una formación rocosa en "La última cruzada" y (¡alerta geek! ¡Alerta geek!) un montón de tierra con un perrillo de las praderas dentro en "El Reino de la Calavera de Cristal". Un director aficionado a jugar con los logos es Tim Burton, que en "Eduardo Manostijeras" situó una tormenta de nieve sobre el emblema de la 20th Century Fox y en "Mars Attacks!" escondió a un platillo volante en los cielos dominados por el escudo de Warner Bros. La trilogía de "Matrix" también jugó con esos mismos cielos, que se tiñieron de rojo para "Trabajo de sangre" y cambian con cada nueva entrega de "Harry Potter". El globo terráqueo de la Universal sufrió los efectos del cambio climático en "Waterworld" y vio zarpar las naves al principio de "Serenity", pero es posible que el que más modificaciones puntuales haya sufrido sea el de la Fox: sumó un siglo para "Futurama", se congeló para "Ice Age", fue visitado por Ralph para la película de "Los Simpson" y se escondió tras el telón de "Moulin Rouge", en la que quizás sea la forma más inteligente y encantadora de personalizar un logo que hayamos visto hasta la fecha. ¿Me dejo alguna importante?

Los Coen inéditos

Los Coen inéditos

"Quemar después de leer", una de las películas del año, supone la primera colaboración entre los hermanos Coen y Brad Pitt, pero este encuentro estuvo a punto de producirse mucho antes. JoBlo acaba de publicar el asombroso (a falta de un adjetivo mejor) guión de "To the White Sea", adaptación de una obra del poeta y novelista James Dickey. Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, esta comedia sin chistes y casi silente tenía su mejor (y única) baza en el entusiasmo que Pitt mostró por protagonizarla: los Coen creyeron que su presencia sería suficiente para que los estudios aceptasen un presupuesto de 60 millones de dólares. Por desgracia, no lo fue.

Es posible que "To the White Sea" sea el proyecto malogrado de los Coen más interesante, pero no es el único. He aquí una pequeña guía de lo que pudo llegar a ser y no fue en su carrera:

Hail Cesar
En principio, iba a ser la segunda parte de la Trilogía de Idiotas que los hermanos idearon para George Clooney. Se habló de una comedia blanquinegra ambientada en la década de los 20 y centrada en los esfuerzos de una desastrada troupe teatral para levantar un montaje de "Julio César". Se supone que Tim Blake Nelson iba a repetir la química con Clooney que demostró en "O Brother!", pero los Coen tuvieron problemas con el guión y lo acabaron abandonando. Finalmente, "Crueldad intolerable" se confirmó como la segunda entrega de la Trilogía.

Suburbicon
Otro papel para Clooney, aunque esta vez no era una comedia, sino una de crímenes misteriosos. "Me iban a golpear hasta la muerte con una pala", bromeó George en una entrevista. "Era un gran papel".

Old Fink
Se rumorea que los hermanos aún guardan en el cajón su borrador para la secuela de "Barton Fink". La historia daría un salto hasta finales de los años cincuenta, con el viejo Barton convertido en un poeta estilo Ginsberg y dando clases en la universidad. Es posible que estén esperando a que John Turturro se haga lo suficientemente mayor para el papel, pero el tipo se conserva bien.

The Second Coming
Otra para Turturro, más concretamente, una de Turturro. El actor le congió tanto cariño a su personaje en "El gran Lebowski" que intentó convencer a los Coen para que produjesen un spin-off, escrito y dirigido por él mismo. Su idea era hacer que The Jesus y su inseparable colega Liam tuvieran que conducir un autobús escolar lleno de... niños de ocho años, Nota. Seguro que Turturro tenía una manera de hacerlo funcionar.

Cuba Libre
Compraron los derechos de este western caribeño (en serio) de Elmore Leonard tras el boom de "Jackie Brown", pero nunca tuvieron planes más allá de transformarlo en guión. De hecho, se rumoreó incluso que el propio Tarantino estaba interesado en dirigirlo, aunque no sabemos ni siquiera si llegaron a escribirlo.

Una película de perros
Es posible que estuvieran bromeando, pero Joel e Ethan declararon su intención de rodear una comedia familiar con animales durante la promoción de "El hombre que nunca estuvo allí". Al parecer, la inspiración iba a ser "Old Yeller" (1957), una producción Disney de imagen real sobre un niño confederado y su perro labrador.

Batman
¡En serio! Durante el largo y tortuoso camino del héroe de DC hacia su encarnación definitiva (bueno, casi) en la gran pantalla, los jefazos de Warner se fijaron en "Arizona Baby" y les ofrecieron el proyecto a los Coen. Ellos se lo pensaron durante un día entero, pero acabaron declinando la oferta.

Scarlett Johansson

Scarlett Johansson

En "Gomorra: Un viaje al imperio económico y al sueño de poder de la Camorra" (Debate), Roberto Saviano reflexiona sobre la fascinación que ejercen las películas de mafiosos sobre los más bajos estratos de la organización criminal napolitana. La diferencia, lamenta el autor, es que muchos parecen no darse cuenta de que siempre hay un momento en que la cámara deja de grabar y Joe Pesci se seca la sangre falsa de la cara. En que el doble de Al Pacino sale de la piscina y su asistente le pone un albornoz. En suma, el cine siempre mitifica una figura que, en el caso de la Camorra, no tiene nada de mito: en el mayor de los casos, incluso tiene más de mártir.

