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Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

"Primer": Paseo por la cuarta dimensión

"Primer": Paseo por la cuarta dimensión

Viajemos al pasado: es el jueves 10 de marzo del año 2005. Deben de ser las cuatro y media de la tarde, aunque no lo tengo nada claro porque no me he traído reloj. A las cinco tengo que estar en la Casa de América (o el Palacio de Linares, que de pequeño me tenía acojonado) para una entrevista con Shane Carruth, el director/guionista/productor/protagonista de la película Primer (que no se estrenaría hasta el 10 de junio, o sea, mañana). La cuestión es que, hace unas cinco horas más o menos, me encontraba sentado EXACTAMENTE en el mismo vagón de metro y dirigiéndome a EXACTAMENTE el mismo sitio para ver la película en pase de prensa. "Primer" va de viajes en el tiempo y déjà vus hiperrealistas, y yo estaba teniendo uno bastante intenso.

La ópera prima de Carruth no es, definitivamente, una película de ciencia-ficción al uso. Para empezar, es una de las pocas obras de ficción con las que un servidor se ha encontrado que lleva el tema del viaje en el tiempo hasta sus últimas consecuencias: no estamos en el terreno de otras obras maestras como "Regreso al futuro" y "Donnie Darko" (que exploraban la cuarta dimensión desde el escapismo bigger than life y el lirismo suburbial, respectivamente), sino en un entorno realista y sucio en el que uno tiene la sensación de que no puede ocurrir nada extraordinario. Pero ocurre, vaya que si ocurre. De todos modos, lo más interesante de "Primer" es que no utiliza la ciencia-ficción como fin en sí mismo, sino como un medio para contar la historia de una amistad aniquilada por la introducción de una fuerza extraña e inexplicable. En ese sentido, este film seco y desaliñado puede ser también la buddy movie más extraña y cerebral jamás rodada: los protagonistas no solo acaban por desconfiar el uno del el otro, sino que llega un momento en el que tampoco pueden fiarse de sí mismos, más que nada porque no saben qué versión de sí mismos son en ese momento. Parece complicado, ¿eh? Pues esperad a verlo en pantalla: en el film no hay un solo efecto especial, ni una sola explicación a lo que estamos viendo, ni un solo daiálogo en el que alguien diga viaje en el tiempo o algo parecido. "Primer" es el equivalente SF al porno ultraduro.

Alguien que ha sacado adelante él solito una película tan rematadamente compleja a nivel conceptual es una alguien capaz de intimidar a su entrevistador. Al menos, eso pensaba yo mientras subía las escaleras de la Casa de América para encontrarme con Carruth (que a mí, por cierto, me recuerda mucho a Spike Jonze). Lo cierto es que estaba muy equivocado: el creador de este enigma fílmico resultó ser un tipo de lo más dicharachero y expresivo, además de un gran imitador de voces. En la entrevista explicó cómo se puede hacer ciencia-ficción con cero dólares y un puñado de actores no profesionales, de qué manera se pueden conseguir sonidos extraños armado simplemente con un magnetófono, qué se siente al ser comparado con el Kubrick de "2001: Una odisea del espacio", de qué va exactamente eso de Sundance (donde "Primer" fue Premio del Jurado) y cuál podría ser su próximo proyecto (tres palabras: ciencia-ficción, niños y religión). Podéis leer la entrevista en el número de este mes de la revista AB, donde además vienen otros artículos mucho más interesantes.

De vuelta a casa, no podía dejar de pensar en el comentario que le había escuchado a dos críticos sesudos a la salida del pase de prensa: ¿El tiempo es cíclico o lineal? ¿Por qué no podían admitir estos dos que no habían pillado la película, como el resto de los que salíamos de la sala? Y es que "Primer" no es una película que se pille a la primera: necesita mucha reflexión y, posiblemente, un segundo visionado. Y eso es lo que estaba intentando hacer yo esa noche, reflexionar sobre la peli y transcribir el artículo lo antes posible (mi grabadora se oye fatal). Como estaba demasiado cansado para hacer ambas cosas, me puse a actualizar este blog. El post que escribí se llamaba Recreando la vista, y me ha entrado un escalofrío al abrirlo este mediodía: la foto que lo acompañaba era nada menos que de... Lindsay Lohan.

A ver si va a ser verdad que el tiempo es cíclico...

"Yeah yeah-a I'm California"

"Yeah yeah-a I'm California"

Even the doctor was like, are you anorexic? (Lindsay Lohan dixit. Estuvo a punto de ser frase de portada, pero al final se impuso Aviador Dro).

Yo no sé si lo he dicho ya trescientas veces o a lo mejor unas cuantas más, pero a mí me mola Lindsay Lohan, creo que desde los tiempos de "Tú a Londres y yo a California". Hasta ahora todo había sido un camino de rosas: "Freaky Friday", sus peleas con Hilary Duff, los MTV Movie Awards 2004 (por cierto, aún NO sé quién ha ganado los de este año y NO quiero saberlo hasta que los vea pasado mañana por televisión), su disco, "Confessions of a Teenage Drama Queen", sus borracheras, la parodia de Potter en el SNL, sus repentinos cambios anatómicos, "Mean Girls" (sobre todo "Mean Girls")... Maldita sea, si hasta le perdoné lo del tipejo de "That 70's Show", lo de su padre e incluso la orden de alejamiento que me impide estar a dos kilómetros a la redonda del lugar en el que ella se encuentre.

No obstante (como bien sabrán los seguidores de John Landis, Michael Jackson y los equipos de fútbol madrileños), a veces nuestros ídolos nos someten a dolorosas pruebas de fe cuando menos nos lo esperamos. No, no me estoy refiriendo a la película del coche parlante, sino al look cocaine chic que estrenó la muchacha hace más o menos un mes. Normalmente estoy a favor de ver estrellas adolescentes en horas bajas, o directamente en el pozo, pero esto es ridículo. Lindsay antes era pelirroja, tenía curvas y parecía una persona saludable. Ahora parece una cocainómana anoréxica de 50 años. Eso no quiere decir que la foto del post de hoy no sea mil veces más agradable a la vista que la que figuraba en el de ayer, pero... Es que uno lee estas cosas o ve ciertas fotos y se le cae el alma a los pies.

