Blogia
Los archivos de EL EMPERADOR DE LOS HELADOS

Top 10 Censura moderna (I)

Top 10 Censura moderna (I)

¡Bienvenidos a los límites de la libertad de expresión! A continuación, presentamos diez productos culturales que han sido, de un modo u otro, censurados o prohibidos por unas autoridades que, amparándose en la protección de lo política y eufemísticamente correcto, ejercieron de Torquemada por un día.

10. Todas putas: En la presentación de su libro "Érase una vez... Los mejores cuentos infantiles comentados" (2001), Ana Botella explicó algunos de los "valores positivos" que extraía de "La Cenicienta", entre los que incluía el hecho de que su protagonista "recibe los malos tratos sin rechistar (...) busca consuelo en el recuerdo de su madre". Dos años más tarde, y en plena carrera hacia la concejalía de Madrid, la esposa de José María Aznar se erigió como cabeza visible de la caza de brujas a la que fue sometido el escritor Hernán Migoya por su libro de relatos "Todas putas" (2003): "Me parece lamentable que alguien escriba algo que atenta contra la dignidad de la mujer y del niño", comentó entonces Ana Botella, añadiendo que no se pensaba gastar una peseta en leer (todas estas palabras son completamente sic) ese libro. El relato que inspiró la campaña de acoso mediático se titula "El violador", sensacional ejemplo de literatura incendiaria que Migoya ya había publicado antes en el fanzine "Ojalatemueras": una manifiesta (y, a estas alturas, altamente incomprensible) incapacidad de distinguir entre autor y narrador fue, entre otras muchas cosas, el detonante de un proceso que soñaba con retirar la obra de las librerías. Nada más lejos, "Todas putas" se convirtió en un éxito y Migoya en una de las pocas estrellas literarias autóctonas que no provocan vergüenza ajena. A Míriam Tey, editora del libro y directora del Instituto de la Mujer, no le fue tan bien: tuvo suerte de que determinadas asociaciones de feministas no acabaran colocando su cabeza en una lanza afilada.

9. I Am Curious (Yellow): Resulta chocante que una de las películas de arte y ensayo más influyentes de todos los tiempos fuera, en su momento, tachada de pornografía en Estados Unidos. Y es que la censura cinematográfica suele ser especialmente implacable cuando se trata de cruzar el límite del erotismo: Trey Parker y Matt Stone, furiosos combatientes de la libertad de expresión, tuvieron ocasión de comprobarlo cuando la secuencia de sexo entre marionetas de "Team America" (2004) tuvo que ser cortada al límite para evitar una calificación por edades que les condenaría a una distribución marginal. Por su parte, "I Am Curious" (1967) se presentó como un festín de provocaciones intelectuales/sensoriales, en la que no faltaba una entrevista con Martin Luther King acerca de la desobediencia civil ni, por supuesto, una aproximación frontal al sexo en pantalla que hoy en día consideraríamos soft artie, pero que en su momento provocó tres batallas en el Tribunal Supremo. Finalmente, en 1970, la ley sobre obscenidad en el cine se relajó un poco y los norteamericanos pudieron ver a una muy sugerente Lena Nyman en la gran pantalla. En los últimos tiempos, directores tan dispares como Todd Solondz ("Storytelling", 2001) y un ya fallecido Stanley Kubrick ("Eyes Wide Shut", 1999) han visto cómo sus obras eran adulteradas por su franqueza sexual, mientras que Michael Winterbottom ("Nine Songs", 2004) siguió explotando el filón de "I Am Curious"... décadas después de que dejara de ser provocador.

