Blogia
Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Música(s)

La vida, el universo y todo lo demás (Enviar)

La vida, el universo y todo lo demás (Enviar) ¿Para qué sirve una toalla? ¿Cuál es la bebida alcohólica más fuerte de la galaxia? ¿Cómo se pela una naranja? ¿Cómo se puede aprender a volar por el método de ensayo-error? ¿Cuál es la tecera peor poesía del Universo? Ahora, todas estas preguntas (y muchas más) tienen respuesta. En tu móvil.

De BBC Mundo:

GUÍA GALÁCTICA DE BOLSILLO
¿Qué es dios? ¿Cómo se hipnotiza una gallina? Y aún más importante, ¿cómo se cura una resaca? Estas y otras preguntas ahora podrán ser respondidas a través del teléfono celular.

Se trata de la versión móvil de la "Guía de la Vida, el Universo y Todo", una especie de enciclopedia abierta lanzada por la BBC hace algunos años, en la que los internautas pueden colaborar con sus propias preguntas y respuestas.

La propuesta está basada en el libro "Guía del autoestopista galáctico", del escritor británico Douglas Adams. La novela cuenta la historia de Arthur Dent, un hombre común y corriente que se salva de la demolición de la Tierra gracias a un aventón de una nave espacial. Allí aparece la "La Guía", un aparato portátil que puede revelar todo lo que uno quiera sobre cualquier lugar en el que se encuentre.

Libro abierto

Adams puso en marcha la propuesta de crear una guía universal por internet en la que cualquier pudiera contribuir con su conocimiento sobre un rango diverso de temas. Cuando murió en 2001, la BBC trasladó a la página a su servidor y comenzó a administrar el proyecto, llamado h2g2. Con los años la página ha ido creciendo, y los visitantes pueden leer la información clasificada por categorías como "vida" (animales, plantas y humanos), "universo" (geografía y el espacio) y "todo".

Ahora, los usuarios de teléfono móvil en Gran Bretaña pueden acceder a la guía después de registrarse en la página de internet o enviar un mensaje de texto.

"Douglas Adams se adelantó a su tiempo. Ahora, gracias a la tecnología, lo que parecía una idea traída de los cabellos se ha convertido en realidad", dijo el controlador de la BBC Tony Ageh.

El lanzamiento de esta enciclopedia galáctica móvil coincide con el estreno de una versión en cine del libro protagonizada por Martin Freeman y John Malkovich.

"La Guía" vendió más de 15 millones de copias en todo el mundo y fue adaptada para la radio y televisión.

Manzanas en estéreo y otras cosillas

Manzanas en estéreo y otras cosillas Hasta las narices estoy ya de todo. Hasta las narices y muy agobiado. ¿Razones? Pues muchas y muy variadas, pero no quiero aburriros, así que las resumo: a) la facultad; b) Ya.com; c) la absurda euforia papal (por cierto, mientras escribo esto ya habemus papam, y en la COPE están tirando cohetes); d) el blog. Con respecto a este último motivo, vuelvo a pedir perdón por los problemas que está dando Blogia últimamente, pero no puedo hacer nada para solucionarlo (aunque cada vez me estoy planteando más en serio lo que todos estáis pensando). De todos modos, no puedo hacer otra cosa más que dar INFINITAS GRACIAS a todos los que me siguen visitando pese a los problemas. De verdad que no sabéis lo que significa para mí (¡snif!).

De todos modos, ahora mismo hay un par de razones de peso que impiden que le de una patada a la CPU y me olvide de todo de una buena vez por todas: una son estos artículos promocionales del Episodio III que ya están a puntito de ser alojados en las estanterías de mi cuarto (eso por no hablar de los nuevos anuncios de TV, sencillamente fascinantes). La segunda cosa que me frena en esta tarde de cólera son los Apples in Stereo.

Magos de la melodía, gurús del ritmo ultrapop, supervivientes incombustibles de la escena independiente, los Apples son un grupo que acabo de descubrir y que me tiene maravillado. Estamos hablando de unos tíos (y una tía) que hacen un power pop espídico y deslumbrante, dejándose de las tonterías y las posturitas que lastran a flores de un día como Bloc Party o The Killers. Estos grupos deberían tener presente que hay una banda de Denver que no solo les dobla la edad, sino también el talento: los Apples in Stereo son capaces de todo y nunca jamás se lo creyeron demasiado, de ahí que nunca alcanzaran el exitazo de otros compañeros de generación que hoy en día ya están inactivos y olvidados. Estamos hablando de un grupo que tan pronto le dedica una canción a "Las Supernenas" ("Signal in the Sky") como compone una agridulce oda a la depresión ("Benefits of Lying With Your Friend"), por no hablar de su prodigiosa imitación de los Beatles más psicodélicos ("Strawberryfire") o su magistral relato de una abducción extraterrestre ("Seems So"). Eso por no hablar de "Rainfall", su indiscutible obra maestra: una de las canciones más perfectas que he escuchado en los últimos años.

Para terminar, ahora tengo publicidad, así que si queréis invertir en Bolsa no tenéis más que pinchar debajo de los archivos. Aunque también comprendo perfectamente que no queráis hacerlo.

Uh-huh make me tonight...

Uh-huh make me tonight... No, hoy no hay faldas, pero a cambio tenemos megatones. Muchos megatones. Hoy la cosa va de la bomba atómica, uno de mis temas de conversación favoritos de todos los tiempos. The Authentic History Center, impresionante web sobre lo que ha dado de sí la cultura popular americana desde la Guerra de Secesión hasta nuestros días, nos regala una impagable colección de canciones atómicas grabadas entre 1944 y 1958. Mi favorita es "Jesus Hits Like an Atom Bomb", de Lowell Blanchard with the Valley Trio, aunque tengo que reconocer que piezas como "Uranium" (de The Commodores) y "Atomic Cocktail" (de Slim Gaillard Quartette) también son para quitarse el sombrero. Lo extraño es que no esté "We'll Meet Again", de Vera Lynn, una canción que ya es inseparable de la imagen del hongo atómico.