En fin, siempre nos quedará el humor de internet: pinchad aquí y aquí si queréis reíros de la desgracia ajena. Aunque, dentro de las peticiones online, yo me sumo a esta otra, que alguno ya ha rebautizado como "Save Lindsay Lohan's Boobs". Bravo por él.

Autobombo + M.E.M.E. 2: Electric Boogaloo

Autobombo + M.E.M.E. 2: Electric Boogaloo

Este de aquí soy yo.

No siempre tengo esa sonrisa de payaso, ni esa mirada perdida, ni esa postura de borracho irlandés, pero esencialmente soy así. He elegido esta foto porque salgo con el pelo corto (¡incluso parezco una persona!) y porque me gusta la mano que me arrastra hasta los lugares más ocultos del lugar (si lee esto el propietario de la mano, que no se me ofenda...). Ah, y por si os lo estáis preguntando, la foto es oscura porque el lugar donde fue tomada era muuuuuuy oscuro. Y lo que revolotea no es humo: son ectoplasmas.

La foto tiene sentido: aparte de para demostraros que se me da muy bien poner cara de impresentable, la cuelgo aquí porque, amigos y vecinos, estoy en plena campaña electoral. Este blog ha entrado a concurso en los premios "20 Blogs" del diario gratuito "20 Minutos", y como no tiene ni una imagen corporativa ni un logotipo, he pensado que una foto de su autor en plena noche de farra serviría para pedir el voto. Seguramente esté equivocado, pero creedme: he escogido la foto del principio de la noche. Si os llego a poner fotos del final de la noche... Bueno, no es cuestión de empezar con los escándalos electorales en esta etapa tan temprana de la campaña, ¿verdad?

Bueno, que muchas gracias a todos los que me han prestado su apoyo hasta ahora y que si alguien más quiere hacerlo, no tiene más que pinchar en el logo de "20 minutos" que aparece en la sección "Enlaces", bien grande y bien hermoso. Hay que registrarse, ¿pero qué importa eso (son unos segunditos de nada) cuando podéis darle una alegría al tipo triste de la foto, para el que cada voto es un tesoro? Vaya, ahora sé cómo se sienten los políticos... Peor aún: los concursantes de "Gran Hermano".

Para que me conozcáis un poco mejor, aquí os dejo otro meme que va dando vueltas por internet y del que me he apropiado al verlo en la web del Señor Toldo (¡gracias!). Esta vez va de cine:

Número de películas que poseo: Pues no me voy a poner ahora a contarlas, pero unas cuantas. De todas maneras, menos de las que la gente suele pensar.

Última comprada: 2 colgaos muy fumaos ("Harold & Kumar Go to the White Castle", 2004). Sí, ¿qué pasa?

Última vista: El nadador ("The Swimmer", 1968), basada en un relato de John Cheever. Gran obra maestra: la vi el sábado por la tarde y aún creo que no he podido dejar de temblar.

Cinco películas que repito mucho o significan algo para mí: Allá vamos.

1. El año pasado en Marienbad, de Alain Resnais ("L'Année dernière à Marienbad", 1961).

2. Chungking Express / Fallen Angels, de Wong Kar-wai ("Chong qing sen lin", 1994 ; "Duo luo tian shi", 1995). Lo siento, pero para mí son las dos la misma película.

3. Donnie Darko, de Richard Kelly ("Donnie Darko", 2001).

4. 8 y medio, de Federico Fellini ("8 e mezzo", 1963).

5. Mars Attacks!, de Tim Burton ("Mars Attacks!", 1996).

Que coja el testigo quien quiera, pero que sepa que no es nada fácil.

Anuncios falsos y arte ilegal

Anuncios falsos y arte ilegal

Navegando ayer por la impagable (pero pronto de pago) Chuck Palahniuk.net descubro algunos escritos inéditos del autor de "Nana", entre los que destaca este anuncio falso que salió publicado en el número de enero de la revista "BlackBook" (una pregunta: ¿la de la portada es quien yo creo que es?). No quiero contaros de qué va la broma porque os la reventaría, pero os insto a leerla cuanto antes: no vais a encontrar nada más divertido por internet en todo el día de hoy, os lo aseguro. De todos modos, Palahniuk no es el único que crea anuncios falsos (aunque sí el único que se los publican): esta galería de publicidad paródica nos demuestra que el Photoshop se puede utilizar para cosas más graciosas que, pongamos por caso, un correo basura de Letizia Ortiz.

En una onda iconoclasta y gamberra muy similar, Illegal Art añade un componente casi tylerdurdenesco al asunto: las obras de arte situacionistas que podemos ver aquí dirigen sus ataques exclusivamente hacia las grandes entidades como IBM, Disney o George W. Bush. Algunos de los highlights de esta imprescindible web: los dispensadores de caramelos PEZ con caras de raperos asesinados, el artículo "On Plagiarism" de Richard Posner, el mítico mediometraje "Superstar: The Karen Carpenter Story" del inefable Todd Haynes, la portada original de álbum "Meet the Residents" (que el críptico cuarteto tuvo que cambiar para evitar que Capitol les ejecutara al amanecer), el coro de Barbies bailando sobre batidoras, el logo de "Consumer Whore"... En suma: una página para los que saben que el copyright está para infringirlo.

Sin título

Sin título

Ni El Bosco, ni Dante, ni siquiera Gustav Doré: la representación más realista de lo que debe ser el Infierno tuvo lugar ayer en las calles de Madrid. Así que ya sé lo que me espera cuando muera: banderones de España de dimensiones absurdas, ancianos agresivos con el pelo engominado, jóvenes compañeros de generación vestidos de Ralph Lauren y portando la terrorífica Bandera del Toro, hilo musical a cargo del grupo Póker (esto no ocurrió ayer, pero en mis pesadillas de esta noche sí), el hijo de José María Aznar, multitudes como salidas de la inminente película de Romero "Land of the Dead", graciosos intentos de agresiones, etc. Y, a modo de bienvenida, un discurso de Isabel San Sebastián, sentada al lado del Cancerbero.