La prestigiosa adaptación cinematográfica de la obra de Saviano, que lleva desde la semana pasada dignificando nuestra cartelera, le debió plantear algún dilema al autor: su mirada analítica y su voluntad sociológica corrían un grave peligro de convertirse en un espectáculo frenético en la gran pantalla. Sin embargo, nada más lejos de la verdad, porque el director Matteo Garrone (responsable de la perturbadora "L’imbalsamatore") ha conseguido rodar una de las escasas películas sobre la mafia que rechazan frontalmente todo lo que esta pueda tener de seductora. Resulta muy significativo que en "Gomorra" nunca veamos las altas esferas del crimen organizado, sino solamente la base de la pirámide o sus manifestaciones más sutiles. Una película de la mafia en la que apenas se ve a la mafia. Los personajes no hacen ninguna mención explícita a una estructura que jamás se manifiesta como tal, sino que la llevan en su ADN, forma parte del ambiente (tóxico) que respiran. La única conexión real de estos hombres con el mundo del cine es accidental y muy lejana, representada en la novela por Angelina Jolie y en la película por Scarlett Johansson.

Resulta paradójico que incluso una aproximación tan implacable, áspera y desaliñada a los bajos fondos napolitanos haya acabado siendo asimilada por sus protagonistas en la vida real: desde hace unos días, la Camorra ha puesto en circulación una versión pirata del DVD, en la que se eliminan unos rótulos finales incómodos y, por supuesto, la banda de subtítulos (que hace comprensible la película para el espectador italiano de fuera de Nápoles). El hecho de que la mafia esté traficando con la película en lugar de amenazar de muerte a sus responsables (como hizo con Saviano) nos lleva a pensar que esa fascinación por el cine de la que hablaba el escritor no conoce límites. Es posible que los dirigentes de la Camorra se sientan tan orgullosos de tener su propia película que no les importe demasiado si salen o no bien parados en ella, cosa que nunca ocurriría con una obra literaria, ni siquiera con un best seller mundial. Es, no obstante, probable que todo tenga que ver con un cinismo mercantil que a nadie sorprende ya.

"¡James Tiberius Kirk!"

 

Tras los primeros rumores, las primeras fotos y un evento con JJ Abrams al que no pude ir (¡ah! ¡nstch!), el teaser trailer de Star Trek ha sacudido de arriba a abajo la cabeza de todo fanboy federado. Por supuesto, algunos de ellos no están demasiado entusiasmados: de hecho, la reconceptualización (o lavado de cara) que Abrams, Orci y Kurtzman le han aplicado a la saga ha estimulado a algunos a sacar sus figuras articuladas de su puente de mando a escala, como acto de rebeldía. El comienzo del trailer parece dejar claro que este no es el "Star Trek" que conocemos, con un Kirk adolescente pisando el acelerador en una polvorienta carretera de Iowa. La idea es devolver la mitología de Gene Rodderberry al mundo real, hacerla más accesible para el recién llegado, después de una última hornada de películas demasiado exigentes para el no aficionado.

De todos modos, lo que parece proponer el creador de "Alias" es algo más que un reseteo de la saga: al incluir el viaje en el tiempo como motor de la trama, la undécima película de "Star Trek" no teme trastocar la continuidad ni cambiar de manera radical las reglas del juego. Por ejemplo, los romulanos: todo trekkie sabe que el primer humano en establecer contacto con uno de ellos fue Kirk, pero un Kirk mucho más maduro que el vemos aquí (el Kirk Shatner, para entendernos). El villano de esta nueva aventura, interpretado por Eric Bana, viaja al pasado para alterar las cosas, presumiblemente motivado por su etapa cautiverio en una prisión klingon —son difíciles de detectar, pero "El Emperador de los Helados" garantiza que aparecen en el trailer—. Por supuesto, el Spock Nimoy también volverá a sus años en la academia, abriendo todo un universo de paradojas que parece pensado para deslumbrar al recién llegado... y entusiasmar al veterano. Porque este último también ha sido tenido muy en cuenta, como sugiere la presencia de la USS Kelvin y del Capitán Pike, interpretado por Bruce Greenwood y de vital importancia para las bases del universo trekkie. Así que es posible que los fans airados quieran volver a colocar sus muñecos en el puente de mando y dejarse seducir por un avance estimulante y potente como pocos: trepidante, espectacular y rematadamente cool, "Star Trek" resucita el interés del cinéfilo y se perfila como uno de los mayores placeres del próximo verano. Beam me up, JJ! 

Extra-Wall•E

Las películas del año se preparan para el circuito del cine en casa, y lo hacen con extras realmente sabrosos. A la espera de contemplar ese intrigante montaje lineal de "Los cronocrímenes" (17 de diciembre), ya tenemos el tradicional corto de Pixar que va a acompañar a "Wall•E" en su edición en DVD y Blu-ray. Huelga decir que es soberbio. "Burn•E" es algo así como el Rosencrantz y Guildenstern (los dos en uno) de la historia, un adorable working class loser robótico que también sabe un par de trucos chaplinescos para robarnos el corazón... y desencajarnos la mandíbula. Pinchad arriba para ver ya esta pequeña y adorable joya, que estará disponible en alta calidad a partir del próximo 5 de diciembre.

ACTUALIZACIÓN: Parece que las fuerzas de BnL han actuado deprisa y ya han retirado "Burn•E" de la circulación. Si has sido realmente rápido y te dio tiempo a verlo, enhorabuena. Si no, habrá que esperar al viernes 5.