En la misma página podemos encontrar más información sobre la bomba en la cultura popular de la era Eisenhower, pero si de verdad queréis ver lo que es bueno, os aconsejo que os paséis por aquí: nada menos que el justamente archifamoso cortometraje "Duck and Cover", en la que una tortuga llamada Bert explicaba a los niños qué había que hacer en caso de un ataque nuclear comunista.

No te levantes nunca, por favor...

No te levantes nunca, por favor... Antes de empezar, quiero dejar clara una cosa: yo ODIO a Mecano. Así que no os llevéis a engaño cuando veáis la foto que acompaña a este post, porque esto no es un elogio al grupito ni un artículo entusiasta sobre el estreno del maldito musical que, por cierto, es mañana. Tampoco pretendo explicar por qué les odio: digamos que se mezclan razones personales con el hecho incontestable de que no soporto una sola de sus canciones, ni tampoco a uno solo de sus miembros (aunque, como es lógico, uno de ellos se lleva la palma... No hace falta que diga quién es, ¿verdad?).

A estas alturas, todos sabemos que el musical se va a convertir en un éxito sin precedentes, más que nada porque tiene todas las papeletas para triunfar: canciones de la Movida + ambiente nostálgico + guionista que conoce mejor que nadie el paladar medio + expectación por parte de los medios + coyuntura absolutamente favorable. Se me ocurre que el público potencial del evento se puede dividir, fundamentalmente, en dos categorías:

a) Fans de mediana edad que, hace unas décadas, vibraban con los ripios de los Hermanos y las minifaldas de Ana Torroja. Esta gente normalmente afirma que el grupo les cambió la vida, y se personarán en el teatro para recordar aquella primera vez... con esa chica de pelo azul... mientras sonaba "La fuerza del destino"... en el reservado del garito X (ya desaparecido). Antes de que la obra acabe, los espectadores de este grupo habrán sufrido un ataque de nostalgia (puede que acompañado de unas lagrimillas furtivas) al recordar aquella-época-de-libertad-y-música-en-la-que-todo-parecía-posible, para después volver a su vida gris de casado-con-hijos-y-esclavo-de-la-rutina.

b) Fans de mi generación, o incluso de generaciones posteriores. Este es un fenómeno muy difícil de explicar y que a mí me preocupa sinceramente. Se puede resumir de la siguiente manera: surgen grupos como "El canto del loco" y explotaciones similares que se ponen a reivindicar bandas de la Movida que, curiosamente, llevan mucho tiempo inactivas porque ya tienen una edad y/o porque han sido incapaces de trascender su hábitat natural (esto es, el Madrid de 1981-89). En consecuencia, los oyentes de los grupos pijo-pop de hoy se empiezan a interesar por los grupos pijo-pop de ayer, ya que aquellos polvos nos traen estos lodos. La consecuencia de todo esto es que los grupos pijo-pop de ayer vuelven a la carga, asombrados de que su concepto claramente sonrojante de la música pueda gustar veinte años después: ahí están los Hombres G, cuyo último disco se titula, precisamente, "Todo esto es muy extraño" (o sea, "No nos creemos ni nosotros la cara tan dura que tenemos"). Al final, resulta que los pijos de hoy se reconcilian con los pijos de ayer (es decir, sus papis) y van todos de la mano a ver "Hoy no me puedo levantar", para sentirse superidentificados con la historia que se cuenta; además de desear haber nacido unos cuantos años antes para así haber podido vivir esa Movida que, claro está, se imaginan como un capítulo de "Los 80" que durase 24 horas.

Pues eso, que mañana se estrena "Movistar y Coca-Cola presentan: Hoy no me puedo levantar, del Divino Nachito" en el Rialto de Madrid, y que vaya un año que nos espera...

La soledad del dictador ridículo

La soledad del dictador ridículo Todo el que haya visto la imprescindible "Team America: World Police" (que, si no lo digo reviento, contiene la mejor escena de humor emético desde "El sentido de la vida"), se haya quedado de piedra al observar las reacciones que ha provocado el caso de la estatua del Zombi Paco, haya leído el brillante artículo de Galactus en uno de los últimos números de "Mondo Brutto" o haya conocido en persona al decano de una facultad ya estará familiarizado con el mundo de los dictadores de risa. Se trata de tiranos capaces de espolear miedo y carcajadas con la misma facilidad, de gente que controla el destino de miles de personas conscientes de que les falta un hervor, de ególatras ridículos y poderosos con una devoción especial por la pena de muerte.

La revista PARADE nos ofrece una lista de los diez peores dictadores aún en activo (sí, aún hay tiranos ridículos ejerciendo por el mundo), en la que el absolutamente inenarrable Kim Jong Il ocupa el puesto número dos, superado solo por Omar al-Bashir y sus simpáticas persecuciones étnico-religiosas. Volviendo otra vez a la película de Trey Parker y Matt Stone (¿hace falta que os recomiende un film donde dos marionetas practican sexo anal frente a un espejo?), Kim Jong Il demuestra que esa medalla de plata está más que justificada: su personaje se confirma como uno de los mejores del año (junto con Steve Zissou y Harvey Pekar), además de interpretar el número musical más divertido desde... bueno, desde los tiempos de "Uncle Fucka", lo cual demuestra que el mundo del musical necesita más a los creadores de "South Park" que a Nacho Cano. Ahí va la letra del tema "I'm So Ronery", plagado de referencias a la vida del propio tirano y culpable (junto con la escena de la vomitona) de que los de la fila de delante se giraran y mis amigos hicieran como si no me conocieran mientras me partía el pecho en el multisalas:

TEAM AMERICA: WORLD POLICE - I'M SO RONERY (Trey Parker)

I'm so ronery
I'm so ronery
So ronery
So ronery and sadry arone

There's no one
Just me onry
Sitting on my rittle throne
I work very hard and make up great prans
But nobody ristens, no one understands
Seems that no one takes me serirousry

And so I'm ronery
A little ronery
Poor rittre me

There's nobody
I can rerate to
Feer rike a bird in a cage
It's kinda sihry
But not rearry
Because it's fihring my body with rage

I work rearry hard and I'm physicarry fit
But nobody here seems to rearize that
When I rure the world maybe they'rr notice me
But untir then I'rr just be ronery
Rittre ronery, poor rittre me
I'm so ronery
I'm so ronery

Demon Days

Demon Days Pufffffffffffffffffffffffffffffffffffffff...

Pues ya estoy aquí de nuevo, con un lío de proporciones estratosféricas que me hace pensar que no me puedo ir de vacaciones ni un mísero fin de semana (bueno, ha sido algo más largo), porque las cosas cambian mucho en la Residencia Ceballos. Y no necesariamente a peor, pero el cambio me molesta mucho si ocurre cuando estoy fuera. No sé si me comprendéis, aunque tampoco quiero aburriros.

Y, cuando la cosa se pone fea, qué mejor que un poco de buena música para abstraerse uno un poquito. Me parece que ya comenté aquí las infinitas bondades del disco "Satan Takes a Holiday", del ínclito Anton LaVey: un vinilo que contiene una versión de "The More I See You" interpretada por el mismísimo Papa Negro no puede ser malo ni a patadas, pero es que este es mejor de lo que nunca nos atrevimos a soñar. En esta página podemos escuchar muestras en mp3 de todos los temas, deleitarnos con la deslumbrante austeridad de la portada y hasta comprarlo por un módico precio. La banda sonora ideal para esta Semana Santa.

"Zieg Heil to the president gasman"

"Zieg Heil to the president gasman" Ya está disponible, en exclusiva para Yahoo! Music, el nuevo videoclip de Green Day: se trata de "Holiday", una de las canciones más políticas y feroces de su último álbum (el absolutamente magistral "American Idiot"), además de una de las mejores. De todos modos, tengo que advertiros que a mí el maldito vídeo me está dando un montón de problemas (no sé si será cosa de mi ordenador), aunque más o menos he podido verlo ya un par de veces. ¿El veredicto? Muy bueno, seguramente el mejor clip de la banda desde "Hitchin' A Ride" (con el que, de hecho, comparte muchos puntos en común).

Lo que más me ha gustado de esta traducción en imágenes de ese gran himno que es "Holiday" es su condición de prólogo del metafórico "Boulevard of Broken Dreams", que ya tantas veces hemos visto ya. Este videoclip acaba justo donde empezaba el anterior, lo cual me hace sospechar de una futura edición especial en DVD del disco "American Idiot" con un vídeo para cada canción (aunque, si tenemos en cuenta que en el disco "Holiday" va antes que "Boulevard", la cosa está bastante clara). En cuanto a la trama en sí, el vídeo también es muy elocuente: "Holiday" representa el primer día de Jesus of Suburbia en The City (1 de abril, para ser exactos), por lo que el trip decadente y acelerado que aquí se ve representa más que bien el mensaje de la canción. Además, el vídeo evita la obviedad: hubiera sido muy fácil sacar imágenes de George W. Bush o de una manifestación contra la guerra para ilustrar "Holiday", pero el trío vuelve a tirar otra vez por la vía de la metáfora y la sugerencia. Además, Billie Joe luce una camiseta de rayas que es EXACTAMENTE igual que una que tengo yo. Pero igualita.

¿Y cuál será el siguiente single? Yo apuesto por "Wake Me Up When September Ends", aunque me gustaría mucho más que fuera "Letterbomb" o la sublime "Whatsername". ¿Y qué hay de la película, anunciada a principios de año por Tré Cool, y de la que ya parece estar escribiéndose el guión? ¿Quién hará de Jesus/St. Jimmy? Yo voto por Jake Gyllenhaal, aunque después de lo que pasó con "The Wall"... pues casi que no la hagan.

Where the kids are alright

Where the kids are alright ¿Quién es este mocoso repelente?, os estaréis preguntando muchos de vosotros. Pues este de aquí es ni más ni menos que mi tocayo Noel Gallagher, guitarrista de Oasis y alma del britpop, actualmente en horas bajas (el britpop y él). Si miramos detenidamente la foto, nos daremos cuenta que el tipo no ha cambiado mucho desde su complicada niñez en Manchester: sigue siendo igual de cabezón, solo que ahora su entrecejo está un poco más poblado si cabe. Sin embargo, no todas las estrellas del rock cambian tan poco a lo largo de su vida.

Rockers in fraldas es una página web brasileña que nos muestra a algunos de nuestros ídolos musicales cuando todavía se meaban en la cama. Las sopresas son considerables: no solamente descubriremos a un Gene Simmons patillero, sino que alucinaremos con una Gwen Stefani niña y se nos caerá la cara al suelo de vergüenza (ajena) con una instantánea de Tommy Lee que el interfecto debería haber destruido antes de dedicarse a esto del rock profesional. No es el único: Billie Joe (vocalista de Green Day e ídolo personal mío) y Flea (de los Red Hot Chilli Peppers) también deberían escribir una carta a sus fans disculpándose por el daño que puedan crear estas fotografías. Aunque, sin lugar a dudas, el plato fuerte de esta colección de instantáneas bufas lo brindan Ozzy Osbourne, Marilyn Manson (poniendo fin a una ridícula leyenda urbana) y Courtney Love: a esto es a lo que le deben llamar el Lado Oscuro del Rock...

Placeres culpables: Siouxsie & the Banshees

Placeres culpables: Siouxsie & the Banshees Lo creáis o no, yo tuve una época gótica. También tuve una época satánica y una época anarquista, pero hoy solo quiero confesar una vergüenza oculta, y he elegido la del rock gótico. De todas maneras, mi atracción por la cosa siniestra fue muy sui generis y muy parcial: a mí lo que me gustaba era el gothic rock de principios de los 80, o sea, que nada de Marilyn Manson ni Sisters of Mercy. A mí lo que me iba era Joy Division, incluso antes de que entendiera una sola palabra de lo que decían; Alien Sex Friend, de los que solo tenía un directo que se oía fatal; y por supuesto The Cure, el único de esos grupos de los que ahora no me arrepiento. Es más, la banda de Robert Smith sigue siendo una de mis preferidas, e incluso grabé en vídeo el "MTV Icon" que les dedicaron hace algunos meses (ver a los semidioses Blink 182 versioneando "A Letter to Ellise" acompañados de la mirada cómplice de Mr. Smith es algo que, para mí, no tiene precio).