Lo único bueno de todo esto es que ayer la Feria del Libro estaba mucho más transitable que otros años. Así que, además de disfrutar de una calurosa tarde veraniega y tomarme el primer helado de la temporada, me pude hacer sin problemas con Error humano de Chuck Palahniuk, un "Ultimate X-Men" bastante gracioso y La canción de Susannah (este último como ejemplo del clásico regalo-para-mi-madre-que-también-lo-es-para-mí). El cómic me lo leí en el camino de vuelta, y de los otros dos ya os iré contando.

I'm Lovin' It

I'm Lovin' It

Por razones que no vienen al caso, me encuentro realizando una recopilación masiva de datos sobre la historia y la intrahistoria de McDonald's. Más que una cadena de restaurantes fast-food, se trata de uno de los iconos indiscutibles del siglo XX, de un concepto universal abierto a todo tipo de interpretaciones (desde símbolo del Mal hasta noción de diversión familiar, pasando por un montón de etapas intermedias). Podría escribir tres post enteros sobre McDatos Curiosos que he ido encontrando por ahí, pero lo mejor será que os recomiende esta página, en la que están casi todos.

Uno de los aspectos que más me interesa de McDonald's es que fue, probablemente, el primer restaurante que desarrolló todo un universo propio, casi una McRealidad Paralela pensada para hipnotizar al consumidor infantil: McDonaldland es el país al que todos iríamos si a alguien se le ocurriera echar ácido en nuestro Happy Meal. Creado por Sid y Marty Krofft (creadores de los programas infantiles más bizarros y subyugantes de la televisión americana), el País de las Hamburguesas es un supuesto mundo feliz que, visto ahora, no puede hacer otra cosa más que supurar Mal Rollo: de hecho, no resulta muy difícil imaginar cadáveres enterrados bajo sus campos de patatas fritas (de hecho, y como bien señaló R. en mi último post sobre el tema, John Gayne Gacy trabajó en un restaurante de comida rápida muy similar), o grotescas escenas zoofílicas entre Birdie y el Ladrón de Hamburguesas. Si queréis saber de lo que hablo, visitad esta web, en la que os podréis descargar algunos anuncios de televisión vintage capaces de redefinir vuestro concepto de weird TV.

Lamentablemente, no todos los McAnuncios no son tan bizarros: la campaña I'm Lovin' It (sí, otra vez Wikipedia, pero es que es genial) supuso un intento de aplicar una pátina cool a una multinacional que ya se estaba empezando a identificar con desagradables leyendas urbanas y feroces documentales antisistema (más o menos populares). Todo eso se tradujo en una remodelación de los propios restaurantes, que ahora incorporan sillas de diseño y música gratis (con una oferta de lo más variada: The Strokes, Andy y Lucas, Pereza, Cramberries...), además de en una oleada de anuncios para TV que contaron con la participación del estomagante Justin Timberlake en la versión anglosajona y del absolutamente indescriptible Tony Santos en nuestro país. En suma: un lavado de cara muy limpio y aséptico que, no obstante, no pudo evitar espolear coñas internáuticas como ese I'd Hit It que recoge la propia Wikipedia. Aunque para McPublicidad moderna, la que se montaron los japoneses para lanzar el Tomato McGrand, que podéis ver resumida en la foto que acompaña a este post.

No sé dónde me llevará esto, pero tened por seguro que os avisaré si encuentro más McInformación Rara. Mientras tanto, un enlace que no tiene (casi) nada que ver con todo esto, pero que creo que os gustará: Galería de pósters de Britney Spears que han sido atacados por vándalos.

Protégeme de lo que quiero

Protégeme de lo que quiero

¿Alguna vez habéis oído hablar de "Social Defense Mechanisms: Tools for Reclaiming Our Personal Space"? ¿No? Bueno, otra pregunta: ¿alguna vez habéis visto la tremendísima película Safe (1995), de Todd Haynes? ¿Tampoco? Pues os la resumo: Julianne Moore es una perfecta esposa y madre norteamericana a la que la vida le sonríe, hasta que un día se vuelve alérgica a la vida misma, al mundo moderno: aerosoles, polución, contaminación ambiental, toxinas... Ni los médicos ni los psicólogos pueden detectar el origen de la enfermedad de la mujer, que se encuentra cada vez más alienada de su familia y del siglo XXI en general. Al final, nuestra heroína acaba en Wrenwood, una comuna aséptica y new age donde otros como ella se aíslan voluntariamente de la sociedad para vivir en celdas hiperprotegidas. La película acaba con una escena que, desde que la vi, se ha convertido en mi idea del Infierno. No os la voy a contar aquí, pero os doy un consejo a cambio: haceos con esta cinta, aunque (como es mi caso) jamás os atreváis a volver a verla otra vez.

No he podido dejar de pensar en "Safe" mientras leía este artículo de Spectrum: en él, se nos relata la odisea de Limor Fried, una mujer que ha desarrollado esos mecanismos de defensa social de los que os hablaba al principio. Fried, preocupada por los distintos tipos de contaminación que puede emitir un teléfono móvil (y la persona que lo utiliza), empezó creando una burbuja de cristal (Wave Bubble se llama) que establece una separación entre el móvil y el resto de la sociedad. No me malinterpretéis: yo ODIO los teléfonos celulares, pero esto es demasiado. Más aún si tenemos en cuenta el resto de sus medidas de defensa, entre las que destacan las Media-Sensitive Glasses, unas gafas de sol que se oscurecen del todo cuando detectan la señal emitida por un televisor encendido. Si pensamos por un momento en el ingenio, no nos costará mucho llegar a la conclusión de que las gafas no sólo los protegen de la telebasura, sino que también nos dejan completamente ciegos ante todo lo demás (algo que no le preocupa mucho a Fried, que destaca su poder metafórico antes que su funcionalidad). Pero lo peor de todo llega cuando uno se da cuenta de que estas gafas están basadas en las que llevaba Zaphod Beeblebrox en "La Guía del Autoestopista Galáctico": la parodia de ciencia-ficción de Douglas Adams se convierte en cruda realidad.