Mi teoría favorita

Mi teoría favorita

En su último post, Vigalounge enlazó una ilustración de la revista neozelandesa "The Lumiere Reader", en la que se veía a dos personajes de "Los cronocrímenes" extrañamente fusionados. Su director escribía: "Es curioso, en cierta manera podría apuntar a algunas de las teorías más demenciales que he escuchado acerca de la película, como la que sugiere que el personaje de Bárbara y el mío podrían ser el mismo". Como entusiasta de las teorías descabelladas, tengo que decir que esta es muy buena. Casi tanto como algunos de mis highlights: el Dr. Lecter es Santanás (volved a ver "Hannibal" con esta idea en mente), "Donnie Darko" es un remake perverso de "E.T.", Padmé y Obi-Wan son amantes, el Joker de "El Caballero Oscuro" es tan sólo un secuaz de otro villano... De todos modos, nada es comparable a mi teoría favorita. ¡La madre de todas las teorías! ¡El acabose! ¿Estáis preparados para ella? Pues bien, allá va.

James Bond es un agente doble.

Es posible que ahora, en los tiempos de "Quantum of Solace", casi nadie se acuerde, pero 007 era el hombre que surgió del frío. De la Guerra Fría, concretamente, un periodo en el que el espionaje era una herramienta fundamental para mantener el status quo entre ambos bloques. En semejante contexto, Bond sólo podía ser dos cosas: un traidor a la patria o el agente más inepto que jamás trabajó para el MI6. Como el propio Roger Moore ha explicado en más de una ocasión, la clave del espionaje está en pasar desapercibido, no en entrar cada noche en uno de los casinos más lujosos de Europa e ir dándole tu nombre (repitiendo bien alto el apellido) a todo el mundo. De hecho, algunos camareros no sólo conocen a nuestro hombre, sino que ya saben incluso qué bebida servirle en cuanto lo ven entrar. Su profusa lista de conquistas tampoco encaja en el perfil silencioso que se le supone a un espía. Peor aún, Bond lleva décadas costándole muy caro a su gobierno: no sólo exige y destruye tecnología punta en cada una de sus misiones, sino que también estrella una media de 1,6 coches en cada nuevo destino (y no cualquier coche: 007 no conduce otra cosa que no sea un Aston Martin o un BMW). ¿Cómo se puede interpretar esta estrategia, sino como un plan calculado para dinamitar el dinero de los contribuyentes y, por tanto, hundir la economía británica? Y no sólo, pues el objetivo final de Bond parece ser el colapso de la economía occidental en pleno: cada vez que mata a un empresario multimillonario (su enemigo más común), miles de puestos de trabajo desaparecen de golpe. En resmen, si su actitud de desvergozado conquistador amoroso hasta las cejas de vodka martinis no parece propia de un agente secreto del más alto nivel, es porque forma parte de una calculada estrategia para garantizar el triunfo de la Unión Soviética.

Por supuesto, existen más teorías, y es muy posible que "Solace" estimule algunas más para este nuevo milenio (de hecho, la mía sólo se puede aplicar a la etapa pre-"Goldeneye"). Si tienes la tuya, eres libre de dejar constancia en los comentarios de este blog, pero, por favor, nada de teorías de "Lost". Todos sabemos que no es más que una realidad alternativa provocada por el primer viaje en el tiempo de la vieja que conoce a Desmond.

¡Hacia arriba!

Después de alcanzar el firmamento (e ir un poco más allá) con su último trabajo, Pixar se enfrenta a un reto singular: la vida más allá de "Wall•E". No es una situación fácil, ya que incluso una obra con la clase y la sofisticación de "Ratatouille" palidece un poco en comparación con la que, salvo algún improbable seísmo de última hora, es la película del año en "El Emperador de los Helados". En otras palabras: la casa que Buzz construyó ha puesto a su público en contacto con un grado tan supremo de maravilla que cualquier esfuerzo posterior corre un gravísimo riesgo de saber a poco. Pixar ha tocado techo en este 2008, pero lo más difícil (que no es llegar, sino mantenerse) viene ahora.

En esta tesitura nos llega el primer trailer de "Up", la película que va a tener que luchar contra el fantasma de Wall•E a partir de mayo de 2009. Y, tras dos minutos que suponen una clase maestra de encanto y sentido de la maravilla, queda claro que es una situación injusta. Co-dirigida por Pete Docter, "Up" es una película en la que un anciano se va a explorar los secretos de la jungla sin abandonar la comodidad de su hogar. Cientos de globos de colores no se merecen ser mirados con lupa por cientos de blogueros ridículamente estrictos, sino que más bien nos invitan a dejarnos llevar. En una entrevista reciente, John Lasseter aseguró que "Up" contiene una celebración de la aventura realmente emotiva (el protagonista, al que Edward Asner presta su voz, está cumpliendo el sueño de su mujer fallecida), además de una historia de amistad entre un anciano y un niño que, según asevera el director de "Cars", está pensada para no levantar ni una suspicacia entre los espectadores más cínicos. Quizá debamos hacernos a la idea, desde ya mismo, de que lo de "Wall•E" será irrepetible: de hecho, lo mejor que le puede pasar a "Up" es que no sea ni mejor ni peor, sino distinta.

