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King Kong: primer contacto

King Kong: primer contacto Últimamente en este blog se está hablando mucho de cine, pero es que hay noticias que no se pueden dejar pasar, y no hay duda de que el primer teaser trailer de "King Kong" es una de ellas. No se trata simplemente del remake de una de las mejores películas de monstruos de la historia, sino que también es el regreso de otro monstruo neozelandés que, tras conquistar la cima del Monte del Destino, vuelve dispuesto a desempolvar su nostalgia para deleite de todos nosotros. Y es que, a pesar de que yo soy de los que prefieren "Agárrame esos fantasmas" a "El retorno del Rey", una nueva película de Peter Jackson siempre me tiene entusiasmado.

El teaser, que presumiblemente irá acompañando a "La Guerra de los Mundos" en las salas de cine a partir de mañana, cumple a la perfección su función de primera toma de contacto con el gran gorila, al que (por fin) ya podemos ver en todo su esplendor. No obstante, King Kong no es la única criatura en la que los estudios WETA han estado trabajando durante estos últimos meses: este primer trailer presenta un tropel de dinosaurios similar al que debe aparecer en las peores pesadillas de Ian Malcolm, además de un asilvestrado Jack Black que da la sensación de que, en cualquier momento, puede sacar la guitarra eléctrica y ponerse a interpretar uno de los míticos temas de su banda Tenacious D. Bueno, puede que Black no sea una creación infográfica, pero un poco de alma de Diablo de Tasmania sí que tiene. En otro orden de cosas (y antes de que me ponga a desvariar), el argumento original de la película de 1933 parece haber sido respetado al máximo en esta nueva versión, en la que de nuevo veremos cómo una actriz en paro (Naomi Watts) consigue un papel de scream queen en el último proyecto de Carl Denham (Black), director megalómano que cuenta con ayudantes como Adrien Brody y Collin Hanks para rodar en una peligrosa isla habitada por seres nada recomendables. Lo que nadie les había dicho es que el monstruo mitológico que Denham anda buscando tiene una pronunciada debilidad por las rubias y los rascacielos...

Sin contener prácticamente spoilers, este primer avance de "King Kong" nos demuestra que el poderío visual de Jackson sigue intacto, amén de esconder algunas sorpresas para el cinéfilo atento (las calles de Broadway, por ejemplo, están decoradas con el cartel de otra obra maestra del cine de los años 30, en este caso europea). Por todo ello, es normal que al acabar de ver el teaser os entren unas ganas terribles de subiros a la mesa y golpearos el pecho con las dos manos mientras practicáis vuestros mejores gritos de euforia.

The Good Ol' Boys

The Good Ol' Boys Hoy se estrena en un cine de Madrid (ignoro el número de salas que lo habrán comprado en el resto de España) el vitriólico falso documental "CSA: The Confederate States of America". Si vivís en una ciudad en la que se proyecte o accedéis a ella a través de eso-que-todos-sabemos, aceptad mi consejo: dádle una pequeña oportunidad a esta producción de Spike Lee antes de que los marcianos invadan la cartelera.

He aquí la crítica que escribí para la AB (espero que no la encontreís muy coñazo):

“CSA”: SECRETOS DE FAMILIA

Todo debió de empezar con “This Is Spinal Tap” (1984), pionero falso documental que se valía del hiperrealismo del medio para poner a parir a las bandas de heavy metal de finales de los 70 y principios de los 80. A partir de entonces, el documental de ficción, o mockumentary, se ha confirmado como la manera más efectiva de satirizar cualquier cosa: desde el trabajo basura (la serie británica “The Office”) hasta los concursos caninos (“Very Important Perros”, dirigida en el año 2000 por uno de los cerebros de “Spinal Tap”, Christopher Guest), pasando por los Beatles (“The Rutles”, delirio de Eric Idle que contó con la complicidad de George Harrison) y hasta la propia historia del cine (gracias a Peter Jackson y su “Forgotten Silver”). No obstante, donde el mockumentary ha demostrado mayor efectividad es en el terreno de la sátira política, como muy bien deben saber Tim Robbins y Michael Moore. Y es que el mundo de la política es, en el fondo, un falso documental, un espejismo de realidad que debe resultar completamente creíble... pero que muchas veces lo único que consigue es espolear carcajadas involuntarias.

Todo esto viene a cuento porque sería erróneo interpretar “CSA” como un ejercicio de ciencia-ficción de bajo presupuesto o un what if? riguroso y respetuoso con la Historia con mayúsculas. La última película de Kevin Willmott no pretende trazar un escenario histórico posible, sino valerse de su hipotética situación de partida (la Norteamérica surgida tras una victoria de los Estados Confederados en la Guerra Civil) para describir con mucha mala leche un universo alternativo sospechosamente parecido a nuestra realidad cotidiana. En otras palabras: Willmott sabe mejor que nadie que es absolutamente imposible pensar en un mundo (o un país) donde la esclavitud continuara vigente a lo largo de todo el siglo XX, pero utiliza ese escenario como exageración sardónica de lo que ha sido la historia reciente de su país. Los que han criticado “CSA” argumentando que lo que se narra en ella no hubiera sido posible en un mundo civilizado (historiadores en su mayoría) no han comprendido que el realismo no era, ni mucho menos, el objetivo de su propuesta. Según declara el propio realizador: De algún modo, a veces siento que el Sur realmente ganó la guerra. Puede que perdiera en el campo de batalla, pero ganó en el terreno ideológico.

El documental adopta la apariencia de una retransmisión televisiva en la que, por primera vez en los Estados Confederados de América, se va a emitir un documental de origen europeo sobre la historia del país tras la Guerra Civil. De este modo, “CSA” se vale de la herramienta más precisa para analizar cualquier sociedad (aunque, en este caso, sea pura ficción): la televisión, gracias a la cual podemos vislumbrar la auténtica esencia de la antiutopía que supone un presente donde la esclavitud y la segregación racial son ya parte de la programación. Al igual que hiciera Paul Verhoeven en algunas de sus mejores obras (“RoboCop”, “Starship Troopers. Las brigadas del espacio”), Willmott incluye en su falso documental generosas raciones de anuncios que, a la postre, se revelan como uno de los indiscutibles highlights de la función: vitriólica, ácida, incómoda y sangrante; la publicidad de este universo alternativo se antoja todavía más perturbadora cuando, al final de la proyección, se nos informa de que la mayor parte de los anuncios que hemos visto estaban basados en hechos reales.

Dice Willmott que la esclavitud es el secreto de familia más oscuro de Norteamérica. En ese sentido, el objetivo de “CSA” es destapar uno de los tabúes más ridículos de la sociedad americana actual: el esclavismo, que tanto los blancos como los negros se asustan al recordar. El resultado es un valiente e interesantísimo mockumentary, que solo pierde pie en su último tramo (la revelación en el establo, una innecesaria salida de tono) y que parece diseñado para provocar sonrisas y remover conciencias a partes iguales.

Kellyrama (Nº 4)

Kellyrama (Nº 4) Realmente entiende todo lo que escribe. Es raro. Richard lo sabía todo.

(Jena Malone, durante el rodaje de "Donnie Darko". La foto de arriba no es de esa película, pero no me he podido resistir a incluirla. Además, necesitaba una imagen extralarga que ensanchara el blog, y no he encontrado otra parecida. De hecho, no creo que haya una imagen igual...).