Y luego.... Luego están Siouxsie & the Banshees.

De verdad, ponéos en mi lugar. Invierno del año 2002. Mis compañeros de clase flipaban con cosas como Limp Bizkit, Linkin Park, Offspring, Shakira, Robbie Williams y la banda sonora de "Moulin Rouge". Dios me libre de criticar sus gustos musicales (yo soy el primero en reconocer que R. Williams es un grande), pero lo que intento deciros es que no me encontraba en el ambiente adecuado para proclamar mi obsesión por un videoclip llamado "Dear Prudence". Incluso intenté tantear el terreno, preguntándole al más beatlemaníaco de mis amigos si conocía la canción, pero tampoco hubo suerte.

El vídeo de "Dear Prudence" (por si alguno no lo ha visto) era muy sencillo y muy complejo a la vez: un viaje psicodélico por los canales de Venecia que bien podría ser el Lado Oscuro del "Like a Virgin" de Madonna. Sus protagonistas eran unos tíos (y una tía) que parecían salidos de la película esa de Larry Cohen sobre la orgía creativa de Mary Shelley y sus compinches en una villa italiana. Yo lo vi en la VH1 en plena noche en vela y me quedé alucinando. El siguiente paso fue comprarme un recopilatorio ridículamente barato, pero no fue lo mismo: a mí lo que de verdad me gustaba de verdad era el vídeo, no el grupo. Y eso era un problema, si tenemos en cuenta que los vídeos que se veían en 2002 eran más o menos como los que se ven ahora, es decir, la antítesis de "Dear Prudence". Con esto no quiero decir que no me gusten este tipo de videoclips (me encantan), sino que no me veía con fuerzas necesarias para decir que a mí me molaba una cosa tan decadante y desfasada cuando todos los que me rodeaban vibraban con el "Rollin´" de la banda de Fred Durst.

Claro está, la cosa esta del goticismo ochentero se me acabó pasando a medida que me iba acercando a la mayoría de edad. Pero resulta que ayer volví a ver "Dear Prudence", otra vez en la VH1... y otra vez me volvió a pasar lo mismo que hace tres años. Espero que este post sirva para exorcizar este demonio, porque si no, me temo que este blog va a cambiar mucho en los próximos días...

Dear Prudence, won't you come out to play
Dear Prudence, greet the brand new day
The sun is up, the sky is blue
It's beautiful and so are you

Una de nosotros: Reseña crítica del blog de Britney Spears

Una de nosotros: Reseña crítica del blog de Britney Spears Todos nos sabemos la secuencia de memoria: la (según el canon de belleza occidental) bella Cleopatra se encuentra rodeada de personas (según el canon de belleza occidental) deformes. Todos sabemos lo que cantan: One of us! One of us! One of us! El genial Rodrigo Fresán ya alabó en su momento las virtudes de esta memorable secuencia, perteneciente al clásico Freaks (1932), de Tod Browning. Así que no es esa mi intención. Solo quiero que sirva como metáfora de lo que voy a comentar ahora: cuando me enteré que la cantante Britney Spears estaba escribiendo un diario virtual en su página web, me vino inmediatamente a la memoria la imagen en blanco y negro de la (según... ya sabéis) perfectamente hermosa Cleopatra asediada por lo que ella consideraba unos monstruos. De hecho, así se lo hacía saber entre alaridos.

Britney's Stream of Consciousness no es exactamente un blog, sino una serie de cartas (aperiódicas y supuestamente verdaderas) dirigidas a sus fans. La primera de ellas data de octubre de 2004 y es un ejemplo perfecto de eso que los weblogers tememos tanto: el post de presentación, o la pérdida de la virginidad blogsférica. La cuestión es que tu primer artículo ha de ser una declaración de principios, una carta de presentación: la esencia de tu blog ha de quedar condensada en ese crucial primer post. El de B.S. se llama "Letter for Fans" y es, realmente, una condensación de todos los que le siguen; además de la confirmación de que este weblog es como todos esos weblogs en los que se habla solamente de una cosa: su autor/a, con la única diferencia de que esta señorita es una superestrella. Por lo demás, todo es igual: monotonía, delirios de grandeza, sensación de que a alguien más le importa mucho tu vida, tendencia a expresas las cosas importantes EN LETRAS MAYÚSCULAS, perogrulladas, referencias a Dios y a la cultura popular (en este caso, "Sexo en Nueva York": sabía que una serie así solo le podía gustar a personas así), etc. Como un aviso para navegantes, vamos.

El siguiente post se titula "Back from Out Honeymoon", está firmado casi un mes después del primero y (lo habéis adivinado) le supera en lo que a cursilería y vergüenza ajena se refiere. Os digo como empieza y os hago un resumen, para que os ahorréis el trance de leerlo. Así es como empieza: I'm just getting back from my honeymoon and it was absolutely breathtaking! This is the happiest I've ever been in my life. Y ahí va el resumen: el mundo de B.S. es un microcosmos como de parque temático gobernado por: a) su madre, b) su hermana pequeña; c) su novio/marido/futuro ex; d) su perro; e) George W. Bush (a este último no le nombra, pero está implícito en todo momento). A este post le siguen otros dos (el apologético "Giving Thanks to Mom" y la invitación al suicidio "New Year's Resolutions") que no hacen más que profundizar en la onda tremendamente pija y en el cejijunto mental de la muchacha. No obstante, estos cuatro posts deben ser considerados como una mera preparación para lo que viene ahora...