8. Animación oculta: La censura no sólo actúa en el momento en que el producto cultural ve la luz, sino que tambíén puede hacerlo después de que sus artífices hayan sido enterrados (censura a posteriori, que pretende erradicar algunos aspectos del pasado que podrían resultar incómodos en el presente). De todos es sabido que estudios como Metro-Goldwyn-Mayer o Warner Bros. han hecho lo imposible para esconder debajo de la alfombra algunos de sus clásicos cortometrajes animados de los años 30-40, en los que existía una actitud para con los estereotipos raciales que, a los ojos del espectador actual, podría resultar ofensiva. Así, genios como Tex Avery y Bob Clampett han sido censurados en las ediciones en DVD de sus respectivas obras, que han perdido algunos fragmentos (o incluso piezas completas) en los que aparecía algún arquetipo negro con intención de provocar risas a costa de prejuicios muy arraigados en el contexto socio-cultural de la época. Ahora mismo, Disney sigue tapándose los oídos y cantando "na-na-na-na-na" cuando alguien menciona "Song of the South" (1946), mientras que "El cantante de jazz" (1927, de Warner) estrena una espectacular edición en DVD (¿su condición de pionera del sonoro la hace menos ofensiva? ¿O es que el cine animado es el verdadero ciudadano de segunda en toda esta historia?).

7. Los versos satánicos: En ocasiones, parece que lo mejor que le puede pasar a un artista es que le censuren: no sólo le proporciona una popularidad más allá de sus fantasías más desorbitadas, sino que le permite exhibir con orgullo su recién adquirida condición de mártir. Es posible que Salman Rushdie sea el único que puede presumir de ello sin que sospechemos que se trata de un impostor, porque lo suyo es muy, muy real. Desde que publicara su polémica novela en 1988, la cabeza del escritor ha ido teniendo diferentes precios (al parecer, ahora mismo está en 2,8 millones de dólares), sus editores en todo el mundo han sido sistemáticamente atacados por fundamentalistas musulmanes y el traductor de la edición japonesa murió a causa de una brutal paliza. En un comunicado reciente, Irán  ha declarado que no tiene intención de retirarle la fatwa a Rushdie, quien acaba de ser nombrado sir por el gobierno británico. De todos modos, los tiempos de las quemas de libros y los atentados parecen haber quedado atrás, Cat Stevens ha dicho digo donde antes dijo Diego y, en general, ya no se persiguen blasfemos como en los viejos tiempos.

6. Manhunt 2: Existe, al menos, una diferencia entre al autor de este blog y Jack Thompson: uno de ellos jugó al "Manhunt 2" de Wii. El otro no lo hizo, pero tampoco dejó que eso supusiera ningún obstáculo para iniciar una campaña de acoso y derribo contra Take-Two y Rockstar, autores de ¡¡la secuela del juego que MATÓ a un niño en Reino Unido!! Su cruzada llegó hasta el extremo de exigir que la cadena de restaurantes de comida rápida Wendy's retirara su campaña de promoción de la consola de Nintendo, que tenía planeado obsequiar a los niños con juguetes inspirados en títulos tan abyectos y nocivos como "Wii Sports" y "Super Mario Galaxy". Más tarde, la BBFC se llevó las manos a la cabeza cuando vio que ¡¡la secuela del juego que MATÓ a un niño en Reino Unido!! tenía un gameplay tan intuitivo que, hilando muy fino, se podría decir que sacaba al asesino que todos llevamos dentro. El resto de la historia ya la sabemos: el comité de censura se niega a darle una calificación a "Manhunt 2", Take-Two se compromete a suavizar los niveles de violencia y ¡¡la secuela del juego que MATÓ a un niño en Reino Unido!! acaba saliendo al mercado de tapadillo y en vísperas de Halloween. ¿Las frases más repetidas durante todo el proceso? Que los videojuegos son para niños, que Rockstar les proporciona productos sádicos y crueles, que los videojuegos matan niños.

* ¡Mañana más! Recordad que podéis dejar cualquier tipo de opiniones en los comentarios de este post. Por favor, ni se os ocurra cortaros.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

14 comentarios

Anónimo -

esta chevre su imagen plubiquen mas imagenes

EKI -

Tones, me refería a que en el Reino Unido censuraron el capítulo de South Park en el que Tom Cruise salía del armario...