1) Las actualizaciones de la web oficial de "Southland Tales" se hacen mucho de rogar, pero cuando llegan es una maravilla. Desde hace unos cuantos días ya podemos navegar un poco más por el camino de la derecha: el hasta ahora inservible botón que rezaba "Launch" (o sea, el que figura debajo de la parrafada físico-cuántica) nos da acceso a un paseo vía satélite por el sur de Los Ángeles que culmina con la imagen de una playa (¿la misma del vídeo de camino de la izquierda?) y unas extrañísimas coordenadas georgráficas. Por ahora no tenemos nada más, pero la apariencia de esas coordenadas indica una nueva actualización en un futuro no muy lejano. Mientras tanto, podemos compartir nuestro desconcierto con la gente de los foros, que siempre está dispuesta a formular teorías descabelladas sobre esta misteriosa película, que (recordemos) será protagonizada por un trío de ases de lo más estimulante: Sarah Michelle Gellar (que, por cierto, ha firmado también la adaptación del genial videojuego "Alice"), Sean William Scott y el mítico The Rock.

2) Seguimos con "Southland": hace poco, aparecieron en los ya mencionados foros de Richard-Kelly.net unos cuantos dibujos que, al parecer, pertenecen al storyboard y a los diseños de vestuario de este esperadísimo segundo largo de Richard Kelly. Si os pasáis por aquí y por aquí podréis echarles un buen vistazo, aunque tengo que decir que yo tengo mis reservas, sobre todo en lo que respecta al story de la secuencia del francotirador, que me parece que va a ser de "Domino" antes que de "Southland". Por lo demás, esa policía del futuro tiene una pinta tremenda. ¡Ah!, y si queréis un wallpaper amateur, no tenéis más que pedirlo .

3) Para terminar el especial de hoy, unas fotos de "Domino", la ansiada joint venture de Richard Kelly y Tony Scott, dos talentos incontestables del Hollywood actual. En Walking Daydreams, el fansite de Keira Knightley, podréis encontrar las últimas fotos de esta película de acción metalingüística cuyo estreno se espera para este otoño/invierno; mientras que en Access Hollywood también nos ofrecen algo de información sobre el proyecto. Para terminar, y a modo de bonus track, el trailer de Pride and Prejudice, adaptación literaria de postín que merece su lugar en este blog y en esta sección por contar con la presencia de dos damas kellynianas de primer orden: Jena Malone y Keira Knightley.

MTV Movie Awards 2005: La crónica

MTV Movie Awards 2005: La crónica Won't you come see about me / I'll be alone, dancing, you know it baby / Tell me your troubles and doubts / Giving me everything inside and out / Don't you forget about me / Don't, don't, don't, don't / Don't you forget about me

Sí, amigos y vecinos, la letra de "Don't You (Forget About Me)", un post de siete párrafos y OTRA foto de Lindsay Lohan solo pueden significar una cosa: hoy vamos a hablar de los MTV Movie Awards, el evento cinematográfico-pop-televisivo más esperado de todos los años. Para muchos (bueno, en realidad solo para una persona, que prefiere permanecer en el anonimato), estos premios son la razón por la que uno no debe perder la fe en el cine comercial y, qué narices, en el Cine con mayúsculas: los MTV Movie Awards son una celebración de las películas que se hacen por y para gente como nosotros. No para la crítica, ni para los Oscar, sino para nosotros. Y que conste que esto no lo digo yo, sino Molly Ringwald. De modo que a callar.

Una gala que cuenta con una alfrombra roja presentada por Nicole Richie y Fat Joe es una gala que merece toda la atención de este bloggero, pero es que además contaba con otro reclamo de peso: Jimmy Fallon, uno de los cómicos más divertidos del Saturday Night Live de los últimos años. Fallon no solamente demostró que tiene muchísima más gracia que Billy Cristal en lo que respecta a colarse dentro de una película (su comienzo con "Batman Begins" fue asombroso, pero su reinterpretación de uno de los momentos clave de "La venganza de los Sith" merece que George Lucas la incluya como extra en el futuro DVD), sino que también desplegó su incontestable talento imitador -con Chris Rock y Jack Black como principales víctimas- e interpretó una versión acústica del tema "Good Ol' Boys". Su actuación como presentador fue impecable, convirtiéndole en la primera estrella indiscutible de la noche. La segunda tiene nombre de emperador francés, apellido de peli de explotation y el pelo rizado.

La revancha de los novatos. En efecto, la excelente Napoleon Dynamite fue la mayor acaparadora de premios de la gala, haciéndose con el de Mejor Película, Mejor Actuación Musical y Mejor Actor Revelación para el inconmensurable Jon Heder. Es sinceramente sorprendente y alentador que una película tan decididamente marginal haya conquistado el corazón de la mayor parte de los espectadores de la MTV, haciéndonos pensar que aún hay algo de esperanza para este tipo de cine (al menos en Estados Unidos, porque en España esta peli fue completamente m-a-s-a-c-r-a-d-a por su distriubuidora). Pero no solo de über-nerds y bailes absurdos vive el mtvadicto: Mean Girls, la otra gran película de instituto del año, se alzó también con tres premios (Mejor Equipo en Pantalla para las Plastics, Mejor Actriz Revelación para Rachel McAdams y Mejor Actriz para Lindsay Lohan). No obstante, no todo han sido alegrías: un servidor se ha sentido francamente decepcionado con el hecho de que el premio "Emperador de los Helados a la Mejor Película de 2004", es decir, Anchorman: The Legend of Ron Burgundy, no se llevara ni una sola caja de palomitas metálica (¡¿"Afternoon Delight" no es la mejor actuación musical del año?! ¡Baaaah!). Bueno, mirémoslo por el lado bueno, ya que dos estupendísimas películas que retratan el ecosistema del high school de manera muy distinta han obtenido por fin el reconocimiento que se merecían.

I feel the need... The need for speed. Hablando de películas de instituto, ya va siendo hora de que dejemos paso al rey: John Hughes, cuya obra más emblemática fue objeto de un sentido homenaje a mitad de la gala. Hay quien dice que The Breakfast Club es un film profundamente coyuntural, pero yo os aseguro que, pese a haber nacido el mismo año en que se estrenó, me estremecí como el que más cuando se empezaron a oír las primeras notas del mítico tema de los Simple Minds. Por desgracia, no pudimos ver una reunión en toda regla del Club de los Cinco (solo acudieron Molly Ringwald, Anthony Michael Hall, Ally Sheedy y Paul Gleason), pero que una película como esta sea reconocida de una vez por todas como el clásico que es no tiene precio.

El otro homenajeado de la noche no necesita presentación alguna: el mismísimo Maverick, Ethan Hunt himself, el maldito doctor William Harford, Vincet el del asiento de atrás del taxi, Charlie Baaaaaaabbitt en persona (por cierto, que Dustin Hoffman protagonizó uno de los momentos más divertidos de la gala, riéndose de Eminem). Lo que quiero decir es: ¿quién le puede negar a Tom Cruise el título de icono de la MTV? Empezó a triunfar cuando el canal empezó a triunfar y, por muy mal que nos caiga, tiene un carisma y una presencia que no puede con ellos. El premio se lo entregó su actual (risas) pareja (risas), pero no hicieron el ridículo como la última vez que salieron en televisión. Lástima.