"Valentine's Day Message" es la (por ahora) última carta de B.S. a sus fans, y se puede considerar el epítome del pensamiento britneyspearsiano: mientras lo lee, uno tiene la sensación de estar ante las palabras que escribiría un androide al que se le hubiera programado para sentir experiencias análogas a las de los seres humanos. Sirva este ejemplo como muestra: I hope you all have a wonderful Valentine's Day with the one you love. But if you're single, just round up a group of your friends and grab some low-fat Blue Bell ice cream. It's the best!! Además, cuando el androide conocido como B.S. habla de que Von Dutch le ha mandado sus últimas prendas y de que adora las películas para chicas, uno no puede evitar acordarse de Patrick Bateman y sus vácuos monólogos interiores hipermaterialistas.

Pero ahora todo eso da igual. Britney, no importa que lleves puesta tu gorra Von Dutch y denuncies a las revistas que publican fotos de tu boda secreta. Eso ya no importa, porque ahora eres una de nosotros. Te guste o no.

El milagro del sexo

El milagro del sexo El vinilo Christopher Recordings on Sex Instruction lleva ya un tiempo de gira por la blogosfera, y no es para menos: se trata de una especie de disco conceptual producido en los años 40 por alguna oscura entidad ultracatólica de la América Profunda. El disco está dividido en cuatro secciones, una por cada problema de la vida adulta que se quiere explicar a los niños: "How Babies Are Born" (o papá-pone-una-semillita-a-mamá), "Menstruation" (o la-niña-se-ha-hecho-mayor), "Problems of Growing Boys" (o el siempre peliagudo tema de las poluciones nocturnas) y "The Marriage Union" (o, hasta que te cases, nada de nada). Cada sección está compuesta por un diálogo paternofilial acompañado de música de fondo y efectos de sonido variados. ¿A qué dan ganas de escucharlo? Pues me temo que eso es más bien imposible, pero no pasa nada: el enlace de arriba pertenece a la impagable web Post Fun, y su altruista autor está dispuesto a explicárnoslo con todo lujo de detalles.

Para acabar, quedémonos con esta sencilla y amena explicación del ciclo menstrual, tal y como nos la cuenta la madre de una tal Betty:

Mira, esa sangre simplemente está ahí para cumplir con un propósito particular, y cuando ya no es necesaria, simplemente se va. Es una función corporal perfectamente natural. Y Sagrada, cuando te das cuenta de que es parte del maravilloso plan de Dios para engendrar nuevas almas pequeñitas a su imagen y semejanza (Total y absolutamente sic).

Shi-Shi-Shivaree

Shi-Shi-Shivaree Antes de que Tarantino recuperara su éxito subterráneo "Goodnight Moon" para los créditos finales de "Kill Bill: Vol. 2", Shivaree era un grupo más que olvidado por el gran público, y casi me atrevería a decir por el público en general. Es cierto que hubo una época en la que todo el mundo parecía entusiasmado con su cantante, pero el éxito fue muy pasajero y, a la larga, eramos muy pocos los que la recordábamos... hasta que llegó QT, claro. Lo que pasa es que, más allá del "Goodnight Moon" que cierra el díptico tarantiniano, los chicos (y la chica) de Shivaree siguen siendo unos perfectos desconocidos. Bien, pues hoy me váis a permitir que comparta con vosotros una de sus canciones más logradas, que se llama "Bossa Nova" y empieza así:

Well I think I hate you
Isn't this fun
You're gonna shoot
And I darling loaded the gun
I think I'm done
What train did you step off of anyway
I really don't care
I'm the luckiest girl
Gonna lie with you baby
'Cause there's nowhere else
I can lay


Si queréis seguir profundizando en esta onda de ritmos melancólico/apocalípticos, os recomiendo que os paséis por aquí y que echéis mano del Soulseek, aunque (banda sonora de "Kill Bill" a parte) las canciones de Shivaree sean tan difíciles de encontrar como su estilo de definir.

Así que pasen cinco años

Así que pasen cinco años Ya llevamos cinco años viviendo en pleno siglo XXI, y alguien tenía que empezar a hacer recopilatorios, esa actividad que tanto parece gustar a los internautas con: a) mucho tiempo libre, b) ADSL. Los primeros en ponerse a rememorar han sido los sujetos de Pitchfork, aunque yo empiezo a sospechar que no existen tales sujetos, sino que en realidad se trata de un supercerebro galvanizado y conservado en formol al que un puñado de mad doctors mantienen con vida para transcribir diariamente sus pensamientos.

Sea como fuere, aquí está el Top 100 Singles: 2000-2004 de la única web capaz de tomarse a Scissor Sisters (mínimamente) en serio. La pregunta es: ¿hay alguna sorpresa, o es lo que todos estábamos esperando? Pues... Sí y no. La calidad de los singles elegidos suele estar por encima de la media, salvo unos cuantos que no sé sabe muy bien en qué estaba pensando el supercerebro cuando los incluyó (¿¿¿Justin Timberlake en el puesto número 11???). No obstante, y en líneas generales, la lista se deja ver con la cabeza en constante gesto de aprovación, e incluso con puntuales señales de entusiasmo (The Yeah Yeah Yeahs, TV On The Radio, The Hives...). Así hasta llegar al Top 10, donde la cosa termina por salirse por completo de madre: lo de que la insoportable Missy Elliott ocupe nada menos que dos puestos es de traca, pero lo de que Outkast se lleve la medalla de plata Y la de oro... Vale que "Hey Ya!" y "B.O.B." están muy bien, pero esto ya es demasiado.

¿Cuánto André 3000 tendremos soportar durante los próximos cinco años?