En la página de arriba os podéis descargar en formato PDF el manifiesto completo de Limor Fried, para que así juzguéis por vosotros mismos si se trata de un avance ecológico, una obra cumbre de la literatura de terror o una tontuna como la copa de un pino.

Lo del concurso

Lo del concurso

No sé si os habéis dado cuenta, pero en la blogosfera hispanohablante se celebran muchos concursos. Pero muchísimos. Por unas razones o por otras, a mí nunca me había llamado la atención apuntarme a una de estas competiciones on-line, salvo esa vez que entré a concurso en la imprescindible Cárcel de Papel y no me enteré (por cierto, aprovecho desde aquí para dar las gracias a la persona que me votó: eres el/la mejor. Lo digo en serio. You rock).

De modo que tengo que comentaros dos cosas. La primera es que por fin me he apuntado a un concurso blogosférico, el que organiza el diario gratuito 20 minutos. En el improbable caso de que queráis buscarme por allí, estoy en las secciones "Blog inclasificable" y "Blog sobre cultura y de tendencias", con foto de "Shaun of the Dead" y todo (una peli que tiene un significado muy especial para mí, ya que fue prácticamente la primera que defendí en esta desastrosa bitácora). La segunda es comunicaros a todos los que tengáis un blog y queráis apuntaros a esto que el plazo de inscripción se acaba mañana, así que apresuráos si no estáis ya dentro.

Ahora, si me disculpáis, voy a inspeccionar la categoría "Mejor blog erótico". Para ir pensándome mis favoritos, se entiende. Para la votación popular. De los blogs. Bah, pues eso.

Predigo una movida: Kaiser Chiefs

Predigo una movida: Kaiser Chiefs

Tras la defunción del Britpop (sí, está muerto, por mucho que algunos se empeñen en negarlo), se acabó eso de Cool Britania, y la música inglesa se sumió en el marasmo o la experimentación sin gracia. Cierto es que en los últimos años han surgido algunos grupos de éxito en las islas, pero eso no es Britpop ni es nada: los insoportablemente lánguidos Coldplay, por ejemplo, no son más que unos muermos algo pijillos que les cayeron simpáticos a casi todo el mundo; mientras que llorones de última generación como Bloc Party no hacen más que ponernos de los nervios a todos los que crecimos escuchando "Boys & Girls", "Inbetweener" o "Connection" (qué grandes eran Elastica...). Porque el pop británico de los 90 podía tener muchas cosas malas, pero es innegable que tenía fuerza, ganas y energía (adjetivos que no preocupan en absoluto a un Chris Martin recién salido de Gucci). La pregunta que llevo haciéndome mucho tiempo es la siguiente: ¿volveríamos a ver alguna vez a un grupo juvenil que no se tomase demasiado en serio a sí mismo y que, por favor, no nos amargara con sus baladas autoindulgentes?

Pues creo que la respuesta ha llegado: los Kaiser Chiefs no son la bomba, pero por ahora es lo más parecido que tenemos a Supergrass o a los primeros Blur. No en vano, Graham Coxon himself ha prestado apoyo logístico a este quinteto de Leeds en su primer disco, "Employment" (2005), en el que se puede oír su motocicleta (?) al principio de "Saturday Night", uno de los mejores temas de este notable debut. No es el único estímulo que nos presenta esta banda primeriza: "Everyday I Love You Less & Less", "Modern Way", "Team Mate", "Oh My God" o su nuevo single-manifiesto "I Predict a Riot" ofrecen numerosas razones por las que creer en este grupo. Por supuesto, los Kaiser Chiefs no han podido librarse de esa peste de nuestro tiempo que obliga a los músicos a vestir y posar como modelos de la escena alternativa, pero al menos no se hacen tan empalagosos como Franz Ferdinand u otras bandas similares. Algo es algo. Habrá que estar atento a su evolución: están capacitados para seguir los pasos de Blur, pero también pueden acabar perfectamente como fatua flor de un día.

Trío de trailers

Trío de trailers

1) The Weather Man: He aquí una película que lo tiene todo para entusiasmar a ese tipo de público que solo disfruta con Sofia Coppola, Roman Coppola, Spike Jonze y (todo queda en familia) el Nicolas Cage de Adaptation. La última de Gore Verbinski tiene a este último como absoluto protagonista, escoltado por los siempre estupendos Michael Caine y Hope Davis: "The Weather Man" es una de esas películas donde no parece haber argumento (ojo, no lo digo como un reproche, que a mí me encantan esas películas) pero que transmiten, desde el minuto uno del trailer, una intangible sensación de que todo en ella es de lo más cool. Puede ser una de las sorpresas del año, y alicientes no le faltan: relaciones paterno-filiales de lo más disfuncionales, un sentido del humor basado en la sutileza, Nic Cage y su peinado casi avant-garde, canción de Iggy Pop, un recién redimido Verbinski... De todos modos, si queréis saber quién es el hombre del tiempo que más mola, haced el favor de pinchar aquí mismo: informando todos los días del clima de Los Angeles desde el sótano de su casa. Con la camisa abotonada hasta el cuello, por supuesto.

2) Bewitched: ¿Metalenguaje para principiantes o comedia pop inteligente? Tendremos que esperar hasta otoño para salir de dudas con la película de "Embrujada", cuyo trailer nos revela que no es una adaptación corriente, sino una cinta de humor reflexiva tipo "Jay y Bob el Silencioso contraatacan" o "La nueva pesadilla de Wes Craven". Vale, sale Will Ferrell, pero no hay ni rastro de la magia de "Anchorman". Aún así, dentro del trailer hay tres geniuinos Momentos Ferrell que nos dan esperanzas sobre este proyecto: a) Sherpaaaaaaaaaa!!!; b) su movimiento de nariz; c) la escena en la cena. Ah, y sale Michael Caine. Otra vez.

3) The Dukes Of Hazzard: Qué puedo decir. Qué demonios puedo decir sobre este trailer, un sueño hecho realidad para mí (pasaos por aquí y por aquí para comprobar mi nivel de fanatismo). Si, sobre el papel, el trío William Scott-Knoxville-Simpson era devastador, esperad a verles en acción: subidos en el "General", vacilando a la policía o acompañados de Willie Nelson, estos nuevos Dukes son absolutamente perfectos. Añádasele una estética aplastante (obra del director Jay Chandrasekhar), unos diálogos bestiales (Jessica Simpson pronuncia, al final del trailer, la que hasta ahora se puede considerar la Frase del Año) y a Burt Reynolds (nada de Michael Caine en esta, amigos), y tendremos una de las películas del año. Bueno, quizá me haya pasado un poco, pero... ¿habéis visto cómo le quedan los pantalones daisy dukes a esta nueva Daisy Duke?

La habitación del pánico

La habitación del pánico

Hoy voy a hablaros de Room Raiders, el programa de la MTV culpable de que todos los días se me atragante la comida.

El concepto es muy sencillo: un chico/chica tiene que escoger cuál de los tres chicos/chicas seleccionados/seleccionadas por el programa es el/la más indicado/indicada para llevárselo/llevársela a casa. Hasta ahí no es muy diferente que el clásico "Dating Game" inventado por Chuck Barris (si habéis visto la reivinidicable Confesiones de una mente peligrosa sabéis de lo que hablo). El problema es que "Room Raiders" introduce una variable considerablemente perversa en la ecuación: el/la protagonista no puede ver ni oír a los/las candidatos/candidatas, sino que solo se le permite inspeccionar a fondo sus habitaciones para, de ese modo, hacerse una idea de cómo es cada uno/una y elegir en consecuencia. En otras palabras: si Dismissed, el otro show de ligoteo adolescente de la MTV, nos parecía repugnante, eso es porque no conocíamos "Room Raiders".

En un primer momento, la idea sobre la que se sustenta el programa puede parecer aceptable: en lugar de dejarse guiar por el aspecto físico, los responsables del programa prefieren que la gente elija en función de otras razones aparentemente más profundas. El problema se hace visible cuando todo eso se lleva a la práctica: en el programa del pasado viernes, los tres chicos seleccionados observaban desde una furgoneta y a través de cámaras ocultas cómo la chica inspeccionaba a fondo sus habitaciones. En lo primero que se fijaba la muchacha era, indefectiblemente, en si el color de las paredes pegaba con el color de las sábanas de la cama. En lo segundo era en la ropa. En lo tercero era en los calzoncillos usados que había debajo de la cama, tarea para la que empleaba una pequeña lámpara de infrarrojos estilo forense. Conclusión: "Room Raiders" propone juzgar a un libro por las tapas, seleccionar a un posible ligue basándose en el color de sus colchas y en la marca de sus camisas. Los otros elementos que componían el ecosistema de las habitaciones (los pósters, los discos, las películas de vídeo, los videojuegos... cosas que, en teoría, proporcionan más información sobre la personalidad de alguien) eran observados por la chica como detalles secundarios, casi sin importancia. Si en "Dismissed" las parejas se hacían en un juego de la crueldad que funcionaba a contrarreloj, en "Room Raiders" se hacen en función de detalles superficiales que lo son todo. En ese sentido, este programa de media hora de duración podría ser la metáfora perfecta de las relaciones adolescentes en la era del politono. Pero la cosa no acaba ahí.

En cada capítulo llegamos a un punto en el que alguien inspecciona unas bragas o unos calzoncillos con la linterna infrarroja... mientras su propietario lo observa desde la distancia sin poder hacer nada. Es aquí donde el programa pone sus cartas sobre la mesa: "Room Raiders" es el dating game más cruel e inmisericorde que se ha emitido jamás, como esos shows japoneses que se regocijan en el sufrimiento ajeno, pero adaptado a la época de las webcams y la telerrealidad post-"Gran Hermano". Como ejemplo del tono antiutópico (pero aparentemente festivo) del programa, aquí os dejo un último detalle: al avisar a los concursantes de que han sido seleccionados, los responsables no pueden dejarles tiempo para que ordenen su cuarto, de modo que les pillan de sorpresa en la puerta de su casa y les meten casi por la fuerza en una furgoneta blindada. Sí, amigos: así es como se liga en el siglo XXI.

P.D.: Sé lo que estáis pensando: Si tanto odias el programa, ¿por qué no te lo pierdes ni un día?. La respuesta es compleja: "Room Raiders" es un programa al que me encanta odiar. De todos modos, lo prefiero a un posible remake español que se me ocurrió ayer: "Perdido en tu habitación", con banda sonora de Mecano y tuneros de extrarradio muriéndose de vergüenza mientras Vanessa María les descubre las revistas porno.

P.D. 2: Es una medida un tanto desesperada (desde que me dejaron por última vez no levanto cabeza), pero mejor esto que acabar en "Room Raiders": si eres la chica del metro que estaba hablando de Descartes con una amiga, por favor deja un mensaje. Creo que te quiero.

M.E.M.E.

M.E.M.E.

Es algo así como una encuesta musical que está en todas partes. Así que ahí va:

Testigo recibido de: morri.

Tamaño total de los archivos de música en mi ordenador: No tengo ni idea de cómo se sabe eso, pero creo que bastantes gigas.

Último disco que me compré: Cualquiera menos el de Coldplay.

Canción que estoy escuchando ahora: "Body Movin'", de los Beastie Boys (remixada por Fatboy Slim).