Y además... La gala de este año estuvo cargada de más momentos memorables (aunque no tantos como la del año pasado, que fue absolutamente apoteósica). Ahí van algunos: The Rock, la actuación de los Foo Figthers, Jimmy Fallon riéndose del subtexto homoerótico de "Troya", Eminem desquitándose de su affaire con el perro de trapo (y humillando de paso a Lindsey Lohan), The Rock, la broma cruel sobre Judi Dentch, el casting de "Los 4 Fantásticos" siendo fantástico, The Rock, los vaqueros de Rachel McAdams, Napoleon Dynamite disfrazado de Batman, The Rock, el casting de "El sheriff chiflado" saliendo de un vagón de metro... ¿He dicho ya que también estaba The Rock?

En resumen, los MTV Movie Awards 2005 han sido, sin lugar a dudas, la ceremonia de premios cinematográficos más divertida, excitante, juvenil y equilibrada que hemos podido ver en este soso año. Incluso les he perdonado que no le dieran ningún premio a "Anchorman" ni a Will Ferrell... Bueno, casi. Grrrr...

As you walk on by / Will you call my name? / As you walk on by / Will you call my name? / When you walk away / I say: La la la la la / La la la la la la...

"Primer": Paseo por la cuarta dimensión

"Primer": Paseo por la cuarta dimensión Viajemos al pasado: es el jueves 10 de marzo del año 2005. Deben de ser las cuatro y media de la tarde, aunque no lo tengo nada claro porque no me he traído reloj. A las cinco tengo que estar en la Casa de América (o el Palacio de Linares, que de pequeño me tenía acojonado) para una entrevista con Shane Carruth, el director/guionista/productor/protagonista de la película Primer (que no se estrenaría hasta el 10 de junio, o sea, mañana). La cuestión es que, hace unas cinco horas más o menos, me encontraba sentado EXACTAMENTE en el mismo vagón de metro y dirigiéndome a EXACTAMENTE el mismo sitio para ver la película en pase de prensa. "Primer" va de viajes en el tiempo y déjà vus hiperrealistas, y yo estaba teniendo uno bastante intenso.

La ópera prima de Carruth no es, definitivamente, una película de ciencia-ficción al uso. Para empezar, es una de las pocas obras de ficción con las que un servidor se ha encontrado que lleva el tema del viaje en el tiempo hasta sus últimas consecuencias: no estamos en el terreno de otras obras maestras como "Regreso al futuro" y "Donnie Darko" (que exploraban la cuarta dimensión desde el escapismo bigger than life y el lirismo suburbial, respectivamente), sino en un entorno realista y sucio en el que uno tiene la sensación de que no puede ocurrir nada extraordinario. Pero ocurre, vaya que si ocurre. De todos modos, lo más interesante de "Primer" es que no utiliza la ciencia-ficción como fin en sí mismo, sino como un medio para contar la historia de una amistad aniquilada por la introducción de una fuerza extraña e inexplicable. En ese sentido, este film seco y desaliñado puede ser también la buddy movie más extraña y cerebral jamás rodada: los protagonistas no solo acaban por desconfiar el uno del el otro, sino que llega un momento en el que tampoco pueden fiarse de sí mismos, más que nada porque no saben qué versión de sí mismos son en ese momento. Parece complicado, ¿eh? Pues esperad a verlo en pantalla: en el film no hay un solo efecto especial, ni una sola explicación a lo que estamos viendo, ni un solo daiálogo en el que alguien diga viaje en el tiempo o algo parecido. "Primer" es el equivalente SF al porno ultraduro.

Alguien que ha sacado adelante él solito una película tan rematadamente compleja a nivel conceptual es una alguien capaz de intimidar a su entrevistador. Al menos, eso pensaba yo mientras subía las escaleras de la Casa de América para encontrarme con Carruth (que a mí, por cierto, me recuerda mucho a Spike Jonze). Lo cierto es que estaba muy equivocado: el creador de este enigma fílmico resultó ser un tipo de lo más dicharachero y expresivo, además de un gran imitador de voces. En la entrevista explicó cómo se puede hacer ciencia-ficción con cero dólares y un puñado de actores no profesionales, de qué manera se pueden conseguir sonidos extraños armado simplemente con un magnetófono, qué se siente al ser comparado con el Kubrick de "2001: Una odisea del espacio", de qué va exactamente eso de Sundance (donde "Primer" fue Premio del Jurado) y cuál podría ser su próximo proyecto (tres palabras: ciencia-ficción, niños y religión). Podéis leer la entrevista en el número de este mes de la revista AB, donde además vienen otros artículos mucho más interesantes.

De vuelta a casa, no podía dejar de pensar en el comentario que le había escuchado a dos críticos sesudos a la salida del pase de prensa: ¿El tiempo es cíclico o lineal? ¿Por qué no podían admitir estos dos que no habían pillado la película, como el resto de los que salíamos de la sala? Y es que "Primer" no es una película que se pille a la primera: necesita mucha reflexión y, posiblemente, un segundo visionado. Y eso es lo que estaba intentando hacer yo esa noche, reflexionar sobre la peli y transcribir el artículo lo antes posible (mi grabadora se oye fatal). Como estaba demasiado cansado para hacer ambas cosas, me puse a actualizar este blog. El post que escribí se llamaba Recreando la vista, y me ha entrado un escalofrío al abrirlo este mediodía: la foto que lo acompañaba era nada menos que de... Lindsay Lohan.

A ver si va a ser verdad que el tiempo es cíclico...

Trío de trailers

Trío de trailers 1) The Weather Man: He aquí una película que lo tiene todo para entusiasmar a ese tipo de público que solo disfruta con Sofia Coppola, Roman Coppola, Spike Jonze y (todo queda en familia) el Nicolas Cage de Adaptation. La última de Gore Verbinski tiene a este último como absoluto protagonista, escoltado por los siempre estupendos Michael Caine y Hope Davis: "The Weather Man" es una de esas películas donde no parece haber argumento (ojo, no lo digo como un reproche, que a mí me encantan esas películas) pero que transmiten, desde el minuto uno del trailer, una intangible sensación de que todo en ella es de lo más cool. Puede ser una de las sorpresas del año, y alicientes no le faltan: relaciones paterno-filiales de lo más disfuncionales, un sentido del humor basado en la sutileza, Nic Cage y su peinado casi avant-garde, canción de Iggy Pop, un recién redimido Verbinski... De todos modos, si queréis saber quién es el hombre del tiempo que más mola, haced el favor de pinchar aquí mismo: informando todos los días del clima de Los Angeles desde el sótano de su casa. Con la camisa abotonada hasta el cuello, por supuesto.

2) Bewitched: ¿Metalenguaje para principiantes o comedia pop inteligente? Tendremos que esperar hasta otoño para salir de dudas con la película de "Embrujada", cuyo trailer nos revela que no es una adaptación corriente, sino una cinta de humor reflexiva tipo "Jay y Bob el Silencioso contraatacan" o "La nueva pesadilla de Wes Craven". Vale, sale Will Ferrell, pero no hay ni rastro de la magia de "Anchorman". Aún así, dentro del trailer hay tres geniuinos Momentos Ferrell que nos dan esperanzas sobre este proyecto: a) Sherpaaaaaaaaaa!!!; b) su movimiento de nariz; c) la escena en la cena. Ah, y sale Michael Caine. Otra vez.

3) The Dukes Of Hazzard: Qué puedo decir. Qué demonios puedo decir sobre este trailer, un sueño hecho realidad para mí (pasaos por aquí y por aquí para comprobar mi nivel de fanatismo). Si, sobre el papel, el trío William Scott-Knoxville-Simpson era devastador, esperad a verles en acción: subidos en el "General", vacilando a la policía o acompañados de Willie Nelson, estos nuevos Dukes son absolutamente perfectos. Añádasele una estética aplastante (obra del director Jay Chandrasekhar), unos diálogos bestiales (Jessica Simpson pronuncia, al final del trailer, la que hasta ahora se puede considerar la Frase del Año) y a Burt Reynolds (nada de Michael Caine en esta, amigos), y tendremos una de las películas del año. Bueno, quizá me haya pasado un poco, pero... ¿habéis visto cómo le quedan los pantalones daisy dukes a esta nueva Daisy Duke?

De vuelta a los bosques: "Cabin Fever"

De vuelta a los bosques: "Cabin Fever" Tienes más oportunidades de ligar con "Cabin Fever" que con "Cómo perder a un chico en 10 días". ¡Si no consigues pillar cacho con "Cabin Fever", eres patético!" Con estas alentadoras palabras promocionaba el debutante Eli Roth su primer largometraje allá por el año 2003, en una memorable entrevista en la que también reivindicaba el regreso del desnudo gratuito al cine de terror. Y, en efecto, "Cabin Fever" es una película perfecta para una primera cita, ya que durante la proyección pueden ocurrir dos cosas: a) triunfas; b) te abofetean. Sin medias tintas ni falsas esperanzas. Porque por mucho que a Eli le parezca que sí, su estupenda película no es la idea que muchas chicas tienen de una cita romántica (creedme: SÉ de lo que hablo), pero si encuentras a una a la que le gusten las infecciones cutáneas, la mixomatosis, los perros descuartizados y el humor redneck... pues estás de enhorabuena, porque muy mal se tiene que dar la cosa para que "Cabin Fever" no os una de por vida a ella y a ti.

Para empezar, la peli es un regreso a los frondosos bosques del terror histérico, esos mismos bosques en los que se adentró Sam Raimi (y unos cuantos colegas) allá por 1983 para rodar su clásico festival gore "Evil Dead". A la hora de enfrentarse a su primer proyecto como director, Roth demostró que tenía muy bien aprendida la cegadora lección del maestro Raimi: su "Cabin Fever" es una película de horror puro, sin concesiones, sin (casi) distancia irónica, con grandes dosis de humor negrísimo y generosas raciones de desmembramientos. Pero Raimi no fue el único maestro que aleccionó a esta joven promesa de la casquería americana: para supervisar los cortometrajes de su página web, el mismísimo David Lynch confió en Eli Roth, al que conocía por su trabajo como en la demencial teleserie "Chowdaheads". Como todo lo bueno se pega, también hay algo del director de "Carretera perdida" en "Cabin Fever": la música de Angelo Badalamenti, los diálogos con el guarda forestal aficionado a las raves caseras, los paletos hillbilly (incluyendo a un retrasado practicando kung fu, personaje que no habría desentonado en "Corazón salvaje"), la incomprensible y acechante naturaleza del terror... Casi se podría decir que Eli Roth es un David Lynch chiflado por el cine adolescente, o el Sam Raimi de la generación MTV. Pero hay más, mucho más.

Aún con sus defectos y titubeos (no es una ópera prima tan redonda como el primer "Evil Dead", aunque se le acerca), "Cabin Fever" es un rarísimo ejemplo de un cine de terror que ya nadie practica: la industria oriental está ensimismada con sus pesadillas serias, preciosistas y cada vez más clónicas (ver "The Eye 2"); el cine de Hollywood se debate entre la pedantería referencial sin brújula (ver "Cursed") y el producto si alma (ver "El exorcista: El comienzo"); el resto del mundo parece medio dormido (ver "Creep")... Por supuesto, estas cinematografías nos dan ocasionales destellos de genio, pero la propuesta de Roth es la más honesta y equilibrada de todas: consigue aunar el tono grave de los orientales con la frescura del buen cine adolescente americano, el terror puro con un humor cruel netamente europeo, las innovaciones visuales y narrativas con el homenaje bien entendido a los clásicos... En suma, una película de terror como está mandado, sin delirios de grandeza ni voluntad de mensaje.

Amigo íntimo de Richard Kelly (la otra gran promesa de su generación), guionista de los MTV Movie Awards 2004, fundador de la productora de cine de terror hardcore Raw Nerve (que está a punto de estrenar la esperada "2001 Maniacs"), creador de los alucinantes cortometrajes The Rotten Fruit y admirador incondicional de Stephen King; Eli Roth aún tiene dos características más que le convierten, a mis ojos, en el Puto Amo: a) su segunda película, Hostel, una bestialidad ultraviolenta para la que ha contado con la colaboración de Takashi Miike himself; y b) su teoría, compartida con el autor de este blog, de que no hay nada mejor que "Evil Dead II".

Y reto a cualquiera a que nos busque al señor Roth y a mí algo que pueda superar a Bruce Campbell decapitando demonios con una sierra mecánica.

El ataque de los Sith

El ataque de los Sith Vale, pues a estas alturas ya se puede hablar de récord mundial. Mientras escribo esto, son las tres de la tarde del jueves 19 de mayo de 2005, y puedo decir tranquilamente que estamos viviendo un día histórico: la BBC habla del estreno global simultáneo más salvaje de todos los tiempos, las empresas estadounidenses se enfrentan a 627 millones de dólares en pérdidas de productividad por culpa del absentismo laboral, el estreno de ayer en el Kinépolis de Madrid ha sido descrito (por un amigo de confianza) como un maldito maremagnum, ya casi no quedan entradas para este fin de semana en las grandes capitales de medio mundo, en Barcelona se celebrarán actos de conmemoración a las puertas del Cinesa Diagonal durante todo el día, Darth Vader sale en la portada de casi todos los periódicos y los especialistas preveen una auténtica revolución en las taquillas.

La pregunta es: ¿hasta cuándo durará todo esto?

La otra pregunta es: ¿podrá un servidor aguantar hasta el sábado sin que le destripen la película?

Una pregunta tiene respuesta fácil. La otra, no tanto. De todos modos, aunque hoy se un día de celebración, no podemos olvidar que se cumplen veinticinco años de una muy mala noticia. Ý es que no todo iba a ser jolgorio.

Anoche soñé que volvía a Tatooine: Intento de crítica de "El ataque de los Clones"

Anoche soñé que volvía a Tatooine: Intento de crítica de "El ataque de los Clones" Es más difícil de lo que parece, de modo que dividámoslo en tres partes e intentemos que todo tenga un mínimo de sentido.