La comedia de la inocencia

La comedia de la inocencia

Will Ferrell y el director Adam McKay llevan juntos el suficiente tiempo como para poder hablar de un modelo de comedia propio, capaz no sólo de mantener durante noventa minutos la potencia y el nivel de delirio de un buen sketch del "Saturday Night Live" (donde ambos velaron sus armas), sino también de manejar como nadie todos esos recursos que logran arrancar auténticas carcajadas en la platea. Lejos de acomodarse, ambos han seguido una estrategia bastante arriesgada: colocar a sus protagonistas en entornos cada vez más realistas, menos caricaturizados. En la irrepetible "Anchorman: The Legend of Ron Burgundy" todo era deliciosamente absurdo, pero en "Talladega Nights: The Ballad of Ricky Bobby" ya se notaba una intención de enfrentar la extravagancia de Ferrell a un entorno hostil. "Step Brothers", que recupera a ese John C. Reilly cómico que nació en "Talladega", es la culminación de ese discurso: los dos protagonistas, tipos de cuarenta años que actúan como si tuvieran catorce, no paran de darse golpes contra un mundo que les pide que maduren. No obstante, que nadie piense que Ferrell y McKay han añadido un toque de amargura a su fórmula, porque todo sigue siendo tan desprejuiciadamente chorra como siempre.

"Step Brothers" es la gran comedia de la inmadurez, pero también de la inocencia: el impresionante dúo protagonista logra hacer que sus personajes sean adorables, en lugar del par de energúmenos enervantes que deberían haber sido sobre el papel. Al igual que en las primeras comedias de los Farrelly ("Dos tontos muy tontos" y "Vaya par de idiotas"), en "Step Brothers" se notan los ecos de toda una tradición que, probablemente, naciese con Los Tres Chiflados: de hecho, el grito histriónico y las hostias son las principales armas con las que Ferrell y Reilly sostienen prácticamente todo el peso de la película. Sin embargo, la intención oculta de esta descacharrante comedia es, por sorprendente que parezca, la de hacer una comedia familiar. La cita de George W. Bush con la que se abre el fuego (de las risas) sirve para dejar claro que Ferrell y McKay van a despedazar la idea de familia en una sociedad profundamente inmadura... para luego reconstruirla. A su manera.

La mayor parte de la crítica española ha caído en el error de considerar "Step Brothers" como una producción quintaesencial de Judd Apatow, ignorando por completo uno de los discursos más importantes de la comedia actual. Es cierto que el director de "The 40 Year Old Virgin" ejerce de productor, pero ahí acaba su parcela de responsabilidad en una película que, por si fuera poco, contiene un mensaje diametralmente opuesto al de "Knocked Up": si allí el idiota acababa descubriendo a la persona gris y responsable que habitaba en su interior, aquí (en un inspiradísimo clímax musical) los protagonistas nos ayudan a descubrir al idiota que habita en nuestro interior gris y responsable. No hay proceso de madurez, ni tampoco una redención con sabor a claudicación: "Step Brothers" es el triunfo majestuoso de la chorrada.

Halloween Double Feature: Noel

 

La novia de Frankenstein (1935). Nada mejor para abrir la velada que un toque de distinción y de buen gusto, una cinta clásica que vaya abriendo el fuego mientras todos los invitados acaban de llegar y las bebidas empiezan a subir. "La novia de Frankenstein" es, al mismo tiempo, la cumbre de toda una manera de entender el cine de terror y una obra adelantada a su tiempo: el prólogo, que recrea esa legendaria noche tormentosa en Villa Deodati, es una cegadora lección de metalenguaje, en la que se reescribe el final de la primera parte y se dan astutas pinceladas de metaficción (Elsa Lanchester es, al mismo tiempo, creadora y novia del monstruo). James Whale echó el resto en una secuela que corrige y mejora todo lo que hacía única a la original, empezando por su retorcido sentido del humor (el Doctor Pretorius, cumbre de la perversión filogay, es todo un hallazgo en ese sentido) y culimando con esas inmersiones en lo surreal que tan bien representan los humúnculos conservados en frascos. El fascinante clímax final, con su subtexto de sexo chungo, deja para la posteridad a una icónica Elsa Laschester, suprema sacerdotisa de un nuevo mundo de dioses y monstruos. [IMDb]

Suspiria (1977). Ahora que el espíritu de Halloween ha poseído a todos los invitados, ahora que las bebidas y demás sustancias paganas empiezan a hacer efecto, ahora es el momento de dejarse llevar por la experiencia límite del terror lisérgico. Es el momento de "Suspiria", obra maestra de Dario Argento, cuyo barroquismo estilístico nunca había estado tan afinado como en este asombroso, desconcertante catálogo de excesos (no en vano, está inspirado en un ensayo de Thomas De Quincey). Hay una manera alternativa de interpretar este slasher sobrenatural de damiselas en peligro, y es concebirlo como un juego de bebidas: cada muerte grotesca y elaborada que Argento narre con su exquisito gusto por el detalle, un trago de absenta. Y cada vez que aparezca en pantalla Miguel Bosé, un chupito de tequila. Tus invitados nunca olvidarán la velada. [IMDb]

- Por Noel, de "El Enterrador de los Finados".

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Halloween Double Feature: Jose

 

Muñeco diabólico (1988). Si compras discos en la calle, como ya sabrás, estás matando el negocio de la música. Si lo que compras es un muñeco, estás poniendo en peligro tu vida y la de tus seres más queridos. Dejando aparte el alegato anti piratería subyacente y la crítica a la mercadotecnia desaforada (la extensa gama de productos Good Guy), "Child’s Play" comienza retratando la enfermiza y simbiótica relación de un tierno infante con el juguete que desea intensamente. Este hecho tan típicamente infantil no debería suponer ningún problema, claro, siempre y cuando el jueguete en cuestión no esté poseído por el alma de un psicópata con estudios superiores en vudú. A partir de ahí, la cinta se permite jugar al falso despiste durante la mitad del metraje para terminar revelando progresivamente a un muñeco sádico e increíblemente expresivo en su maldad, creando, de paso, uno de los iconos más reconocibles y temibles del terror moderno. [IMDb]

Esta última afirmación nos lleva, invariablemente, al segundo y principal acto de mi noche de Halloween, Pesadilla en Elm Street (1984). Por ser el acta fundacional de una de las sagas más excitantes, ya no del cine de terror, sino del cine a secas; por crear a Freddy Krueger (aquí todavía Fred, aún no era de la familia), el personaje que pobló las pesadillas reales y ficticias de toda una generación; por esos sueños opresivos, por el baño de sangre de Johnny Deeo, por Heather Langenkamp en la bañera, por... ¿hace falta seguir?  [IMDb]

- Por Jose María Aznar.

A modo de extra, Jose también recomienda Do They Know It's Halloween?, una supercanción benéfica que, hace tres Halloweens, reunió a artistas como Beck, Feist, Elvira o Karen O. He aquí el youtube.

Halloween Double Feature: Sark

 

Odio cuando me hacen elegir. Especialmente si hay múltiples opciones correctas. Sólo conozco dos formas de realizar la selección de películas para Halloween, planificándolo con un mes de antelación o rascando de entre el cajón de saldos infectos. Así que... ¿cómo elegir un buen programa doble? Hay tantas opciones... Desde un doble Wilde ("Terrorífica Luna de Miel" / "El Jovencito Frankestein") a un programa de diversiones ("Re-Animator" / "El convento") o unidos por el título (¡¡¡hay dos "Alone in the Dark"!!!), por el género ("La Pequeña Tienda de los Horrores" / "The Rocky Horror Picture Show") o por la productora ("Dr. Terror" / "La Calavera del Marqués")... Creo que lo peor del asunto es la elección en sí así que centrémonos en algo concreto. Por ejemplo los ’viejos maestros’.

S

Escalofrío (1959). William Castle siempre se mereció un monumento, lo que no quita que ya se llevara algo parecido con “Matinee” de Joe Dante, y se lo merece por películas como está. Si el cine de monstruos se ha construido sobre algún lugar común ese ha sido el del gigantismo. Castle le supo dar la vuelta Y respetarlo. A la vez. La idea de un pequeño parásito que se alimenta del miedo es sólo la mitad del asunto gracias al uso del “gigantismo” que logra convertirlo en un bicho grande que no necesita ser gigante. Alimentándose del miedo de la gente –y si hoy se hiciera la película se hablaría de lectura política- el gran Castle logra, además, meternos en un juego de cine y metacine en el que gritar no sólo es divertido sino que es bueno y necesario. Es una pena que no podamos ver la película en uno de esos cines de entonces para que la sensación –y la diversión- fuera completa. También es una pena que no dispongamos del Gadget de turno –en este caso una butaca que daba “descargas”- para poder llegar a disfrutar del concepto de diversión en el cine que demostraron tener hace ya 50 años. [IMDb]

S

In-Natural (The Stuff) (1985). Resultará sorprendente a alguno el señalar como un “viejo maestro” a Larry Cohen con una película del año 85. Quizá cronológicamente pueda no parecernos tan antiguo pero viendo la película se aprecia una forma de hacer las cosas que le sitúa directamente con esos directores sin miedo a las grandes historias extrañas. En un Halloween como este en el que "High School Musical 3" puede ser la película más vista conviene no olvidar a estos auténticos hombres-orquesta del cine que dirige, guioniza e, incluso, produce. Quizá más conocido pro su saga “It’s Alive”, o más referenciado por la curiosa “Q, la serpiente voladora”, es “The Stuff” / “Innatural” / “La Sustancia Maldita”… mi elección por tres motivos claros: Hay una cierta unidad con respecto a la anterior película también en la “amenaza” y cómo se alimenta de al gente, se trata de una película mucho más desmadrada que las anteriores –por difícil que parezca- y sirve, además, como contrapunto dulce e irónico sobre “La cosa” de John Carpenter [Con quien podría haber formado otro interesante programa doble] al mostrarnos a un informe ser decidido a conquistar la tierra gracias a su peculiaridad: Es un Yogur Mutante Controla-Cerebros Intraterrestre. Malvado, por añadidura. Y desde ahí se habla de la adicción, se ridiculiza a los militares o se exponen las vergüenzas del capitalismo y la familia, todo con un tono de farsa más que notable. [IMDb]

S

Así que ahí lo tenemos, monstruos, dobles lecturas, diversión, risas y un par de señores a los que nunca se reivindicará lo suficiente. ¡¡¡Feliz Halloween!!!

S

- Por Sark-o-Rama.