5 canciones que escucho un montón o que tienen algun significado para mi:
1. The Pixies - "Here Comes Yor Man"
2. Blink 182 - "First Date" (foto)
3. Edwin Collins - "A Girl Like You"
4. The Strawberry Smell - "Zensong #9"
5. The Beatles - "Here, There and Everywhere"

Más...

6. La Hormiga Atómica - "Aurelio el misionero" (Versión de Los Nikis)
7. Pulp - "Party Hard"
8. The Donnas - "Dancing With Myself" (Versión de Billy Idol)
9. The Clash - "I Fought the Law"
10. Catatonia - "Mulder & Scully"

5 personas a las que les paso el testigo: Se lo paso a quien lo quiera coger, que no estoy esta tarde para hacer selecciones.

Espero no haber roto la cadena...

El lugar más feliz de la Tierra

El lugar más feliz de la Tierra

¿Hay algo mejor que un parque temático? Sí: una leyenda urbana relacionada con un parque temático. ¿Y existe alguna leyenda urbana relacionada con Disneyland, la capital de los parques temáticos? ¡Por supuesto!

1. Este mes, el parque inaugurado por Walt Disney en California cumple nada menos que 50 años, y para celebrarlo qué mejor que estas 50 cosas que probablemente no sabías sobre Disneyland. La mayor parte de ellas están sacadas del imprescindible libro Mouse Tales, de David Koenig, una mirada cargada de mala leche al hipotético Reino de los Sueños. Algunas joyas de este Top 50: al menos tres bebés han nacido dentro del parque, ni Peter Pan ni Blancanieves aparecen en las atracciones que llevan su nombre, las parejas que intentan (o consiguen) echar un polvo en las atracciones son despedidas por los empleados con una ovación, uno de los "Piratas del Caribe" tiene la cara del tío Walt y (mi favorita) los droides de la atracción "Star Tours" suenan como Pee-Wee Herman, precisamente porque fueron doblados por el actor Paul Reubens. ¡Vaya!, he dicho la palabra mágica... Iba a escribir un chiste muy bestia, pero mejor me callo...

2. Aquí esta la lista no oficial de las muertes ocurridas en el parque, pero yo casi que os recomendaría esta otra, mucho más detallada y obra de Snopes (la máxima autoridad en lo que a rumorología se refiere). Quizá la muerte más famosa de todas sea la de la pobre desgraciada que fue aplastada por las paredes móviles de la atracción "America Sings": desde entonces, las azafatas de la atracción se andan con mucho más cuidado para no acabar de gotelé gore en este maravilloso viaje ultrapatriótico.

3. Seguimos con Snopes: aquí está la lista más exhaustiva de leyendas disneylandianas que he podido encontrar en internet. ¿Qué pasó con la anunciada visita de Nikita Khrushchev? ¿Es cierto todo eso del Club 33, el local ultrasecreto y elitista de New Orleans Square, el único sitio en el que sirven alcohol de todo el parque, el bar invisible al que solo se puede acceder si uno se baja en marcha de la barca de "Piratas del Caribe"? ¿Qué hay de la tradición, que siguen algunas chicas de lo más simpáticas, de levantarse la camiseta en la bajada del "Splash Mountain"? ¿Y es cierto lo de que los hombres con pelo largo no podían entrar por la puerta?

4. Para terminar, un listado bastante considerable de las particularidades de la sucursal europea. Algunas de las relacionadas con la "Phantom Manor" no tienen desperdicio, pero es que la maldita atracción entera no tiene desperdicio. Lo de la película ya es otra historia...

De vuelta a los bosques: "Cabin Fever"

De vuelta a los bosques: "Cabin Fever"

Tienes más oportunidades de ligar con "Cabin Fever" que con "Cómo perder a un chico en 10 días". ¡Si no consigues pillar cacho con "Cabin Fever", eres patético!" Con estas alentadoras palabras promocionaba el debutante Eli Roth su primer largometraje allá por el año 2003, en una memorable entrevista en la que también reivindicaba el regreso del desnudo gratuito al cine de terror. Y, en efecto, "Cabin Fever" es una película perfecta para una primera cita, ya que durante la proyección pueden ocurrir dos cosas: a) triunfas; b) te abofetean. Sin medias tintas ni falsas esperanzas. Porque por mucho que a Eli le parezca que sí, su estupenda película no es la idea que muchas chicas tienen de una cita romántica (creedme: SÉ de lo que hablo), pero si encuentras a una a la que le gusten las infecciones cutáneas, la mixomatosis, los perros descuartizados y el humor redneck... pues estás de enhorabuena, porque muy mal se tiene que dar la cosa para que "Cabin Fever" no os una de por vida a ella y a ti.

Para empezar, la peli es un regreso a los frondosos bosques del terror histérico, esos mismos bosques en los que se adentró Sam Raimi (y unos cuantos colegas) allá por 1983 para rodar su clásico festival gore "Evil Dead". A la hora de enfrentarse a su primer proyecto como director, Roth demostró que tenía muy bien aprendida la cegadora lección del maestro Raimi: su "Cabin Fever" es una película de horror puro, sin concesiones, sin (casi) distancia irónica, con grandes dosis de humor negrísimo y generosas raciones de desmembramientos. Pero Raimi no fue el único maestro que aleccionó a esta joven promesa de la casquería americana: para supervisar los cortometrajes de su página web, el mismísimo David Lynch confió en Eli Roth, al que conocía por su trabajo como en la demencial teleserie "Chowdaheads". Como todo lo bueno se pega, también hay algo del director de "Carretera perdida" en "Cabin Fever": la música de Angelo Badalamenti, los diálogos con el guarda forestal aficionado a las raves caseras, los paletos hillbilly (incluyendo a un retrasado practicando kung fu, personaje que no habría desentonado en "Corazón salvaje"), la incomprensible y acechante naturaleza del terror... Casi se podría decir que Eli Roth es un David Lynch chiflado por el cine adolescente, o el Sam Raimi de la generación MTV. Pero hay más, mucho más.