¡Boooooooooooomba! (y II)

¡Boooooooooooomba! (y II) Ivan Shapovalov tiene 38 años, bastante buena pinta, una ex mujer, un hijo de 16 años, un doctorado Psicología, el título de persona non grata en Reino Unido y un plan para resurgir de sus cenizas. Y es que podemos fechar el día y el lugar exactos de su conversión en cenizas: sábado 24 de mayo de 2002, en Riga (Letonia). Sus declaraciones dos meses antes de la debacle de Eurovisión son, en ese sentido, muy reveladoras: Lo tengo todo previsto. De aquí a 2005, Lena y Julia van a protagonizar un montón de escándalos. Queremos cambiar la mentalidad de varias generaciones de adolescentes. Claro que, si somos sinceros, tendremos que coincidir en que la culpa fue suya: en plena borrachera de triunfos y escándalos obligó a sus chicas a prometer que se casarían en Alemania tras ganar el Festival: Si ganamos, queremos celebrarlo casándonos (...) Pretendemos independizarnos y vivir juntas en un antiguo burdel. Eso lo dijeron antes de subir al escenario del Skonto Hall y hacer saltar por los aires lo que todos aceptaban como un truinfo seguro. Después de eso, todos recordamos la catarata de acusaciones, rupturas y hundimientos progresivos en el fango que acabaron para siempre con T.A.T.U., el grupo de pop prefabricado y diseñado hasta el último milímetro por un Shapovalov que, no obstante, no pudo evitar que la cosa acaba como acaban todos los grupos de pop. O sea, como el rosario de la aurora.

Para ponernos en situación, las T.A.T.U. pegaron el golpe en 2002, es decir, un año después de Gorillaz y un año antes de La Casa Azul. Parecía que ya estaba todo dicho en lo que a pop bands falsas y transgresoras se refiere, pero ha tenido que volver el bueno de Ivan para sacarnos de nuestro error. Y con las pilas más cargadas que nunca, al parecer: en un contexto en el que el sexo en la música ya parece estar más o menos institucionalizado (los últimos videoclips de Britney Spears y Christina Aguilera, la aparición estelar de Nacho Vidal en un vídeo de Miguel Bosé, la imposibilidad de distinguir el look popstar del look pornstar), había que buscar la provocación en otro lugar. Y tampoco había que ser un genio para descubrir que lo que realmente duele en estos días de ruido y furia (gracias, U.R.D.A.C.I.) es el terrorismo, a ser posible islámico. Pero sí había que ser un genio para convertirlo en puro mainstream, en pieza de orfebrería del pop incendiario y en elemento fashionable que, de aquí a unos meses, puede llegar a convertirse en algo tan cool como los pins tamaño XXL o Jordi Labanda.

Por supuesto, cuando llegue el momento en el que un moderno lleve una chapita de NATO en la solapa (o se presente a una fiesta con pinta de terrorista suicida), significará que la cosa ha muerto, pero hasta entonces parece algo muy divertido que puede levantar muchas ampollas y, sí, hacer muy rico a Shapovalov a costa de la provocación por la provocación. El productor se defiende: El mensaje de las canciones es siempre el mismo: AMOR, refiriéndose a los temas que componen el disco de debut de Natasha Shevlyakova, la chica detrás del burka. Y sigue: No estoy encabezando ninguna campaña. Me gustan sus canciones, y si la gente tiene miedo de una mujer que lleva un pañuelo negro cubriéndole la cara, entonces es que son ellos los que están enfermos.

Tal y como yo lo veo (y siempre me suelo equivocar en estas cosas, así que no me hagáis mucho caso), el futuro de NATO se presenta de lo más estimulante: el próximo objetivo parece ser Londres y, de paso, el bombazo internacional. No creo que la elección de un país donde es Shapovalov considerado un pedófilo peligroso sea para nada casual, como tampoco lo fue la fecha elegida para su primer concierto (11 de septiembre de 2004), que finalmente tuvo que ser cancelado debido a la tragedia nacional que todos tenemos en mente. Puede que esto se quede finalmente en mera anécdota underground, pero si Shapovalov consigue salirse con la suya una vez más, quién sabe la cantidad de ases que trae esta vez guardados en la manga... A mí, a bote pronto, se me ocurre una inmolación comercial-musical a modo de fin de fiesta capaz de dejar en cueros al Seppuku de Luther Blissett.

¡Boooooooooooomba! (I)

¡Boooooooooooomba! (I) El escenario, completamente vacío, está rodeado por guardias de seguridad armados con pistolas de pintura. Su misión esta noche en el club moscovita Tinkov Brewery es sencilla: si alguien se acerca a la cantante, tendrán que disparar. El público empieza a impacientarse por el retraso, mordiéndose las uñas y los billetes de avión (falsos) que les han servido esta noche como entradas. Finalmente, la cantante sube al escenario por vez primera mientras se oyen unos cuantos disparos de pintura y un montón de flashes de cámaras digitales. Tanto la cantante como los músicos que la acompañan tienen la cara completamente cubierta. Muchos de ellos llevan armas. Y entonces comienza la música: canciones tradicionales rusas sobre un fondo electrónico. Hay muy poco público esta noche, pero eso parece ser parte de la magia del acontecimiento. Al fin y al cabo, como dirían en "24 Hour Party People", en la Última Cena solo había trece personas. Y Arquímedes estaba solo en la bañera.

¿Ficción? No, amigos, realidad: se trata de NATO, el nuevo y feliz invento de Ivan Shapovalov, la mente privilegiada que nos regaló a las T.A.T.U. y que ahora ha creado a la artista terrorista, la última palabra en música pop del siglo XXI. Está claro que esto es una notcia bomba (nunca mejor dicho) que debe ser analizada y comentada como se merece: con un post larguísimo. Pero eso tendrá que ser mañana, que hoy anda muy mal de tiempo. Para ir abriendo boca, pinchad aquí, aquí y aquí.

Nada más por hoy, salvo reiterar mi pleitesía a Shapovalov, una de las personalidades más importantes de los últimos diez años. Y no solo en el terreno musical.