1. Funny Love Songs: Ahora viene una lectura que, probablemente, solo existe en mi cabeza. Esto no es una película: es una historia de amor. Manida, absurda, ñoña, empalagosa, ridícula, sonrojante, mal rodada, naïf, idiota... Como todas las historias de amor. En un primer nivel de lectura, es la historia de Anakin Skywalker y Padmé Amidala; pero hay más romances, muchos más. "Star Wars: Episodio II. El ataque de los Clones" está compuesta de múltiples historias de amor, que se interrumpen y se complementan entre ellas: la de los personajes es la más aparente y, en cierto sentido, es la que nos sirve para entender todas las demás. Todo el mundo criticó a George Lucas por filmar un amor edulcorado y anacrónico, pero es que esa historia Anakin-Pádme es simplemente el reflejo de su profundo amor (muy edulcorado y rematadamente anacrónico) por la historia que cuenta, por la space-opera, por la cultura popular, por la ciencia-ficción añeja, por su universo particular... que da la casualidad de que también es el universo particular de cientos de personas.

En otras palabras: Anakin S. y Pádme A. son dos enamorados que intentan salir adelante en un entorno absolutamente irreal y opresivo. Su romance corre paralelo al alzamiento del Mal con mayúsculas, del que uno de los dos acabará formando parte. Pero su romance también tiene que intentar abrirse paso por la estructura narrativa de una película involuntariamente posmoderna y multirreferencial a su pesar. Para mí, Anakin S. y Pádme A. representan el sentimiento verdadero al que muchos fans de "Star Wars" renunciaron al hacerse mayores, y por eso (entre otras muchas cosas) su historia no podría funcionar ni en un millón de años. En cierto sentido, Anakin y Pádme están representando la versión space-opera colorista de la canción "Heroes", de David Bowie.

2. Just for one day: Ahora viene un videoclip que, probablemente, solo existe en mi cabeza. Empieza con una silueta oscilando en un fondo oscuro e iluminada por unos cuantos focos. Weird Al Yankovic lleva el pelo a lo padawan y los ojos pintados a lo glam rock. Su versión de "Heroes" hace saltar costuras de puro delirio. Lo cierto es que esta vez ha ido a lo fácil: no ha tenido más que cambiar tres palabras de la canción para poder ajustarse al argumento de "El ataque de los Clones". Aún así, hay que reconocer que el tipo tiene su gracia.

3. Eternal Darkside of the Spotless Mind: Ahora viene un remake que, probablemente, solo existe en mi cabeza. Bueno, más que un remake es un crossover, pero como esto es todo menos una crítica de "Star Wars: Episodio II. El ataque de los Clones", pues ya da igual.

Empieza con Darth Vader quitándose la máscara y metiéndose en su cápsula de reflexión, esa que vimos en "El Imperio contraataca". Solo que ahora vemos algo que no vimos en esa peli: la cápsula tiene escritas las palabras "LACUNA INC." en un lateral. Lo que sigue es un recorrido a la inversa por la mente de Vader: empieza dondequiera que acabe "Episodio III" y acaba en el taller de Watto. A mitad del metraje, Anakin-Vader se da cuenta del error que está cometiendo y decide que, en realidad, no quiere borrar a Pádme de su memoria. Demasiado tarde. La peli acaba en esa escena de "La amenaza fantasma" en la que Anakin (que ahora vuelve a ser un niño, pero con una mano amputada y un casco gigante en la cabeza) le pregunta a Pádme si es un ángel. De repente, el recuerdo se empieza a erosionar, y el taller de Watto es barrido poco a poco por una tormenta de arena.

Bueno, pues al menos lo he intentado, pero es que (definitivamente) elegí un mal día para intentar hacer una crítica de "El ataque de los Clones".

20 razones por las que respetar a "La amenaza fantasma"

20 razones por las que respetar a "La amenaza fantasma" Loor a Ganesha...

1) El título, sin duda el más esquivo y sugerente de las dos trilogías. Centenares de fans integristas de todo el mundo lo odian, argumentando que suena a serial de los años 30 (¡precisamente esa era la idea!). Sin embargo, es bien sabido que son esos fans los que más minutos de su vida han perdido discutiendo a qué se refiere exactamente esa amenaza fantasma.

2) At last we will reveal ourselves to the Jedi. At last we will have revenge. Darth Maul se mete al público (y al fandom) en el bolsillo con la que prácticamente en la única frase que le oiremos decir... pero que sirvió más tarde para titular todo un episodio.

3) El tema musical que John Williams compuso para el Anakin niño, una variación de la Marcha Imperial (también conocida como "Darth Vader's Theme") capaz de erizar el vello del espectador más atento.

4), 5) y 6) Los tres cameos (sí, tres nada menos) que E.T. el extraterrestre realiza a lo largo de todo el metraje. Una pista: uno es en forma de estatua, otro como imagen subliminal en el cielo de Tatooine y otro en el Senado, acompañado de sus congéneres.

7) La carrera de vainas, uno de los momentos clave de la saga. Superando ampliamente a la muy sosa persecución de speeders de "El retorno del Jedi", las vainas incluyen suficientes ingredientes para justificarse como una de las mejores secuencias de la ciencia-ficción moderna: sentido de la maravilla, homenajes (a "Grand Prix", "Ben-Hur" y "Wacky Races"), muertes absurdas, cameos (Jabba the Hutt, el actor Warwick Davis, la orquesta de la cantina de Tatooine, Greedo), un comentarista bicéfalo, la primera ocasión en la que alguien pronuncia la frase Que la Fuerza te acompañe, jawas y, al finalizar la carrera, uno de los momentos más eufóricos de toda la saga.

8) Olvídate de "Salvar al soldado Ryan": la batalla de Naboo, capitaneada por Jar-Jar Binks, es una de las maniobras militares más suicidas de la historia del cine.

9) El póster de la izquierda.

10) La marioneta de Yoda, tan distinta a las de la segunda trilogía y a la versión CGI de los episodios II y III. Es tan condenadamente fea que, al final, le acabas cogiendo cariño.

11) Las escenas que comparten unas púberes Natalie Portman y Keira Knightley, dos de las diosas indiscutibles de muchos de nuestros altares particulares. Sin duda, uno de los escasos momentos en los que la saga sube la temperatura (ver también el traje blanco ceñido de Amidala en "El ataque de los Clones", la Leia esclava de "El retorno del Jedi" y el momento en el que R2-D2 penetra a la Estrella de la Muerte en "Una nueva esperanza").

12) La última frase de Palpatine: En cuanto a ti, joven Skywalker, seguiremos tu carrera con sumo interés. Añádasele unos guardaespaldas que recuerdan a la Guardia Imperial y una sonrisa del gigantesco Ian McDiarmid y ya tenemos uno de esos destellos fatalistas del futuro inmediato que suponen, para mí, la razón de ser de las precuelas y que intentaré explicar en posts sucesivos.

13) y 14) Las dos únicas veces que Darth Maul parpadea a lo largo de toda la película.

15) Toda esa teoría de que Qui-Gon Jinn era un clon/impostor/asesino de jedis, y que por eso no desaparecía al final. Horas y horas de diversión insensata en los foros de internet, desde mayo de 1999 hasta mayo de 2002.

16) La sensación de que toda la película es, básicamente, cine infantil. Esperad, dejad que me explique: esta primera trilogía es una inmersión progresiva en el Lado Oscuro, o al menos así lo veo yo. De este modo, "La amenaza fantasma" es una película luminosa y efervescente, características que el inminente "Episodio III" se encargará de relativizar y matizar. Espero no equivocarme cuando digo que, después de ver "La venganza de los Sith", esta primera precuela se nos antojará mucho más dolorosa e incómoda: los chistes, las tonterías y la inocencia se cargaran de profundidad cuando sepamos el final trágico que tendrá todo esto. O sea, que espero que el tópico de el-tercer-episodio-será-el-que-traiga-el-equilobrio-a-la-trilogía se cumpla.

17) Este diálogo, uno de los mejores que Lucas ha escrito jamás:

ANAKIN: ¿Eres un ángel?
AMIDALA: ¿Qué?
ANAKIN: Un ángel. He oído a los pilotos del espacio profundo hablar de ellos: viven en las lunas de Iego, creo. Son las creaturas más bellas del Universo.
AMIDALA: Eres un niño muy divertido. ¿Cómo sabes tanto?
ANAKIN: Aprendo de todos los pilotos y comerciantes que vienen por aquí. Yo también soy un piloto, ¿sabes? Y algún día saldré volando de este lugar.

Pura poesía naïf, espontánea e ingenua. Como toda la película.

18) El asombroso poderío visual que Lucas no deja de demostrar a lo largo de todo el metraje: "La amenaza fantasma" es un regalo para los sentidos, una maravilla sensorial que sólo se puede disfrutar plenamente si uno se olvida de todo el cinismo y la ironía moderna. En cierto sentido, "Episodio I" se tiene que ver a través de los ojos de un niño esclavo de un planeta de extrarradio al que, un buen día, le pasa una cosa maravillosa: le llevan a ver esta película/un caballero jedi le libera. Un niño que, en suma, no sabe aún nada sobre la oscuridad y la abyección que le esperan en su vida adulta.

19) Dejando a un lado la decepción posterior, el sentimiento de euforia colectiva que proporcionó a los fans originales (o sea, los de la Generación X) la salida del primer trailer de esta película es algo que tardará mucho tiempo en repetirse. Si es que se repite.

20) Jar-Jar Binks. Un personaje capaz de poner de acuerdo a tantos pajeros sarcásticos y huraños es, sencillamente, un milagro fílmico.

Consígueme un Superman israelí

Consígueme un Superman israelí El cada vez más infalible Life in the Present ha vuelto a dar en el clavo al descubrir esta colección internacional de superhéroes. Si vosotros (como yo) sois de los que no podéis resistiros a un superhéroe raro, estáis de enhorabuena: este catálogo, como no podía ser de otra manera, es rico en excentricidades.

Empecemos por el inenarrable señor del bigote que acompaña a este post: el tipo de la foto es nada menos que Capitão 7, el primer superhéroe basileño de la historia. Al contrario que muchos otros, su primer aparición no tuvo lugar en el mundo del cómic, sino en la televisión, concretamente en el Canal 7 de Brasil (de ahí su nombre, claro está). No sé por qué, pero intuyo que todos aquellos espectadores que gustan de partirse el pecho de risa con las ocurrencias camp del Batman de Adam West amarían al Capitão 7, que comenzó sus emisiones en la década de los 50 y se mantuvo en antena casi doce años (con el presumible merchandising bizarro que eso debió generar). Me gustaría pensar que esta foto pertenece a la última temporada televisiva del Capitão, porque si no los fans de Adam West tendrían un nuevo mito televisivo de la vergüenza ajena.

Sin movernos del continente americano, tenemos que hacer una parada obligada en México, donde nos esperan héroes de ayer y hoy: el Chapulín Colorado (¿alguno de los que vimos esta serie en la infancia nos hemos repuesto ya?), Orion, Hermelinda Linda, Cerdotado y (cómo no) los Superbrutotes, con Santo y Huracán Ramírez a la cabeza. Por cierto, que siguiendo con los supertipos de habla hispana, aquí tenemos a nuestro Guerrero del Antifaz, por no hablar de Super López o el abisal Supersonic Man.

Para terminar, no me puedo resistir a hacer la recomendación exótica del día: los superhéroes israelíes, que van de lo ridículamente predecible (The Golem, Sabraman) a lo fascinante (Lilith, SuperShlumper, Dina Din). Para que luego digan que el superhéroe ha de ser norteamericano y ario.

Dos noticias cinéfagas, dos

Dos noticias cinéfagas, dos Post bicéfalo que trata de dos de los temas que más pasiones levantan entre los freaks de medio mundo: "Star Wars" y Tenaciuos D. Los otros temas, que ya han sido tratados en este blog o lo serán en breve, podrían resumirse de este modo: portadas de tebeos extraños, coleccionismo de juguetes que regalan con el Happy Meal, el videojuego "Time Splitters" y escribir poemas dedicados a Michelle Trachtenberg.

1. La Conversación: Si preguntamos a cualquier aficionado al cine quién es el mayor fan de "Star Wars" que conoce, lo más probable es que diga dos palabras: Kevin Smith. Si ese aficionado fuera inglés, lo más probable es que dijese cuatro palabras: Simon Pegg y Edgar Wright (o sea, los cráneos privilegiados que nos regalaron "Shaun of the Dead" y la magistral teleserie "Spaced"). ¿Y qué es lo que obtenemos cuando juntamos a la delegación británica y a la delegación norteamericana en la misma habitación? Lo habéis adivinado: la Convcersación Definitiva sobre "Star Wars", a las puertas de ese esperadísimo tercer episodio que (esperamos) redondeará y amplificará la poética fatalista de las precuelas. La feliz idea la tuvo (cómo no) la absolutamente imprescindible revista "Empire", que además nos transcribe íntegra La Conversación (en la que, por cierto, también participa Chris Hewitt, el crítico de cine que más me gusta del mundo entero). No os descubro los highlights de La Charla, pero os aseguro que hay un montón. Ah, y no la leáis si no queréis sentir auténtica envidia por estos titanes: al fin y al cabo, son cuatro personas que se sientan a hablar de "Star Wars" y a jugar con sus muñecos... conscientes de que el mundo escuchará todo lo que tengan que decir. En otras palabras: gente que está viviendo nuestro sueño.

2. Tenaciuos D. en la pantalla grande: Seguimos hablando de semidioses, en este caso de los miembros del grupo Tenaciuos D., o sea, Jack Black y Kyle Gass. Por si no les conocéis, os diré que se trata de una banda de rock formada por dos personas que no tienen mucha idea de tocar, pero que saben mejor que nadie cómo hacer que la gente se revolucione en un concierto... o, sin ir más lejos, escuchando su CD. Aunque, por otro lado, si habéis visto "Escuela de Rock" (en versión original, por el amor de Dios) ya sabréis de lo que es capaz el señor Black con una guitarra en la mano. Pues bien, el salto al cine de TD (el único grupo que se atreve a presentar un single llamado "Fuck Her Gently" en la MTV) ya está a punto de caramelo: se titulará Tenacious D in: The Pick of Destiny y estará dirigida por Liam Lynch (autor de "Fake Movies" y uno de los genios detrás de Clone High). Poco se sabe de su argumento, pero sale Will Ferrell. Lo cual, claro está, ya es más que suficiente.

Jack esá en casa

Jack esá en casa Hoy voy a hablar un poco de mí. Ahora mismo estoy intentando digerir:

a) dos vasos de sangría;

b) una bebida energética de nombre absurdo y color sospechoso;

c) y un trozo de pizza duro como una piedra.

