
Leo una entrevista que le hacen a
Richard Kelly en la imprescindible
Ain't It Cool? News. Lo bueno del asunto es que no habla simplemente de
Donnie Darko y de las diferencias que existen entre la versión original y el montaje del director (recemos para que se estrene por aquí), sino que hay mucho más.
Kelly confiesa que siempre tuvo en mente los arquetipos del cómic superheróico para crear el universo de "Donnie" (
Gretchen Ross, para mí, suena como Lois Lane), explica un poco su idea de Deus Ex Machina, confiesa que para él (como para mí) los 80 no fueron días de
meterse rayas en un club a la manera de Bret Easton Ellis, sino de jugar con sus Tortugas Ninja y sus He-Man...
La entrevista tiene, no obstante, dos puntos álgidos que la convierten en la mejor que ha concedido el realizador. En el primero, el director avanza cuáles serán sus próximos proyectos: su esperadísimo segundo largo "Southland Tales", su eternamente pospuesta colaboración con
Eli Roth ("The Box", basada en un capítulo de "The Twilight Zone"), su guión para
Tony Scott ("Domino", en la que
Kiera Knightley interpreta el papel de... ¡asesina a sueldo!), y otros. En el segundo, Kelly habla abiertamente de su admiración por
Stephen King. Dice que le encantaría producir una miniserie basada en "IT" o en "La Torre Oscura" para alguna cadena de TV por cable, reflexiona sobre lo irónico que resulta que
Drew Barrymore hiciera el papel de
firestarter en "Donnie" (teniendo en cuenta que protagonizó una película basada en esa novela de King) y confiesa cuál es su libro preferido del autor. Nada más y nada menos que
La larga marcha, que firmó con el pseudónimo de Richard Bachman.
Mañana, si la resaca me lo permite, os hablaré de este libro. Y de cómo me marcó, el muy cabrón.