Magneta Lane y las maravillas de Paper Bag Records

Magneta Lane y las maravillas de Paper Bag Records Llevo unos cuantos días enganchado a los emepetreses de Magneta Lane, una genuina girl band canadiense que descubrí gracias al prodigioso blog musical Teaching The Indie Kids to Dance Again. Estas tres chicas recién salidas del instituto han sido definidas como el eslabón perdido entre Sonic Youth y Elastica, aunque también está clara la influencia de Blondie e incluso de una Shirley Manson pre-Garbage (sí, existe, y algún día tendré que dedicarle un post). También se ha dicho de ellas que levantan el falso envoltorio de plástico que suele rodear a chicas que se dedican a esto de la música y descubren lo que hay debajo: una realidad mucho más intrigante. Acaban de publicar su primer disco, "The Constant Lover" (2004), un EP tan mutante como lo fue en su día el "Scorpio Rising" (2002) de Death In Vegas: las Magneta Lane son capaces de pasar de los riffs obsesivos de "Mare of the Night" al power pop rabioso de "Their Party Days" sin despeinarse lo más mínimo, aparte de bordar singles instantáneos como "Kissing Is Easy" o el que da título al álbum (que, por cierto, tiene solo seis canciones. ¿Y qué?).

Lo dicho: si, como un servidor, vosotros sois de los que os volvéis locos con los grupos de garage femenino que (además) declaran sin complejos su devoción por Nancy Sinatra, no lo dudéis: Magneta Lane es vuestra banda. Y si queréis seguir descubriendo música hecha en Canadá que nada tiene que ver con Cèline Dion o Bryan Adams, pues pinchad en la web oficial de Paper Bag Records y poneos a ello.

Contra el imperio de la caries

Contra el imperio de la caries Que la vida de Frank Sinatra estuvo plagadita de leyendas urbanas, rumores maliciosos y secretos a voces es algo que a nadie que esté metido en esto de la cultura popular (anglosajona) se le escapa. Ahora bien, que una de esas leyendas se confirme es algo ya un poco más extraño y, desde luego, muy poco frecuente. Pues bien, gracias al excelente blog Beautiful Stuff podemos contemplar con nuestros propios ojos como el rumore quimico más extravagante que jamás oímos sobre Sinatra es una realidad palpable... y audible. Me refiero al disco "Ali and His Gang vs. Mr. Tooth Decay", que aunque técnicamente esté protagonizado por Muhammad Ali cuenta con la lujosa colaboración de La Voz en una canción que aletra a los niños sobre el peligro de las golosinas y de una mala higiene dental. La cuestión es que el año pasado un montón de blogs se hicieron eco de este vinilo, pero ninguno sabía decir a ciencia cierta si existía o no. Así que un punto para "Beautiful Things" por haber encontrado este Frank's Vinyl Museum que no solo contiene una foto de la portada del disco en cuestión, sino que además nos regala unos cuantos archivos de audio (especial atención merece el titulado "Ice Cream", con Sinatra himself en un momento inenarrable) que demuestran que no hay nada peor que unos colegas famosos reunidos por una buena causa. O si no, escuchad "Do They Know It's Christmas?" más detenidamente. Cualquier versión. Y temblad...

The King Is Alive

The King Is Alive Mirad detenidamente la foto de la izquierda. Ni idea, ¿verdad? Pues es Elvis Presley, o, más concretamente, la pinta que tendría si nunca se hubiera sentado en ese water de Las Vegas del que nunca se volvió a levantar. Todo esto, claro, según los científicos de la Universidad de St. Andrews, que han utilizado un programa informático capaz de relizar una simulación virtual del envejecimiento de una persona a partir de una foto suya del pasado. Ya lo hicieron con Marilyn Monroe, con James Dean y con John Lennon; pero los resultados nunca habían sido tan sonrojantes como los alcanzados con el Rey.

El caso es que esta es la curiosa manera que tienen en St. Andrews de celebrar el 70 aniversario del nacimiento de Elvis Aaron y su (se supone que malvado) hermano gemelo. Su casa discográfica tiene otra, como siempre encaminada a sacar tajada del muerto (una práctica muy común en estos días, si tenemos en cuenta la anunciada nueva gira de Queen): la remasterización de su fundacional "Jailhouse Rock", que ha desplazado al pesado de Steve Brookstein del número 1 de las listas británicas con la misma facilidad con la que su intérprete efectuaba un rápido movimiento de caderas. De modo que ya estamos otra vez con lo mismo, amigos y vecinos: la elvismanía ha vuelto, aunque tras haber sacado ya dos recopilatorios de números uno (el primero de ellos con el pegadizo remix que JXL hizo de "A Little Less Conversation") no sé qué más pueden sacar. O sí: la semana que viene sale un nuevo single, "One Night". Ah, vale.

Y yo que, aún no siendo muy fan, siempre he preferido al Elvis de Las Vegas...

La canción del año y otros asuntos de interés

La canción del año y otros asuntos de interés Pues aquí estoy, amigos y vecinos. Preparándome (supongo) para esta noche, que se dice que va a ser apoteósica. Se dice. Yo, sin duda, lo que más estoy esperando es el momento de dulce y estúpida venganza que voy a tener a las 0:00 horas, cuando Ese Ser Humano diga las dos palabras que todos estamos esperando. Va a ser un momento catártico, hacédme caso: los once veranos que lleva dándonos el coñazo con el programa de los pueblos (una vez tuve una pesadilla: competían Puerto Hurraco contra Arkham), sus galas benéficas junto a Ana Obregón, la ducha de "¿Qué apostamos?", sus pajaritas, su programa-íncubo de Punto Radio, su capa... Sobran los motivos, ¿verdad? Pues yo tengo otro: agarraós bien, porque aquí va el relato íntegro de mi encuentro personal con la Entidad conocida como Ramón García.