Aún con sus defectos y titubeos (no es una ópera prima tan redonda como el primer "Evil Dead", aunque se le acerca), "Cabin Fever" es un rarísimo ejemplo de un cine de terror que ya nadie practica: la industria oriental está ensimismada con sus pesadillas serias, preciosistas y cada vez más clónicas (ver "The Eye 2"); el cine de Hollywood se debate entre la pedantería referencial sin brújula (ver "Cursed") y el producto si alma (ver "El exorcista: El comienzo"); el resto del mundo parece medio dormido (ver "Creep")... Por supuesto, estas cinematografías nos dan ocasionales destellos de genio, pero la propuesta de Roth es la más honesta y equilibrada de todas: consigue aunar el tono grave de los orientales con la frescura del buen cine adolescente americano, el terror puro con un humor cruel netamente europeo, las innovaciones visuales y narrativas con el homenaje bien entendido a los clásicos... En suma, una película de terror como está mandado, sin delirios de grandeza ni voluntad de mensaje.

Amigo íntimo de Richard Kelly (la otra gran promesa de su generación), guionista de los MTV Movie Awards 2004, fundador de la productora de cine de terror hardcore Raw Nerve (que está a punto de estrenar la esperada "2001 Maniacs"), creador de los alucinantes cortometrajes The Rotten Fruit y admirador incondicional de Stephen King; Eli Roth aún tiene dos características más que le convierten, a mis ojos, en el Puto Amo: a) su segunda película, Hostel, una bestialidad ultraviolenta para la que ha contado con la colaboración de Takashi Miike himself; y b) su teoría, compartida con el autor de este blog, de que no hay nada mejor que "Evil Dead II".

Y reto a cualquiera a que nos busque al señor Roth y a mí algo que pueda superar a Bruce Campbell decapitando demonios con una sierra mecánica.

¿Ron? ¿Lupin? ¿Cho? ¿Hagrid? ¿¿¿Dudley???

¿Ron? ¿Lupin? ¿Cho? ¿Hagrid? ¿¿¿Dudley???

De BBC Mundo (fragmento):

HARRY POTTER: SE REABREN LAS APUESTAS

Ya se reiniciaron las apuestas sobre la posible muerte del personaje Dumbledore, en el sexto libro de Harry Potter, que saldrá a la venta en julio próximo.

Las especulaciones sobre cuál de los protagonistas pierde la vida comenzaron hace ocho meses, después de que la autora JK Rowling confirmara que un personaje clave sería asesinado. Pero la puja fue suspendida el pasado martes, cuando se corrió la voz de que la víctima sería Dumbledore, el director de la escuela de magia Hogwarts, lo que originó una ola de apuestas sobre el personaje.

La editorial de Potter, Bloomsbury, urgió a los seguidores de esta saga que tomaran los rumores con una pizca de sal. Cuando estaba por salir el libro "Harry Potter y la Orden del Fénix" también hubo mucha especulación, dijo un portavoz de Bloomsbury. La página de internet Blue Square suspendió las apuestas después de que se sospechara que el manuscrito pudo haber sido leído anticipadamente.

El misterio de Bungay

La lluvia de gente que puso su dinero sobre la muerte de Dumbledore se originó en la localidad británica de Bungay, donde se cree que fue impreso el último libro de Rowling. Para poder reabrir la puja, el sitio de apuestas impuso algunas reglas para poder apostar al director de la escuela de magia.

La sexta edición de Harry Potter será lanzado en el castillo de Edimburgo el próximo 16 de julio. JK Rowling ha sido muy cuidadosa en no revelar detalles sobre las últimas aventuras de Harry, Hermione y Ron: El sexto libro hace lo que siempre quise hacer, y aún cuando a nadie le guste, sé que será uno de mis favoritos, escribió la autora en su sitio de internet.

Soft Kelly

Soft Kelly

Quién nos iba a decir a los fans de "Los Osbourne" que la adolescente grosera y medio loca que Ozzy tenía por hija se iba a convertir, con el tiempo, en la artista ecléctica y ultracool que es hoy. Su nuevo disco, "Sleeping in the Nothing" (7 de junio en las tiendas), nos presenta a una Kelly Osbourne que se podría medir con otras Grandes Damas de la música electrónica sin salir malparada: su single de presentación, "One Word", no solo contiene todas las claves secretas del pop sofisticado (coros en francés, ambiente misterioso, estribillo percutivo, ecos ochenteros), sino que encima viene acompañado de un vídeo que hará enmudecer a todo el que la recuerde de sus conversaciones sexuales con su madre (¿Y si el tanga se me mete por la vagina?) o sus peleas con su hermano (¡Eres un puto capullo, Jack!). En otras palabras: "One Word", con su estética de ciencia-ficción artie y su impecable fotografía blanquinegra, es lo mejor y más imprevisible que ha hecho nadie que haya salido de un reality show... Bueno, salvo quizás el disco de David Brent, pero lo suyo era un reality mockumentary, así que no cuenta.

Puede que Kelly Osbourne sea la versión trash girl de artistas tan repelentes como Britney Spears o Madonna: una estrella del pop, sí, pero una estrella del pop con un padre legendario al borde de la enajenación mental, una facilidad asombrosa para caer mal, una estética más cercana al DIY que al modelito Guy Laroche y una clara inclinación al menú gigante del Burger King antes que a la ensalada dietética. Su secreto reside en que vale lo mismo para un roto que para un descosido: Kelly es, a la vez, estrella de telerrealidad, anti-ídolo adolescente, protagonista de trifulcas petardas (¿cómo olvidar lo suyo con Christina Aguilera?), rockera sintética con actitud (su versión de "Papa Don't Preach" sigue siendo un clásico inamovible de mi reproductor Winap) e icono pop de largo alcance. Habrá que esperar al 7 de junio para comprobar si la chica logra plasmar todo eso en un disco que cumpla las expectativas.

