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Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Nuestra Enola Gay

Nuestra Enola Gay

Estoy flipando con el absolutamente recomendable último número de la revista "Historia de Iberia vieja" (de venta en kioscos). En concreto, con el excelso reportaje que dedica a la bomba atómica española, que define en portada como el secreto mejor guardado de Franco. Como todos los arqueólogos del franquismo pop seguramente sabrán, el régimen comenzó a esbozar un proyecto para desarrollar un arma atómica allá por los años 50, aunque la evolución de ese sueño nuclear nunca estuvo demasiado clara. De hecho, hay razones para pensar que la cosa no pasó de recopilar una serie de materiales cecididos por otros países (el uranio empobrecido de los norteamericanos, por ejemplo) y de no saber muy bien qué demonios hacer con ellos. No obstante, el artículo de "Historia de Iberia vieja" ofrece datos sobre un renacer del sueño atómico en los últimos tramos del franquismo:

Durante el frío invierno de 1975, el régimen da sus últimos coletazos (...) A pesar de la situación de cierto vacío de poder en que las autoridades del franquismo se mueven (...), el tema sobre la fabricación de la bomba atómica española volvió a comentarse en el estamento militar. La agonía de Franco y la situación en la que podía desembocar la Marcha Verde (...) calentaron los ánimos de los militares más exaltados, que se quejaron por la falta de obuses con cabeza nuclear para hacer frente a los que consideraban una "invasión".

Ahí, con un par. En número 26 de "Mondo Brutto" (invierno de 2002), Galactus sentó cátedra con un monumental "Atomic Pop. La bomba considerada como una de las bellas artes", en el que también había una mención a nuestra quimérica Enola Gay. He aquí un extracto:

Tras varios años de sentarse a hablar, incapaces nuestros sabios militares de hacer la bomba atómica y encontrar plutonio, la Divina Providencia quiso que a un bombardero americano se le cayeran accidentalmente cuatro flamantes bombas de hidrógeno en las inmediaciones de Palomares, y los militares del JEN (Junta de Energía Nuclear), una pareja de la Guardia Civil y las fuerzas vivas del pueblo (...) rescataron del mar los restos de las bombas (...) Y ya se pueden hacer una idea de lo que se traían entre manos. Así, acto seguido, el Generalísimo inauguró, con ayuda del señor obispo, el primer reactor rápido nuclear en Madrid, el Coral-1.

Palomares, por cierto, es una de las dos únicas Broken Arrows documentadas. Sin duda, tenemos una tradición atómica muy destacada. Y muy significativa.

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1 comentario

Grom el Único -

¿Es ilusión mía o en la foto que ilustra su post se puede ver en el hongo atómico la cara (parcial) de Carlos Marx? Resultaría deliciosamente paradójico, ¿no?
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