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Wonder Showzen: ¿Qué no haría Jesucristo?

Wonder Showzen: ¿Qué no haría Jesucristo? En marzo de 2003, el off-Broadway neoyorquino contempló el debut de una de las obras teatrales más controvertidas de los últimos años: Avenue Q, basada en un libreto de Jeff Whitty con canciones de Robert Lopez y Jeff Marx. El montaje trataba temas como el racismo, la homosexualidad o el porno en Internet, con la única particularidad de que la mayoría de sus protagonistas eran muppets muy parecidos (de hecho, análogos) a los que protagonizaban el programa infantil "Barrio Sésamo". Lógicamente, una obra que cuenta con unos sosias de Epi y Blas (o Bert y Ernie) que son republicanos además de gays está destinada, casi de inmediato, a convertirse en un éxito de culto. Y eso fue precisamente lo que le pasó a "Avenue Q", que tras su traslado a Broadway se hizo nada menos que con tres premios Tony, incluido el de Mejor Musical (gracias a canciones como "Everyone's a Little Bit Racist" o "You Can Be as Loud as the Hell You Want When You're Makin' Love").

El éxito de "Avenue Q" demostró que el público estaba preparado para ver a sus ídolos de la infancia en versión hardcore: una película como "Team America" (que, por cierto, cuenta con un juego de bebidas bastante bueno) es, por encima de su humor gamberro o su nihilismo (a)político, una subversión del canon de Gerry Anderson. Lo más seguro es que al creador de "Thunderbirds" le diera algo si viese a dos de sus marionetas montándose una lluvia dorada (mirad las escenas eliminadas del DVD, amigos), al igual que Jim Henson también se horrorizaría al ver "Avenue Q" o el último show de culto de la MTV2, Wonder Showzen.

Si "Avenue Q" se basaba en los personajes de Henson para componer un relato urbano que nada tenía que ver con "Barrio Sésamo", "Wonder Showzen" mimetiza directamente la estructura de aquel programa de televisión para pervertirlo hasta límites que ya están empezando a preocupar incluso a los directivos de la MTV. El show combina marionetas, actores reales y animación para satirizar todo lo que se ponga a su alcance: política, religión, cultura, sociedad... Lo mejor de todo es que "Wonder Showzen" nunca abandona su formato de programa infantil, es más, se dirige en todo momento hacia una audiencia infantil (a la que educa con sketches titulados "Danger can be fun", "Imagination can lead a terrible fate" o "Love is a neurochemical con job"). Pero si el espacio tiene una estrella indiscutible, esa es Clarence, el muppet reportero que quiere saber qué opina la gente de la calle sobre temas como la libertad de expresión en los programas infantiles o la importancia de Jesucristo en la sociedad actual. Si, de pequeños, alguien nos hubiera puesto "Wonder Showzen" en lugar de "Fraggle Rock", seguramente nuestras cabezas hubiesen explotado.

Más información aquí y aquí.

1 comentario

ana karen -

son geniales chicos amo a chauncey