Halloween Double Feature: Vieja Mofeta

 

Sleepy Hollow (1999). Siempre he asociado Halloween con el terror gótico y los "Classic Tales of Horror" mucho más que con todo la parafernalia pirotécnica de slashers, zombies y compañía (¡que me pirra, ojo!). La leyenda de Sleepy Hollow y el jinete sin cabeza siempre será, para mi, el gran pilar sobre la que la tradición del Halloween moderno está asentada. Todo muy "Scooby-Doo", con el jinete recortado contra la luna, espada en mano y el Jack-o-Lantern (ver diccionario) por cabeza. Este último elemento, omitido en la película de Tim Burton que, pese a sus fallos (toda la trama detectivesca me perece superflua), logra crear esa atmósfera agobiante de las pequeñas comunidades acechadas por un asesino implacable. El ambiente de las primeras colonias, letras escarlatas, ‘Nathaniels’, ‘Fenimore Coopers’, con todos los vecinos, familiares entre ellos y tropecientos apellidos holandeses. Y Jeffrey Jones, y Miranda Richardson, y Martin Landauuu, y los dos Christophers, Lee y Walken – as the Hessian. [IMDb]

La noche del Demonio (1957). El gran clásico de Tourneur, al margen de su trilogía ("Yo anduve con un zombi", "La mujer pantera", "El hombre leopardo") es para mí la cumbre del cine de terror llamado ‘ambiental’ (que no ‘de ambiente’ –por ejemplo "La lengua asesina"-). A favor: una criatura aterradora a pesar de que tenga cara de perro, rodada en un asfixiante blanco y negro, y con los efectos de humo más cutres pero efectivos que recuerdo. Una trama que muchos han calificado de moralmente ambigua (bajo el argumento que hace apología de la brujería –vamos, como Harry Potter) y unos personajes míticos, así como su banda sonora. Quizá no acojone tanto ya, pero acabas con el regusto típico de las grandes pelis. Masterpiece! [IMDb]

 - Por Vieja "Ia! Ia! Cthulhu fhtagn" Mofeta.

Halloween Double Feature: Salanova

 

L’aldilà (1981): "L’aldilà" (o más conocida para los españoles como "El más allá") es una de las indudables obras maestras que Fulci hizo junto a Dardano Sachetti como coguionista. Pues, bien, como indicó muy bien Absence, es una especie de exploit de "Inferno" (1980, Dario Argento) pero genuinamente fulciana, y contiene una cantidad de planos terroríficos perfectos: arañas devorando a un hombre, ojos saltones en blanco, una crucifixión, perro devorando a una mujer ciega (sí, una idea calcada de la perfecta "Suspiria"), etc. Es en su final cuando realmente llega al punto álgido de su perfecta atmósfera malsana, cuando realmente la película de Fulci llega al horror puro, a la perfección: nuestra realidad se ha transformado en el infierno, ciegos y solos junto a los muertos. Atrapados en una maldición. Ese final que parece traducir los textos de Lovecraft, redondea una de las mejores películas de terror que haya existido, y por lo tanto, imprescindible para una noche de Halloween como Satán manda. [IMDb]

The Devil Rides Out (1968): Una sesión perfecta de Halloween debería contener, al menos, un film de la Hammer. Qué mejor que una de las películas dirigidas por Fisher, y guionizada por un titán como Richard Matheson. "The Devil Rides Out" es una aventura de terror gótica entretenidísima de la Hammer, aunque difiere de los habituales personajes característicos. En el film encontramos a un Christopher Lee como perfecto héroe aristócrata en medio de una lucha contra una secta comandada por un Sir Aleister Crowley de la vida capaz de controlar la mente, un detalle que convierte en la película en una sucesión de giros, previsibles e imprevisibles, que devienen en problemas todavía más gordos, más hiperbólicos, inquietantes y más, sí, perversamente diabólicos, y  hasta su final siempre parece alejada de finalizar agradablemente. Perfectamente estructurada, y con una dirección virtuosa, "The Devil Rides Out" no frena ni por un momento su ritmo, sino que lo intensifica hasta dejar sin respiro en un clímax final algo más flojo que el nivel general de la película. Destaco la aparación estelar de un Satán siempre imponente, en una de las escenas más memorables de la película. [IMDb]

- Por Salanova de los espíritus.

Halloween Double Feature: Grom el Único

 

- Noche de miedo (1985). [Receta para dos personas]: métase en una cocktelera a un fantástico Roddie McDowall en el papel de cazavampiros televisivo con hammeriano nombre "Peter Vincent", al ex-maridísimo Chris Sarandon (él y Susan compartieron mismo lecho) como discotequero vampiro con tufo a Tony Montana; hombres lobos, caserones polvorientos y temas pegadizos a lo Giogio Moroder; un guión repleto de homenajes, ironía y con ganas de pegarle un buen repaso a los clásicos del terror; agítese a ritmo de Serie B; acompáñese de una buena ración de palomitas. Para emplatar, lo mejor es servirla en sistema VHS con carátula en relieve del sello CIC-Video. [IMDb]
 
- The Rocky Horror Picture Show (1975). Quizás no sea la película más terrorífica de todos los tiempos (a excepción de para los baptistas del sur de Estados Unidos), pero simplemente por ser el musical más gamberro, iconoclasta y psicotrónico de la historia del séptimo arte tendrá siempre un lugar en mi retina. Además, considero acertada su inclusión desde el momento en que el film se inicia con el hipnótico "Science Fiction/Double Feature", con esos brillantes labios carmesí perdidos en medio de la tenebrosa oscuridad (ejem, qué frase...). Su peculiar homenaje a la Universal, con el mad doctor Tim Curry como travestido maestro de ceremonias, es todo un canto a la procacidad, al desate de los sentidos, al dislate erótico... en pocas palabras, lo que es un aquelarre en toda regla; qué mejor manera de pasar la Noche de Brujas. "Let´s do the time warp again!!". [IMDb]

- Por Grom el Terrorífico.

 Wayback Machine!  nóigeL se erbmon iM (Halloween 2004), una excusa tan buena como cualquier otra para: a) hablar de satanismo; y b) colocar una letra de Siniestro Total. ¡De la banda sonora de "El día de la Bestia"!