Y tengo que asimilar todo eso antes de las 16:30, hora en la que tendremos que entrar a otra conferencia. Por ahora hemos tenido que soportar a los bustos parlantes y a los comentaristas deportivos, por lo que os podéis imaginar cómo estamos de ánimo. Y no llevamos ni la mitad.

Mientras me planteo si de verdad sirve de algo todo esto, un buen amigo me recomienda (vía Messenger) la página oficial del hotel Overlook, que no se llama así, pero que a ver quién es el guapo que pasa allí una noche. Aunque, ahora que lo pienso, lo prefiero a otra ponencia sobre el papel del fútbol en los informativos de televisión.

Placeres culpables: "Sahara"

Placeres culpables: "Sahara" Ah, arena y Hollywood. Una combinación letal, ¿verdad? Todos recordamos lo que pasó la última vez: era la Temporada de Blockbuster de 1999, el público estaba impaciente por una inminente precuela de "Star Wars" e iba al cine para animar un poco la espera... y con la secreta esperanza de que le pusieran el tráiler de la de Lucas. ¿Y qué película iba a ver ese público con los niveles de exigencia en horas bajas? Pues "The Mummy (La Momia)", una arquetípica cinta de arena + Hollywood que, para sorpresa de todos, resultó ser mucho menos mala de lo que se esperaba. De hecho, la peli de Sommers era bastante disfrutable, pero a la gente no sólo le costaba mucho reconocer que una tontuna como esa les había gustado, sino que todo recuerdo que tuvieran del film quedó sepultado cuando vieron a Darth Maul desplegar su doble sable láser.

Pues bien, ahora han pasado seis años, pero todo vuelve a ser igual. Bueno, tendremos que ignorar una secuela y una precuela de aquella aventura egipcia del 99, pero lo cierto es que son fáciles de ignorar. El caso es que ahora volvemos a estar en Temporada de Blockbuster y mordiéndonos las uñas por ver "La Guerra de las Galaxias". Es decir, en una época ideal para ver una película con pocas ideas y mucha arena.

Digamos desde el principio que "Sahara" no es una película que me atreva a recomendar a nadie: de hecho, en cualquier otro momento de mi vida me habría sentido estafado con ella, pero tengo la sensación de que esta adaptación a la gran pantalla de las novelas de Clive Cussler (situadas a medio camino entre el pulp y el best-seller de aeropuerto) ha llegado justo cuando la necesitaba. Estamos hablando de una película en la que los acorazados de la Guerra de Secesión aparecen en pleno desierto africano, Matthew McConaughey se interpreta a sí mismo, Penélope Cruz hace el ridículo en su papel de médico de la O.M.S. de buen rollo, los dictadores se parecen a un miembros del grupo Black Eyed Peas, Steve Zahn repite el mismo personaje por decimoquinta vez, el Merovingio de "Matrix" no sabe muy bien cómo ha llegado hasta allí, la trama avanza por un inabarcable erial de lugares comunes y William H. Macy no deja de pensar en su cheque. ¿Que cómo me siento capaz de defender una cosa así? Pues por una sencilla razón: porque es un espectáculo idiota tremendamente divertido, al menos todo lo divertido que un espectáculo idiota puede llegar a ser. Dentro de unas décadas, miraremos hacia atrás y descubriremos que películas como esta son las que se cargaron el Séptimo Arte, pero por ahora no podemos quejarnos. ¡Ah!, y al principio ponen el tráiler de "La venganza de los Sith", claro.

Kellyrama (Boletín urgente)

Kellyrama (Boletín urgente) Atención, fans de Richard Kelly: dejad todo lo que estéis haciendo en este momento y prestad atención. Esto va a dar mucho que hablar, os lo puedo asegurar. De modo que ahí va: esta mañana, Universal Pictures ha publicado por fin la esperadísima nota de prensa de "Southland Tales", el segundo largo del director de Donnie Darko. Vale, os dejo que le echéis un vistazo.

Espero...

¿Ya lo habéis leído? Bien, pues ahora dejadme que grite a los cuatro vientos lo siguiente: ¡¡THE ROCK ES EL MÁS GRANDE!! Ya lo dije la semana pasada, pero no me importa volverlo a repetir cuantas veces sean necesarias. Vin Diesel podrá tener su Riddick y sus explotations schwarzeneggerianas, pero The Rock va a trabajar con Richard Kelly. Además, va a repetir con Sean William Scott (la química que destilaban en "Wellcome to the Jungle" no era, de ningún modo, moco de pavo) y se va a codear con Buffy herself. Perdonadme, pero comprenderéis que estoy muuuuuuuuuuuuuuuuuy entusiasmado con esta noticia: de hecho, creo que he vuelto a recuperar la confianza en el cine, un medio que estos últimos días se me estaba antojando casi al borde de la mediocridad.

Lo mejor de todo es que hay más, mucho más: una página web totalmente actualizada, la noticia de que Richard Kelly guionizará un cómic de 100 páginas basado en la peli y la promesa de que The Rock cantará y bailará en algún punto del metraje. Eso por no hablar de Sarah Michelle Gellar interpretando a una actriz porno, de Kevin Smith parodiando a Harry Knowles y de esta definición de la trama (proporcionada por el propio Kelly): The film is going to be a strange hybrid of the sensibilities of Andy Warhol and Philip K. Dick.

Lo dicho: un gran día. Lástima que tengamos que esperar un año para ver la maldita película...

The Girl Can't Help It

The Girl Can't Help It Cosas que probablemente no sabías sobre Paris Hilton: a) empezó a actuar (en películas propiamente dichas) a los seis años; b) odia a Michael Moore tanto como Michael Moore la odia a ella; c) está negociando su participación en los reamkes de títulos clásicos de Marilyn Monroe. Dejemos de lado al gordo y a su accidentada carrera cinematográfica, y centrémonos en lo de los remakes: en su última entrevista para la web de MTV, Paris afirma que siempre le ha encantado Marilyn Monroe, aunque la chica también opina que Sharon Stone estaba sexy en "Instinto Básico" (palabras textuales). La pregunta entonces es obvia: ¿Te interesaría hacer una nueva versión de una película de Monroe, como "La tentación vive arriba" o "Con faldas y a lo loco"?, a lo que la chica contesta: Sí, ya hemos hablado algo sobre el tema. La reacción integrista no se ha hecho esperar: para saber lo que opina el bueno de Harry Knowles sobre el tema, pinchad aquí y leed perlas como whoever at MTV asked that fucking question needs Kathy Bates and a friggin sledgehammer to work 'em over (lo siento, pero es intraducible).