La cuestión es que de pequeño me llevaron con el colegio al programa de Rafaella Carrá (sería la primera vez que vería a esta gran mujer: la segunda fue cuando vivía en Roma, pero eso ya es otra história...), "Hola Rafaella" o algo así. El programa tenía una primera media hora dedicada a los niños, así que mis compañeros y yo nos montamos en un autobús a Prado del Rey y nos preparamos para asistir a un evento increíble al que, según afirmaba un amigo mío, iba a asistir como invitado el mismísimo Michael Jackson (tened en cuenta que debía de ser el año 92-93, cuando Jacko aún molaba y yo era un niño inocente hipnotizado con el moonwalking). Pues allí estaba yo, sentado en el suelo del plató y discutiendo con un amigo si "La batalla de las estrellas" se grababa en TVE o en Telecinco (Telecinco de principios de los 90, no sé si os acordáis...), allí estábamos cuando aparece por detrás Ramón García en persona, a unos cinco pasos de mí. Un técnico le empieza a contar algo que no puedo oír y Ramonchu, por aquel entonces un tipo simpático que me cae bastante bien gracias a su carisma y estilo campechano, suelta las seis palabras que pusieron fin a la inocencia con la que hasta entonces contemplaba yo la caja tonta: Me - cago - en - la - hostia - puta. Dicho esto, le soltó otro epíteto al técnico que le había dado la presunta mala noticia y se fue del plató... para volver cinco minutos después y salir en antena con la mejor de las sonrisas y chocando la mano a los niños que estábamos sentados en el maldito suelo.

Hasta ahí la historia de cómo Noel comprendió que en la tele todo era falso e hipócrita. Es una anécdota un poco tonta, lo sé, pero tened en cuenta que yo era muy pequeño y me impactó bastante descubrir el Lado Oscuro de Ramonchu.

En otra orden de cosas, me he propuesto la inútil tarea de seleccionar la canción del año, ahora que todo el mundo se dedica a repasar lo que ha dado de sí el 2004. Y no ha sido nada fácil. Para empezar, se lo he comentado a mi hermano pequeño y él lo tiene clarísimo: "Hey Ya!", de Outkast. El problema es que a mí la cancioncita me tiene frito: estaba bien las primeras 500 veces que la escuché, luego ya se convirtió en una melodía insoportable que la gente canta en los locales sin saberse una palabra de la letra, excepto las dos del título. La segunda opción que me ha propuesto mi hermano tampoco me ha convencido: "Dragostea Din Tei", de O-Zone, un tema al que me costó horrores cogerle el punto. Así que al final me he decidido por la canción que más he oído este año sin cansarme de ella, la que no me importaría escuchar tantas veces como fuera. Resultado: "Dancing with Myself", de The Donnas (foto). Vale, es una versión y no una canción original, pero es que ya estoy muy cansado de darle vueltas y, además, la segunda opción era "Experimentos con gaseosa" de Los Planetas... que estuvo bien hasta que me di cuenta que ya la sacaron en 2003 en un CD especial de la revista Cáñamo. Así que aquí tenéis la letra de la cover de Billy Idol que estas chicas hicieron para la BSO de "Mean Girls":

THE DONNAS - DANCING WITH MYSELF

On the floor of Tokyo
Or down in London town to go-go
With the record selection
With the mirror reflection
I'm dancing with myself

When there's no one else in sight
In the crowded lonely night
Well I wait so long
For my love vibration
And I'm dancing with myself

Oh dancing with myself
Oh dancing with myself
Well there's nothing to lose
And there's nothing to prove
I'll be dancing with myself

If I looked all over the world
And there's every type of girl
But your empty eyes
Seem to pass me by
Leave me dancing with myself

So let's sink another drink
'Cause it'll give me time to think
If I had the chance
I'd ask the world to dance
And I'll be dancing with myself

Oh dancing with myself
Oh dancing with myself
Well there's nothing to lose
And there's nothing to prove
I'll be dancing with myself

Oh dancing with myself
Oh dancing with myself
If I had the chance
I'd ask the world to dance
If I had the chance
I'd ask the world to dance
If I had the chance
I'd ask the world to dance

Dancing with myself
Dancing with myself
Dancing with myself
Dancing with myself

Bueno, pues parece que "El Emperador de los Helados" se despide ya hasta el año que viene... o sea, hasta mañana. Pasad una buena Nochevieja y, sobre todo, mis mejores deseos para el próximo año. Con que sea un poquito mejor que este nos vale, ¿verdad? Pues eso.

Anti-villancicos

Anti-villancicos En estas fechas tan señaladas y (horror) cada vez están más cerca, no hay nada más típico y más de buena persona que reunirse toda la familia en torno al árbol (o al belén) de la casa de la abuelita y cantar unos cuantos villancicos de esos capaces de despertar el espíritu navideño incluso en los más sociópatas. ¿Pero cómo? ¿Qué no nos sabemos ningún villancico? ¿O quizá estamos cansados ya de repetir los de siempre? Pues en The Ultimate Insult nos hacen algunas sugerencias para el que domine un poquito la lengua inglesa, como el "Merry Christmas, I Fucked Your Snowman" de Showcase Showdown o el "Monster Christmas Mash", la continuación del "Monsters Mash" halloweeniano que ya os comenté hace tiempo por aquí (utilizad el recién inaugurado buscador si os apetece leer el post). Aunque la que se lleva el primer premio es, sin duda, "Chistmas with the Devil" de mis adorados Spinal Tap. Aquí tenéis la letra del himno navideño de la banda imaginada por Christopher Guest y compañía:

SPINAL TAP - CHRISTMAS WITH THE DEVIL

The elves are dressed in leather
And the angels are in chains
(Christmas with the Devil)

The sugar plums are rancid
And the stockings are in flames
(Christmas with the Devil)

There's a demon in my belly
And a gremlin in my brain
There's someone up the chimney hole
And Satan is his name

The rats ate all the presents
And the reindeer ran away
(Christmas with the Devil)

There'll be no Father Christmas
'Cause it's Evils holiday
(Christmas with the Devil)

No bells in Hell
No snow below-
Silent Night, Violent Night

So come all ye unfaithful
Don't be left out in the cold
You don't need no invitation, no...
Your ticket is your soul


Pero si lo que queréis es escandalizar a la familia con un villancico que realmente entiendan, qué mejor que el clásico de Soziedad Alkohólika Feliz Falsedad, que no por exento de calidad musical alguna resulta menos efectivo. Para ir calentando motores antes de la archifamosa y esperadísima rima de Nochevieja.