Halloween Double Feature: Be

  

Mi programa doble de Halloween en Disney Channel:

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El domingo pasado vino a casa un amigo (que confiese él su identidad si quiere) con un par de pelis en su disco duro portátil. Yo le había pedido “Buenas noches, señor monstruo”y él me trajo lo más parecido que pudo encontrar: Halloweentonwn (1998) [IMDb] y Return to Halloweentonwn (2006) [IMDb], la primera y la cuarta películas de una súper saga del Disney Channel.

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La primera, Halloweentown, la vimos en italiano, “porque se había bajado así”. Doblada en italiano y sin subtítulos en ningún idioma. Pero entre que el italiano es molto facile e divertente y que el argumento no tenía mucha complicación, pues eso, que ningún problema.

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Va de una madre soltera con tres hijos (del padre no se sabe nada, o a lo mejor es que el italiano no es tan facile) que es una bruja. Literalmente. Pero “undercover”. Es Halloween y los hijos -una adolescente con cara de cerdita, un niño con gafas que solía ser Ulysses Adair en Tierra Dos y una niña repelente genérica- protestan porque su madre no les deja salir a pedir caramelos como a los demás niños (toma poni) cuando viene la abuela (que es bruja también y Debbie Reynolds para más señas), y les descubre la verdad de la familia. No, lo del padre no. Que son mágicos y tienen poderes, y que ella en lugar de en Florida vive en Haloweentown, una ciudad superchupi a la que tienen que ir para que un malo no se haga con el poder. Van, lo impiden y se acaba la peli. Básicamente.

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Aquí va una elipsis de dos pelis que no vimos: "Halloweentonwn II: Kalavar’s Revenge" [IMDb] y "Halloweentonwn High" [IMDb]. Pero vamos, que no importan mucho para la trama general. Veréis.

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Pusimos Return to Halloweentown y nos encontramos lo siguiente:

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-Han pasado ocho años y la madre cada vez se parece más a Felicity Huffman.

-La hija mayor ha mutado en menos cerdita. Es que cambiaron las actrices y pusieron a Sara Paxton en lugar de Kimberly Brown.

-La hija pequeña (aka niña repelente genérica) desaparece de la historia. Dicen que está “viajando por la galaxia”. Ya, sí, claro.

-Ulysses Adair es guapete de mayor (bueno, de “joven adulto”). Con la pinta de enfermizo que tenía el pobre.

-Ryan Evans (de "HSM") hace de chico-majo-no-gay-con-el-pelo-raro. Venía de ser el malo de la tercera peli de la saga y para la cuarta ya se ha reformado y se acaba ligando a la chica.

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En ésta todo sucede en la Universidad de Halloweentown, que de lejos parece Hogwarts y de cerca el castillo de la Bella Durmiente de Disneylandia. Los hermanos mayores van allí a estudiar y acaban salvando, de nuevo, en un giro inesperado, el mundo mágico. Sorprendente.

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Me pregunto cómo es posible que, siendo el programa doble más improbable de la historia, molara. Y moló. Será un milagro de Halloween.

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(Eso fue el domingo pasado. Para el viernes tenemos previstas "Terrorífica Luna de Miel", "Un vampiro adolescente", "Transylvania 6500" y "Una pandilla alucinante". Y los episodios de Halloween de "Buffy". Habrá que votar).

- Por Be, la Guardiana de la Puerta.

 Wayback Machine!  Supuse que lo mío con "La Casa de Cera" sería pasajero, pero ya han pasado más de tres años y la sigo revisitando con absoluto placer. Hay algo en esa película que me vuelve completamente majareta, y en Dale cera (Halloween 2005) intenté expresarlo con palabras.

Trío de trailers (Especial Halloween)

Trío de trailers (Especial Halloween)

1. My Bloody Valentine 3D: ¿Harto de que tus únicas experiencias con las tres dimensiones digitales sean aventuras familiares o macroconciertos para espectadores de mediana edad? Bien, pues es muy posible que tus plegarias hayan sido atendidas: "My Bloody Valentine 3D" es un remake del reivindicable slasher de 1981, con todas las papeletas para acabar siendo otro "Una noche para morir" (o, ya que estamos, otro "Un San Valentín de muerte"), pero con un gimmick que nos trae a la memoria, aunque no estuviéramos allí, lejanas sesiones de serie B o nombres como el de William Castle. Ningún aficionado al terror heterodoxo puede resistirse ante un trailer que contiene planos de su asesino psicópata amenazando con su pico a la platea, por no hablar de esa bola de fuego que sale al final. Su director, Patrick Lussier, lleva prácticamente toda su vida en esto del horror (fue montador a las órdenes de Wes Craven y Guillermo del Toro, además de máximo responsable de la descacharrante saga "Drácula 2000"), y en su reparto destacan nombres como Jaime King o el hermano de Sam Winchester en "Supernatural". ¿Aún no estás convencido? La tagline reza: "Nothing says ’date movie’ like a 3-D ride to Hell". Caso cerrado. Estreno 16 de enero (Estados Unidos)