En otro orden de cosas, Paris y su hermana están listas para retomar su reality show esquizofrénico The Simple Life, que sigue la tradición de otras grandes joyas de la MTV como "The Real World" o "Rich Girls". Por si aún no la conocíais, la serie se basa en un concepto muy simple, pero tremendamente efectivo: Paris y Nicole Hilton son explusadas de su edénico mundo de sexo, lujo y cintas de vídeo... para ser depositadas en pleno corazón de la América redneck. Ya llevan tres gloriosas temporadas de sobreactuación y vergüenza ajena, pero parece ser que no han sido suficientes: cuando la mayor acabe de rodar ese sucedáneo llamado "The Movie Life", las hermanas Hilton volverán a la carretera (polvorienta y asfaltada en dos direcciones), aunque aún se desconoce si esta vez los creadores de la serie nos darán a sus fans lo que llevamos meses pidiendo a gritos: una sesión gang-bag palurda, ultraviolenta y sin censura entre las hermanas y los lugareños. O, en su defecto, un encuentro moralizante con algún asesino en serie de la zona.... Ah, no, que eso ya se ha hecho: se llama House of Wax, sale Paris al ladito de Elisha Cuthbert, es un remake (a esta chica le ha dado fuerte con el tema) y mucho se tiene que torcer la cosa para que nos decepcione.

Cuarenta y dos

Cuarenta y dos Parece que este verano se presenta de lo más galáctico, cinematográficamente hablando, claro. Ahí van algunas cosas que pagaremos por ver y que, seguramente, nos gustarán: Anakin Skywalker teniendo un mal día en "Star Wars: Episodio III. La venganza de los Sith", los marcianos haciéndonos una pequeña visita en "La Guerra de los Mundos", cuatro astronautas dando un paseo por el espacio y regresando convertidos en superhéroes en "Fantastic Four", The Rock pateando unos cuantos culos extraterrestres en "Doom"... No obstante, hay otro gran estreno espacial del cual la gente no habla demasiado en esta recóndita península del planeta Tierra, cuando en realidad todos deberíamos estar espectantes (hasta los que tenemos relojes digitales). Me refiero a la adaptación al cine de "La Guía del Autoestopsita Galáctico", uno de los pocos formatos que los personajes creados por el gigantesco Douglas Adams aún no habían explorado (tras pasar con éxito por el serial radiofónico, la colección de novelas, la televisión y el videojuego).

En el último número de la revista "Empire" aseguran que todo el que temiera porque la película no le hiciera justicia a Adams no necesita preocuparse: el director Garth Jennings (perteneciente al visionario tándem Hammer & Tongs y responsable del mejor videoclip de la historia) ha intentado alejarse lo máximo posible de la muy ochentera y algo insuficiente serie televisiva para darle a la historia el look que necesitaba, además de cuidar mucho el guión original que Adams escribió poco antes de su muerte. Los cuatro trailers que hasta ahora hemos podido ver no han hecho sino confirmar que esta película va a ser (como la describiría la propia Guía) a wholly remarkable movie.

Para paliar un poco las ansias de los fans, la web oficial se ve cada semana más cargada de material nuevo: lo último que ha aparecido es una guía de la Guía que nos resume un poco la historia, los personajes y los elementos principales. Pero eso no es todo: Marvin (magistralmente doblado por Alan Rickman) nos intentará deprimir un poco mientras navegammos, pero lo más normal es que nos entusiasmemos al ver la buena pinta que tiene todo. Desde la elección del reparto (con un Martin Freeman soberbio en la piel de Arthur y Zooey Deschanel encarnado a esa Trillian con la que todos hemos soñado alguna vez) hasta el winap skin del androide paranoide, esta web nos hará desear que llegue el día 12 de agosto, que es la fecha en la que las copias de la peli llegarán a nuestro país como si de una flota de naves Vogons se tratase.

Hasta entonces... que no cunda el pánico.

Kellyrama (Nº 3 - Especial "Domino")

Kellyrama (Nº 3 - Especial "Domino") 1) La espera ha concluido: el trailer de "Domino" (para el recién llegado, la película-acontecimiento del año 2005, por encima de otras menudencias como "Episodio III" o "La Guerra de los Mundos") ya está aquí. Así que, ¿qué hay de bueno? Para decirlo de una manera clara y directa: no nos merecemos una película como esta. Keira Knightley pegando a otra chica en ropa interior. Explosiones. Mickey Rourke redefiniendo el concepto de cool una vez más. Planos del ejército soviético. Christopher Walken diciendo: Es como "La noche de los muertos vivientes". Jerry Springer. Ametralladoras gigantes. Tony Scott, más Tony Scott que nunca en su vida. Lucy Lui en plan interrogadora de mal rollo. Muchos helicópteros. En suma, todo lo que debe tener una buena película... y más. Lo digo y lo repito: no nos merecemos un trailer tan bueno como este, de verdad.

2) Ahora que ya no nos queda ninguna duda de que eso de "Asesinos Natos" escrita por Charlie Kaufman se puede aplicar perfectamente a "Domino", llega la hora de conocer los últimos detalles sobre el proyecto que unirá a dos de los creadores más estimulantes del cine actual (Tony Scott y Richard Kelly) con dos de los intérpretes más estimulantes del cine de todos los tiempos (Christopher Walken y Jacqueline Bisset) con dos de las actrices que más han estimulado nuestros sueños húmedos (Keira Knightley y Mena Suvari). De modo que ahí van algunos datos: la película se estrena el 12 de agosto en EEUU e Inglaterra (por lo que podemos esperar un estreno otoñal aquí en España), la verdadera Domino Harvey no está nada contenta con el resultado final, Richard Kelly empieza a sonar ya para los Oscars (su guión, según todo el mundo, es brillantísimo y tremendamente innovador), Keira Knightley aparecerá montando en un toro mecánico y la gente ya empieza a describir al personaje protagonista como Elizabeth Swann meets Boba Fett. ¿Queda alguien que todavía no se haya entusiasmado?

3) Ayer fue el cumpleaños de Richard Kelly: treinta años ya... tres de ellos invertidos en la preparación de "Southland Tales". Que todavía no se ha empezado a rodar. Felicidades, Rich, pero ponte a trabajar de una vez, que la página web ya comenzamos a sabérnosla de memoria.

Todo encaja

Todo encaja Una crítica que escribí para la AB sobre "Saw", celebración del giro argumental en clave grandguiñolesca que llega hoy a nuestras pantallas:

"SAW": DENTRO DEL LABERINTO

Un hombre despierta en la bañera de una sala oscura. Cuando se incorpora, descubre que está encadenado a una tubería, pero también que no es el único: frente a él tiene a un perfecto desconocido en su misma situación. Entre los dos media un cadáver con un revólver en la mano... y una bala en la cabeza. Así comienza "Saw", sórdido thriller de construcción laberíntica que parece pensado para clavar al espectador en la butaca desde el primer segundo. Aunque también es cierto que el director James Wan y su guionista Leigh Whannell no han descubierto la sopa con ajo: nada hay en esta película que no hayamos visto antes en "Seven", "La celda" o incluso en la deliciosa "Matar o no matar", pero es mérito de ambos que sean capaces de construir una historia mínimamente original y tremendamente eficaz a partir de tan dignos referentes.

Es posible que Saw sea un film de momentos, una de esas películas con altibajos muy pronunciados: así, la insípida subtrama policial (protagonizada por un poco inspirado Danny Glover) no puede evita caer en el tópico, mientras que las macabras set pieces en las que el asesino encierra a sus víctimas recuperan la ironía malsana del mejor cine de psycho killers. Y si al final "Saw" lleva al paroxismo la lujuria por el giro argumental que caracteriza al nuevo cine de género, lo hace para rebelar que, en realidad, toda la película ha sido una gigantesca, excesiva set piece que parece elaborada para ponernos la carne de gallina con su angustioso plano final.