I. Sátiras y comedias negras
Odiada y amada a partes iguales, la comedia adolescente sigue siendo una baza segura tanto en las taquillas como en el corazón de todo cinéfago. Este dossier por entregas pretende ser una colección de apuntes para matricularse con nota en el Instituto John Hughes: las partes más importantes están marcadas con rotulador verde, y se adjuntan esquemas y tablas que os van a poner las cosas más fáciles de cara al examen final.
Comenzamos nuestro repaso a este glorioso género por su cara más oscura: las cinco películas que vienen a continuación nos hablaron, con mucho conocimiento de causa y bastante bilis, de las consecuencias no deseadas que puede tener la angustia adolescente. Desde atentar contra el instituto hasta quedarse preñadas en un entorno ultracatólico, estas son algunas de las cosas que las hermanas Stratford NO harían mientras su padre siguiera con vida.
1 Escuela de jóvenes asesinos (1989): Convertida en auténtica pieza de culto en nuestra sociedad post-Columbine, "Heathers" es una de las pocas películas que consigue caminar con éxito por la línea que separa lo divertido de lo terriblemente oscuro. Winona Ryder y Christian Slater se convirtieron en iconos generacionales en esta extrañísima, torva cabalgata de excesos argumentales, asesinatos a sangre fría, suicidios adolescentes, sexo poco seguro y terrorismo suicida. Como el episodio de "Compañeros" que todos desearíamos haber visto.
Frase mítica: Dear diary, my teen angst bullshit now has a body count. Momento definitorio: El asesinato de Kurt y Ram con balas Ich lüge. Canción para recordar: "Teenage Suicide (Don't Do It)", de Big Fun. Ver también: "Caramelo asesino" (1999), "Chicas malas" (2004).
2 Secuestrando a la Srta. Tingle (1999): El debut en la dirección de Kevin Williamson (guionista estrella y futura flor de un día) supuso un refrescante cambio de tono con respecto a sus anteriores trabajos: aún con un pie en el cine de terror, "Secuestrando a la Srta. Tingle" era más bien una obra de cámara perversa, un pasatiempo macabro que sabía sacar lo mejor de sus (premeditadamente) absurdos giros argumentales. Cómo no, el personaje más carismático de la función no era uno de los adolescentes en apuros, sino el monstruo, encarnado por una Helen Mirren que disfruta siendo mala.
Frase mítica: Oh, Mrs. Tingle, threats are a sign of weakness. Momento definitorio: Eve Tingle, jugando con las mentes de sus secuestradores desde la cama. Canción para recordar: "At Seventeen", de Tara MacLean. Ver también: La novela "Killing Mr. Griffin" (Lois Duncan, 1978), la serie de televisión "Dawson crece" (1998-2003).
* Número total de muertos en "Escuela de jóvenes asesinos"
Heather Chandler - Se bebe un cóctel mortal (cortesía de JD)
Ram Sweeney - Recibe un disparo en el bosque (como parte de un falso suicidio ritual)
Kurt Kelly - Recibe un disparo en el bosque (como parte de un falso suicidio ritual)
JD - Vuela por los aires a las puertas del instituto (el único suicidio de toda la película)
El instituto entero - En el final original, JD se suicidaba en los baños, pero Veronica detonaba la bomba durante el baile de graduación
3 Battle Royale (2000): Al llevar su insuperable premisa (¿matarías a tu mejor amigo?) hasta sus últimas consecuencias, Kinji Fukasaku convirtió su última gran película en mucho más que una comedia macabra sobre el eterno choque generacional. Combinando existencialismo con rebelión adolescente, esta obra maestra no sólo ha dejado huella en el imaginario colectivo (ahí está la Gogo Yubari de "Kill Bill: Vol. 1"), sino que se ha convertido en una de las películas más relevantes de nuestro tiempo.
Frase mítica: Life is a game. So fight for survival and see if you're worth it. Momento definitorio: La sonrisa ensangrentada de la chica del prólogo (y su muñeca). Canción para recordar: "Dies Irae", de Giuseppe Verdi. Ver también: La novela "La larga marcha" (Richard Bachman, 1979), la novela homónima de Koushun Takami (1999), el manga homónimo de Takami y Masayuki Taguchi (2000-2005), "Battle Royale II: Requiem" (2003).
4 Ingenuas y peligrosas (2001): Un grupo de animadoras decide atracar un banco para ayudar a su líder, que se ha quedado embarazada del quarterback triunfador del instituto. Sobre el papel, puede parecer una trama insulsa y llena de tópicos, pero esta cinta (cuyo título original era "Sugar, Spice & Semiautomatics") consigue arrojar una ácida mirada sobre todos los clichés a los que se enfrenta (con éxito). Dotada de un sentido del humor aparentemente inofensivo (pero realmente demoledor), "Ingenuas y peligrosas" es una película muy, muy reivindicable.
Frase mítica: I'm gonna be someone's bald bitch! Momento definitorio: Las chicas recitando "Papa Don't Preach" como si fuera el evangelio. Canción para recordar: "Girl Power", de Shampoo. Ver también: "But I'm a Cheerleader" (1999), "American Beauty" (1999).
* Planos y croquis de "Battle Royale" (cortesía de BattleRoyaleFilm.com)
Diagrama de la clase
Mapa de la isla (para ver la lista de muertos, pincha
aquí)
Zonas de peligro
5 ¡Salvados! (2004): Al escuchar las palabras comedia adolescente de Mandy Moore, lo más normal es que un espectador con dos dedos de frente salga corriendo. No obstante, esta película no es, en absoluto, lo que parece: lo que podría haber sido un ñoño vehículo para la actriz-barra-cantante se revela como una de las más acertadas sátiras religiosas de los últimos tiempos. Un reparto en estado de gracia (Jena Malone, Macaulay Culkin, Heather Matarazzo y, sí, también Mandy en el papel de perra de Jesucristo) y unos diálogos destructivos puntúan la película que nunca verían Barbra y Jenna Bush.
Frase mítica: Why would God make us all so different if he wanted us to be the same? Momento definitorio: Roland contando qué tal le fue el verano (Macaulay Culkin está hecho para la comedia negra). Canción para recordar: "God Only Knows", de Mandy Moore y Michael Stipe. Ver también: "Superstar" (1999), "American Dreamz" (2005).
* Randy Meeks presenta: Las reglas no escritas de la comedia adolescente (I)
"2 de cada 10 protagonistas de una comedia adolescente se convierten en grandes estrellas de Hollywood.
Un desafortunado 3% se convierte en Freddie Prinze Jr."