"The Hazards of Love": Canciones para el fuego

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Es extraño, pero da la sensación de que el último trabajo de The Decemberists se puede definir de forma más ajustada a través de referentes literarios que musicales: como un "Sueño de una noche de verano" narrado por William Faulkner, The Hazards of Love es un ambicioso disco conceptual que, en origen, debería haber sido un musical para la escena, algo así como la versión indie folk del universo de Meredith Willson. Finalmente, Colin Meloy (líder y letrista de la banda) no se sintió lo suficientemente preparado para organizar un montaje teatral, pero no importa: "The Hazards of Love" tiene la suficiente fuerza volcánica como para que cada oyente imagine la puesta en escena en su cabeza. O quizá la esencia del disco esté más cerca de los viejos contadores de historias, como apunta Will Hermes en su crítica para "Rolling Stone". En otras palabras, "The Hazards of Love" es un disco perfecto para escuchar en una noche junto al fuego, rodeado de las sombras de ese bosque mágico y misterioso que describen sus canciones.

No debería sorprendernos que The Decemberists hayan decidido, en plena era de Spotify y las descargas digitales, lanzar algo tan anacrónico como un álbum conceptual. Desde sus orígenes, la banda siempre ha estado profundamente enraizada en el pasado, en el folk de Woody Guthrie y los pioneros. Su gusto por lo anacrónico les ha llevado a inspirarse en el género picaresco, a componer canciones sobre eventos o personajes históricos ("The Infanta", "Shankill Butchers") o a grabar todo un disco en el interior de una vieja iglesia. Tal vez por eso, The Decemberists se han convertido en el epítome de lo cool en el panorama del rock alternativo norteamericano, amén de en una presencia obligada en festivales como Lollapalooza o programas como "The Colbert Report" (en el que protagonizaron un memorable reto sobre pantalla verde con su presentador). "The Hazards of Love" está basado en un EP homónimo de la cantante de folk británica Anne Briggs, lo cual podría interpretarse como una señal de que los tiempos de The Decemberists como fenómeno exclusivamente local están a punto de acabar. Las sensaciones que transmite esta monumental —y muy exigente con el oyente medio— ópera folk son universales, con su historia de amor condenado, su torturado realismo mágico y su asombroso elenco de villanos (el principal, narrador en "The Rake’s Song", es especialmente memorable). Si tienes la paciencia necesaria para dejar que se te meta bajo la piel, este disco te dejará marca.

08/04/2009 16:21 Autor: Noel. #. Tema: Música(s).

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Autor: Lucía

A mí se me ocurre otro lugar en el que escuchar este disco...

Me gusta mucho!Algo diferente, por fin!Que ya estoy harta de encontrar los mismos ritmos y melodías!

Fecha: 08/04/2009 17:41.


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Autor: Manuel Márquez

Ciertamente, compa Noelio, impresionante. Me recuerda mucho, salvando las lógicas distancias de estilos y sonoridades, a aquellos discos que Camel se marcó en la decada de los 70 del pasado siglo. Pero lo cierto es que es bueno, muy bueno.

Saludos cordiales.

Fecha: 08/04/2009 21:20.



Autor: Libertino

Compadre, ¿sabe de qué color es la batería de Wicked Wanda?
http://www.dawsons.co.uk/acatalog/mapex_q_22_fusion_burgundy.html

Fecha: 09/04/2009 00:14.



Autor: Noel

¡Colorazo! Seguro que huele a rica caoba.

Fecha: 09/04/2009 13:39.


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