Viñetas cthulhuianas

Viñetas cthulhuianas

Visitando yo la página web de la universidad en la que me gustaría que me aceptaran (quién sabe, igual se puede probar un intercambio con la mía) mientras ojeo este tesoro (sí, los límites de mi incultura son tan anchos que acabo de descubrir a Eisner), me ha surgido la inevitable pregunta: ¿cuántas veces habrá sido adaptado H.P. Lovecraft al cómic? Tras una consulta rápida, puedo decir que la respuesta es: más de lo que uno se piensa.

Esta página recoge (casi) todas las portadas de (casi) todos los tebeos que han sido paridos gracias a la inestimable ayuda de Cthulhu: tenemos desde historietas vagamente inspiradas en el corpus creativo del genial escritor (yo destacaría las del sello Marvel y, cómo no, los "Creepy") hasta adaptaciones directas de alguna de sus historias más celebradas ("Dagon", "The Whisperer in Darkness", "The Tomb"...), pasando por la insoslayable Lori Lovecraft. Como no podía ser de otra manera, la web también recoge las aventuras del Herbert West de la película "Re-Animator", pero de enciclopédica no tiene nada: faltan las aproximaciones del maestro Alan Moore (a bote pronto, se me ocurren los apéndices de "The League of Extraordinary Gentlemen" y The Courtyard), la Encyclopedia Cthulhiana de Daniel Harms, algunas de las mejores historias de "Hellboy" y algunos ejemplares de "Graphic Classics" (gracias, Amazon). De todos modos, por muchos tebeos lovecraftianos que se hayan hecho, los aficionados al horror primordial seguimos pensando que no son suficientes.

ACTUALIZACIÓN: Si queréis conocer la infancia de H.P. en formato de tira cómica, no dudéis echarle un vistazo a El joven Lovecraft: El Hombre Que Pía y Cisne Negro nos cuentan lo que nadie se atevió, y el resultado es más divertido que leer el Necronomicón en pleno viaje de ácido.

Comiendo y llorando

Comiendo y llorando

Vídeos de gente que llora mientras come. En la página explican qué es lo que comen y por qué lloran, pero nada más. No seré yo el que de más explicaciones cuando está claro que no son necesarias.

Te dije que no trajeras el disfraz de wookie...

Te dije que no trajeras el disfraz de wookie...

Bueno, pues esto es todo. Parece mentira, pero la 2ª Semana Galáctica de este humilde blog ha llegado ya a su fin: ¡hay que ver qué rápido pasa el tiempo con posts monotemáticos! Cuando empezábamos la semana, aún no sabíamos nada de lo que nos esperaba con la última (y, en mi opinión, apoteósica) última entrega de "Star Wars", y ahora nos despedimos de esta semana en la que todos hemos sido un poco más nerds con una sensación de melancolía total. Para muchos, ha sido el final de un viaje extracinematográfico que comenzó en 1977; para otros (la gente de mi generación), la culminación de una etapa de seis años que nos ha hecho darnos cuenta de lo que era antes el cine, que nos ha demostrado que aún hoy (en la época del multisalas y el eMule) es posible sentir la magia de un gran acontecimiento celebrado en una sala a rebosar. Por eso, da un poco de pena decir adiós... ¿o más bien es un hasta luego? No nos engañemos: hay vida después del "Sith", pero no será lo mismo. Ya no.

A mí también me toca despedirme de esta semana, y lo hago con un enlace que encuentro especialmente entrañable: The Parade of Unfortunate Star Wars Costumes (perteneciente a la web Cap'n Wacky's Death Star of Fun). Puede parecer (y, de hecho, así es) que esta gente está haciendo el ridículo con sus disfraces absurdos, pero la sensación que les lleva a ponérselos y lo que deben sentir dentro de ellos no tiene precio. Están formando parte de algo tan gigantesco que les da igual que los demás se rían, o sea, están capturando la esencia de la cultura nerd en una fotografía.

Antes de acabar, quiero dar las gracias a todos los que os habéis pasado por aquí durante esta semana, en la que (lo sé) he estado especialmente pesado y repetitivo. Prometo que no volverá a pasar... al menos hasta octubre, cuando mi Mitad Oscura inaugure la 3ª Semana Temática de "El Emperador de los Helados": Especial Halloween parte II. Espero que nos veamos por allí.

Dos palabras: Yoda holográfico

Dos palabras: Yoda holográfico

De todos es sabido que hay gente a la que le gustan más los muñecos de "Star Wars" que "Star Wars" en sí, lo cual no tiene por qué ser necesariamente malo. O sea, que comprendo que haya gente que no comulgue con George Lucas, pero si alguien es capaz de ver una figura holográfica de Yoda y decir que no le gusta, entonces ese alguien tiene un problema de sociopatía muy grave. Por no hablar de las maravillas que hizo Kenner a finales de los 70 (sí, esas que se agotaron a las dos semanas y que obligaban a los niños a esperar hasta marzo para tener sus regalos de navidad)...

Un muñeco de "La guerra de las galaxias" es, también, un fetiche tan válido como cualquier otro. Ya vimos ayer el caso de Steve Sansweet, pero hay más ejemplos: mis adorados Weezer (¡nuevo disco en las tiendas, muchachos!) son capaces de tocar todo un concierto con sus muñecos de "El Imperio contraataca" en la solapa de la chaqueta, Seth Green estuvo a punto de salvar "De perdidos al río" gracias a su muñeco de C-3PO, la Troika de "Buffy" tenía su único punto débil en su colección de figuras galácticas (sobre todo la de Bobba Fett)... Estamos hablando de artículos de plástico que, como si de una magdalena proustiana se tratara, son capaces de invadir a su propietario de gratos recuerdos de una infancia no superada. Ahora, gracias a esta página, el fetichista del juguete espacial podrá recordar aquellos maravillosos años. Si aún le queda tiempo, que se pase por aquí y que mire un poco hacia el presente, ya de paso.