2. Let the Right One In: Vampiros, romance, paisajes nevados y angustia adolescente se dan cita en una de las películas revelación del año, "Crepúsculo", basada en la novela de Steph... ¿Qué? Oh. "Let the Right One In" (en España, "Déjame entrar") es la flamante ganadora del premio a la mejor película de terror en el Fantastic Fest, amén de una de las cintas más comentadas del pasado Sitges: un cuento gélido de chicas pálidas y muertes horribles que no sólo está cosechando montones de alabanzas en el circuito festivalero, sino que ya tiene programada su versión hollywoodiense, a cargo de Matt Reeves ("Cloverfield"). Sí, también está basada en una novela superventas (aunque, en este caso, solamente en la península escandinava) que ha reactivado el interés del gran público por los vampiros, pero las comparaciones con el huracán "Crepúsculo" acaban ahí: de hecho, el trailer parece postular a "Déjame entrar" como su gran alternativa. De todos modos, eso será algo que los lectores que la vieron en Sitges se encargarán de matizar en los comentarios, ¿no es así? Estreno 19 de diciembre

3. Fear(s) of the Dark: Seis cortometrajes en blanco y negro, seis de los mayores titanes vivos del cómic y el diseño gráfico, seis maneras distintas de volver a tenerle miedo a la oscuridad. Esta producción francesa viene abalada por Guillermo del Toro y nos ofrece el macabro aliciente de poder escuchar al recientemente fallecido Guillaume Depardieu en uno de sus últimos papeles. Por si fuera poco, "Fear(s) of the Dark" contiene también la primera incursión de Charles Burns en la animación, con un corto que (a tenor de lo que vemos en el trailer) se enmarca perfectamente en su perturbador universo personal. No es el único artista que explora las infinitas posibilidades del blanco y negro en un proyecto tan fascinante que, sinceramente, sería una pena que no llegara jamás a nuestras salas: esto parece especialmente pensado para ser disfrutado en pantalla grande. Estreno por confirmar

 Wayback Machine!  Seres de las profundidades  (Halloween 2006), o Lovecraft a la vuelta de la esquina.

Halloween Double Feature: Andrés HH

 

Buenas noches, niños y niñas, monstruitos todos. Para esta doble sesión de Horror Heladero (¿qué creíais que significaban las dos haches de mi nombre?) he decidido dejar descansar en sus tumbas a los clásicos de siempre y rescatar de la morgue dos terrores aún calientes, con un denominador común: ambos tienen lugar en el espacio de una sola noche, y son por lo tanto ideales para pasar de un tirón la Víspera de Todos los Santos.
 
À l’intérieur (2007): Junto con "La Niebla", mi película de terror favorita de los últimos tiempos. Si el film de Frank Darabont llevaba hasta el extremo el horror xenofóbico de "La Cosa" multiplicando la amenaza alienígena y trayéndola hasta nuestra puerta, el debut de Alexandre Bustillo y Julien Maury hace lo propio con la amenaza-en-casa de "La noche de Halloween", desorbitando la explicitud sin que se diluyan ni un ápice la atmósfera de pesadilla y el aura mítica de su boogeywoman. Una película tan brutal como hermosa, y una prueba más de que en la mente de algunos lunáticos todo está conectado con Carpenter. [IMDb]
 
The Cottage (2008): Después de "London to Brighton", el inglés Paul Andrew Williams se deshace de la etiqueta de "nuevo Ken Loach" de la mejor manera posible: a hachazos. Protagonizada por un Andy Serkis en estado de gracia y sendos clones de Kevin Spacey, John Candy y la gogó rubia de "Pekín Express", "The Cottage" arranca en forma de comedia negra hiperbritánica ("¡y sin hombres vestidos de mujer!", diría James Gunn) para sorprendernos a medio camino con un volantazo argumental como no se recuerda otro desde que los hermanos Gecko llegaron al Titty Twister. KEEP-OF-LAND, motherjumpers! [IMDb]
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- Por Andrés Harmony House of the 1.000 Corpses.

 Wayback Machine!  Incluso en el terror, todo tiene que ver con porcentajes y estadísticas. Anatomía del hombre del saco (Halloween 2007) lo demuestra de forma somera.

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Halloween Double Feature: Libertino

 

Me bebo tu sangre (1970). Es una peli con niño maloso, babas blancas y música garage-surf para los ataques de unos obreros enrabietados (el origen está en unos pastelitos con sangre de perro muerto rabioso, ¡¡¡toma ya!!!), una obra maestra llena de situaciones desternillantes casi todas protagonizadas por el jodido niño (o por los charcos del río o las batallas o...), en especial cuando ’atraviesa’ la puerta de un granero y su posterior reacción al descubrir a su abuelo empalado, dignas del mismísimo Ed Wood.

Lo cierto es que se ha convertido desde ya en un clásico de esos que tengo que enseñar a las visitas (sobre todo ahora en Halloween), tan grande que me va a costar quedarme con una sola frase, pero creo que la tengo: "Discúlpala, no sabe lo que hace, es muda". Antológica. [IMDb]

La Cosa (1982). Es al cine de terror lo que Godzilla a los bichos mutantes: lo más grande. Torsos a modo de fauces, Ennio Morricone haciendo la bso (y no John) conflictos internos (pero no por dilemas morales, que también, aquí los conflictos internos se van apoderando de tu piel, de tu carne, de tu puta cabeza...), soledades, lanzallamas y miedo.

Mogollón de miedo.

Es perfecta. [IMDb]

- Por Libertino, el pirata-fantasma.

 Wayback Machine!  ¡Cuidado, está detrás de ti! ¡¡Detrás de ti!! Es inútil, una scream queen que se precie no te va a escuchar... hasta que ya sea demasiado tarde. Este Top 10 Scream queens (Halloween 2007) es la única guía del grito cinematográfico que necesitas.

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