South Park lo único malo que tiene es que las temporadas van a trompicones, ahora 5 capítulos, 4 meses después otros 5 capítulos, mes y medio de sequía y luego 3 más... es un no vivir esperar a que salga la siguiente tanda...

absence -

Yo sólo encuentro a faltar a Speedy Gonzalez.

Tones -

Eki, a South Park ni mencionarlo aquí: son de los pocos que han aguantado como titanes y se han revuelto como alimañas ante todo lo que sonaba a políticamente correcto o castrador.

Noel -

Son todas muy buenas, pero... ¡No se me han ocurrido! Mierda, la de la Navidad es especialmente significativa: ojalá la hubiera podido incluir.

EKI -

Moooola!!!

Mis apuestas para el top 5 son:
-Tintín en el Congo
-SouthPark y Tom Cruise
y
-Don't Tase Me, Bro!

Ah, y la guinda de oro para La Navidad (Christmas), un término extremadamente políticamente incorrecto aquí en los USA porque puede ofender a los judíos, a los afroamericanos (que celebran el Kwanzaa), a los budistas, a los asiáticos, a los todoelmundo... En su lugar, hay que decir Happy Holidays, un término mucho más neutro.

No he jugado a ningún Manhunt, merecen la pena?

Starman -

A mí hay algo que no deja de inquietarme: mientras el mundo cada día se comporta de un modo más y más amoral, además de hacerlo abierta y alegremente, se sigue castigando y censurando la libre expresión alegando argumentos más bien pobretones.
¿Es ese el traje nuevo de la hipocresía? A mí es que me pone enfermo tanto lobo con piel de pacato.

¿Qué sensibilidad está siendo herida? Eso me pregunto yo.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Javo -

Que Lucía Etxeberría es más tonta que un zapato no debería sorprender a nadie.

Libertino -

Supongo que los rombos a la calle del sésamo saldrán en breves, ¿verdad?
¿VERDAD?

Noel -

Jose: Es cierto. De hecho, mire lo que decía Lucía Etxeberría en un encuentro digital de "El País" (pregunta 11):

http://www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=874

Miguel: Gracias, caballero. Espero que dicha obra no exista, pero ya sabe cómo son estas cosas.

Dussander: Exacto, el de "Ghost Wold" es uno de los casos más flagrantes de censura racial a posteriori.

Tones: Muchas gracias. El número 2 es fácil de imaginar y muy obvio, pero es que no podía dejar de incluirlo. Creo que mis favoritos son el 10, el 4, el 3 y el 1.

Tones -

Soberbio. Estoy deseando ver el resto, aunque imagino alguno. Observen c´ómo en muchos de estos casos la presión viene, total o en parte, por grupos de izquierda o progresistas. Lo de Rushdie (perdonen por la simplificación extrema de fundamentalismo musulmán = derecha, pero ya entienden lo que quiero decir) es una rareza, y eso es lo más triste de todo. Que el caso de Migoya es muy común y a menudo muy consentido.

Dussander -

Todo esto me ha hecho recordar "Ghost world", y la que se montaba con el cartel de Coon's Chicken.

PD: Emmm, ¿no nos vas a censurar los comentarios? Errr, ¡coño mierda caca culo pedo pis!

Miguel -

Señor de los Helados, es usted una eminencia. Iba leyendo una a una las criaturitas censuradas y pensaba "seguro que no se ha acordado de..." Y estaba más abajo.

Me pregunto si habrá por ahí alguna obra maestra tan, tan censurada que ni siquiera haya podido ser pensada.

Jose -

Lo triste en el caso de Migoya es que la dimisión de Miriam Tey la pidió, además de colectivos feministas, la supuesta izquierda de este país. La corrección política, que nos va a matar un día.
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres